Oraciones semanales relacionadas con el testimonio público – 8 de mayo

Si Dios no fuera mi socorro,
ya habitaría yo en el reino del silencio.
Cuando decía « mi pie resbala »,
tu amor, Señor, fue mi sustento.
En medio de mis ansiedades,
tu consuelo me deleita. (Salmo 94:17-19)

Acompáñenos cada semana mientras compartimos nuevas oraciones por las personas más vulnerables entre nosotros, por quienes afrontan desafíos, miedos y amenazas. Recordaremos muchos de los daños que se están produciendo y reconoceremos lo que se está eliminando, perdiendo o poniendo en peligro.

Estas oraciones no sustituyen a la acción; su propósito es, más bien, ofrecer un espacio para el arraigo y el discernimiento mientras intentamos sostenernos mutuamente en el amor y a la manera de Cristo.

Únase por Zoom cada lunes a las 11:45 a. m. (ET) para participar en una liturgia sencilla y escuchar las oraciones de los miembros de la Comunidad de Francisco y Clara.

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Por el pueblo de Somalia

Dios misericordioso, nuestra luz en la oscuridad, que fortaleces a quienes carecen de poder, a medida que nos cansamos de lo que parece un ciclo interminable de noticias de guerra, sufrimiento y muerte, recuérdanos no dejar de orar por quienes padecen estas realidades, no como meros titulares, sino como parte de su vida cotidiana. Oramos por quienes padecen hambre, inseguridad y los ataques de los Estados Unidos en Somalia, donde la hambruna y la adversidad continúan poniendo en peligro la vida misma. Mientras la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán ejerce presión adicional sobre un sistema ya marcado por graves carencias, acompaña al personal sanitario que debe tomar decisiones dolorosas, como la de reducir las raciones destinadas a niños y niñas desnutridos. Mira con compasión, oh Cristo, a los niños y niñas hambrientos, tú que alimentaste a las multitudes con pan suficiente para todos; porque tú eres la luz que brilla en las tinieblas y das vida a todo ser. Amén.

Por una vida tras el odio

Dios de verdad y de luz, que apartaste a Saulo de la senda de la violencia por medio de tu luz y lo condujiste al camino de la vida, te rogamos por quienes fueron radicalizados y por quienes dan el difícil paso de intentar traerlos de regreso. Protege especialmente a los niños, niñas y jóvenes que se sienten atraídos por corrientes de odio violento. Guarda sus corazones y sus mentes, y guíalos hacia comunidades de amor, dignidad y pertenencia. Fortalece a cuantos trabajan para apartar a otros de la violencia, especialmente a quienes caminan pacientemente junto a ellos en el largo esfuerzo de dejar atrás el odio. Concede valentía, sabiduría y perseverancia a quienes trabajan para romper los ciclos de violencia y radicalización. Restaura lo quebrantado, para que las vidas puedan reconducirse hacia la compasión y la paz. Te lo pedimos por Jesucristo, tu Hijo, que nos guía por el camino de la vida. Amén.

Por quienes sufren torturas

Dios, nuestro refugio y fortaleza, que nos sostienes y nos guardas de la desesperación cuando la oscuridad y el temor nos asedian, oramos junto a nuestros hermanos y hermanas en todo el mundo que sufren torturas. Escucha el clamor de quienes viven afligidos en silencio y los gemidos para los que la palabra no alcanza. Sé para ellos amparo en la noche, fortaleza cuando la esperanza desfallezca y su dignidad cuando otros intenten arrebatársela. Te rogamos también por las personas sobrevivientes, heridos en su cuerpo, mente y espíritu. Concédeles sanación, seguridad y personas que caminen junto a ellas con ternura en el camino hacia la restauración. Te damos gracias por quienes han hallado refugio en lugares seguros, incluso en los Estados Unidos, y por quienes, incluso en los lugares más oscuros, han encontrado en ti su amparo. Fortalece a cuantos trabajan para denunciar los abusos y defender la dignidad humana. Haz brillar tu luz en toda oscuridad, para que el temor dé paso a la esperanza, para que la desesperación dé paso a la vida. Te lo pedimos por Jesucristo, tu Hijo, la luz del mundo. Amén.