Un mensaje del Consejo Ejecutivo a la Iglesia Episcopal: octubre de 2025
Después de concluir su reunión del 20 al 21 de octubre en el dentro de conferencias Kanuga de Hendersonville, Carolina del Norte, el Consejo Ejecutivo de la Iglesia Episcopal compartió la siguiente carta dirigida a la Iglesia. Lea las cartas anteriores del Consejo a la Iglesia aquí.
El Consejo Ejecutivo de la Iglesia Episcopal se reunió en el Centro de Conferencias y Campamento de Kanuga, cerca de Hendersonville, en la Diócesis Episcopal del oeste de Carolina del Norte, la cual todavía se está recuperando de las desastrosas inundaciones del huracán Helene el otoño pasado, mientras el oeste de Alaska sufre también inundaciones costeras sin precedentes causadas por el tifón Halong.
Esta es una época de cambios climáticos cada vez más rápidos, una época llena de temor ambiental, rabia y tensión, especialmente para las personas históricamente marginadas. En un momento como este, ¿cuál es la respuesta de la Iglesia? ¿Y cómo nos aseguramos de que nuestra respuesta no perjudique más de lo que ayuda a los más vulnerables?
¿Cómo conciliar la ayuda material tan necesaria con la valentía de decirle la verdad al poder, evitando al mismo tiempo declaraciones que puedan llamar la atención de las autoridades de inmigración sobre nuestras congregaciones y ministerios que ayudan a los más amenazados?
La Rvda. Nancy Frausto, una de las capellanas del Consejo Ejecutivo, exhortó a los miembros a formar parte de un “movimiento evangélico” contra la injusticia, un movimiento profético y no partidista enraizado en las enseñanzas de Jesús.
El Obispo Presidente Sean Rowe y la Presidenta de la Cámara de Diputados Julia Ayala Harris se basaron en la exhortación de Frausto. Rowe reflexionó sobre la respuesta de la Iglesia Episcopal a “la situación política cada vez más desesperada en Estados Unidos” y sobre el cuidado que los líderes de la iglesia y de otros lugares deben tener mientras trabajamos para apoyar a las congregaciones latinas y al ministerio en nuestras diócesis.
La presidenta Harris habló de la reciente declaración de la Conferencia del Futuro Anglicano Global (Global Anglican Future Conference, GAFCON) en la que afirman que constituyen una “Comunión Anglicana Global” separada, mientras declaran que nuestro llamado sigue siendo el mismo.
“Debemos permanecer anclados en el Evangelio, no perseguir cada cambio organizacional con temor, sino dirigir con claridad, responsabilidad y fidelidad”, dijo. “Estamos llamados a la firmeza, a modelar lo que significa dirigir con valentía, gobernar con integridad y permanecer anclados en el Evangelio cuando el suelo que pisamos se mueve”.
El Obispo Rowe dijo que los líderes deben tomar el ejemplo de los obispos y los líderes que están al pie del cañón en la frontera sur y en otros lugares con poblaciones de inmigrantes grandes. Agregó: “Una cosa que nos piden a menudo es que no hagamos declaraciones llenas de indignación y retórica que llamen la atención hacia sus programas, a pesar de que lo que le está pasando a nuestras comunidades es devastador… Pero, con demasiada frecuencia, al llamar la atención hacia la injusticia también se llama la atención hacia las personas que la sufren, y se vuelven más vulnerables a las redadas y la vigilancia de las fuerzas de inmigración”.
Aunque podría resultar catártico hacer declaraciones fuertes, estas pueden ser desastrosas para “las mismas personas por las que abogamos”, afirmó. “No siempre comprendemos el daño que esto puede causarle a las personas que más queremos proteger”.
El Obispo Rowe también está en contacto frecuente con el Arzobispo de Jerusalén, Hosam Naoum, “recibiendo su consejo tanto sobre lo que podemos hacer para apoyarlo, como sobre lo que podemos abstenernos de hacer”, informó. Una forma de hacerlo es limitar las declaraciones públicas sobre Gaza mientras se sigue trabajando para marcar “una diferencia material en la vida de los palestinos de Gaza y de todos los palestinos”.
En un artículo de opinión para Religion News Service, el Obispo Rowe dijo que escribió sobre “lo que significa para nuestra Iglesia, que una vez fue conocida como la Iglesia de los Padres Fundadores y los presidentes, convertirse en un motor de resistencia a la creciente oleada de autoritarismo en Estados Unidos y en todo el mundo”.
En ese ensayo escribió: “Nosotros no buscamos estar en este predicamento, pero Dios nos llama a colocar a los más vulnerables y marginados en el centro de nuestra vida en común, y debemos seguir ese mandato sin importar los dictados de ningún partido político o poder terrenal. Ahora nos enfrentamos a una serie de opciones entre las exigencias del gobierno federal y las enseñanzas de Jesús, pero esas no son opciones”.
Después de los discursos de apertura, el Consejo escuchó a Beth-Sarah Wright, del Centro Absalom Jones para la Sanación Racial.
En su presentación, “Liderazgo auténtico a través del prisma de la dignidad”, Wright explicó un proceso que consiste en decidirse a aprender, estar dispuestos a escuchar a profundidad, comprender que honrar las diferencias es honrar la dignidad, estar dispuestos a aceptar la incomodidad y actuar con valentía. Les explicó a los miembros del Consejo las diferencias entre el debate y el diálogo: por ejemplo, con el diálogo, el objetivo es encontrar lo que tenemos en común. En el debate, el objetivo es ganar. En el diálogo, se escucha para comprender, encontrar el sentido y llegar a un acuerdo. En el debate, uno escucha para encontrar las fallas y contradecir los argumentos.
Su prisma de DIGNIDAD incluye Diversidad (¿quién está aquí y quién falta?), Identidad (nuestra identidad es nuestra ancla), Crecimiento (¿estamos dispuestos a crecer y cambiar?), Crianza (convertirnos en imaginadores), Integridad (¿estamos haciendo lo que decimos que hacemos?), Transparencia (conocer el propósito, narrar la historia) y Rendimiento (¿qué queremos que produzca nuestro trabajo?). Y se centró en una cita de Henry David Thoreau: “Lo importante no es lo que miras… sino lo que ves”.
Wright le pidió al Consejo que volviera a examinar las promesas bautismales: ¿las escuchamos de forma diferente si las pronuncia una organización o una comunidad? ¿Qué nuevos caminos podrían abrirse al basar nuestro trabajo en el pacto bautismal? Por ejemplo, si la promesa dice: “Creo en Dios Padre, Creador del cielo y de la tierra”, entonces la Iglesia Episcopal está diciendo: “Afirmamos a Dios como fuente de la vida, la creación y la dignidad humana”, y lo demostramos con nuestro trabajo: el Grupo de Trabajo sobre el Cuidado de la Creación, las resoluciones medioambientales y las auditorías de sostenibilidad.
¿Y qué nuevo camino podría abrirse? “¿Podría esto profundizar nuestra integración del cuidado de la creación y la justicia medioambiental en las inversiones financieras, la asignación de recursos y las prioridades de la misión global?” señaló Wright en su presentación.
En una auditoría de integridad para el Consejo Ejecutivo podría preguntarse: “¿Qué dice el Consejo Ejecutivo sobre sus propósitos enraizados en el pacto bautismal? ¿Cómo se está viviendo? ¿De qué manera no se está viviendo?”
La presentación de Wright le dio al consejo una idea del “tipo de recursos que estamos poniendo a disposición de las diócesis y que luego pondremos a disposición de toda la Iglesia”, dijo el Obispo Rowe. “Como parte de nuestro compromiso de invertir en las diócesis y ofrecerles apoyo, hemos puesto en marcha una asociación más amplia con el Centro Absalom”.
En su informe al consejo, el Obispo Rowe preguntó: “¿Cómo respondemos estratégicamente a las necesidades de la Iglesia y del mundo?”
Compartió ocho prioridades estratégicas: resistir al creciente autoritarismo en Estados Unidos, desarrollar la capacidad para el ministerio, emprender reformas estructurales, invertir en innovación, crear un nuevo sitio web, desarrollar líderes, fortalecer los recursos para la resolución de conflictos y el Título IV, y realinear el trabajo programático.
¿Entonces, qué está pasando? El obispo presidente y su personal están reevaluando programas y conferencias, silos y compromisos de financiamiento. El Obispo Rowe se refirió a cuando Jesús resucitó a Lázaro, y luego le dijo al público que les corresponde a ellos “liberarlo y dejarlo ir”.
Nos corresponde a nosotros, en la iglesia, hacer el trabajo de liberar el potencial de la iglesia y dejarlo salir al mundo.
El informe del Director de Finanzas, Chris Lacovara, dio la alentadora noticia de que la Iglesia Episcopal está en buenas condiciones económicas, con un superávit en lo que va de 2025 de US$0.7 millones y US$1.9 millones favorables al presupuesto. La mayoría de los programas esperan gastar la totalidad de las cantidades presupuestadas en el resto del año, con US$1.5 millones en subvenciones anuales y gastos adicionales de programas previstos en el cuarto trimestre, y un superávit previsto para 2025 de US$219,000 y US$469,000 favorables al déficit presupuestado.
El Consejo Ejecutivo celebró la finalización de una labor de casi 20 años: la cuestión de una nueva sede y las instalaciones de los Archivos de la Iglesia Episcopal. La nueva sede permanente estará en un terreno de 3.5 acres en Oakwood, Georgia, a unos 40 minutos de Atlanta. Larry Hitt, presidente del Comité Consultivo de los Archivos, quien ha estado trabajando en esto durante años, lo anunció diciendo: “¡Les traigo buenas nuevas de gran alegría!” Si todo sale según lo planeado, la nueva sede abrirá sus puertas en la primavera de 2027.
En un informe del Comité para Reimaginar la Convención General se expuso una visión de la Convención General en la que las mañanas están dedicadas a la oración y la reflexión, las tardes al trabajo legislativo y las noches a la hermandad. Se habla de un nuevo programa de software para facilitar el seguimiento de las resoluciones y ver los cambios realizados a medida que avanzan por el proceso legislativo.
Se aprobaron las subvenciones de Convertirse en Amada Comunidad y otras, y se les dio la bienvenida a los nuevos miembros, incorporándolos de inmediato al trabajo. La nueva integrante del consejo Crystal Plummer fue electa por la Provincia V para ocupar el periodo de ejercicio no vencido que quedó vacante cuando Louisa McKellaston se incorporó al personal del obispo presidente el 1° de agosto. Plummer es canóniga de redes en la Diócesis Episcopal de Chicago y actúa como secretaria de la Coalición Episcopal para la Equidad y la Justicia Racial. También saludamos a la Obispa Helen Kennedy, enlace de la Iglesia Anglicana de Canadá. Desde 2022, Helen ha sido obispa de la diócesis de Qu’Appelle, en Saskatchewan, y es la primera obispa de esa provincia.
Al fondo del escenario, en la sala en la que se reunió el consejo en Kanuga, cuelga una parte del edredón conmemorativo del SIDA, con una triste e inquietante belleza. Contiene ocho paneles que crean un cuadrado de 12 por 12 pies. Bruce Garner, quien durante largo tiempo ha sido diputado y es expresidente de Integrity USA, explicó que el sureste de Estados Unidos, en el que se encuentra la Provincia IV de la Iglesia Episcopal, tiene los índices de infección por VIH más elevados del país. Él trabaja como voluntario en Kanuga.
Al término de la reunión, el consejo le dio la bienvenida al informe del Obispo José McLoughlin sobre la situación de la diócesis episcopal del oeste de Carolina del Norte después del paso del huracán Helene.
Tres días de lluvias récord, ríos con crecidas de 8 a 9 pies, deslizamientos de tierra, daños causados por el viento, pérdida de infraestructuras, desplazamientos, escasez de viviendas, incendios forestales y consecuencias medioambientales que produjeron un total en pérdidas económicas de US$59,600 millones en daños y necesidades de recuperación. Y eso sin mencionar la pérdida de vidas humanas.
En la diócesis, formada por 28 condados del oeste de Carolina del Norte, 23 iglesias resultaron dañadas, la Catedral de All Souls en Asheville está inhabitable, los dos centros de conferencias diocesanos sufrieron daños, y se produjeron daños y pérdidas millonarias en iglesias y propiedades.
¿Cómo se las arreglaron? Utilizaron la imagen del cuerpo de Cristo:
- Uno padece, todos se conduelen; uno se alegra, todos se alegran juntos.
- Los distintos dones y limitaciones significan que la colaboración es fundamental.
- La misma preocupación por todas las partes del cuerpo, con especial atención a las más vulnerables.
La meta del programa, expresada en el sitio web de la diócesis, era “aprovechar los donativos de nuestras congregaciones, donantes y asociados para apoyar la recuperación de las personas empobrecidas y marginadas afectadas por desastres naturales en nuestra región, mediante el desarrollo de relaciones y la mayordomía de recursos que centren la dignidad y el trabajo de calidad a un ritmo sostenible para los esfuerzos de recuperación a largo plazo”.
Utilizar talento, mano de obra y empresas locales en las obras de reparación era parte del plan, ofreciendo trabajo de forma sostenible. Se comprometieron a cuidar de los cuidadores, que se definen como cualquier persona que le ofrece cuidados a otra durante las tareas de rescate, socorro o recuperación. Publicaron una Guía Virtual de Recursos para Voluntarios que ponen a disposición en línea como parte de un Centro de Recursos para Desastres en su sitio web diocesano. Ofrecen varios videos, como el del equipo de preparación para salir o quedarse “Packing your Go/Stay Prep Kit”.
Sobre todo, dijo McLoughlin, se comprometieron a “Inundar de nuevo con amor”, como pintó un grupo de artistas locales en una pila de ladrillos de concreto.
Es un consejo que todos podemos tomarnos en serio. Al inundar de nuevo con amor ante las agresiones autoritarias, las catástrofes naturales y las dificultades económicas, no solo podemos vivir los imperativos de nuestras promesas bautismales, sino también ofrecer esperanza a un mundo que está dolido.





