{"id":559921,"date":"2021-01-26T10:07:17","date_gmt":"2021-01-26T15:07:17","guid":{"rendered":"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=209921"},"modified":"2026-07-15T15:17:48","modified_gmt":"2026-07-15T19:17:48","slug":"ultimo-domingo-despues-de-epifania-b-14-de-febrero-de-2021","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/sermons\/ultimo-domingo-despues-de-epifania-b-14-de-febrero-de-2021\/","title":{"rendered":"\u00daltimo Domingo despu\u00e9s de la Epifan\u00eda (B) \u2013 2021"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image alignright size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/UDDE-2021-ES-FB-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-209922\" style=\"width:512px;height:268px\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/lectionary\/ultimo-epifania-b\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><strong>[RCL]: 2 Reyes 2:1\u201312; Salmo 50:1\u20136; 2 Corintios 4:3\u20136; San Marcos 9:2\u20139<\/strong><\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay una historia contada por Claudio Naranjo, escritor chileno, acerca de un hombre com\u00fan y corriente que de repente decide buscar a Dios, que de repente decide estar en su presencia: El hombre dice: \u201cDios, he estado tan ocupado con mi familia todos estos a\u00f1os, que no he tenido tiempo para nada, pero ahora ir\u00e9 a buscarte y estar\u00e9 contigo. Ir\u00e9 a la monta\u00f1a y me dedicar\u00e9 s\u00f3lo a ti.\u201d Entonces Dios le habl\u00f3 a trav\u00e9s de los ojos de su hijo y le dijo: -\u00abPap\u00e1, no vayas a la monta\u00f1a, no vayas all\u00ed. Yo estoy aqu\u00ed\u00bb. Pero el padre no pod\u00eda ver a Dios en los ojos de su hijo. Entonces este hombre continu\u00f3 diciendo: \u201cDios te buscar\u00e9 y me dedicar\u00e9 s\u00f3lo a ti.\u201d Entonces Dios le habl\u00f3 a trav\u00e9s de la sonrisa de su esposa y le dijo: -\u00abOye&#8230;veme, estoy aqu\u00ed, y no tienes que ir a la monta\u00f1a a buscarme. No tienes que buscarme. Yo estoy aqu\u00ed.\u201d Pero el hombre se march\u00f3 de todos modos. Este padre, este esposo, estaba totalmente cerrado para escuchar la voz de Dios, as\u00ed que se fue a buscarlo a otro lado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la lectura del evangelio de Marcos, que corresponde a este domingo, tambi\u00e9n conocida como la \u00abTransfiguraci\u00f3n de Jes\u00fas\u00bb, podemos ver que el Se\u00f1or lleva a tres de sus disc\u00edpulos (Pedro, Juan y Santiago) hasta la monta\u00f1a. All\u00ed, Jes\u00fas fue transfigurado, su rostro brillaba como el sol y su ropa se volvi\u00f3 blanca y muy deslumbrante. Es importante mencionar que la palabra griega que el escritor del Evangelio utiliza para la transfiguraci\u00f3n es <em>metamorfosis<\/em>. Varios diccionarios definen esta palabra como un cambio de la forma de una cosa o persona en una completamente diferente, por medios naturales o sobrenaturales. Un buen ejemplo de esto en la naturaleza es c\u00f3mo la oruga se convierte en una mariposa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pues bien, para nosotros la escena de la transfiguraci\u00f3n es rica en contenido teol\u00f3gico y realismo m\u00e1gico. Mois\u00e9s y el profeta El\u00edas est\u00e1n reapareciendo, y se oye una voz proviene de una nube que afirma a Jes\u00fas como el Hijo amado; aquella voz dice: \u00abesc\u00fachenlo\u00bb. De otro lado, est\u00e1 la monta\u00f1a, que en el antiguo Cercano Oriente, era considerada como un pilar, una columna que se elevaba de la tierra sosteniendo el cielo en su lugar. Por llegar hasta los cielos, la monta\u00f1a o el lugar alto, fue vista como el puente entre la tierra -el lugar de los mortales- y los cielos -que era el dominio de los dioses-. Lo que es interesante notar aqu\u00ed es que las monta\u00f1as en las Escrituras son a menudo lugares de encuentro divino y de revelaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mois\u00e9s ascendi\u00f3 la monta\u00f1a para interceder con Yahv\u00e9 y establecer un convenio entre Dios e Israel, lo que culmin\u00f3 con el regalo de los Diez Mandamientos. En esta escena Mois\u00e9s tambi\u00e9n es representado de la misma manera que en este evangelio, con su rostro brillando como signo de su comuni\u00f3n con Dios. Y luego tenemos a El\u00edas, el profeta que regresa al monte Horeb, el mismo lugar donde Mois\u00e9s hab\u00eda recibido los Diez Mandamientos varios siglos antes; en esa monta\u00f1a Dios habla a El\u00edas en medio del humo, sonidos fuertes y terremotos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De esta manera, es comprensible que durante el momento glorioso y magn\u00edfico de la transfiguraci\u00f3n Pedro estuviera tan encantado que quisiera permanecer en la cima de la monta\u00f1a para siempre; por eso dijo: \u201cMaestro: \u00a1qu\u00e9 bien que estemos aqu\u00ed! Vamos a hacer tres chozas: una para ti, otra para Mois\u00e9s y otra para El\u00edas.\u201d En cierto modo, sus instintos eran buenos, estaba en la presencia de Dios; \u00a1todo era tan perfecto para \u00e9l! Podr\u00edamos decir que hab\u00eda llegado a su propio <em>Nirvana<\/em>. Nosotros, igualmente, estar\u00edamos tan felices de estar all\u00ed si fu\u00e9ramos \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero Jes\u00fas no quer\u00eda que Pedro y sus otros dos disc\u00edpulos se quedaran en la cima de la monta\u00f1a, sino que baj\u00f3 con ellos para ser confrontado por un hombre cuyo hijo necesita sanaci\u00f3n. Jes\u00fas con este acontecimiento milagroso, nos est\u00e1 ense\u00f1ando que la gloria, la maravilla, no s\u00f3lo est\u00e1 en la cima de la monta\u00f1a sino en lo que sucede despu\u00e9s. La gloria se revela cuando Jes\u00fas baj\u00f3 para sanar a los necesitados, para estar en compa\u00f1\u00eda de los pecadores y los indigentes. \u00c9sta es la verdadera transfiguraci\u00f3n; aqu\u00ed es donde radica la verdadera gloria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Muchas veces, como Pedro, estamos preocupados por nosotros mismos y tendemos a alejarnos de nuestro entorno, nos cerramos al mundo exterior y no sabemos escuchar la voz que viene de la nube. Es aqu\u00ed donde desaparece nuestro juicio para identificar que Dios est\u00e1 presente y vivo entre nosotros. La verdad es que son muchas las cosas que no nos permiten escuchar la voz de Dios, la voz que viene de la nube; cosas como nuestro ego, nuestras propias construcciones mentales y expectativas, nos impiden escuchar la voz de lo divino y sentir la presencia de Dios a nuestro alrededor. Muchos de nosotros, en la intenci\u00f3n de buscar a Dios en la monta\u00f1a, tendemos a olvidar la voz dentro de nosotros, nos olvidamos de la presencia de Dios en nuestro pr\u00f3jimo, compa\u00f1eros, familia y amigos, que es donde Dios realmente permanece.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El viaje a la monta\u00f1a puede ser necesario. El momento de encantamiento y revelaci\u00f3n, el milagro en la cima puede ser esencial para la reflexi\u00f3n espiritual, para la inspiraci\u00f3n; necesitamos esos momentos; despu\u00e9s de todo, Jes\u00fas ten\u00eda una raz\u00f3n para ir a la monta\u00f1a y que el viaje tuviera un prop\u00f3sito. Claudio Naranjo, el escritor antes mencionado, concluye la historia del hombre que estaba buscando a Dios diciendo: si realmente necesitas experiencias m\u00e1s hermosas y espirituales que duren una vida, si realmente quieres ir a la monta\u00f1a, si realmente quieres tu <em>Nirvana<\/em>, ve y trae flores a tu c\u00f3nyuge y llama a tus padres solitarios por tel\u00e9fono. Si realmente necesitamos experiencias m\u00e1s hermosas y espirituales que duren una vida, hagamos un acto de bondad, pasemos tiempo con los hijos, trabajemos para cambiar la comunidad. Recordemos ver a Dios en todo porque es all\u00ed donde realmente reside la gloria de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 habr\u00eda pasado si el hombre de la historia hubiese o\u00eddo esa voz divina en la persona de su hijo y de su esposa? La voz de Dios viene a nosotros a trav\u00e9s de las voces de nuestros seres queridos, de nuestros familiares que nos aman, de nuestros amigos que se preocupan lo suficiente como para atreverse a desafiarnos y enfrentarnos, a trav\u00e9s de la voz del extra\u00f1o que pide nuestra ayuda; \u00e9sta es la voz que nos invita a regresar y vivir en armon\u00eda con nosotros mismos, con nuestra comunidad, y con Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La gloria del Se\u00f1or no reside s\u00f3lo en los lugares altos, en la cima de la monta\u00f1a; la gloria de Dios est\u00e1 aqu\u00ed, a nuestro lado. \u00c9ste es el comienzo de nuestra verdadera metamorfosis y de nuestro mundo; \u00e9ste es el lugar donde nosotros, junto con Jes\u00fas, podemos encontrar la verdadera transfiguraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><em><em>Este serm\u00f3n fue escrito por <\/em><strong><em>el Rvdo. Alfredo Feregrino<\/em><\/strong><em>.<\/em><\/em><\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/Ultimo-Sermon-Spanish.docx\">Word &#8211; \u00daltimo domingo despu\u00e9s de Epifan\u00eda (B)<\/a><a href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/Ultimo-Sermon-Spanish.docx\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/Ultimo-Sermon-Spanish.pdf\">PDF &#8211; \u00daltimo domingo despu\u00e9s de Epifan\u00eda (B)<\/a><a href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/Ultimo-Sermon-Spanish.pdf\" class=\"wp-block-file__button\" download>Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[RCL]: 2 Reyes 2:1\u201312; Salmo 50:1\u20136; 2 Corintios 4:3\u20136; San Marcos 9:2\u20139 Hay una historia contada por Claudio Naranjo, escritor chileno, acerca de un hombre com\u00fan y corriente que de repente decide buscar a Dios, que de repente decide estar en su presencia: El hombre dice: \u201cDios, he estado tan ocupado con mi familia todos&#8230;<\/p>\n","protected":false},"featured_media":201217,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_tec_requires_first_save":true,"_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_EventAllDay":false,"_EventTimezone":"","_EventStartDate":"","_EventEndDate":"","_EventStartDateUTC":"","_EventEndDateUTC":"","_EventShowMap":false,"_EventShowMapLink":false,"_EventURL":"","_EventCost":"","_EventCostDescription":"","_EventCurrencySymbol":"","_EventCurrencyCode":"","_EventCurrencyPosition":"","_EventDateTimeSeparator":"","_EventTimeRangeSeparator":"","_EventOrganizerID":[],"_EventVenueID":[],"_OrganizerEmail":"","_OrganizerPhone":"","_OrganizerWebsite":"","_VenueAddress":"","_VenueCity":"","_VenueCountry":"","_VenueProvince":"","_VenueState":"","_VenueZip":"","_VenuePhone":"","_VenueURL":"","_VenueStateProvince":"","_VenueLat":"","_VenueLng":"","_VenueShowMap":false,"_VenueShowMapLink":false,"_tribe_blocks_recurrence_rules":"","_tribe_blocks_recurrence_description":"","_tribe_blocks_recurrence_exclusions":"","_kad_post_transparent":"","_kad_post_title":"","_kad_post_layout":"","_kad_post_sidebar_id":"","_kad_post_content_style":"","_kad_post_vertical_padding":"","_kad_post_feature":"","_kad_post_feature_position":"","_kad_post_header":false,"_kad_post_footer":false,"_kad_post_classname":"","ep_exclude_from_search":false,"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[32,43,52,1953],"tags":[289],"class_list":["post-559921","sermon","type-sermon","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category-epiphany","category-sermons","category-sermons-that-work","category-worship-and-prayer-menu","tag-ultimo-domingo-despues-de-epifania-b"],"acf":[],"taxonomy_info":{"category":[{"value":32,"label":"Epiphany"},{"value":43,"label":"Sermons"},{"value":52,"label":"Sermons That Work"},{"value":1953,"label":"worship_and_prayer_menu"}],"post_tag":[{"value":289,"label":"\u00daltimo Domingo despu\u00e9s de Epifan\u00eda B"}]},"featured_image_src_large":false,"author_info":[],"comment_info":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon\/559921","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/sermon"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon\/559921\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3473893,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/sermon\/559921\/revisions\/3473893"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=559921"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=559921"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=559921"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}