{"id":598486,"date":"2021-06-22T14:19:35","date_gmt":"2021-06-22T18:19:35","guid":{"rendered":""},"modified":"2026-08-18T10:50:02","modified_gmt":"2026-08-18T14:50:02","slug":"pentecostes-9-b-25-de-julio-de-2021","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/sermons\/pentecostes-9-b-25-de-julio-de-2021\/","title":{"rendered":"Propio 12 (B) \u2013 2021"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>LCR: 2\u00a0Reyes 4:42\u201344; Salmo 145:10\u201318 (= 145:10\u201319 LOC); Efesios\u00a03:14\u201321; San Juan 6:1\u201321<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignright size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Cover-ES-FB-2-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-248489\" style=\"width:512px;height:268px\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Amados hermanos y hermanas, \u00a1cu\u00e1ntas veces nos hemos visto afectados ante im\u00e1genes terribles de personas y ni\u00f1os acosados por hambrunas catastr\u00f3ficas o por las situaciones de precariedad que azotan a cada vez m\u00e1s familias en nuestras sociedades! La situaci\u00f3n de inseguridad alimentaria y crisis nutricional se ha agravado en muchos pa\u00edses a causa del cambio clim\u00e1tico con la producci\u00f3n de sequ\u00edas cada vez m\u00e1s extensas, las pol\u00edticas alimentarias excluyentes y los efectos de la pandemia del Coronavirus. La liturgia de hoy nos ilumina en la reflexi\u00f3n de estas situaciones, a fin de discernir el querer de Dios para nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay una evidente relaci\u00f3n entre la primera lectura y el texto del Evangelio. Como en el mundo actual, en \u00e9pocas del profeta Eliseo tambi\u00e9n ocurr\u00eda \u201cuna gran hambruna\u201d. Escuchamos que un hombre trae al profeta veinte panes de cebada, los cuales deben repartirse entre cien comensales. Un problema que hemos experimentado la mayor\u00eda de las mujeres -y cada vez m\u00e1s hombres- en la cocina: cuando la cena est\u00e1 lista y aparecen de pronto m\u00e1s bocas a alimentar, decimos que es necesario \u201cecharle agua a la sopa\u201d o que \u201cdonde comen seis comen diez\u201d. Parecer\u00eda un recurso de experticia culinaria y aritm\u00e9tica. Y tal como acontece en nuestras cocinas y mesas, los panes del profeta son compartidos y alcanzan para todos. De tal manera que al final podemos agradecer junto al salmista, pues, \u201cEl Se\u00f1or (\u2026) levanta a los que desfallecen (\u2026) les da su comida a su tiempo\u201d. La diferencia con el Evangelio, sin embargo, no radica en el milagro material o f\u00edsico acontecido, sino en el milagro de la transformaci\u00f3n significativa a la que nos llama Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El texto de \u201cla cuarta se\u00f1al en Galilea\u201d, constituye uno de los relatos cl\u00e1sicos en el debate exeg\u00e9tico y teol\u00f3gico del Evangelio de Juan. En la ambientaci\u00f3n inicial se informa que Jes\u00fas estaba ense\u00f1ando en una colina, como era la costumbre rab\u00ednica; que se celebraba la Pascua, una de las fiestas jud\u00edas m\u00e1s importantes; y que mucha gente le segu\u00eda en busca de se\u00f1ales milagrosas. Pero Jes\u00fas, m\u00e1s de una vez, se ha negado a darle a sus oyentes el tipo de \u201cse\u00f1ales\u201d m\u00e1gicas que ellos esperan. Muchos de estos seguidores son apenas espectadores curiosos, \u201cmirones\u201d en busca de prodigios y se\u00f1ales religiosas del poder de una divinidad milagrera; dif\u00edcilmente se interesen por adherir a las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas o asumir los desaf\u00edos y riesgos que implica su mensaje liberador. Por eso, Jes\u00fas no da \u201cse\u00f1ales\u201d milagrosas, sino que persiste con paciencia en ense\u00f1ar a vivir en la perspectiva del Reino de Dios y su justicia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La narraci\u00f3n alcanza su momento culmen cuando aparece el hambre en la multitud. Los disc\u00edpulos intentan buscar soluciones, aunque la cuesti\u00f3n no es de simple aritm\u00e9tica aqu\u00ed. Felipe hace un c\u00e1lculo: el equivalente al salario de medio a\u00f1o de un jornalero no ser\u00eda suficiente para que cada uno reciba un trozo de pan de cebada, la comida com\u00fan entre los pobres, por ser m\u00e1s barato que el de trigo. Andr\u00e9s trae a un chico que tiene cinco de estos panes y dos peces peque\u00f1os, muy probablemente pescados secos para comer con el pan. El propio Andr\u00e9s se pregunta: \u201c\u00bfqu\u00e9 es esto para tantos?\u201d Algunos podr\u00e1n pensar que Andr\u00e9s ten\u00eda una mirada pesimista, o que quiz\u00e1s era un realista extremo, pues el desaf\u00edo era insuperable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es entonces cuando Jes\u00fas muestra los signos transformadores del Reinado de Dios. Veamos tres de estos signos. <em>Jes\u00fas ense\u00f1a a construir comunidad<\/em>. Jes\u00fas pide hacer sentar a las personas all\u00ed reunidas. Aunque hay presencia de unas cinco mil personas, el sentarse y acomodarse en la hierba implica que se formen peque\u00f1os grupos, lo que crea cercan\u00eda, familiaridad, relaci\u00f3n de intimidad, comunidad, capacidad de apertura al otro y la otra. El participar comunitariamente de la comensalidad, el compartir en grupos el pan de vida, nos humaniza. Nos dice el te\u00f3logo Leonardo Boff: \u201cNutrirse nunca es un acto biol\u00f3gico individual mec\u00e1nico. Consumir comensalmente es comulgar con los que comen con nosotros, comulgar con las energ\u00edas c\u00f3smicas que subyacen a los alimentos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Jes\u00fas nos ense\u00f1a a ser agradecidos<\/em>. Dice el texto que, tomando los panes, dio gracias. Pareciera que no tiene mucho sentido dar gracias por tal insignificancia de alimento. Pero justo donde los disc\u00edpulos y nosotros s\u00f3lo vemos unos escasos panes y peces, Jes\u00fas contempla el poder y la provisi\u00f3n amorosa de Dios. Nos ense\u00f1a a dar siempre gracias, aun por las cosas peque\u00f1as; a trascender y ver m\u00e1s all\u00e1 de lo evidente. Abrirnos a la gratuidad, la gracia, el reconocimiento y la donaci\u00f3n de sentido, nos permite adquirir fuerzas para enfrentar las dificultades y sufrimientos, y ser capaces de ver la vida desde la esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Jes\u00fas nos ense\u00f1a el poder del compartir<\/em>. Jes\u00fas reparte el alimento e invita tambi\u00e9n a sus disc\u00edpulos y a todos, a hacer lo mismo. Se comparte comunitariamente entre todos. El maestro muestra que la l\u00f3gica individualista que nos divide y distancia en nuestras sociedades no es la del Reino. S\u00f3lo se produce la multiplicaci\u00f3n del alimento si se comparte y reparte entre todos: los panes y peces se multiplican al dividirse solidariamente. El compartir multiplica. Es necesario salir del individualismo en el que nos hemos encerrado, pues s\u00f3lo cuando somos capaces de compartir y darnos a los dem\u00e1s -nuestro tiempo, capacidades, conocimientos, afecto, recursos, dinero-, crecemos nosotros y crecemos todos, como seres humanos. La solidaridad nos humaniza a todos. Nadie se humaniza solo o aislado, pues humanidad es fraternidad. Los panes y peces fueron compartidos sin que quedara nadie sin comer; en un verdadero banquete de amor y alegr\u00eda en el cual, incluso, sobran alimentos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jes\u00fas nos sigue invitando a compartir el pan de vida, el pan material y el pan espiritual en el banquete del Reino, cuya primicia es la comensalidad Eucar\u00edstica. Aunque nuestro mundo tiene capacidad de producir alimentos para todos, no hemos podido erradicar el hambre en el mundo a causa de estructuras de injusticia, pero tambi\u00e9n a causa de nuestro individualismo e incapacidad para compartir con otros. Mientras no logremos superar esta situaci\u00f3n, no tendr\u00e1 lugar un pleno banquete del Reino, pues la sacramentalidad de nuestras Eucarist\u00edas seguir\u00e1 estando enturbiada por los mil millones de personas que contin\u00faan estando de pie \u2013no sentados, ni invitados a la fiesta\u2013 esperando poder saciar su hambre corporal, como posibilidad de vivir su espiritualidad de modo menos angustioso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jes\u00fas nos llama hoy a transformarnos en verdaderos disc\u00edpulos y disc\u00edpulas constructores de comunidad y capaces de compartir con otros, en la dimensi\u00f3n de la gratuidad y la humanizaci\u00f3n, para llegar a \u201ccomprender con todo el pueblo santo [como el Ap\u00f3stol Pablo] cu\u00e1n ancho, largo, alto y profundo es el amor de Cristo\u201d. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Este serm\u00f3n fue escrito por <strong><em>la Rvda. Loida Sardi\u00f1as Iglesias.<\/em><\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Sermon-Propio-12B-Spanish.docx\">Word &#8211; Pentecost\u00e9s 9 (B)<\/a><a href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Sermon-Propio-12B-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download>Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Sermon-Propio-12B-Spanish.pdf\">PDF &#8211; Pentecost\u00e9s 9 (B)<\/a><a href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Sermon-Propio-12B-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download>Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LCR: 2\u00a0Reyes 4:42\u201344; Salmo 145:10\u201318 (= 145:10\u201319 LOC); Efesios\u00a03:14\u201321; San Juan 6:1\u201321 Amados hermanos y hermanas, \u00a1cu\u00e1ntas veces nos hemos visto afectados ante im\u00e1genes terribles de personas y ni\u00f1os acosados por hambrunas catastr\u00f3ficas o por las situaciones de precariedad que azotan a cada vez m\u00e1s familias en nuestras sociedades! 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