{"id":605571,"date":"2021-10-24T21:07:08","date_gmt":"2021-10-25T01:07:08","guid":{"rendered":""},"modified":"2026-08-18T10:51:04","modified_gmt":"2026-08-18T14:51:04","slug":"adviento-2-c-5-de-diciembre-de-2021","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/sermons\/adviento-2-c-5-de-diciembre-de-2021\/","title":{"rendered":"Adviento 2 (C) \u2013 2021"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>LCR: Baruc 5:1-9; Lucas 1:68-79 (<em>Benedictus Dominus Deus<\/em>); Filipenses 1:3-11; San Lucas 3:1\u20136.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignright size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Cover-ES-FB-6-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-255544\" style=\"width:512px;height:268px\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estamos en el segundo domingo de Adviento, un tiempo de preparaci\u00f3n y espera de la venida de Cristo. As\u00ed como una familia se prepara con ansias y hace todos los arreglos necesarios para esperar la llegada de un beb\u00e9 que pronto nacer\u00e1, el Evangelio nos prepara para anhelar al Redentor del mundo. Y, como en toda preparaci\u00f3n festiva, hay alegr\u00eda, c\u00e1nticos, bendiciones, acciones de gracias, memoria de las promesas de Dios en la historia de la salvaci\u00f3n y, sobre todo, esperanza en las obras que Dios realizar\u00e1 a trav\u00e9s de su amado Hijo. Con el profeta Baruc, se nos invita a ponernos de pie y marchar con seguridad, despojarnos del luto y la tristeza, vestirnos con las ropas festivas de la gloria de Dios y envolvernos en el manto de su justicia, \u201cporque \u00e9l guiar\u00e1 a Israel con alegr\u00eda, a la luz de su gloria, y le mostrar\u00e1 su amor y su justicia\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por su parte, la familia jud\u00eda de Mar\u00eda y Jos\u00e9 de Nazareth, comparten la ilusi\u00f3n del hijo por llegar con su prima Elizabet y su esposo, el sacerdote Zacar\u00edas. \u00c9stos viv\u00edan en una ciudad cercana a Jerusal\u00e9n y, siendo ya de edad avanzada, no hab\u00edan logrado tener descendencia a causa de su esterilidad. Pero tambi\u00e9n -nos narra el evangelista Lucas- ellos tienen una gran noticia que comunicar: esperan el nacimiento de un hijo, tal como les hab\u00eda anunciado el \u00e1ngel Gabriel. Su hijo, que nacer\u00e1 con unos seis meses de diferencia de Jes\u00fas, ser\u00e1 llamado Juan, hijo de Zacar\u00edas, y reconocido en su adultez como \u201cJuan el Bautista\u201d. Por ello es grande la alegr\u00eda de Zacar\u00edas, quien se une al ambiente festivo del evangelio lucano con un c\u00e1ntico de bendici\u00f3n: Dios es bendito porque visita y redime a su pueblo; porque ha levantado a un Salvador, el cual nos liberar\u00e1 de los enemigos; este Salvador va a encarnar la misericordia de Dios y a realizar sus promesas; \u00e9l traer\u00e1 luz a los que viven en la m\u00e1s profunda oscuridad y guiar\u00e1 nuestros pasos por caminos de paz.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero no s\u00f3lo hay alegr\u00eda y expectaci\u00f3n: tambi\u00e9n hay mucho por hacer. Toda llegada de un nuevo beb\u00e9 a nuestras familias exige cambios y sacrificios. Se requiere arreglar la casa, desempolvar y limpiar, quiz\u00e1 renovar la habitaci\u00f3n donde el peque\u00f1o ser\u00e1 acogido, como exigencias m\u00ednimas de la espera. Asimismo, la venida de Cristo nos exige un permanente cambio y conversi\u00f3n de vida para poder acoger al Se\u00f1or que viene a habitar en nuestros corazones. Son tareas de preparaci\u00f3n y transformaci\u00f3n para \u201cenderezar lo torcido\u201d y \u201calisar el camino\u201d. Muchas veces los profetas de Israel asumieron esa voz de inc\u00f3modo llamado a la transformaci\u00f3n y conversi\u00f3n y, por eso, fueron rechazados y repudiados m\u00e1s de una vez. \u00a1No nos gusta que nos recuerden lo que tenemos que hacer, mucho menos si nos hacen caer en cuenta nuestros errores, falencias y pecados! Y ese papel lo asumi\u00f3 Juan, el protagonista de este segundo domingo de Adviento, llamado tambi\u00e9n el precursor que prepara el camino para el ministerio p\u00fablico de Jes\u00fas. \u00bfQu\u00e9 sabemos de Juan?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El evangelista inicia este tercer cap\u00edtulo d\u00e1ndonos una clase de historia en la que pone de trasfondo el reinado del emperador Tiberio, de los gobernadores y sumos sacerdotes, lo que nos ayuda a ubicar los acontecimientos alrededor del a\u00f1o 29 d.C. Nos preguntamos, \u00bfqu\u00e9 pretende Lucas con esto? El evangelista quiere afirmar que toda la actuaci\u00f3n de Dios ocurre dentro de la historia humana; que lo que sucede en el mundo y en las sociedades &#8211; \u00a1a\u00fan lo relativo a los gobernantes! &#8211; no escapa al conocimiento de Dios; que la historia humana es \u201chistoria de la salvaci\u00f3n\u201d. Por otra parte, implica que el acontecimiento Jes\u00fas no es un mito, ni una narrativa de personas cr\u00e9dulas, sino que verdaderamente tuvo lugar en un tiempo y lugar determinado de la historia. Flavio Josefo tambi\u00e9n apuntala esta mirada hist\u00f3rica al escribir lo que suceder\u00eda en la vida de Juan. Escribe este historiador judeo-romano: \u201cAlgunos jud\u00edos pensaron (\u2026) que el rey Herodes hab\u00eda sido justamente castigado por la ejecuci\u00f3n de Juan, llamado \u2018el Bautista\u2019 (\u2026) <em>hombre bueno<\/em> que exhortaba a los jud\u00edos a <em>llevar una vida honrada, trat\u00e1ndose con justicia unos a otros, someti\u00e9ndose religiosamente a Dios y participando en un bautismo<\/em>.\u201d (<em>Antig\u00fcedades jud\u00edas<\/em>, XVIII, 5.2). Como narra Lucas: \u201cJuan pas\u00f3 por todos los lugares junto al r\u00edo Jord\u00e1n, diciendo a la gente que ellos deb\u00edan volverse a Dios y ser bautizados, para que Dios les perdonara sus pecados\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Evangelio tambi\u00e9n nos dice que este profeta y \u201chombre bueno\u201d fue recept\u00e1culo de la revelaci\u00f3n de Dios, pues \u201cvino palabra de Dios a Juan\u201d, o como traducen otras versiones, \u201cDios habl\u00f3 a Juan\u201d. Esa palabra dada por Dios indica que la predicaci\u00f3n de Juan el Bautista inaugura un nuevo acontecer de Dios en la historia, en Cristo, pero no de manera aislada: Juan es el puente que une el Primer Testamento con el Evangelio, o \u201cBuena noticia\u201d, predicada por Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Juan escuch\u00f3 la voz de Dios, en otras palabras, fue sensible a lo que pasaba en su tiempo. Tuvo la sabidur\u00eda de identificar la perversi\u00f3n de los sacerdotes del templo plegados al poder imperial, el rigorismo insensible de los maestros de la ley, la exclusi\u00f3n de los pobres, la injusticia, el olvido de Dios y del hermano y hermana. Por eso, llama a volverse a la fe primigenia y m\u00e1s b\u00e1sica, y predica la conversi\u00f3n, el cambio de prioridades, la novedad de vida en Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nuestro tiempo repite las oscuridades, la frivolidad y el sinsentido de la \u00e9poca de Juan el Bautista. El profeta nos invita a discernir hacia donde apunta el plan de Dios para esta humanidad y a buscar su justicia para un nuevo Kair\u00f3s, un nuevo tiempo del advenimiento de Dios. Haciendo eco del gran profeta Isa\u00edas, Juan es esa \u201cvoz que clama en el desierto\u201d, que nos anuncia la fiesta de la salvaci\u00f3n en Jesucristo, pero no sin antes pasar por un bautismo de arrepentimiento, no de palabras de cumplimiento formal de preceptos, sino de hechos concretos; nos llama a rectificar el camino de la injusticia cometida, a enderezar las sendas en las que nos hemos deshumanizado y olvidado del desvalido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hagamos en este domingo una renovaci\u00f3n de nuestros votos bautismales en nuestros corazones, para prepararnos para la fiesta de la venida de Dios, con el compromiso de mejorar nuestras relaciones familiares, vecinales, laborales; de hacer el bien al necesitado, al pobre y al habitante de la calle; y de reconciliarnos con la creaci\u00f3n a la que hemos lastimado. Reafirmemos nuestra renuncia al mal y renovemos nuestra entrega a Jesucristo, suplic\u00e1ndole:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a1Ven Se\u00f1or Jes\u00fas!, s\u00e1canos de la oscuridad de la indiferencia;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a1Ven Se\u00f1or Jes\u00fas!, mu\u00e9venos a hacer tu justicia;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a1Ven Se\u00f1or Jes\u00fas!, haz que nuestros corazones, mentes y actos, se conviertan a ti. Am\u00e9n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Este serm\u00f3n fue escrito por <strong><em>la Rvda. Loida Sardi\u00f1as Iglesias.<\/em><\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-8c979bf5-a08d-44f5-8f16-596bf5d7ffe0\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Sermon-Adviento-2C-Spanish.docx\">Word \u2013 Adviento 2 (C)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Sermon-Adviento-2C-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-8c979bf5-a08d-44f5-8f16-596bf5d7ffe0\">Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-4beaf8fb-fd21-4a52-9f70-06d12c0b3f52\" href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Sermon-Adviento-2C-Spanish.pdf\">PDF \u2013 Adviento 2 (C)<\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Sermon-Adviento-2C-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-4beaf8fb-fd21-4a52-9f70-06d12c0b3f52\">Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LCR: Baruc 5:1-9; Lucas 1:68-79 (Benedictus Dominus Deus); Filipenses 1:3-11; San Lucas 3:1\u20136. 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