{"id":600355,"date":"2021-07-27T23:17:03","date_gmt":"2021-07-28T03:17:03","guid":{"rendered":""},"modified":"2026-07-25T14:59:16","modified_gmt":"2026-07-25T18:59:16","slug":"pentecostes-14-b-29-de-agosto-de-2021","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/sermons\/pentecostes-14-b-29-de-agosto-de-2021\/","title":{"rendered":"Propio 17 (B) \u2013 2021"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>LCR: Deuteronomio 4:1\u20132, 6\u20139; Salmo 15; Santiago 1:17\u201327; San Marcos 7:1\u20138, 14\u201315, 21\u201323<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignright size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Cover-ES-FB-6-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-250358\" style=\"width:512px;height:268px\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En texto del libro del Deuteronomio que hemos le\u00eddo hoy, dice al final algo muy importante. Le\u00e1moslo nuevamente: <em>\u201cTengan mucho cuidado de no olvidar las cosas que han visto, ni de apartarlas jam\u00e1s de su pensamiento; por el contrario, expl\u00edquenlas a sus hijos y a sus nietos.\u201d<\/em>&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas palabras, atribuidas a Mois\u00e9s y dirigidas al pueblo hebreo, han llegado hasta nosotros gracias a que cada uno de los miembros del pueblo de Dios obedeci\u00f3 a Mois\u00e9s y se comprometi\u00f3 a reunirse, celosa y frecuentemente, para escuchar las narraciones de la vida de fe de la comunidad. De este modo sus historias, luchas, conquistas y el acompa\u00f1amiento de Dios se\u00f1al\u00e1ndoles el camino, corrigi\u00e9ndoles, perdon\u00e1ndolos y llev\u00e1ndolos paso a paso hacia la a\u00f1orada Tierra Prometida, se fueron grabando en cada uno de ellos. El pueblo escuchaba estas historias con una atenci\u00f3n profunda, las memorizaba, abr\u00eda su coraz\u00f3n a Dios y luego las transmit\u00eda a sus hijos y nietos. Fue as\u00ed como estas tradiciones orales alimentaron este pueblo, pasando de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n hasta que llegaron a ser puestas por escrito en lo que hoy conocemos como la Biblia. Indudablemente, sin el compromiso del pueblo de Dios esta historia de fe se hubiese perdido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque estas palabras de Mois\u00e9s se dijeron hace muchos a\u00f1os, siguen siendo actuales e importantes para nosotros hoy, porque nos recuerdan e invitan a comprometernos a conservar la memoria hist\u00f3rica y eclesial de nuestra fe. Ahora, cuando estamos perdiendo la hermosa tradici\u00f3n de reunirnos a celebrar la fe, en este mundo \u201cpost-iglesia\u201d, nos viene la gran pregunta de c\u00f3mo mantener vivas y presentes las historias y ense\u00f1anzas b\u00edblicas entre nosotros. Si bien ya las tenemos escritas, impresas en millones de biblias y libros religiosos, tenemos la tarea ahora de devolverlas a nuestra mente y coraz\u00f3n, para que la revelaci\u00f3n de Dios recobre su valor y vitalidad entre nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy, en la cultura postmoderna, tan comercializada y tecnificada, sufrimos un gran problema de memoria. Podr\u00edamos decir que una de las enfermedades de nuestra era es la p\u00e9rdida de la memoria individual, colectiva, hist\u00f3rica y eclesial de la fe. Si hubo un tiempo en que la Palabra de Dios se memorizaba para generar un estilo de vida, con una \u00e9tica y lenguaje propios, tenemos que aceptar que, en nuestro tiempo, estamos sacando de nuestras memorias esta riqueza invaluable de las promesas de Dios. Para los hebreos la fe era como una luz que iluminaba la manera de ser y de vivir del pueblo: sus leyes, su pol\u00edtica y sus valores como pueblo de Dios; mas no sucede as\u00ed para nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 hay de nuestra memoria religiosa? \u00bfC\u00f3mo comunicar nuestros textos b\u00edblicos, las historias de Jes\u00fas, su vida y su mensaje, nuestros c\u00e1nticos sagrados y tradiciones a las futuras generaciones? Si no nos congregamos, si hemos convertido el domingo en otro d\u00eda de trabajo o en el \u201cd\u00eda de descanso total\u201d, sin iglesia, \u00bfc\u00f3mo mantendremos vivo y relevante el mensaje de Dios? Y si no es la Palabra de Dios la que alimenta nuestro esp\u00edritu y nos da la fuerza de la fe para vivir una vida con sentido, entonces \u00bfqu\u00e9 es? O \u00bfCu\u00e1l ser\u00eda la clave para no perder esta rica memoria eclesial que ha llegado hasta nosotros?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La biblia, si no es le\u00edda en el contexto de una comunidad de fe, no tiene la misma riqueza y contenido. Los textos b\u00edblicos nacieron en comunidades de fe para ser le\u00eddos e interpretados por comunidades de fe. Es en la Iglesia donde la Palabra recobra su frescura, su vida y su sabor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Palabra de Dios se nos dio para ser escuchada, m\u00e1s que le\u00edda. \u00a1Qu\u00e9 grandioso es escuchar los textos b\u00edblicos le\u00eddos por nuestros padres, hermanos o catequistas, nuestros di\u00e1conos o sacerdotes, nuestros j\u00f3venes o nuestros ni\u00f1os! Seguramente, ser\u00eda m\u00e1s f\u00e1cil recordarlos si nos lo leyeran personas que conocemos y amamos. Alguien podr\u00eda decir: \u201c\u00a1este texto lo recuerdo porque la di\u00e1cona de nuestra iglesia lo proclam\u00f3 y lo explic\u00f3 tan bonito!, lo hizo con ejemplos de su vida, un domingo cuando celebr\u00e1bamos la Eucarist\u00eda en la iglesia\u201d. O, \u201cmis padres me le\u00edan estas historias de Jes\u00fas y habl\u00e1bamos de ellas cuando est\u00e1bamos peque\u00f1os\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La celebraci\u00f3n de la fe en comunidad le da vida a la Palabra, y la Palabra le da vida a la comunidad de fe. La Palabra se encarna en una comunidad concreta, se queda con ella hasta producir frutos nuevos y abundantes. Recordemos: <em>\u201cLa Palabra de Dios no vuelve a \u00c9l vac\u00eda.\u201d<\/em> De ah\u00ed que es una labor urgente y esencial escuchar la Palabra en comunidad para mantener la fe viva y productiva, de tal forma que d\u00e9 frutos de vida eterna.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este domingo, entonces, la Palabra nos llama a que escuchemos con atenci\u00f3n a Mois\u00e9s y mantengamos una conversaci\u00f3n abierta, sagrada, comprometida y creativa para encontrar maneras antiguas y nuevas de recuperar la memoria de nuestra fe, y llevar el mensaje de Dios a nuestro coraz\u00f3n, para que vivamos de y en su Palabra, la cual es nuestro alimento espiritual que nos nutre ricamente. A trav\u00e9s de una escucha atenta de la Palabra de Dios, iremos moldeando el coraz\u00f3n para que se asemeje, a\u00fan m\u00e1s, al de Cristo, quien \u201cam\u00f3 hasta el extremo.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><em>Este serm\u00f3n fue escrito por <\/em><strong><em>el Rvdo. Fabio Sotelo<\/em><\/strong><em>.<\/em><\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Sermon-Propio-17B-Spanish.docx\">Word \u2013 Pentecost\u00e9s 14 (B)<\/a><a href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Sermon-Propio-17B-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download>Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Sermon-Propio-17B-Spanish.pdf\">PDF \u2013 Pentecost\u00e9s 14 (B)<\/a><a href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Sermon-Propio-17B-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download>Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LCR: Deuteronomio 4:1\u20132, 6\u20139; Salmo 15; Santiago 1:17\u201327; San Marcos 7:1\u20138, 14\u201315, 21\u201323 En texto del libro del Deuteronomio que hemos le\u00eddo hoy, dice al final algo muy importante. Le\u00e1moslo nuevamente: \u201cTengan mucho cuidado de no olvidar las cosas que han visto, ni de apartarlas jam\u00e1s de su pensamiento; por el contrario, expl\u00edquenlas a sus&#8230;<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201215,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_tec_requires_first_save":true,"_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_EventAllDay":false,"_EventTimezone":"","_EventStartDate":"","_EventEndDate":"","_EventStartDateUTC":"","_EventEndDateUTC":"","_EventShowMap":false,"_EventShowMapLink":false,"_EventURL":"","_EventCost":"","_EventCostDescription":"","_EventCurrencySymbol":"","_EventCurrencyCode":"","_EventCurrencyPosition":"","_EventDateTimeSeparator":"","_EventTimeRangeSeparator":"","_EventOrganizerID":[],"_EventVenueID":[],"_OrganizerEmail":"","_OrganizerPhone":"","_OrganizerWebsite":"","_VenueAddress":"","_VenueCity":"","_VenueCountry":"","_VenueProvince":"","_VenueState":"","_VenueZip":"","_VenuePhone":"","_VenueURL":"","_VenueStateProvince":"","_VenueLat":"","_VenueLng":"","_VenueShowMap":false,"_VenueShowMapLink":false,"_tribe_blocks_recurrence_rules":"","_tribe_blocks_recurrence_description":"","_tribe_blocks_recurrence_exclusions":"","_kad_post_transparent":"","_kad_post_title":"","_kad_post_layout":"","_kad_post_sidebar_id":"","_kad_post_content_style":"","_kad_post_vertical_padding":"","_kad_post_feature":"","_kad_post_feature_position":"","_kad_post_header":false,"_kad_post_footer":false,"_kad_post_classname":"","ep_exclude_from_search":false,"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[43,52,33,1953],"tags":[411],"class_list":["post-600355","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-sermons","category-sermons-that-work","category-the-season-after-pentecost","category-worship-and-prayer-menu","tag-propio-17b"],"acf":[],"taxonomy_info":{"category":[{"value":43,"label":"Sermons"},{"value":52,"label":"Sermons That Work"},{"value":33,"label":"The Season After Pentecost"},{"value":1953,"label":"worship_and_prayer_menu"}],"post_tag":[{"value":411,"label":"Propio 17B"}]},"featured_image_src_large":false,"author_info":[],"comment_info":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon\/600355","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/sermon"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon\/600355\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3475988,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon\/600355\/revisions\/3475988"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=600355"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=600355"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=600355"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}