{"id":603172,"date":"2021-09-17T15:29:09","date_gmt":"2021-09-17T19:29:09","guid":{"rendered":""},"modified":"2026-08-02T12:53:48","modified_gmt":"2026-08-02T16:53:48","slug":"pentecostes-23-b-31-de-octubre-de-2021","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/sermons\/pentecostes-23-b-31-de-octubre-de-2021\/","title":{"rendered":"Propio 26 (B) \u2013 2021"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>LCR: Deuteronomio 6:1\u20139; Salmo 119:1\u20138; Hebreos 9:11\u201314; San Marcos 12:28\u201334<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignright size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Cover-ES-FB-4-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-253173\" style=\"width:512px;height:268px\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dispongamos nuestra mente y coraz\u00f3n para ser llenados por el mensaje que hoy nos trae la Palabra de Dios, siempre viva y siempre reconfortante. Que al igual que el escriba, que hoy interrog\u00f3 a Jes\u00fas, sepamos ver y entender, en medio de todo, por d\u00f3nde y c\u00f3mo debemos avanzar en nuestro camino de crecimiento y de comuni\u00f3n con Dios y con el pr\u00f3jimo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El mensaje central de este domingo lo encontramos en la Primera Lectura, el cual vuelve a resonar en el Evangelio de Marcos -puesto directamente por el evangelista en boca de Jes\u00fas-; y si queremos relacionar todo el mensaje con la Segunda Lectura, inmediatamente caemos en la cuenta de que esa observaci\u00f3n que hace el autor de la Carta a los Hebreos sobre el aut\u00e9ntico sacerdocio de Jes\u00fas, es apenas consecuencia de su genuina y aut\u00e9ntica capacidad de amar: amar a Dios y a los dem\u00e1s hasta entregarse a s\u00ed mismo como \u201c\u00fanico sacrificio agradable a Dios\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En libro del Deuteronomio (segunda Ley) encontramos una cantidad de normas, preceptos, mandatos y recomendaciones que da Dios a su pueblo por medio de Mois\u00e9s, con miras a implementarlos en la tierra prometida y as\u00ed lograr construir un nuevo modelo de pueblo. Estos mandatos son esenciales; seguirlos traer\u00e1n prosperidad, larga vida y paz. De ah\u00ed la gran insistencia de Mois\u00e9s: \u201c<em>Gr\u00e1bate en la mente todas las cosas que hoy te he dicho, y ens\u00e9\u00f1aselas continuamente a tus hijos; h\u00e1blales de ellas, tanto en tu casa como en el camino, y cuando te acuestes y cuando te levantes. Lleva estos mandamientos atados en tu mano y en tu frente como se\u00f1ales, y escr\u00edbelos tambi\u00e9n en los postes y en las puertas de tu casa<\/em>.\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El gran mandato que resalta pues, el Deuteronomio, es el amor, y no un amor cualquiera; se trata del amor exclusivo a Dios. Pero si prestamos atenci\u00f3n podemos ver que este mandato est\u00e1 precedido de otro que hay que poner como fundamento si de verdad el pueblo quiere empe\u00f1arse en amar exclusivamente a su Dios; se trata del llamado a \u201cescuchar\u201d. En el pasaje que leemos hoy, encontramos el verbo en imperativo: \u201cescucha\u201d, Israel; <em>shem\u00e1, Israel\u2026<\/em>Y era apenas l\u00f3gico este llamado ya que en el contexto en que se encuentra el pueblo hay una infinidad tremenda de dioses; as\u00ed que el pueblo tiene que aprender a escuchar con claridad cu\u00e1l de todos esos dioses es el que le habla, qu\u00e9 es lo que quiere y espera ese Dios de ellos, c\u00f3mo tienen ellos que adecuar su vida para poder demostrar la diferencia entre un pueblo que escucha y sigue al verdadero Dios frente a los dem\u00e1s pueblos que siguen a otros dioses. As\u00ed pues, de la calidad de esta escucha depende la calidad del amor con que Israel y cada israelita ama a su Dios y lo sigue sin vacilaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con el paso de los siglos, la religi\u00f3n jud\u00eda fue agregando m\u00e1s y m\u00e1s mandatos a \u00e9ste que se consideraba el \u00fanico y m\u00e1s importante; quiz\u00e1 la idea era lograr realizarlo de un modo pr\u00e1ctico. Lamentablemente el resultado fue una suma tan exagerada y enmara\u00f1ada de mandamientos que ya nadie, ni la misma religi\u00f3n, ni sus l\u00edderes religiosos, pod\u00edan saber cu\u00e1l de todos era el m\u00e1s importante para la vida. En ese ambiente nace y crece Jes\u00fas; de ni\u00f1o y joven tuvo que enfrentarse con semejante carga: seiscientos trece mandatos que el verdadero jud\u00edo estaba obligado a cumplir, de lo contrario ten\u00eda que sentirse excluido de la gracia y la protecci\u00f3n de Dios, y atenerse a lo peor. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A lo largo de su ministerio, Jes\u00fas fue comprendiendo otra cosa totalmente diferente; la relaci\u00f3n con Dios ten\u00eda que ubicarse en otro campo muy distinto al del legalismo. Como buen jud\u00edo, seguramente ten\u00eda el piadoso h\u00e1bito de realizar el oracional jud\u00edo varias veces al d\u00eda, el cual empieza siempre con la ya conocida expresi\u00f3n del Deuteronomio: \u201c<em>Shem\u00e1, Israel\u2026\u201d<\/em>, y en esta repetici\u00f3n cotidiana, Jes\u00fas va re-descubriendo lo esencial para establecer la perfecta comuni\u00f3n con el aut\u00e9ntico y verdadero Dios de la liberaci\u00f3n: el amor; amarle a \u00c9l con todo el coraz\u00f3n, con todas las fuerzas, con todo su ser; y en ese redescubrimiento Jes\u00fas va entendiendo que todo lo dem\u00e1s es adicional. Pero hay algo m\u00e1s; para Jes\u00fas el amor a Dios no se puede realizar en \u201cl\u00ednea directa\u201d, esta relaci\u00f3n tiene que estar mediatizada siempre por el otro, por el pr\u00f3jimo a quien Jes\u00fas llama \u201chermano\/a\u201d. Al olvidar esta <em>partecita<\/em>, el creyente se va convirtiendo, sin pensarlo, en un legalista eg\u00f3latra, y Jes\u00fas no est\u00e1 dispuesto a seguir ese camino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eso es, fundamentalmente, lo que podemos deducir de la respuesta que Jes\u00fas le da al escriba que lo interroga sobre cu\u00e1l es el mayor de los mandamientos. Pese a que en el contexto de este di\u00e1logo hay otros interlocutores que interrogan a Jes\u00fas con el fin de ponerlo a prueba, parece que este escriba tiene una sana intenci\u00f3n; lo podemos adivinar por su reacci\u00f3n a la respuesta de Jes\u00fas y por la afirmaci\u00f3n que \u00e9ste le devuelve: \u201cNo est\u00e1s lejos del reino de Dios\u201d. De manera que, en cierto modo, habr\u00eda que agradecer a este escriba esa pregunta tan oportuna que arranca de Jes\u00fas una respuesta tan acertada y correcta. Cierto que en otros momentos Jes\u00fas ha manifestado con palabras y hechos la esencia de la Ley de Mois\u00e9s y de los Profetas, es decir, lo b\u00e1sico de toda la Escritura. Los Evangelios constatan ese reclamo que hace Jes\u00fas a los legalistas fariseos que se fijan en lo peque\u00f1o, pero dejan pasar lo grande: \u201c<em>\u00a1Ustedes, gu\u00edas ciegos, cuelan el mosquito, pero se tragan el camello!<\/em>\u201d; es decir, un ciego legalismo no se fija en lo m\u00e1s inmediato que es el pr\u00f3jimo. Ense\u00f1anzas como \u00e9stas encontramos repetidamente en labios de Jes\u00fas, sin embargo, la explicitaci\u00f3n que hoy escuchamos es ya definitivamente puntual: no hay verdadero amor a Dios sin amor sincero al pr\u00f3jimo. \u00bfEn qu\u00e9 medida? En la misma medida con que yo me amo a m\u00ed mismo. \u00a1As\u00ed de simple!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es curioso que el escriba pregunte por \u201c<em>el<\/em>\u201d m\u00e1s importante de los mandamientos y Jes\u00fas responda con dos. El primero, el amor a Dios, lo toma del Deuteronomio y, el segundo, el amor al pr\u00f3jimo, lo toma del Lev\u00edtico; y concluye con una afirmaci\u00f3n tajante que no da pie para la disputa: \u201c<em>Ning\u00fan mandamiento es m\u00e1s importante que \u00e9stos.<\/em>\u201d. Ante esta respuesta, el escriba no tiene m\u00e1s que aceptar y reconocer que Jes\u00fas est\u00e1 en lo correcto, que no hay ninguna pr\u00e1ctica, culto u otra cosa que valga m\u00e1s que amar a Dios y al pr\u00f3jimo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pregunt\u00e9monos nosotros hoy \u00bfqu\u00e9 tan lejos o qu\u00e9 tan cerca nos encontramos de este ideal que escuchamos de labios de Jes\u00fas? A lo largo de la historia del cristianismo ha sucedido de todo. Muchos cristianos y cristianas se han enfocado, con sincero coraz\u00f3n, en este camino propuesto por Jes\u00fas; pero tambi\u00e9n hubo \u00e9pocas que se perdi\u00f3 ese horizonte y se descuid\u00f3 aquel segundo mandato que, como ya vimos, no es un invento de Jes\u00fas, era algo que ya estaba en la misma Ley pero que se hab\u00eda perdido entre la mara\u00f1a de mandatos inventados por el legalismo. Jes\u00fas lo que hace es redescubrirlo y ponerlo donde siempre debi\u00f3 estar; esto es amarrado al amor a Dios. &nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todos los d\u00edas encontramos ocasi\u00f3n de poner en pr\u00e1ctica esta ense\u00f1anza de Jes\u00fas; digamos que esta deber\u00eda ser la mejor carta de presentaci\u00f3n de cada uno de nosotros en medio de una realidad donde se ha perdido aquella aut\u00e9ntica imagen del Dios del amor, la libertad, la misericordia, la acogida; una realidad donde el amor en t\u00e9rminos generales se ha banalizado al extremo, donde casi todo lo que escuchamos, a trav\u00e9s de los medios, nos invita a centrarnos en nosotros mismos desconect\u00e1ndonos del otro. En medio de un mundo que poco a poco ha relativizado a Dios y al hermano, nosotros tenemos la gran tarea de ser sacramento, signo visible, de un aut\u00e9ntico amor a Dios y un sincero amor al pr\u00f3jimo, superando todas las barreras y aparentes obst\u00e1culos que tenemos para amarlo: condici\u00f3n social, ideas, proveniencia, gustos; en fin, amar sin medida ni distingos de ninguna \u00edndole. Es un desaf\u00edo grande, a veces dif\u00edcil, pero no imposible. Recordemos siempre que un d\u00eda nos encontraremos frente a frente con Dios y ante \u00c9l s\u00f3lo tendremos que responder por una cosa: por el amor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hagamos examen de nuestra conciencia a luz de estos dos mandatos y atrev\u00e1monos a dar un paso en ese camino que Jes\u00fas nos propone hoy. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><em>Este serm\u00f3n fue escrito por <\/em><strong><em>el Rvdo. Gonzalo Rend\u00f3n.<\/em><\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Sermon-Propio-26B-Spanish.docx\">Word \u2013 Pentecost\u00e9s 23 (B)<\/a><a href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Sermon-Propio-26B-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download>Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Sermon-Propio-26B-Spanish.pdf\">PDF \u2013 Pentecost\u00e9s 23 (B)<\/a><a href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Sermon-Propio-26B-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download>Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LCR: Deuteronomio 6:1\u20139; Salmo 119:1\u20138; Hebreos 9:11\u201314; San Marcos 12:28\u201334 Dispongamos nuestra mente y coraz\u00f3n para ser llenados por el mensaje que hoy nos trae la Palabra de Dios, siempre viva y siempre reconfortante. 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