Oraciones semanales relacionadas con el testimonio público – 1 de mayo

Si Dios no fuera mi socorro,
ya habitaría yo en el reino del silencio.
Cuando decía « mi pie resbala »,
tu amor, Señor, fue mi sustento.
En medio de mis ansiedades,
tu consuelo me deleita. (Salmo 94:17-19)

Acompáñenos cada semana mientras compartimos nuevas oraciones por las personas más vulnerables entre nosotros, por quienes afrontan desafíos, miedos y amenazas. Recordaremos muchos de los daños que se están produciendo y reconoceremos lo que se está eliminando, perdiendo o poniendo en peligro.

Estas oraciones no sustituyen a la acción; su propósito es, más bien, ofrecer un espacio para el arraigo y el discernimiento mientras intentamos sostenernos mutuamente en el amor y a la manera de Cristo.

Únase por Zoom cada lunes a las 11:45 a. m. (ET) para participar en una liturgia sencilla y escuchar las oraciones de los miembros de la Comunidad de Francisco y Clara.

Haga clic en la imagen de arriba para descargar la versión PDF de las oraciones y utilizarlas como inserciones para boletines o distribuirlas.

Por el fin de la violencia en nuestra vida política

Dios de paz, cuyo Hijo dijo: “Guarda tu espada en su lugar. Porque todos los que pelean con la espada, también a espada morirán”, lamentamos el ataque de violencia política en esta nación y en todo el mundo. Donde resuenan los disparos, danos valor en nuestra proclamación de amor. Donde las personas temerosas, enojadas o heridas toman las armas, danos la gracia para actuar con valentía juntos en la no violencia y el amor. No permitas que la violencia nos impida reunirnos en comunidad, alzar la voz por la justicia y vivir una vida de esperanza radical. Llena nuestras vidas con esta esperanza para que podamos ser tus manos y tus pies en la tierra, cuidar a los vulnerables y difundir las buenas nuevas de un reino donde las espadas se conviertan en arados y los lobos vivan con los corderos. Oramos por esto en el nombre de Jesucristo, el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, que vive y reina con el Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y por siempre. Amén.

Por las personas cuya ciudadanía estadounidense se está cuestionando

Dios de la comunidad, cuyo Hijo proclamó tu reino donde todos son invitados y a nadie se excluye, oramos por las personas cuya ciudadanía estadounidense está siendo cuestionada mediante procesos de desnaturalización o se está debatiendo en las políticas públicas. Lamentamos la retórica y las propuestas que podrían ampliar o aplicar de manera más agresiva el uso de la desnaturalización contra los ciudadanos nacidos en el extranjero. Permanece cerca, oh Dios, de aquellos que han encontrado un hogar en Estados Unidos y ahora enfrentan incertidumbre. Consuélalos, consuela a sus familias y danos a todos fuerzas para defender sus derechos. Permanece con los que trabajan en el gobierno federal y estatal, así como en los tribunales, y concédeles la sabiduría para mantener la dignidad y la seguridad de quienes han aceptado el privilegio y las responsabilidades de la ciudadanía. Haz que Estados Unidos y todas las naciones sean lugares de seguridad y pertenencia, y danos valor para abogar por leyes y prácticas justas que se parezcan a tu reino. Ayúdanos a arrepentirnos de todo deseo de crear una exclusión injusta que niegue la dignidad de los demás, donde has llamado a la unidad y al amor que transforma al mundo a través de Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y por siempre. Amén.

Por la eliminación de las minas terrestres

Dios de la seguridad, oramos por que continúe la labor de eliminar las minas. Fortalece a todos los que trabajan para hacer que la tierra sea segura y permanece cerca de ellos. Oramos por todos los que han sido heridos por minas terrestres y por todos los que temen por su seguridad. Concédeles tu valentía y rodéalos de amor y apoyo. También oramos por todos los que han muerto a causa de estas terribles armas. Bendícelos en su descanso, oh Señor. Mientras lamentamos a los muchos niños y civiles que han sido asesinados o mutilados, recordamos que los campos de Yemen, Afganistán, Angola, Camboya y otros lugares siguen siendo peligrosos, cuando deberían ser sitios donde los niños puedan jugar libremente. Concédeles sabiduría a los gobiernos y los líderes, para que puedan restringir la producción, la transferencia y el uso de estas armas, y para que trabajen juntos por su abolición. Pon fin a esta pesadilla y danos la fuerza para trabajar por un mundo donde la tierra esté libre de violencia oculta y se restaure para dar vida. Por el amor redentor de tu Hijo, Jesucristo. Amén.