{"id":605574,"date":"2021-10-24T21:07:17","date_gmt":"2021-10-25T01:07:17","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=255574"},"modified":"2026-06-24T09:12:33","modified_gmt":"2026-06-24T13:12:33","slug":"navidad-i-25-de-diciembre-de-2021","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/sermons\/navidad-i-25-de-diciembre-de-2021\/","title":{"rendered":"Navidad (I) \u2013 2021"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><a href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/navidad-i\/\">LCR: Isa\u00edas 9:2\u20137 (= 9:1\u20136 DHH); Salmo 96; Tito 2:11\u201314; Lucas 2:1\u201314, (15\u201320)<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Cover-ES-FB-3-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-255487\" width=\"512\" height=\"268\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEl pueblo que andaba en la oscuridad vio una gran luz; una luz ha brillado para los que viv\u00edan en tinieblas\u201d. Hermosa expresi\u00f3n que escuchamos hoy en la primera lectura y que sirve para describir el paso de un per\u00edodo de opresi\u00f3n y muerte a una \u00e9poca de paz y de tranquilidad. Nos encontramos en el siglo VIII a.C., las tropas del imperio asirio han penetrado a territorio israelita sembrando el p\u00e1nico, desesperaci\u00f3n, dolor y muerte; su avance arrasador amenaza con llegar hasta la capital de Jud\u00e1, Jerusal\u00e9n; el terror y el miedo reinan por doquier. El ej\u00e9rcito invasor llega muy cerca de la capital, \u201csus botas suenan con estr\u00e9pito\u201d; la ca\u00edda de Jerusal\u00e9n es inminente. Sin embargo, en el momento definitivo, algo extra\u00f1o sucede. Las tropas asirias reciben la orden de retirada y r\u00e1pidamente regresan a su pa\u00eds; el reino de Jud\u00e1, y su capital Jerusal\u00e9n, se han salvado del poder destructor de los asirios, al menos f\u00edsicamente, porque de todos modos el peque\u00f1o reino del Sur ha sido sometido y obligado a pagar tributo al amo de turno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tal vez sea \u00e9ste el trasfondo hist\u00f3rico que inspira al profeta para animar a su pueblo; el terror, la desesperaci\u00f3n, la oscuridad han pasado y ahora s\u00f3lo queda celebrar y alegrarse como corresponde. Muy probablemente este acontecimiento, la retirada de las tropas enemigas, coincide con el nacimiento del hijo del rey, aquel que anunciaba Isa\u00edas en 7:14-16, lo cual es signo para el profeta de tiempos nuevos y mejores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cada nacimiento de un posible heredero al trono era visto como un gran acontecimiento y como un motivo cierto para mantener la esperanza en una definitiva intervenci\u00f3n divina. Ning\u00fan rey en Israel, ni en el Norte ni en el Sur, hab\u00eda sido capaz de realizar un proyecto efectivo y concreto de paz y de justicia; de ah\u00ed que, al nacer un heredero, se tuviera la firme esperanza de que \u00e9ste s\u00ed realizar\u00eda aquello que el pueblo anhelaba; por eso desde el momento en que nace se le conceden virtudes y atributos como los que escuchamos hoy: \u201cconsejero maravilloso\u201d, \u201cguerrero divino\u201d, \u201cjefe perpetuo\u201d, \u201cpr\u00edncipe de la paz\u201d; su reinado, dice el profeta, \u201cno tendr\u00e1 fin\u201d y \u201cconsolidar\u00e1 su eternidad sobre los cimientos de la justicia y del derecho\u201d. Eso era lo que se esperaba de cada nuevo rey en el pa\u00eds de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la realidad hist\u00f3rica vivida durante el per\u00edodo de la monarqu\u00eda de Israel, ni estas virtudes, ni estos atributos, llegaron a ser realidad en ning\u00fan rey. Sin embargo, siempre estuvo ah\u00ed la profec\u00eda como una forma de mantener y preservar la esperanza. Cuando ya no hubo m\u00e1s monarqu\u00eda, cuando termin\u00f3 la sucesi\u00f3n de reyes, estas profec\u00edas comenzaron a tomar un nuevo sentido: ese rey \u201cperfecto\u201d tendr\u00e1 que ser un enviado directo de Dios. Al llegar el per\u00edodo del Nuevo Testamento, estas profec\u00edas son el material perfecto para interpretar la vida y misi\u00f3n de Jes\u00fas de Nazaret y, as\u00ed, dar por cumplidas y realizadas en \u00e9l todas las promesas y las esperanzas antiguas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso, pues, podemos decir que las promesas divinas, anunciadas y proclamadas tantas veces por los profetas, se han cumplido en Jes\u00fas; y no a la manera como muchos esperaban, sino a la manera de Dios. El relato del nacimiento de Jes\u00fas, que nos narra el evangelista Lucas, est\u00e1 lleno de sorprendentes detalles que apuntan de alg\u00fan modo a los presupuestos teol\u00f3gicos de toda su obra y que hoy siguen iluminando nuestra vida y nuestra fe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En primer lugar, Lucas intenta narrar un hecho enmarcado en unas coordenadas temporales y espaciales para darle al acontecimiento ese car\u00e1cter hist\u00f3rico. Para el evangelista es importante que la comunidad sienta que el Dios en quien creen ha irrumpido en la historia humana en un momento y lugar concretos. De pronto, para nosotros, pasa desapercibido este detalle, pero para los primeros destinatarios del Evangelio, y sobre todo en la mentalidad lucana, el elemento hist\u00f3rico era muy importante. As\u00ed, la fe de los primeros cristianos, no queda fundada sobre una idea abstracta de Dios; ellos no creen en un Dios ideal, pueden estar seguros de que su fe est\u00e1 basada en un Dios que ha irrumpido en la historia convirti\u00e9ndose en uno como todos, haci\u00e9ndose humano como nosotros para elevar la humanidad ca\u00edda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En segundo lugar, Lucas describe la materialidad de los hechos subrayando algunos detalles que ayudan a entender que, a pesar de tratarse de la calidad de ni\u00f1o que nace, el Mes\u00edas, las circunstancias, son pr\u00e1cticamente infrahumanas. Primero, porque un decreto imperial ha obligado a toda la poblaci\u00f3n a movilizarse a sus lugares de origen para hacerse censar, sin ninguna consideraci\u00f3n por nadie; \u00e9se es el comportamiento t\u00edpico del imperio: el emperador manda y no hay apelaci\u00f3n para nadie. Y, en segundo lugar, porque a ra\u00edz de la movilizaci\u00f3n masiva de la poblaci\u00f3n, Mar\u00eda y Jos\u00e9 no encuentran lugar en la posada, motivo por el cual Mar\u00eda tiene que alumbrar en la gruta donde normalmente reposaban los animales dom\u00e9sticos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ser\u00eda importante que tratemos de hacer un paralelo entre los cuidados y requerimientos que son necesarios hoy para un parto y las condiciones en que le toca dar a luz a Mar\u00eda; ciertamente su hijo nace en condiciones infrahumanas. \u00bfCu\u00e1ntas mujeres hoy pueden contar con una asistencia m\u00ednima durante su embarazo? \u00bfCu\u00e1ntas de ellas pueden alumbrar dignamente en un lugar higi\u00e9nico y seguro? \u00bfCu\u00e1ntos ni\u00f1os y ni\u00f1as nacen hoy tambi\u00e9n en condiciones infrahumanas? \u00bfCu\u00e1les son los motivos, cu\u00e1l es el \u201cdecreto imperial\u201d, que no permite unas condiciones dignas para su nacimiento?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay que superar la interpretaci\u00f3n tradicional, \u201cromanticoide\u201d, de que el Hijo de Dios \u201cquiso\u201d nacer en estas condiciones para dar ejemplo de pobreza y no s\u00e9 qu\u00e9 otras barbaridades m\u00e1s. Como toda madre, Mar\u00eda ten\u00eda derecho y seguramente aspiraba a unas condiciones m\u00ednimas propias de su estado de gravidez; y, como todo ni\u00f1o, Jes\u00fas deb\u00eda nacer en condiciones normales. Sin embargo, Lucas subraya esta coyuntura hist\u00f3rica que refleja unas condiciones de opresi\u00f3n y negaci\u00f3n de derechos m\u00ednimos a las personas y a los que est\u00e1n por nacer, para anunciar que el ni\u00f1o que acaba de nacer tendr\u00e1 que enfrentar esa realidad y que su futuro ministerio estar\u00e1 orientado a iluminar el camino que conduzca a la liberaci\u00f3n de esas situaciones. No es casual que ya en este relato, este indefenso y tierno beb\u00e9, sea llamado por el evangelista \u201cSalvador\u201d, \u201cMes\u00edas\u201d y \u201cSe\u00f1or\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y aqu\u00ed viene otro elemento que el evangelista quiere subrayar: los destinatarios del primer anuncio del nacimiento, de quien es -para Lucas- el que concentra y encarna las profec\u00edas del Antiguo Testamento y las promesas divinas de enviar a un salvador. En efecto, los destinatarios de esta gran noticia no son otros que unos humildes pastores que pasaban la noche en el campo cuidando sus ovejas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si la decisi\u00f3n divina es involucrar a la humanidad en su plan salv\u00edfico a trav\u00e9s de lo m\u00e1s humilde y desconocido de la sociedad como lo era Mar\u00eda de Nazaret, tal decisi\u00f3n tiene su culmen en el anuncio del nacimiento de su Hijo. Podr\u00edamos esperar que esta gran noticia empezara a difundirse entre los grandes y poderosos del momento; sin embargo, en consonancia con el anuncio de la Encarnaci\u00f3n, los destinatarios del anuncio del nacimiento son los m\u00e1s humildes y sencillos, los que por razones de su oficio -eran pastores- ni siquiera ten\u00edan acceso al sistema religioso vigente y, por tanto, no contaban para nadie.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ser\u00eda conveniente que, sobreponi\u00e9ndonos a la forma comercial y mercantilista como se celebra hoy la Navidad, volvamos a llamar la atenci\u00f3n sobre la necesidad de centrarnos en el humilde pesebre donde ha nacido el Hijo de Dios. Con profundo respeto, y en actitud de adoraci\u00f3n, abramos nuestra mente y coraz\u00f3n al gran misterio de Dios hecho hombre; consideremos la grandeza de Dios, su infinita bondad y misericordia, pero m\u00e1s a\u00fan, su inmenso amor al querer irrumpir en nuestra vida haci\u00e9ndose uno como nosotros, asumiendo aun las condiciones menos dignas para su nacimiento, pero con una finalidad: humanizar todo aquello que no hace digna la vida humana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Rescatemos pues, el aut\u00e9ntico esp\u00edritu de la Navidad. Esta noche los cristianos nos asombramos ante el misterio, pero hagamos que ese asombro perdure siempre, que nuestra fe y compromiso cristianos est\u00e9n orientados siempre hacia la actualizaci\u00f3n permanente de este gran acontecimiento: Dios hecho hombre, hecho criatura. Tal vez ninguna religi\u00f3n actual puede dirigirse al Dios en quien creen, con tanta seguridad y certeza, puesto que en ninguna de ellas se ha manifestado tan materialmente la cercan\u00eda de su Dios. Nosotros, los que profesamos la religi\u00f3n cristiana, hemos experimentado la irrupci\u00f3n de Dios en nuestra historia a trav\u00e9s de su Hijo, Jes\u00fas; pero nos falta dar ese salto hacia las implicaciones que tiene la decisi\u00f3n divina de hacerse semejante a nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese Ni\u00f1o, al que cantamos esta noche y cuyo nacimiento alegra nuestras vidas, es uno como cualquiera de nosotros y nos invita a que, en la realidad que vivimos, sepamos descubrir cu\u00e1l es el sentido de nuestra existencia, escuchar en la voz de los m\u00e1s d\u00e9biles y marginados de la sociedad el llamado a la solidaridad y el servicio, as\u00ed como \u00e9l mismo lo hizo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para todos y todas una \u00a1FELIZ NAVIDAD! Y que, de verdad, \u00e9sta sea la m\u00e1s hermosa Navidad si nos dejamos tocar el coraz\u00f3n por aquel ni\u00f1o envuelto en pa\u00f1ales que parti\u00f3 en dos la historia de la humanidad, nuestra propia historia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>El Rvdo. Gonzalo<\/em><\/strong><em> <strong>Rend\u00f3n<\/strong> es cl\u00e9rigo de la Iglesia Episcopal de Colombia, Comuni\u00f3n Anglicana. Presta sus servicios en la Parroquia Santa Mar\u00eda del Monte Carmelo, en la Costa Norte de Colombia.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-cddd12fd-e488-4374-b2f2-602695e099a6\" href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Sermon-Navidad-I-Spanish.docx\">Word \u2013 Navidad (I)<\/a><a href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Sermon-Navidad-I-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-cddd12fd-e488-4374-b2f2-602695e099a6\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-8a65977f-91c6-4f3d-aa63-08df7706bcb8\" href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Sermon-Navidad-I-Spanish.pdf\">PDF \u2013 Navidad (I)<\/a><a href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Sermon-Navidad-I-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-8a65977f-91c6-4f3d-aa63-08df7706bcb8\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LCR: Isa\u00edas 9:2\u20137 (= 9:1\u20136 DHH); Salmo 96; Tito 2:11\u201314; Lucas 2:1\u201314, (15\u201320) \u201cEl pueblo que andaba en la oscuridad vio una gran luz; una luz ha brillado para los que viv\u00edan en tinieblas\u201d. 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