Las políticas de justicia social de la Iglesia Episcopal se forman de diversas maneras. Por un lado, casi todas las diócesis de la Iglesia Episcopal participan activamente en relaciones de hermanamiento con otras diócesis de toda la Comunión anglicana, lo que le brinda a la iglesia una perspectiva más amplia. Además, los seminarios episcopales admiten y, por lo general, financian a estudiantes de toda la Comunión anglicana. Y la Asociación Episcopal para la Misión Mundial, una red de más de 70 agencias independientes y de toda la Iglesia enfocadas en la misión mundial dentro de la Comunión anglicana en su conjunto, es financiada en parte por la Convención General.
Socios misioneros: 105 personas en 35 países de 21 provincias de la Comunión anglicana. (Aproximadamente 95 personas se encuentran en el campo en un año cualquiera.) Los socios misioneros incluyen misioneros designados, Voluntarios para la Misión y el Cuerpo de Servicio de Adultos Jóvenes. La mayoría de las personas prestan servicio de uno a tres años, por invitación y bajo la supervisión del obispo/a local.
Recaudación de fondos para la misión: Más de 23 millones de dólares en 20 provincias de la Comunión anglicana. La recaudación de fondos para la misión incluye el presupuesto trienal total de la Convención General destinado a la Oficina de Relaciones Anglicanas y Globales, así como a las alianzas y pactos en el extranjero. Los gastos de personal representan el 11 % del total. Las subvenciones a jurisdicciones de la Iglesia Episcopal en el extranjero y a provincias de Filipinas, México, Centroamérica y África Occidental representan el 58 % del total.
Financiamiento de capital para la misión: Más de 3 millones de dólares en 28 provincias de la Comunión anglicana, provenientes de subvenciones de la Ofrenda Unida de Acción de Gracias, una disciplina espiritual y misionera de las mujeres de la Iglesia Episcopal, supervisada por una junta nacional y administrada por la Sociedad Misionera Nacional y Extranjera.
Ayuda humanitaria y desarrollo: la Agencia Episcopal de Beneficencia y Desarrollo colabora con iglesias y organizaciones locales en las 38 provincias de la Comunión anglicana, así como a nivel ecuménico, para llegar a más de 3 millones de personas al año en más de 40 países. Los programas de la organización apoyan los Objetivos de Desarrollo del Milenio al aliviar el hambre, crear oportunidades económicas, responder ante desastres y combatir enfermedades como el VIH/SIDA y el paludismo.
Reasentamiento de refugiados: Cerca de 2,000 refugiados de 14 países. Los refugiados son recibidos y reasentados por los Ministerios Episcopales de Migración, en cooperación con parroquias de toda la Iglesia Episcopal.
Defensa de los derechos humanos, la justicia y la paz: La Oficina de Relaciones Gubernamentales de la Iglesia Episcopal, en Washington, D.C., dedica aproximadamente el 40 % de su tiempo y presupuesto a asuntos internacionales. La Oficina de Relaciones Gubernamentales trabaja directamente con los poderes ejecutivo y legislativo del gobierno de los Estados Unidos, así como con la comunidad diplomática y organizaciones como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.
A través de la Red Episcopal de Políticas Públicas, los episcopales de todo el país participan en labores de defensa a nivel de base.
Ha sido de especial relevancia la labor reciente de la Oficina de Relaciones Gubernamentales en materia de alivio de la deuda, la pandemia mundial del SIDA y la resolución de conflictos en el Congo, Liberia, Sudán, Uganda, Sierra Leona y el Medio Oriente. Otras áreas de trabajo incluyen los derechos de las mujeres, la libertad religiosa y la asistencia para el desarrollo (los Objetivos de Desarrollo del Milenio). La Oficina de Relaciones Gubernamentales organiza encuentros —a menudo sin fanfarria y con gran discreción— entre visitantes de la Comunión anglicana y funcionarios del gobierno y comités del Congreso.
La Oficina de Ministerios de Paz y Justicia, de la cual forma parte la Oficina de Relaciones Gubernamentales, ha colaborado con varias provincias en apoyo de la resolución de conflictos regionales y una serie de otros temas, entre los que destacan el conflicto israelo-palestino, la crisis en la Península de Corea y el desarrollo de un programa de paz en Filipinas.