{"id":633813,"date":"2023-03-05T20:53:25","date_gmt":"2023-03-06T01:53:25","guid":{"rendered":""},"modified":"2026-07-25T13:33:02","modified_gmt":"2026-07-25T17:33:02","slug":"viernes-santo-7-de-abril-de-2023","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/sermons\/viernes-santo-7-de-abril-de-2023\/","title":{"rendered":"Viernes Santo \u2013 2023"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>LCR: Isa\u00edas 52:13\u201353:12; Salmo 22; Hebreos 10:16\u201325 (opci\u00f3n 1) o Hebreos 4:14\u201316; 5:7\u20139 (opci\u00f3n 2);<\/strong> <strong>San Juan 18:1\u201319:42<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignright size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/VS-2023-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-283819\" style=\"width:512px;height:268px\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La liturgia y celebraci\u00f3n del Viernes Santo pone al centro la cruz y pasi\u00f3n de Jes\u00fas. Las lecturas nos confrontan con el misterio del sufrimiento, sacrificio, y muerte dolorosa y voluntaria de Jes\u00fas. Desde la profec\u00eda de Isa\u00edas, que describe al siervo sufriente, hasta la narraci\u00f3n de la pasi\u00f3n de Juan, donde somos testigos de la traici\u00f3n, negaci\u00f3n, condena y muerte en cruz, podemos encontrar un hilo conductor com\u00fan: en obediencia al Padre, Jes\u00fas sufre y experimenta el dolor humano hasta el extremo de entregar su vida en una cruz por nuestra salvaci\u00f3n y para demostrarnos el amor extremo de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Viernes Santo es un d\u00eda cargado de una mezcla de emociones; participamos en una celebraci\u00f3n que nos recuerda la muerte de Jes\u00fas, el Hijo de Dios. El \u201cEmanuel\u201d, \u201cDios con nosotros\u201d, que tom\u00f3 nuestra naturaleza humana y se hizo hombre por el poder del Esp\u00edritu Santo en el vientre de Mar\u00eda la virgen, se entrega completamente por nuestra salvaci\u00f3n. En este d\u00eda comprobamos que el amor de Dios es verdaderamente sin l\u00edmites: \u201cDios no nos neg\u00f3 ni a su propio Hijo, sino que lo entreg\u00f3 a la muerte por todos nosotros\u201d. (Romanos 8:32).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Viernes Santo es un d\u00eda que fluct\u00faa entre la tristeza y la esperanza. De una parte, experimentamos la tristeza al reconocer que Jes\u00fas, el inocente, es injustamente condenado y ejecutado \u201cAunque nunca cometi\u00f3 ning\u00fan crimen ni hubo enga\u00f1o en su boca\u201d, como escuchamos del profeta Isa\u00edas. Esta tristeza es fundamentada porque en la traici\u00f3n, negaci\u00f3n, condena y muerte de Jes\u00fas, encontramos a las v\u00edctimas que actualmente, o a trav\u00e9s de la historia, han sido injustamente condenadas o sacrificadas por complacer a personas o comunidades que claman a muerte la vida de los inocentes. Siempre hay corruptos que piden a gritos la sangre de los justos. Como le\u00edmos en el Salmo: \u201cPorque jaur\u00edas de perros me rodean, y pandillas de malignos me cercan; horadan mis manos y mis pies; contar puedo todos mis huesos\u201d. En la pasi\u00f3n y la cruz de Jes\u00fas encontramos a los innumerables justos que sufren y son condenados al dolor sin raz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tristeza es real porque Jes\u00fas es el cumplimiento de la profec\u00eda dolorosa de Isa\u00edas: \u201cComo a alguien que no merece ser visto, lo despreciamos, no lo tuvimos en cuenta. Y sin embargo \u00e9l estaba cargado con nuestros sufrimientos, estaba soportando nuestros propios dolores\u201d. Ese desprecio del que habla el profeta es parte de la respuesta humana al amor de Dios. Lejos de ser una historia del pasado, el Viernes Santo lo vivimos de manera personal y comunitaria, en la forma como nos relacionamos con Dios a trav\u00e9s de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tristeza a nivel personal, entonces, es por el reconocimiento de nuestro propio pecado, m\u00e1s all\u00e1 de escuchar o juzgar lo que hizo Judas, Pedro, Pilato o los jud\u00edos; cada uno de nosotros al reconocer y aceptar su propio pecado puede entender con sinceridad c\u00f3mo traiciona, condena y crucifica nuevamente a Jes\u00fas hoy en d\u00eda. Basta hacer un examen veraz de nuestra coherencia cristiana para descubrir con qu\u00e9 frecuencia somos nosotros los que gritamos con nuestras acciones y palabras \u00a1Crucif\u00edcalo! Y no obstante esto nos provoca verg\u00fcenza, repulsi\u00f3n o angustia. Son nuestras infidelidades, desobediencias y pecados los que siguen crucificando a Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tristeza tambi\u00e9n se manifiesta a nivel comunitario al verificar que de una u otra manera la extensi\u00f3n de nuestros pecados contribuye al desorden c\u00f3smico y social. Racismo, explotaci\u00f3n, violencia, discriminaci\u00f3n, manipulaci\u00f3n, la poca conciencia ecol\u00f3gica, entre muchos otros males, son expresi\u00f3n de un cristianismo desencarnado, muchas veces hip\u00f3crita o solamente ritualista que no pone a Dios o al pr\u00f3jimo como prioridad. El Viernes Santo denuncia c\u00f3mo la paz y la reconciliaci\u00f3n que Dios nos brinda en Jes\u00fas no siempre es aceptada porque queremos un cristianismo sin cruz y sin sacrificio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al mismo tiempo, el Viernes Santo es un d\u00eda de esperanza. Aunque parezca contradictorio e il\u00f3gico para nosotros, es por medio de la muerte de Jes\u00fas que Dios nos demuestra su amor. La cruz de Jes\u00fas es nuestra puerta al cielo: \u201cPues Dios am\u00f3 tanto al mundo, que dio a su Hijo \u00fanico, para que todo aquel que cree en \u00e9l no muera, sino que tenga vida eterna\u201d. (Juan 3:16). La manera como Dios dio a su Hijo fue en la cruz. En la muerte obediente Jes\u00fas cumple el plan de salvaci\u00f3n del Padre. Si bien Jes\u00fas sufri\u00f3 de una manera intensa y se sinti\u00f3 abandonado al punto de exclamar \u201cDios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfPor qu\u00e9 me has desamparado?\u201d, como un reclamo al Padre, nos confirma que la obediencia fiel de Jes\u00fas a Dios produjo frutos de los que hoy nosotros podemos gozar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jes\u00fas al ser inmolado y ofrecerse voluntariamente carga y recibe sobre s\u00ed mismo todo el pecado del mundo. Por esta raz\u00f3n el Viernes Santo es un d\u00eda de esperanza. Jes\u00fas carg\u00f3 tambi\u00e9n nuestro pecado y con su sangre pag\u00f3 el precio de nuestra redenci\u00f3n. Ya Jes\u00fas pag\u00f3 con su vida por nuestro rescate, su sacrificio es suficiente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Viernes Santo es un d\u00eda de esperanza porque \u201cel castigo que sufri\u00f3 nos trajo la paz, por sus heridas alcanzamos la salud\u201d. (Isa\u00edas 53:5). A pesar de nuestras infidelidades y pecados podemos entrar en comuni\u00f3n con Dios por medio de la cruz de Jes\u00fas y gozarnos en la paz y el amor que Dios tiene por nosotros. El Viernes Santo nos recuerda que Jes\u00fas es el Cordero de Dios. As\u00ed como la sangre de los corderos cubri\u00f3 y protegi\u00f3 a los Israelitas en la noche de la Pascua, la sangre de Jes\u00fas es vida nueva y eterna para todos los creyentes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cDespu\u00e9s de tanta aflicci\u00f3n ver\u00e1 la luz\u201d, le\u00edmos en Isa\u00edas. La cruz que Jes\u00fas carg\u00f3 es instrumento de liberaci\u00f3n y vida nueva. Fue por esa cruz que \u00e9l experiment\u00f3 la resurrecci\u00f3n. La cruz de Jes\u00fas es nuestra esperanza. Al cargar nuestra propia cruz y seguir obedientes los pasos de Jes\u00fas declaramos que creemos en un futuro de comuni\u00f3n con Dios, que caminamos hacia ese lugar donde viviremos en paz y sin dolor para siempre, como vive Jes\u00fas a la diestra del Padre. Am\u00e9n.\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Este serm\u00f3n fue escrito por <\/em><strong><em>el Rvdo. Dr. Fabi\u00e1n Villalobos<\/em><\/strong><em>.<\/em>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-94ea97e1-253c-4b1a-b1b1-c2ecbb60548b\" href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Sermon-Viernes-Santo-Spanish.docx\">Word \u2013 Viernes Santo<\/a><a href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Sermon-Viernes-Santo-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-94ea97e1-253c-4b1a-b1b1-c2ecbb60548b\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-d976df7b-ee84-418e-91f5-304a26ab1753\" href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Sermon-Viernes-Santo-Spanish.pdf\">PDF \u2013 Viernes Santo<\/a><a href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Sermon-Viernes-Santo-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-d976df7b-ee84-418e-91f5-304a26ab1753\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LCR: Isa\u00edas 52:13\u201353:12; Salmo 22; Hebreos 10:16\u201325 (opci\u00f3n 1) o Hebreos 4:14\u201316; 5:7\u20139 (opci\u00f3n 2); San Juan 18:1\u201319:42 La liturgia y celebraci\u00f3n del Viernes Santo pone al centro la cruz y pasi\u00f3n de Jes\u00fas. 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