{"id":616786,"date":"2022-04-22T13:51:41","date_gmt":"2022-04-22T17:51:41","guid":{"rendered":""},"modified":"2026-08-02T12:54:10","modified_gmt":"2026-08-02T16:54:10","slug":"pascua-5-c-15-de-mayo-de-2022","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/sermons\/pascua-5-c-15-de-mayo-de-2022\/","title":{"rendered":"Pascua 5 (C) \u2013 2022"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>LCR: Hechos 11:1\u201318; Salmo 148; Revelaci\u00f3n 21:1\u20136; San Juan 13:31\u201335<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignright size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Ea5-2022-Sermon-Graphic-SP-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-266788\" style=\"width:512px;height:268px\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Abramos nuestra mente y nuestro coraz\u00f3n a la Palabra que hoy hemos escuchado y dejemos que ella nos inunde y nos transforme.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante todos los domingos de Pascua hemos venido escuchando diversos pasajes del libro de Los Hechos de los Ap\u00f3stoles en la primera lectura, un trozo del libro del Apocalipsis o Revelaci\u00f3n como Ep\u00edstola y una porci\u00f3n del Evangelio de Juan. Cierto que no se trata de pasajes exactamente conectados entre s\u00ed, pero todos tienen en com\u00fan una misma idea: mostrarnos los efectos reales y concretos de la Resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas y del don del Esp\u00edritu Santo, tanto en lo individual como en lo comunitario. Podr\u00edamos pensar que as\u00ed es como la Liturgia de nuestra Iglesia busca evangelizarnos para que salgamos tambi\u00e9n a evangelizar a otros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La primera lectura nos cuenta que algunos Ap\u00f3stoles y otros hermanos que permanec\u00edan en Judea, m\u00e1s exactamente en Jerusal\u00e9n, tuvieron noticias de que en Jope, una ciudad de la costa, algunos que no eran jud\u00edos estaban recibiendo el bautismo y, por tanto, se estaban incorporando al \u201cNuevo Camino\u201d (recordemos que todav\u00eda no se habla de cristianos, sino de seguidores del \u201cNuevo Camino\u201d); es decir, ya se hab\u00edan enterado de todo lo que narra el mismo libro de los Hechos en el cap\u00edtulo 10. Por tal motivo, tan pronto el Ap\u00f3stol regresa a Jerusal\u00e9n lo increpan y le reclaman porque hab\u00eda entrado en casa de incircuncisos y hab\u00eda comido con ellos. No perdamos de vista este reclamo que es ciento por ciento de corte legal jud\u00edo; de evang\u00e9lico todav\u00eda no tiene nada. Y es apenas comprensible. Ni la totalidad de los Ap\u00f3stoles, y menos a\u00fan los conversos o simpatizantes del \u201cNuevo Camino\u201d, hab\u00edan podido entender los efectos y alcances de la obra de Jes\u00fas, sus ense\u00f1anzas, su Pasi\u00f3n, muerte y Resurrecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ante el testimonio que da Pedro, donde vuelve a relatar todo lo que hab\u00eda narrado Lucas en el cap\u00edtulo 10, la comunidad empieza a entender que ya es hora de permitir que el Esp\u00edritu Santo realice su obra en el mundo, que es necesario romper con la antigua ley, que ya el \u201chombre viejo\u201d tiene que dar paso al \u201chombre nuevo\u201d, a ese hombre totalmente regenerado en Cristo, como lo dir\u00e1 tambi\u00e9n Pablo en sus escritos. En una palabra, ese \u201cNuevo Camino\u201d que est\u00e1 surgiendo a ra\u00edz de la fe en la Resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas y del don del Esp\u00edritu Santo, implicaba como novedad absoluta, la apertura total y la acogida a todos los que de buena voluntad reconocieran a Jes\u00fas como Se\u00f1or y Salvador. Pedro expone pues, de manera convincente, las razones por las cuales no s\u00f3lo entr\u00f3 en casa de paganos, incircuncisos e impuros, sino que adem\u00e1s les permiti\u00f3 a ellos la entrada al \u201cNuevo Camino\u201d. Aplicando a las personas los criterios de pureza e impureza de alimentos Pedro concluye que no se puede considerar impuro lo que Dios ha declarado puro; pero la fuerza principal de la respuesta de Pedro a sus escandalizados hermanos est\u00e1 aqu\u00ed: \u201c<em>si Dios les concedi\u00f3 a ellos el mismo don que a nosotros por haber cre\u00eddo en el Se\u00f1or Jesucristo, \u00bfqui\u00e9n era yo para estorbar a Dios<\/em>?\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El primer efecto pues, que tiene que brillar con fuerza como fruto de una aut\u00e9ntica fe en la Resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas y del don del Esp\u00edritu Santo es la acogida, la inclusi\u00f3n y la aceptaci\u00f3n de los dem\u00e1s con la firme certeza de que, si a nosotros Dios nos concedi\u00f3 ese don, \u00bfc\u00f3mo no aceptar que tambi\u00e9n a otros Dios se lo concede en su infinito amor y gracia? \u00bfQui\u00e9n soy yo, qui\u00e9nes somos nosotros para <em>estorbar <\/em>a Dios? Con la mano en el coraz\u00f3n deber\u00edamos hacernos esa pregunta, \u00bfcu\u00e1ntas veces, como instituci\u00f3n y quiz\u00e1s como personas, hemos sido un estorbo para las acciones de Dios a trav\u00e9s de su Esp\u00edritu?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El segundo efecto de la fe en la Resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas y del don Esp\u00edritu que debemos resaltar en este quinto domingo de Pascua lo podemos deducir del pasaje del libro del Apocalipsis o Revelaci\u00f3n. Se trata del <em>cielo nuevo y la tierra nueva<\/em> que han de surgir como consecuencia de un coraz\u00f3n renovado por la Resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas y por la presencia en cada uno de nosotros del Esp\u00edritu que \u00e9l mismo prometi\u00f3 y que el Padre ha derramado sobre nosotros. Este pasaje del Apocalipsis es todo un programa de vida para el creyente, para nosotros hoy. No podemos sencillamente esperar que Dios haga nuevas todas las cosas; cierto que puede hacerlo, pero \u00e9sa no es la pedagog\u00eda divina. En esa promesa est\u00e1 el sentido y el quehacer de nuestra fe. En cada uno de nosotros, en cada seguidor de Jes\u00fas, esa fuerza de Dios est\u00e1 para animarnos y darnos la capacidad necesaria para realizar esas transformaciones, esas renovaciones. Y miremos que la tarea es grande. La renovaci\u00f3n de todas las cosas implica, como nos dice el texto, que \u201cya no habr\u00e1 muerte ni pena ni llanto ni dolor\u201d. Si miramos a nuestro alrededor, podemos ver que eso es lo que inunda nuestro mundo. Entonces, \u00bfqu\u00e9 hacemos? \u00bfNos quedamos como el grupo de Jerusal\u00e9n, encerrados, esperando de pronto una intervenci\u00f3n extraordinaria de Dios o quiz\u00e1s \u201cestorbando\u201d a la acci\u00f3n divina?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente, si volvemos a mirar el Evangelio de hoy, podemos descubrir que ah\u00ed tenemos la f\u00f3rmula exacta para realizar todo lo anterior. Tal vez Jes\u00fas sab\u00eda que sus disc\u00edpulos se iban a enredar con un mont\u00f3n de cosas para seguir adelante con su proyecto y, quiz\u00e1s anticip\u00e1ndose a todos los enredos propios de nosotros los humanos y de nuestras instituciones, les deja el testamento m\u00e1s sencillo, pero inmensamente grande y poderoso: el mandato del amor como signo visible de la adhesi\u00f3n del disc\u00edpulo al Maestro y de la vivencia real y afectiva de la fraternidad; el mundo podr\u00e1 identificar de qu\u00e9 comunidad se trata si los disc\u00edpulos guardan entre s\u00ed este mandato del amor. Jes\u00fas rescata la Ley, pero le pone como medio de cumplimiento el amor; quien ama demuestra que est\u00e1 cumpliendo con los dem\u00e1s preceptos de la Ley. Es posible que en la comunidad primitiva se hubiera discutido cu\u00e1l deb\u00eda ser el distintivo propio de la comunidad; para eso apelan a las palabras mismas de Jes\u00fas. En un mundo cargado de ego\u00edsmo, envidias, rencores, odios, muerte, pena, llanto y dolor, la comunidad est\u00e1 llamada a dar testimonio de otra realidad completamente nueva y distinta: el testimonio del amor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Parte de la causa por la cual tantos cristianos abandonan las iglesias est\u00e1 justamente en la falta de un testimonio mucho m\u00e1s abierto y decidido respecto al amor. Con frecuencia nuestras comunidades son verdaderos campos de batalla donde nos enfrentamos unos contra otros, donde no reconocemos en el otro la imagen de Dios; eso afecta la fe y la buena voluntad de muchos creyentes. Ahora,&nbsp; no se trata de que nuestras comunidades sean totalmente ajenas al conflicto; no, el conflicto en cierta medida es necesario porque desde \u00e9l se puede crear un ambiente de discernimiento, de acrisolamiento de la fe, de las convicciones m\u00e1s profundas respecto al evangelio; en el conflicto aprendemos justamente el valor de la tolerancia, del respeto a la diversidad y el mejoramiento de nuestra manera de entender y practicar el amor. Pero para hacer del conflicto el espacio para construir y crecer hace falta la fe y la apertura al cambio y, sobre todo, la disposici\u00f3n de ser llenados por la fuerza viva de Jes\u00fas resucitado. S\u00f3lo en esa medida nuestra vida humana y cristiana va adquiriendo cada vez mayor sentido, va convirti\u00e9ndose en medio de evangelizaci\u00f3n y punto de arranque para \u201chacer nuevas todas las cosas\u201d, con el Padre, Jes\u00fas y el Santo Esp\u00edritu de nuestra parte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><em>Este serm\u00f3n fue escrito por <\/em><strong><em>el Rvdo. Gonzalo Rend\u00f3n.<\/em><\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-3d29f20d-6758-43fc-9b77-263efc4f29c2\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Sermon-Pascua-5-Spanish.docx\">Word \u2013 Pascua 5 (C)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Sermon-Pascua-5-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-3d29f20d-6758-43fc-9b77-263efc4f29c2\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-27054558-683b-42e3-81d0-f0351aaf92d0\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Sermon-Pascua-5-Spanish.pdf\">PDF \u2013 Pascua 5 (C)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Sermon-Pascua-5-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-27054558-683b-42e3-81d0-f0351aaf92d0\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LCR: Hechos 11:1\u201318; Salmo 148; Revelaci\u00f3n 21:1\u20136; San Juan 13:31\u201335 Abramos nuestra mente y nuestro coraz\u00f3n a la Palabra que hoy hemos escuchado y dejemos que ella nos inunde y nos transforme. 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