{"id":537761,"date":"2007-04-29T11:59:02","date_gmt":"2007-04-29T15:59:02","guid":{"rendered":""},"modified":"2026-06-24T11:46:27","modified_gmt":"2026-06-24T15:46:27","slug":"cuarto-domingo-de-pascua-c-2007","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/sermons\/cuarto-domingo-de-pascua-c-2007\/","title":{"rendered":"Pascua 4 (C) &#8211; 2007"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hechos 13, 15-16,26-33 (34-39)<br>Salmo 100<br>Apocalipsis 7, 9-17<br>Evangelio seg\u00fan San Juan 10, 22-30<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy es el cuarto domingo de Pascua. Seguimos celebrando el misterio de la resurrecci\u00f3n de Cristo, y nos gozamos, los que esperamos con fe, en el d\u00eda de nuestra resurrecci\u00f3n.<br>\u00abMis ovejas reconocen mi voz, y yo las conozco y ellas me siguen\u00bb. Palabras que nos animan a esforzarnos a conocer al Pastor que orienta nuestra vida.<br>La promesa de nuestro Se\u00f1or Jesucristo es la vida eterna, y la uni\u00f3n con \u00e9l. Jes\u00fas compara esa uni\u00f3n con la de su Padre celestial cuando dice: \u00abEl Padre y yo somos una sola cosa\u00bb. A esa misma uni\u00f3n nos llama el Se\u00f1or cuando nos acepta como sus ovejas, que reconocen su voz, y que le siguen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero, \u00bfc\u00f3mo podremos seguirle si no le conocemos? \u00bfTenemos realmente a Jes\u00fas como pastor de nuestras vidas? Si la respuesta fuera afirmativa, no cabe duda de que ser\u00edamos m\u00e1s felices. La vida en esta tierra se nos har\u00eda m\u00e1s llevadera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Efectivamente, vemos con cuanto cari\u00f1o y sacrificio un pastor cuida a su reba\u00f1o. Pronto por la ma\u00f1ana, se acerca al corral donde se encuentran las oveja, las acaricia y las conduce por verdes praderas en busca de buenos pastos donde puedan comer y recostarse. Las lleva hacia fuentes tranquilas donde sacien su sed. Las gu\u00eda por senderos seguros para que no tropiecen. Cuando el sol calienta las lleva a lugares frescos y sombreados. Y all\u00ed descansan.Otras veces, cuando el peligro acecha, porque el lobo viene, el buen pastor arriesga su vida, y las salva. Las ovejas, sin saberlo est\u00e1n en el cielo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed es nuestro buen pastor, Jes\u00fas. En su caminar por esta tierra, ofreci\u00f3 ejemplos de amor, de cari\u00f1o, de sensibilidad exquisita hacia todos. Amaba de manera especial a los pecadores, a los condenados. No exclu\u00eda a nadie. Com\u00eda con buenos y malos. S\u00f3lo los de coraz\u00f3n duro no quisieron aceptarlo. Pero a quienes lo recibieron les abri\u00f3 las puertas de la vida eterna donde se encuentra un enorme reba\u00f1o con miles de millones de almas que a trav\u00e9s de la historia le han seguido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seguir a Jes\u00fas, implica el que muchas veces caminemos por senderos de polvo y lodo, por caminos escabrobos. Implica el que, a veces, encontremos espinas y cardos junto con pastos sabrosos. Mas el buen pastor siempre estar\u00e1 observando. Basta una voz suya para que le sigamos. \u00abEl Se\u00f1or es bueno, su fidelidad perdura de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n\u00bb canta el salmo de hoy. Dios est\u00e1 siempre a nuestro lado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Queridos hermanos y hermanas, cualquiera que haya sido el motivo de su venida a la iglesia, el resultado es m\u00e1s hermoso: hemos decidido escuchar la voz de Dios en nuestros corazones y aqu\u00ed estamos, uni\u00e9ndonos con Cristo en su muerte y resurrecci\u00f3n y compartiendo los unos con los otros el misterio de los sagrados alimentos que nos unen a Cristo. \u00bfNo es esto lo m\u00e1s importante en nuestras vidas?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso, cada vez que dudamos de la presencia de Cristo, nos separamos de su reba\u00f1o y nos convertimos en ovejas sin pastor. Hermanos y hermanas, \u00a1no permitamos que nos suceda eso a nosotros! Qu\u00e9 triste ser\u00eda escuchar la voz de Dios en nuestros corazones sentenciar: \u00ab\u00a1T\u00fa no eres de mis ovejas!\u00bb Se perder\u00eda todo el sentido de la existencia, todo el sentido de la vida. Si conocemos a una oveja que no tiene pastor, invit\u00e9mosla a que venga a compartir la vida eterna con Jes\u00fas. Y digamos con el salmisa: \u00abSepan que el Se\u00f1or es Dios; \u00e9l nos hizo y somos suyos, su pueblo y ovejas de su reba\u00f1o\u00bb. Am\u00e9n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hechos 13, 15-16,26-33 (34-39)Salmo 100Apocalipsis 7, 9-17Evangelio seg\u00fan San Juan 10, 22-30 Hoy es el cuarto domingo de Pascua. Seguimos celebrando el misterio de la resurrecci\u00f3n de Cristo, y nos gozamos, los que esperamos con fe, en el d\u00eda de nuestra resurrecci\u00f3n.\u00abMis ovejas reconocen mi voz, y yo las conozco y ellas me siguen\u00bb. 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