{"id":640440,"date":"2023-07-20T09:49:57","date_gmt":"2023-07-20T13:49:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=290440"},"modified":"2026-06-24T17:35:20","modified_gmt":"2026-06-24T21:35:20","slug":"pentecostes-11-a-13-de-agosto-de-2023","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/sermons\/pentecostes-11-a-13-de-agosto-de-2023\/","title":{"rendered":"Propio 13 (A) \u2013 2023"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><a href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/propio-14a\/\">LCR: 1 Reyes 19:9-18; Salmo 85:8-13; Romanos 10:5-15; San Mateo 14:22-33<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/P11-2023-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-290441\" style=\"width:512px;height:268px\" width=\"512\" height=\"268\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>El Dios de la Calma y la Serenidad<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tarea de llevar a otros a reconocer al Se\u00f1or en la cotidianidad de sus vidas puede ser agotadora ya que nos enfrentamos a nuestro propio des\u00e1nimo, al cansancio, la ingratitud, la incomprensi\u00f3n, el miedo y muchas otras situaciones que nos pueden causar desaliento. Es por esto, que quien cree en Dios y lo ama con sinceridad y acepta el reto de ser testigo suyo, necesita encontrase frecuentemente con \u00c9l.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La misi\u00f3n de Jes\u00fas, durante su existencia en medio de nosotros, exigi\u00f3 un gran sacrificio, estuvo marcada por la incomprensi\u00f3n de su familia, amigos, compatriotas y correligionarios; muchos en aquel tiempo, al igual que hoy, se acercaron a \u00c9l con intereses, necesidades y prop\u00f3sitos muy diversos. Todas estas situaciones y circunstancias -como a Jes\u00fas en su momento- nos agotan; necesitamos encontrar fortaleza en el Dios que nos llam\u00f3 y nos envi\u00f3 como testigos de la Buena Noticia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Evangelio de este domingo nos relata c\u00f3mo el Se\u00f1or despide a la gente despu\u00e9s de haberles predicado, orado con ellos y por ellos, e incluso despu\u00e9s de alimentarlos materialmente. Esta despedida es una forma de cerrar su actividad misionera e implica un env\u00edo para que sean testigos de todo lo aprendido y recibido. Ahora Jes\u00fas necesita reponerse. Su cuerpo requiere descanso y su Esp\u00edritu busca el encuentro \u00edntimo consigo mismo y con el Padre eterno. Por eso se dispone a orar; sube al cerro como lugar de encuentro y despide a sus disc\u00edpulos para que tambi\u00e9n vayan a descansar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos relata el evangelista que la barca se desprende de puerto seguro, se aleja de tierra firme y adentra en el lago, en un espacio inestable, movedizo. Aguas adentro la barca se estremece, el viento hace presencia y es adverso, no impulsa la barca, sino que, por el contrario, amenaza con volcarla; el peligro de hundirse aparece y, con \u00e9l, el miedo de sus ocupantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los disc\u00edpulos acaban de pasar una hermosa experiencia junto al Maestro, han escuchado su mensaje, presenciado hechos asombrosos, han sido testigos de su poder; sin embargo, su coraz\u00f3n y mente a\u00fan son d\u00e9biles y desconfiados, no han llegado a un estado de seguridad total que les permita abandonarse en las manos de su Se\u00f1or; todav\u00eda el mensaje est\u00e1 en la superficie y humanamente se desmoronan ante el peligro. Es entonces cuando Jes\u00fas irrumpe en medio del caos, pero las circunstancias no permiten a los disc\u00edpulos reconocerlo, ven un fantasma. S\u00f3lo cuando \u00c9l les habla e invita a la calma, cuando se presenta como el Dios vivo, el \u201cYo Soy\u201d que ahuyenta el temor, se produce una respuesta en la persona de Pedro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero la respuesta de Pedro es impulsiva; reclama evidencia del poder de Jes\u00fas: <em>\u201csi eres t\u00fa, que yo vaya hasta ti caminando sobre el agua\u201d.<\/em> Nuestra fragilidad, representada en el ap\u00f3stol, nos lleva a expresar: <em>creer\u00e9 que t\u00fa eres Jes\u00fas, el Dios que salva, s\u00f3lo si yo puedo superar mis temores y vencer las circunstancias adversas que me rodean y caminar hacia ti; mi fe se demostrar\u00e1 si soy capaz de vencer y triunfar, pero si no lo logro, el problema no soy yo, sino que t\u00fa realmente no estabas all\u00ed, eras un fantasma.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Muchas veces, al igual que Pedro, comenzamos a caminar sobre el agua; la euforia, la emoci\u00f3n nos llevan a creer que todo lo podemos lograr, e incluso lo logramos al principio, pero al poco tiempo, cuando sentimos que la fuerza de la adversidad se mantiene e incluso se incrementa, nos hundimos en el miedo y preguntamos d\u00f3nde est\u00e1 Dios en medio de tantas dificultades. La respuesta est\u00e1 en clamar a \u00c9l con todas las fuerzas de nuestro coraz\u00f3n: <em>\u201cS\u00e1lvame Se\u00f1or\u201d<\/em>; y all\u00ed, en ese momento, nos toma de la mano e invita a que tengamos fe y apartemos de nosotros todo aquello que nos haga dudar, y lo reconozcamos como el Hijo de Dios, nuestro \u00fanico y suficiente Salvador.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es muy importante revisar constantemente la relaci\u00f3n que tenemos con Dios a partir de nuestra experiencia bautismal. Vivimos en un mundo lleno de inmediatez y euforia. Necesitamos aprender a entrar en nosotros mismos y encontrar paz y serenidad cuando el panorama se torna oscuro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El profeta El\u00edas (en el relato del libro primero de los Reyes) busca refugio en medio de la amenaza y persecuci\u00f3n; el miedo lo lleva a esconderse en la oscuridad de una cueva -ocultarse es la mejor estrategia para ponerse a salvo-, sin embargo, Dios lo cuestiona: <em>\u201c\u00bfQu\u00e9 haces aqu\u00ed?\u201d.<\/em> La soluci\u00f3n no es esconderse, aislarse, apartarse; por el contrario, Dios le dice <em>\u201csal afuera, qu\u00e9date de pie ante m\u00ed sobre la monta\u00f1a\u201d, <\/em>no permitas que el miedo te a\u00edsle; permanecer de pie es un gesto de firmeza y de confianza. Estar delante de Dios nos da la seguridad necesaria para vencer el temor y cualquier amenaza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adicionalmente la monta\u00f1a representa la morada de Dios, el lugar donde podemos estar seguros, confiados y adem\u00e1s recibir la fuerza necesaria; es all\u00ed donde podemos percibir su presencia, no en el ruido, el viento fuerte, el terremoto o el fuego devorador que nos incendia la mente y las emociones, sino en el sonido suave y delicado que nos llena de paz real, duradera, firme, constante, transformadora y estable, y que nos da valor para regresar al desierto amenazador cargados con la presencia del Esp\u00edritu Santo en nuestro interior, para llevar y encontrar esa misma presencia divina en medio de la aridez, y enfrentar con valent\u00eda los temores y amenazas al igual que los disc\u00edpulos en medio del lago.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tarea debe continuar, con o sin nosotros, pues no est\u00e1 limitada a nuestra temporalidad; hay un resto fiel a quienes se debe acompa\u00f1ar y fortalecer cuando ya no estemos presentes y por ello Dios encomienda al profeta El\u00edas consagrar a Eliseo como su sucesor. Debemos pensar en quien continuar\u00e1 el trabajo cuando nuestro tiempo en este mundo termine, a quien vamos a entregar el legado. El Ap\u00f3stol Pablo, en la carta a los Romanos, nos pregunta: \u00bfC\u00f3mo invocar\u00e1n el nombre del Se\u00f1or los que vienen despu\u00e9s de nosotros si no creen en \u00c9l? \u00bfC\u00f3mo creer\u00e1n si no han escuchado la buena noticia? \u00bfC\u00f3mo van a o\u00edr si no hay quien les anuncie? \u00bfC\u00f3mo van a anunciar si no son enviados? La Misi\u00f3n del cristiano es ser profeta y lograr que a todos los llamados a la salvaci\u00f3n les llegue el mensaje y que reconozcamos a Jes\u00fas como el Se\u00f1or de nuestra vida e historia, y con el coraz\u00f3n creamos para obtener salvaci\u00f3n eterna y resurrecci\u00f3n gloriosa. El Ap\u00f3stol Pablo nos ense\u00f1a que <em>\u201cquien conf\u00ede en el se\u00f1or no quedar\u00e1 defraudado\u201d <\/em>y esa confianza es don de Dios para todos los redimidos sin ninguna distinci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vivir confiado, seguro y sereno, es un signo visible de un cristiano que tiene su coraz\u00f3n lleno de fe y no teme a la adversidad porque conoce y reconoce la presencia de Dios en su existencia y es siempre portador de buenas noticias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-0b35486f-0910-4a54-b71f-8d8d63eef6ac\" href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Sermon-Proper-14A-Spanish.docx\">Word \u2013 Propio 14 (A)<\/a><a href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Sermon-Proper-14A-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-0b35486f-0910-4a54-b71f-8d8d63eef6ac\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-a33d91d3-8b30-40de-8650-57fbf8cd873a\" href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Sermon-Proper-14A-Spanish.pdf\">PDF \u2013 Propio 14 (A)<\/a><a href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Sermon-Proper-14A-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-a33d91d3-8b30-40de-8650-57fbf8cd873a\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LCR: 1 Reyes 19:9-18; Salmo 85:8-13; Romanos 10:5-15; San Mateo 14:22-33 El Dios de la Calma y la Serenidad La tarea de llevar a otros a reconocer al Se\u00f1or en la cotidianidad de sus vidas puede ser agotadora ya que nos enfrentamos a nuestro propio des\u00e1nimo, al cansancio, la ingratitud, la incomprensi\u00f3n, el miedo y&#8230;<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_tec_requires_first_save":true,"_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_EventAllDay":false,"_EventTimezone":"","_EventStartDate":"","_EventEndDate":"","_EventStartDateUTC":"","_EventEndDateUTC":"","_EventShowMap":false,"_EventShowMapLink":false,"_EventURL":"","_EventCost":"","_EventCostDescription":"","_EventCurrencySymbol":"","_EventCurrencyCode":"","_EventCurrencyPosition":"","_EventDateTimeSeparator":"","_EventTimeRangeSeparator":"","_EventOrganizerID":[],"_EventVenueID":[],"_OrganizerEmail":"","_OrganizerPhone":"","_OrganizerWebsite":"","_VenueAddress":"","_VenueCity":"","_VenueCountry":"","_VenueProvince":"","_VenueState":"","_VenueZip":"","_VenuePhone":"","_VenueURL":"","_VenueStateProvince":"","_VenueLat":"","_VenueLng":"","_VenueShowMap":false,"_VenueShowMapLink":false,"_tribe_blocks_recurrence_rules":"","_tribe_blocks_recurrence_description":"","_tribe_blocks_recurrence_exclusions":"","_kad_post_transparent":"","_kad_post_title":"","_kad_post_layout":"","_kad_post_sidebar_id":"","_kad_post_content_style":"","_kad_post_vertical_padding":"","_kad_post_feature":"","_kad_post_feature_position":"","_kad_post_header":false,"_kad_post_footer":false,"_kad_post_classname":"","ep_exclude_from_search":false,"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[43,52,33,3],"tags":[398],"class_list":["post-640440","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-sermons","category-sermons-that-work","category-the-season-after-pentecost","category-worship-and-prayer-menu","tag-propio-13a"],"acf":[],"taxonomy_info":{"category":[{"value":43,"label":"Sermons"},{"value":52,"label":"Sermons That Work"},{"value":33,"label":"The Season After Pentecost"},{"value":3,"label":"worship_and_prayer_menu"}],"post_tag":[{"value":398,"label":"Propio 13A"}]},"featured_image_src_large":false,"author_info":[],"comment_info":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon\/640440","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/sermon"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon\/640440\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":947667,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon\/640440\/revisions\/947667"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=640440"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=640440"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=640440"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}