{"id":597337,"date":"2021-05-27T11:30:40","date_gmt":"2021-05-27T15:30:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=247337"},"modified":"2026-08-09T14:42:28","modified_gmt":"2026-08-09T18:42:28","slug":"pentecostes-5-b-27-de-junio-de-2021","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/sermons\/pentecostes-5-b-27-de-junio-de-2021\/","title":{"rendered":"Propio 8 (B) \u2013 2021"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>LCR: Sabidur\u00eda 1:13-15, 2:23-24; Lamentaciones 3:21-33 o Salmo 30; 2 Corintios 8:7-15; San Marcos 5:21-43<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignright size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/P8B-2021-Cover-ES-FB-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-247339\" style=\"width:512px;height:268px\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las lecturas b\u00edblicas para este Quinto Domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s nos recuerdan que el Dios y Padre de nuestro Se\u00f1or Jesucristo es el Dios proveedor de la vida y la salvaci\u00f3n. Como podemos escuchar hoy, todos los autores sagrados dan testimonio de sus experiencias de Dios con un lenguaje variado y a veces sorprendente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El autor de Sabidur\u00eda, un libro deuterocan\u00f3nico tradicionalmente atribuido al rey Salom\u00f3n, se expresa enf\u00e1ticamente: \u201cDios no hizo la muerte ni se alegra destruyendo a los seres vivientes,\u201d y \u201cen verdad, Dios cre\u00f3 al hombre para que no muriera, y lo hizo a imagen de su propio ser&#8230;\u201d. Dios es eterno y goza de la vida eterna, y desea que nosotros tambi\u00e9n la tengamos. Por tanto, la muerte no es el prop\u00f3sito de nuestra existencia. No nacemos s\u00f3lo para morir y terminar en el olvido perpetuo. Al contrario, nacemos con el prop\u00f3sito divino de vivir y vivir para siempre. Dios quiere que vivamos en comuni\u00f3n con \u00e9l para la eternidad. Sin embargo, es una triste realidad que todo ser humano que nace tambi\u00e9n muere. \u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La muerte, como el relato de la Creaci\u00f3n en el libro de G\u00e9nesis nos ense\u00f1a, vino al mundo como resultado y consecuencia de la rebeld\u00eda y del pecado, del deseo humano de apartarse -de apartarnos- de Dios, el Creador de la Vida. Apartarnos de Dios lleva a la muerte y la destrucci\u00f3n de nuestra vida f\u00edsica y espiritual, pero Dios no se complace con esa destrucci\u00f3n porque ella se opone a sus verdaderos prop\u00f3sitos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero Dios tampoco se queda con las manos atadas. En su bondad, no cansa de extendernos su misericordia, incluso hacia los m\u00e1s rebeldes y obstinados. As\u00ed lo afirma el profeta Jerem\u00edas, autor del libro de las Lamentaciones: \u201cEl amor del Se\u00f1or no tiene fin, ni se han agotado sus bondades. Cada ma\u00f1ana se renuevan; \u00a1qu\u00e9 grande es su fidelidad!\u201d y \u201cRealmente no le agrada afligir ni causar dolor a los hombres\u201d. Recordemos que el profeta escribi\u00f3 estas l\u00edneas esperanzadoras en medio de un tiempo muy conflictivo, cuando la ciudad de Jerusal\u00e9n fue invadida y pr\u00e1cticamente destruida; tambi\u00e9n fue una \u00e9poca de infidelidad generalizada por parte del pueblo de la alianza para con el Se\u00f1or, el Dios de Israel. En contraste a esta deslealtad, la fidelidad de Dios permanece, y su misericordia es tan abundante que se renueva todos los d\u00edas, \u201ccada ma\u00f1ana\u201d, como dice el texto; el amanecer se renueva para buenos y malos, justos y pecadores, porque a Dios no le agrada afligir a los seres humanos creados a su imagen y semejanza. A diferencia a los hombres rebeldes, \u201cel Se\u00f1or es bueno con los que en \u00e9l conf\u00edan, con los que a \u00e9l recurren.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aqu\u00ed vemos otro elemento del amor y la misericordia de Dios: mientras vivamos, siempre hay un espacio y oportunidad para recurrir al Se\u00f1or, para recibir su ayuda y gracia. Por eso, el salmista puede darnos su testimonio elocuente: \u201cOh Se\u00f1or Dios m\u00edo, a ti clam\u00e9 y t\u00fa me sanaste\u201d. Podemos escuchar en esta oraci\u00f3n que Dios es quien escucha las s\u00faplicas de su pueblo, y responde con sanaci\u00f3n y salvaci\u00f3n. El pueblo de Dios, es decir los que conf\u00edan en el Se\u00f1or, a su vez, le rinde gracias y alabanzas por sus obras maravillosas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las obras de Dios, que revelan c\u00f3mo y qui\u00e9n es, provocan maravilla, asombro y, por supuesto, agradecimiento, al punto que este principio forma parte de la estructura fundamental de nuestra liturgia eucar\u00edstica. En el di\u00e1logo entre el celebrante y la congregaci\u00f3n, antes de cantar el \u201cSanto, Santo, Santo\u201d, el sacerdote exhorta al pueblo diciendo: \u201cDemos gracias a Dios nuestro Se\u00f1or\u201d y la congregaci\u00f3n responde \u201cEs justo darle gracias y alabanza\u201d. Entonces el celebrante prosigue con una recitaci\u00f3n de las razones por las cuales el pueblo reunido y la Iglesia universal ofrecen alabanzas y acciones de gracias a Dios. Aunque el texto var\u00eda seg\u00fan el tiempo lit\u00fargico del a\u00f1o, siempre declara las obras asombrosas de Dios en Jesucristo, nuestro Salvador. De una manera u otra, los dem\u00e1s oficios y ritos de la Iglesia expresan este mismo principio: Dios act\u00faa con misericordia y los fieles responden con alabanza y agradecimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El texto del evangelio seg\u00fan San Marcos nos apunta hacia esta realidad, demostrando que el mismo Dios de la alianza, el Dios de la misericordia y la vida, est\u00e1 presente en la vida y obra de Jes\u00fas porque \u00e9l act\u00faa seg\u00fan los mismos principios y con los mismos prop\u00f3sitos que su Padre celestial. La acci\u00f3n del Se\u00f1or, en la per\u00edcopa, se distribuye entre dos casos graves de enfermedad: la ni\u00f1a que enferma hasta la muerta y la mujer que llevaba doce a\u00f1os con un flujo de sangre sin remedio. El dolor de las personas involucradas es palpable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el primer caso, el padre de la ni\u00f1a suplic\u00f3 a Jes\u00fas que visitara y sanara a su hija. Y aunque Jes\u00fas estaba dispuesto a atenderle, la multitud pr\u00e1cticamente se lo impidi\u00f3. De esta multitud apareci\u00f3 entonces la mujer enferma, el segundo caso. Esta mujer, a pesar del miedo y las buenas costumbres, alcanz\u00f3 a tocar la ropa de Jes\u00fas, confiando que con s\u00f3lo eso podr\u00eda curarse. Actu\u00f3 desde su fe en Jes\u00fas y \u00e9l la san\u00f3. Jes\u00fas le dijo: \u201cHija, por tu fe has sido sanada. Vete tranquila y curada ya de tu enfermedad.\u201d Como el salmista, la mujer clam\u00f3 al Se\u00f1or y \u00e9l la san\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya sanada esta mujer, Jes\u00fas volvi\u00f3 a la situaci\u00f3n de la ni\u00f1a cuyo padre hab\u00eda pedido su ayuda. Algunas personas llegaron al padre para que desistiera de pedirle al Maestro, pero Jes\u00fas, amante de la vida, insisti\u00f3 que mantuviera la fe. Llegando al lugar donde estaba la ni\u00f1a, la san\u00f3, dici\u00e9ndole: \u201cNi\u00f1a, lev\u00e1ntate.\u201d Algunos cristianos han visto en esta palabra \u201clev\u00e1ntate\u201d una alusi\u00f3n a la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas y a la que experimentar\u00e1n los fieles en el d\u00eda final.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En estos dos episodios Jes\u00fas se manifiesta con el poder de Dios para sanar y con la misericordia divina que caracteriza al Dios de Israel. Demuestran que a Jes\u00fas tampoco le agrada la destrucci\u00f3n del ser humano y que proporciona la salud y la vida a los que conf\u00edan en \u00e9l y claman por su ayuda; nos ense\u00f1an que Cristo Jes\u00fas vino al mundo para restaurar lo que el pecado hab\u00eda deteriorado; que vino para traer vida -vida eterna y abundante- a donde aparentemente imperaba la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seguramente alguien preguntar\u00e1 por qu\u00e9 Marcos no nos cuenta sobre c\u00f3mo la mujer sanada o los padres de la ni\u00f1a alababan o daban gracias a Jes\u00fas por sus obras de sanaci\u00f3n. Quiz\u00e1 la respuesta es porque el Evangelista quiso que nosotros asumi\u00e9ramos nuestra parte en estas alabanzas. El autor sagrado quiere que nosotros demos gracias a Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En conclusi\u00f3n, en Jes\u00fas vemos de forma concreta lo que dice el autor de Sabidur\u00eda: \u201cLa muerte no reina en la tierra, porque la justicia es inmortal.\u201d Tambi\u00e9n lo son la misericordia, el perd\u00f3n y la fidelidad de nuestro Dios, y por eso le demos gracias. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><em>Este serm\u00f3n fue escrito por <\/em><strong><em>el Rvdo. Jack Lynch<\/em><\/strong><em>.<\/em><\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Sermon-Propio-8B-Spanish.docx\">Word &#8211; Pentecost\u00e9s 5 (B)<\/a><a href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Sermon-Propio-8B-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download>Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Sermon-Propio-8B-Spanish.pdf\">PDF &#8211; Pentecost\u00e9s 5 (B)<\/a><a href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Sermon-Propio-8B-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download>Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LCR: Sabidur\u00eda 1:13-15, 2:23-24; Lamentaciones 3:21-33 o Salmo 30; 2 Corintios 8:7-15; San Marcos 5:21-43 Las lecturas b\u00edblicas para este Quinto Domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s nos recuerdan que el Dios y Padre de nuestro Se\u00f1or Jesucristo es el Dios proveedor de la vida y la salvaci\u00f3n. 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