{"id":598485,"date":"2021-06-22T14:19:29","date_gmt":"2021-06-22T18:19:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=248485"},"modified":"2026-07-15T15:17:15","modified_gmt":"2026-07-15T19:17:15","slug":"pentecostes-8-b-18-de-julio-de-2021","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/sermons\/pentecostes-8-b-18-de-julio-de-2021\/","title":{"rendered":"Propio 11 (B) \u2013 2021"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><a href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/proprio-11b\/\">LCR: Jerem\u00edas 23:1\u20136; Salmo 23; Efesios 2:11\u201322; San Marcos 6:30\u201334, 53\u201356<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignright size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Cover-ES-FB-3-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-248492\" style=\"width:512px;height:268px\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace varios a\u00f1os, en la radio p\u00fablica de Seattle, fue entrevistado el director ejecutivo del \u201cChief Seattle Club\u201d, el cual est\u00e1 ubicado en uno de los barrios m\u00e1s antiguos de dicha ciudad. Seg\u00fan su propio comunicado, en este \u201cclub\u201d los ind\u00edgenas americanos y nativos de Alaska, muchos de los cuales est\u00e1n sin hogar y son de bajos ingresos o sufren de adicciones, pueden reunirse para compartir una comida, hablar sus propios idiomas, acceder a servicios sociales y encontrar la paz sin miedo a la censura p\u00fablica o la discriminaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante esta entrevista, el director se\u00f1al\u00f3 que la historia de la ruina y la desintegraci\u00f3n de la tribu Duwamish -la cual fue conformada por los primeros habitantes nativos de la ciudad de Seattle-, no es diferente en nuestro tiempo. \u00c9l compar\u00f3 su aniquilaci\u00f3n, y casi extinci\u00f3n, con la destrucci\u00f3n del templo de Jerusal\u00e9n y la dispersi\u00f3n del pueblo hebreo. La raz\u00f3n de la desintegraci\u00f3n de la tribu Duwamish, seg\u00fan \u00e9l, fue debido a la llegada de los primeros americanos europeos en 1851, a Alki Point, en lo que hoy es West-Seattle; 34 a\u00f1os despu\u00e9s, la gente de la tribu Duwamish hab\u00eda sido forzada fuera de sus casas comunales; el ej\u00e9rcito de los Estados Unidos, y otros blancos, quemaron estas casas para evitar que los Duwamish regresaran a su lugar de origen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la entrevista, el director ejecutivo continu\u00f3 explicando que los ind\u00edgenas americanos en Seattle -como en muchas partes de los Estados Unidos- viven ahora en estado de pobreza y adicci\u00f3n al alcohol y las drogas porque crecieron sin sus l\u00edderes, sin sus mayores, abuelos y abuelas; crecieron sin un gu\u00eda encargado de transmitir sus propias tradiciones que les ense\u00f1ar\u00edan una manera congruente, digna y equilibrada de vivir. Al final, todo se reduce a la necesidad del buen liderazgo, de la buena gu\u00eda, del buen ejemplo; todo se reduce a tener un buen pastor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el Evangelio de hoy, escuchamos c\u00f3mo Jes\u00fas tuvo compasi\u00f3n por una gran multitud, porque estaban como \u00ab<em>ovejas sin pastor<\/em>\u00ab. Esta multitud, proveniente de muchas partes, trataba de vislumbrar el poder restaurador de Jes\u00fas; tal vez, esperaban encontrar al tan esperado Mes\u00edas, el mismo que los liberar\u00eda de su miseria. Esta multitud no ten\u00eda a un verdadero pastor; sus dirigentes -como Herodes, quien cort\u00f3 la cabeza de Juan el Bautista y los fariseos- no se dedicaban al bienestar y la prosperidad de su gente, sino que se guiaban seg\u00fan sus propias agendas e intereses personales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jerem\u00edas, en la primera lectura, profetiza que Dios pondr\u00e1 para sus ovejas \u201cpastores que las cuiden, para que no tengan nada que temer ni falte ninguna de ellas.\u201d Espec\u00edficamente profetiza acerca de \u201cun rey que reine con sabidur\u00eda y que act\u00fae con justicia y rectitud en el pa\u00eds.\u201d Marcos, en el Evangelio, nos muestra a Jes\u00fas como la consumaci\u00f3n de dicha profec\u00eda, el maestro de aquellos que eran \u00ab<em>como ovejas sin pastor<\/em>.\u00bb Estas \u00abovejas sin pastor\u00bb era la multitud que buscaba a Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero \u00bfpor qu\u00e9 buscaban a Jes\u00fas? \u00bffue a causa de que curaba a mucha gente o porque echaba fuera a los demonios? Si fue as\u00ed, a Jes\u00fas no le import\u00f3; \u00e9l san\u00f3 a la gente que no pod\u00eda hablar, a quienes les faltaba partes en su cuerpo, a quienes no pod\u00edan caminar, a los ciegos. Y en este proceso de sanaci\u00f3n, Jes\u00fas les ense\u00f1\u00f3 muchas cosas. Con sus ense\u00f1anzas Jes\u00fas habl\u00f3 a sus almas y, en lugar de dejarlos sin gu\u00eda, sali\u00f3 a su encuentro cuando ellos m\u00e1s lo necesitaban. Y \u00e9stas son las buenas noticias que este evangelio proclama. Jes\u00fas siempre sale a nuestro encuentro, donde estamos, cuando m\u00e1s lo necesitamos. \u00c9l viene con nosotros como el Buen Pastor que aviva nuestra alma y nos \u201clleva por caminos rectos, haciendo honor a su nombre\u201d, como nos recuerda el salmista en esta ma\u00f1ana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfSomos capaces de reconocer los momentos en los que hemos tenido un encuentro con Jes\u00fas? A veces necesitamos un signo tangible de la presencia de Dios, de un signo tangible de este encuentro. Y es comprensible. Muchas veces nos obsesionamos con la sensaci\u00f3n de que Dios est\u00e1 ausente e ignoramos las experiencias tempranas de la presencia de Dios en nuestras vidas, ignoramos lo que los otros nos dicen de esta presencia de Dios en sus vidas. A veces la presencia de Dios viene a nosotros en forma humana, probablemente en la forma quien llegan a la sala de espera en un hospital mientras un ni\u00f1o est\u00e1 en cirug\u00eda, a veces en la figura de los m\u00e9dicos o las enfermeras que cuidan de nosotros; la presencia de Dios viene a nosotros en el rostro de nuestros familiares o padres, de nuestros maestros o la gente que encontramos en la calle, los supermercados o lugar de trabajo; hemos sentido la presencia de Dios durante un servicio eucar\u00edstico, cuando participamos en la celebraci\u00f3n dominical, durante un tiempo de oraci\u00f3n o al escuchar buena m\u00fasica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En su entrevista, el director ejecutivo del \u201cChief Seattle Club\u201d, detall\u00f3 sobre el camino riesgoso, incierto e inseguro caminado por los nativos americanos en Seattle hasta el momento actual, sin gu\u00eda, sin un l\u00edder, sin un buen ejemplo, sin un buen pastor. Se trata de un trabajo con muchos desaf\u00edos que deben afrontar. Como la tribu Duwamish, ellos est\u00e1n transmitiendo la tradici\u00f3n, sus propias historias, relatos y testimonios que al final les ense\u00f1ar\u00e1 a esta gente, en su club, una forma de vida congruente, digna y equilibrada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfHemos sido nosotros esos buenos ejemplos de vida congruente, digna y equilibrada para con nosotros mismos, con nuestras familias y con nuestras comunidades? \u00bfHemos sido esos buenos gu\u00edas, esos buenos l\u00edderes? \u00bfHemos imitado a Jes\u00fas en ser buenos pastores?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al momento de reunirnos hoy, en nombre de Jes\u00fas, incluso si no entendemos el poder de su presencia, debemos saber que Jes\u00fas est\u00e1 presente entre nosotros como \u00e9l mismo lo prometi\u00f3 y que viene a nuestro encuentro como el Buen Pastor, como aqu\u00e9l que reanima nuestra alma y nos \u201clleva por caminos rectos, haciendo honor a su nombre\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a1Am\u00e9n!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><em>Este serm\u00f3n fue escrito por <\/em><strong><em>el Rvdo. Alfredo Feregrino<\/em><\/strong><em>.<\/em><\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Sermon-Propio-11B-Spanish.docx\">Word &#8211; Pentecost\u00e9s 8 (B)<\/a><a href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Sermon-Propio-11B-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download>Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Sermon-Propio-11B-Spanish.pdf\">PDF &#8211; Pentecost\u00e9s 8 (B)<\/a><a href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Sermon-Propio-11B-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download>Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LCR: Jerem\u00edas 23:1\u20136; Salmo 23; Efesios 2:11\u201322; San Marcos 6:30\u201334, 53\u201356 Hace varios a\u00f1os, en la radio p\u00fablica de Seattle, fue entrevistado el director ejecutivo del \u201cChief Seattle Club\u201d, el cual est\u00e1 ubicado en uno de los barrios m\u00e1s antiguos de dicha ciudad. 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