{"id":537797,"date":"2010-06-24T14:20:23","date_gmt":"2010-06-24T18:20:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www2.episcopalchurch.org\/?post_type=sermon&#038;p=187797"},"modified":"2026-08-09T13:05:29","modified_gmt":"2026-08-09T17:05:29","slug":"natividad-de-san-juan-bautista-c-2010","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/sermons\/natividad-de-san-juan-bautista-c-2010\/","title":{"rendered":"Natividad de San Juan Bautista (C) &#8211; 2010"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Isa\u00edas 40:1-11; Salmo 85 \u00f3 85:7-13; Hechos 13:14b-26; Lucas 1:57-80<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Celebramos hoy la fiesta de uno de los personajes m\u00e1s interesantes de todo el Nuevo Testamento. Estamos hablando de san Juan Bautista. La funci\u00f3n que ejerci\u00f3 fue providencial. Antes de nacer fue escogido para preparar el camino del Mes\u00edas. Por eso, el nacimiento de san Juan Bautista est\u00e1 envuelto en lo prodigioso, porque no fue obst\u00e1culo para su nacimiento la ancianidad y esterilidad de Isabel, su madre. De \u00e9l m\u00e1s tarde dir\u00eda Jes\u00fas que \u201centre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero, \u00bfqui\u00e9n fue Juan el Bautista? En primer lugar de su existencia hist\u00f3rica no podemos dudar. El evangelio de san Lucas, en el cap\u00edtulo tercero, nos lo enmarca hist\u00f3ricamente, y nos dice que Juan comenz\u00f3 a predicar y a bautizar \u201cel a\u00f1o quince del reinado del emperador Tiberio, siendo gobernador de Judea Poncio Pilato, tetrarca de Galilea Herodes\u2026\u201d. Y el historiador jud\u00edo Flavio Josefo le menciona en su libro Antig\u00fcedades jud\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Veamos los rasgos m\u00e1s destacados de su vida y personalidad. Nace, seg\u00fan unos en Judea, seg\u00fan otros en Hebr\u00f3n. Sus padres fueron Zacar\u00edas e Isabel, \u00e9sta prima de la Virgen Mar\u00eda. En el cap\u00edtulo primero del evangelio de san Lucas se nos narra su nacimiento: \u201cCuando a Isabel se le cumpli\u00f3 el tiempo del parto, dio a luz un hijo. Los vecinos y parientes, al enterarse de que el Se\u00f1or la hab\u00eda tratado con tanta misericordia, se alegraron con ella. Al octavo d\u00eda fueron a circuncidarlo y quer\u00edan llamarlo como su padre, Zacar\u00edas. Pero la madre intervino: \u00b4No, se tiene que llamar Juan\u00b4\u201d. Y se espantaron todos los que viv\u00edan en su vecindad, y en toda la monta\u00f1a de Judea se divulgaban todas estas cosas, y todos los que las o\u00edan las guardaron en su coraz\u00f3n, diciendo: \u201c\u00bfQu\u00e9 va a ser este ni\u00f1o?\u201d.&nbsp; Su padre Zacar\u00edas, lleno del Esp\u00edritu Santo, profetiz\u00f3 y dijo: \u201cBendito el Se\u00f1or, Dios de Israel, porque se ha ocupado de rescatar a su pueblo&#8230;\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El ni\u00f1o Juan crece en vida oculta y escondida en la casa de los padres hasta que cumple treinta a\u00f1os; los evangelistas no dicen nada de esos a\u00f1os, como tampoco dicen casi nada de Jes\u00fas durante el mismo periodo de tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al cumplir los treinta a\u00f1os los dos salen a la vida p\u00fablica, sin duda impulsados por una fuerza de lo Alto, por el Esp\u00edritu de Dios. Juan, seg\u00fan su destino, sale un poco antes que Jes\u00fas para prepararle el camino. Y es aqu\u00ed donde se revela toda la poderosa personalidad del Precursor. Esa personalidad que se ha fraguado en el silencio y en la meditaci\u00f3n de todos esos a\u00f1os de vida privada. Vest\u00eda un manto hecho de pelo de camello, con un cintur\u00f3n de cuero en la cintura y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre. Apareci\u00f3 en las m\u00e1rgenes del r\u00edo Jord\u00e1n&nbsp; predicando con voz de trueno; las turbas le segu\u00edan; los fariseos le increpaban\u2026Pero, \u00e9l hablaba con libertad de esp\u00edritu a pobres y a poderosos. Algunos ve\u00edan en \u00e9l al Mes\u00edas. El renombre de su virtud y veneraci\u00f3n del pueblo hacia \u00e9l se extend\u00eda por doquier; muchos jud\u00edos acud\u00edan para ser bautizados, enfervorizados por sus palabras. Mas el Bautista no se dejaba sobornar ni por los halagos ni por la fama, y lo anunciaba claramente diciendo que \u00e9l no era el Mes\u00edas, sino \u201cla voz del que grita en el desierto: enderecen el camino del Se\u00f1or\u201d. \u201cEst\u00e1 para venir otro m\u00e1s poderoso que yo, al cual yo no soy digno de desatar la correa de su calzado\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El mensaje del Bautista era directo: \u201cMuestren frutos de sincero arrepentimiento\u201d. \u201cEl que tenga dos t\u00fanicas, d\u00e9 una al que no tiene; otro tanto el que tenga comida\u201d. \u201cNo exijan m\u00e1s de lo que est\u00e1 ordenado\u201d. \u201cNo maltraten ni denuncien a nadie\u201d.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras predica y bautiza distingue su bautizo del de Jes\u00fas: \u201cYo bautizo con agua\u201d y el que vendr\u00e1, \u201cha de bautizar con Esp\u00edritu Santo\u201d. As\u00ed, cuando Jes\u00fas se acerca al Jord\u00e1n para ser por \u00e9l bautizado, Juan no se atreve a hacerlo. \u201cSoy yo quien necesito que t\u00fa me bautices, \u00bfy t\u00fa acudes a m\u00ed?\u201d Pero, Jes\u00fas insiste y Juan le bautiza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Juan se atrevi\u00f3 a censurar la vida escandalosa de Herodes Antipas y \u00e9ste lo encarcel\u00f3. Estando en la c\u00e1rcel le llega la noticia de que Jes\u00fas ha empezado su ministerio p\u00fablico. Pero, no est\u00e1 seguro de que sea el aut\u00e9ntico mes\u00edas, por eso le env\u00eda dos de sus disc\u00edpulos para que le preguntaran a Jes\u00fas: \u201c\u00bfEres t\u00fa el que hab\u00eda de venir o tenemos que esperar a otro?\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jes\u00fas les respondi\u00f3: \u201cId y contad a Juan las cosas que hab\u00e9is visto y o\u00eddo: Los ciegos ven, los cojos andan, los sordos oyen, los muertos resucitan y a los pobres se les anuncia el Evangelio\u2026\u201d&nbsp; Juan qued\u00f3 satisfecho. Hab\u00eda cumplido su misi\u00f3n y su fin estaba cercano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sucedi\u00f3 que con motivo de la celebraci\u00f3n del nacimiento de Herodes, Salom\u00e9, hija de Herod\u00edas, esposa ileg\u00edtima del rey, bail\u00f3 ante Herodes. Entusiasmado \u00e9ste, prometi\u00f3 darle cuanto pidiera, aunque fuese la mitad de su reino. Instigada por su madre, Salom\u00e9 pidi\u00f3 la cabeza del Bautista. Herodes, no osando faltar a su palabra empe\u00f1ada ante todos, orden\u00f3 fuese tra\u00edda la cabeza de Juan, la cual en una bandeja fue presentada a Herod\u00edas por su hija. Sus disc\u00edpulos recogieron el cuerpo del Bautista y le dieron sepultura&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Juan el Bautista anunci\u00f3 a Cristo no s\u00f3lo con palabras, como los otros profetas, sino especialmente con una vida an\u00e1loga a la del Salvador. Su nacimiento es vaticinado y notificado por el \u00e1ngel Gabriel, y causa en las monta\u00f1as de Judea una conmoci\u00f3n y regocijo semejantes a los que deb\u00edan de tener lugar poco despu\u00e9s en las cercan\u00edas de Bel\u00e9n, al nacer Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La fiesta de hoy es la del nacimiento del Bautista. En esto se distingue de otros santos de quienes se festeja solamente el d\u00eda de la muerte. Es ciertamente una fiesta alegre y popular la del Bautista. En ella parece cumplirse el mensaje con el que el \u00e1ngel anunci\u00f3 a Zacar\u00edas su venida al mundo: \u201cTe llenar\u00e1 de gozo y alegr\u00eda y muchos se alegrar\u00e1n de su nacimiento\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Efectivamente, su fiesta es una de las m\u00e1s populares y se celebra con alegr\u00eda en infinidad de ciudades por todo el mundo. Las alegres fogatas que en la noche de la vigilia de san Juan coronan las monta\u00f1as y alumbran nuestras calles y plazas, no parecen sino un reflejo, que pasa a trav\u00e9s de los siglos, del popular alborozo con que fue saludado por los vecinos de Judea el nacimiento de uno de los santos m\u00e1s populares de la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Juan el Bautista fue enviado por Dios a cumplir una misi\u00f3n espec\u00edfica y noble: la de ser precursor del Mes\u00edas. No fall\u00f3 en lo m\u00e1s m\u00ednimo. Fue fiel a su cometido hasta el \u00faltimo detalle, y pas\u00f3 por esta vida como una estrella fugaz iluminando las vidas de los humanos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><em><em>Este serm\u00f3n fue escrito por <\/em><strong><em>el Rvdo. Isa\u00edas A. Rodr\u00edguez<\/em><\/strong><em>.<\/em><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Isa\u00edas 40:1-11; Salmo 85 \u00f3 85:7-13; Hechos 13:14b-26; Lucas 1:57-80 Celebramos hoy la fiesta de uno de los personajes m\u00e1s interesantes de todo el Nuevo Testamento. Estamos hablando de san Juan Bautista. La funci\u00f3n que ejerci\u00f3 fue providencial. Antes de nacer fue escogido para preparar el camino del Mes\u00edas. 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