{"id":591838,"date":"2021-03-17T14:43:24","date_gmt":"2021-03-17T18:43:24","guid":{"rendered":""},"modified":"2026-07-25T14:47:11","modified_gmt":"2026-07-25T18:47:11","slug":"pascua-3-b-18-de-abril-de-2021","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/sermons\/pascua-3-b-18-de-abril-de-2021\/","title":{"rendered":"Pascua 3 (B) \u2013 2021"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>LCR: Hechos 3:12\u201319; Salmo 4; 1 San Juan 3:1\u20137; San Lucas 24:36b\u201348<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignright size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/P3-2021-Cover-ES-FB-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-241840\" style=\"width:512px;height:268px\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tiempo de Pascua nos invita a descubrir la presencia nueva del Resucitado en la comunidad de creyentes. En esta estaci\u00f3n lit\u00fargica ya no nos enfocamos en las hechos y dichos de Jes\u00fas durante su vida p\u00fablica, sino en los acontecimientos vividos por las comunidades cristianas despu\u00e9s de la muerte de Jes\u00fas y c\u00f3mo \u00c9l mismo se hace presente en medio de ellas para ayudarlas a entender este proceso de vida nueva que llamamos resurrecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A partir de las lecturas, hoy podemos profundizar en tres momentos importantes: el reencuentro de los disc\u00edpulos y disc\u00edpulas con Jes\u00fas, contado por el evangelista Lucas; el testimonio de ellos y ellas, narrado en los Hechos de los Ap\u00f3stoles; y la nueva presencia de Jes\u00fas en nuestras comunidades hoy.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el evangelio, encontramos a la comunidad de disc\u00edpulos y disc\u00edpulas reunida en Jerusal\u00e9n tratando de entender lo sucedido a su l\u00edder espiritual, Jes\u00fas de Nazaret. Es una nueva etapa del discipulado un tanto oscura y desesperanzadora. Antes de su muerte, las comunidades escuchaban y ve\u00edan las acciones del Maestro, a quien segu\u00edan de cerca. Ahora, en este per\u00edodo postpascual, ellas pierden su camino. Se re\u00fanen para orar, escucharse y apoyarse entre ellas ante un futuro incierto. Muchos pensaban regresar a las actividades cotidianas que hac\u00edan antes de haberse decidido seguir a Jes\u00fas. Es una verdadera transici\u00f3n, muy dif\u00edcil, entre lo que fue y lo que ser\u00eda para ellos de ahora en adelante. En este contexto, Jes\u00fas se presenta en medio de ellos para disipar sus miedos y frustraciones, y darles fortaleza y esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero ante la nueva presencia de Jes\u00fas, no tan evidente, sus seguidores contin\u00faan confundidos; por eso dice la Palabra que ellos creen ver a un esp\u00edritu. Para ellos y ellas, Jes\u00fas resucitado era como una figura de la imaginaci\u00f3n, una creaci\u00f3n de la mente, una fantas\u00eda, algo irreal y falso: un muerto apareci\u00e9ndose a los vivos y creando una telara\u00f1a de miedo y confusi\u00f3n. Esta actitud de los disc\u00edpulos y disc\u00edpulas se aleja del prop\u00f3sito y misi\u00f3n del Resucitado, pues su nueva presencia consiste, m\u00e1s bien, en ofrecer una nueva vida y una nueva manera de comprenderla; la nueva presencia de Jes\u00fas significa su nueva misi\u00f3n: llevar a las comunidades a entender que la vida no desaparece con la muerte, sino que se transforma; que la muerte no es el final, sino el inicio de una vida vivida de otra manera, fuera de este espacio y tiempo. El prop\u00f3sito del Resucitado es, a la vez, llevar a las comunidades a una nueva dimensi\u00f3n de la fe; \u00e9sta los llevar\u00eda a hacer posible y aceptar la realidad de la vida despu\u00e9s de la muerte; es un paso al futuro, de la finitud a lo infinito, del aqu\u00ed y ahora a la eternidad, de la ausencia a la presencia total. \u00c9sta es la novedad de la misi\u00f3n de Jes\u00fas, su regalo de amor, dado no s\u00f3lo a sus disc\u00edpulos y disc\u00edpulas, sino a nosotros, en todos los tiempos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay quienes piensan que Jes\u00fas resucitado sigue siendo un fantasma que no tiene el poder de transformar realidades de enfermedad y muerte, de injusticia y violencia indiscriminada; \u00e9ste ser\u00eda un fantasma opuesto al aut\u00e9ntico Jes\u00fas, el profeta del amor, justicia y paz. Para muchos, la figura de Jes\u00fas es un esp\u00edritu que forma parte de las historias de mitos y leyendas, despojado de todo poder; para otros, simplemente ha dejado de ser interesante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No pocas veces, Jes\u00fas ha sido presentado como un fantasma con mucho poder para juzgar, oprimir y condenar. Es lamentable, por ejemplo, que el Hijo de Dios haya sido presentado como alguien de fuera, conquistador de piel blanca y cabellos dorados, unido a la nobleza europea, con caballos, carros y armas. Con esto, seguro los pueblos abor\u00edgenes no sintieron alegr\u00eda ni deseo de aceptar la fe cristiana; muchos lo hicieron por miedo e intimidaci\u00f3n, o como una manera de sobrevivencia. Hoy, muchas personas de la comunidad LGBTI se sienten rechazadas por supuestas ense\u00f1anzas de Jes\u00fas, o por grupos de cristianos que citan sus palabras, para juzgar y condenar. Ante esta presencia de Jes\u00fas y este tipo de mensajes e interpretaciones, tenemos que afirmar con certeza que Jes\u00fas ser\u00eda un esp\u00edritu que har\u00eda mucho da\u00f1o a la humanidad; un verdadero fantasma para nuestra fe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero, como leemos en la escena de hoy, Jes\u00fas no es un fantasma. La historia termina con el descubrimiento de Jes\u00fas Resucitado, quien comparte, ense\u00f1a, aclara, convive y lleva a la comunidad de disc\u00edpulos y disc\u00edpulas a dar un paso firme y verdadero a un futuro extraordinario que, aunque no comprendemos totalmente, sabemos que existe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los Hechos de los Ap\u00f3stoles narran algo muy significativo para nuestra fe. Junto a Pedro, una de las primeras comunidades cristianas, llevada por la fuerza transformadora de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, se convierte en medio de sanaci\u00f3n y restablecimiento de la vida. No es Pedro, no son los disc\u00edpulos, es la presencia de Jes\u00fas resucitado en sus testigos lo que lleva a los enfermos a encontrar sanaci\u00f3n. Vemos aqu\u00ed con claridad c\u00f3mo el Resucitado no forma parte de una historia pasada, fantasmal o d\u00e9bil, sino de una historia actual, presente en cada acontecimiento de fe de la comunidad. Es en ella en donde el Resucitado act\u00faa en plenitud.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tercer momento, somos nosotros mismos. Todo lo anterior nos debe llevar a reflexionar en c\u00f3mo se vive la nueva presencia de Jes\u00fas en nuestras comunidades hoy: \u00bfQu\u00e9 sentimos y pensamos al escuchar estos pasajes en comunidad? \u00bfQu\u00e9 fuerza tiene esta nueva presencia de Jes\u00fas en nuestra iglesia cuando vamos superando esta crisis de salud ocasionada por la pandemia? La respuesta es: la vida, don de Dios, que contin\u00faa. Han muerto muchos, a\u00fan hay millones enfermos, pero la vida continua: la vida no muere. Jes\u00fas ha trascendido la muerte y nosotros hemos triunfado con Jes\u00fas. En \u00c9l queda superada la enfermedad y la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nuestra labor debe ser la de unirnos a Cristo Resucitado. El verdadero y aut\u00e9ntico cristiano no sigue s\u00f3lo unas ideas y ense\u00f1anzas escritas hace mucho tiempo, sino a la persona de Jes\u00fas quien sigue vivo y actuante en el mundo. \u00c9l nos hace entender, abre nuestra mente y nos pide sacarlo del mundo de los fantasmas al mundo real, verdadero y fundamental para que pueda actuar en nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jes\u00fas naci\u00f3, creci\u00f3, predic\u00f3 y san\u00f3 en Palestina, y una vez resucitado sale de all\u00ed y vive en todo aquel que lo recibe con fe y lo proclama como el Dios vivo y verdadero. Cristo nos ha hecho sus testigos. Eso es lo que somos nosotros, testigos de la vida y obra de Jes\u00fas. Hemos pasado de escuchar historias de Jes\u00fas a hacer historia con Jes\u00fas, para sembrar en cada coraz\u00f3n vida y esperanza. <em>Am\u00e9n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><em>Este serm\u00f3n fue escrito por <\/em><strong><em>el Rvdo. Fabio Sotelo<\/em><\/strong><em>.<\/em><\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Pascua-3-Sermon-Spanish.docx\">Word &#8211; Pascua 3 (B)<\/a><a href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Pascua-3-Sermon-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Pascua-3-Sermon-Spanish.pdf\">PDF &#8211; Pascua 3 (B)<\/a><a href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Pascua-3-Sermon-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LCR: Hechos 3:12\u201319; Salmo 4; 1 San Juan 3:1\u20137; San Lucas 24:36b\u201348 El tiempo de Pascua nos invita a descubrir la presencia nueva del Resucitado en la comunidad de creyentes. En esta estaci\u00f3n lit\u00fargica ya no nos enfocamos en las hechos y dichos de Jes\u00fas durante su vida p\u00fablica, sino en los acontecimientos vividos por&#8230;<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_tec_requires_first_save":true,"_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_EventAllDay":false,"_EventTimezone":"","_EventStartDate":"","_EventEndDate":"","_EventStartDateUTC":"","_EventEndDateUTC":"","_EventShowMap":false,"_EventShowMapLink":false,"_EventURL":"","_EventCost":"","_EventCostDescription":"","_EventCurrencySymbol":"","_EventCurrencyCode":"","_EventCurrencyPosition":"","_EventDateTimeSeparator":"","_EventTimeRangeSeparator":"","_EventOrganizerID":[],"_EventVenueID":[],"_OrganizerEmail":"","_OrganizerPhone":"","_OrganizerWebsite":"","_VenueAddress":"","_VenueCity":"","_VenueCountry":"","_VenueProvince":"","_VenueState":"","_VenueZip":"","_VenuePhone":"","_VenueURL":"","_VenueStateProvince":"","_VenueLat":"","_VenueLng":"","_VenueShowMap":false,"_VenueShowMapLink":false,"_tribe_blocks_recurrence_rules":"","_tribe_blocks_recurrence_description":"","_tribe_blocks_recurrence_exclusions":"","_kad_post_transparent":"","_kad_post_title":"","_kad_post_layout":"","_kad_post_sidebar_id":"","_kad_post_content_style":"","_kad_post_vertical_padding":"","_kad_post_feature":"","_kad_post_feature_position":"","_kad_post_header":false,"_kad_post_footer":false,"_kad_post_classname":"","ep_exclude_from_search":false,"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[22,43,52,3],"tags":[234],"class_list":["post-591838","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-easter","category-sermons","category-sermons-that-work","category-worship-and-prayer-menu","tag-pascua-3b"],"acf":[],"taxonomy_info":{"category":[{"value":22,"label":"Easter"},{"value":43,"label":"Sermons"},{"value":52,"label":"Sermons That Work"},{"value":3,"label":"worship_and_prayer_menu"}],"post_tag":[{"value":234,"label":"Pascua 3B"}]},"featured_image_src_large":false,"author_info":[],"comment_info":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon\/591838","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/sermon"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon\/591838\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3475987,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon\/591838\/revisions\/3475987"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=591838"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=591838"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=591838"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}