{"id":512981,"date":"2019-06-09T14:06:32","date_gmt":"2019-06-09T18:06:32","guid":{"rendered":""},"modified":"2026-08-02T15:22:08","modified_gmt":"2026-08-02T19:22:08","slug":"dia-de-pentecostes-c-2019","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/sermons\/dia-de-pentecostes-c-2019\/","title":{"rendered":"D\u00eda de Pentecost\u00e9s (C) &#8211; 2019"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignright size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Pentecoste\u0301s-C-2019-1024x536.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-190126\" style=\"width:666px\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Navegar por el mar y los oc\u00e9anos ha sido siempre una tarea peligrosa. Los marineros de la antig\u00fcedad ten\u00edan que guiarse por el curso del sol durante el d\u00eda y, de noche, por la posici\u00f3n de la luna y las estrellas. Pero esto no era siempre posible porque en ocasiones el cielo se nublaba. Cuando esto suced\u00eda, los marineros perd\u00edan todo sentido de direcci\u00f3n; se extraviaban en el mar y a veces las naves encallaban contra las rocas y muchos de ellos se ahogaban. Una de las cosas m\u00e1s importantes en la historia de la navegaci\u00f3n fue la invenci\u00f3n de la br\u00fajula. Aparentemente la inventaron en China. Con una br\u00fajula siempre sabemos ad\u00f3nde queda el norte, incluso cuando no est\u00e1 a la vista el sol, la luna o las estrellas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy es domingo de Pentecost\u00e9s, d\u00eda en el que recordamos uno de los acontecimientos m\u00e1s extraordinarios que ocurrieron en los primeros d\u00edas de la Iglesia. La palabra Pentecost\u00e9s significa \u201ccincuenta\u201d, y en el mundo jud\u00edo hace referencia a la fiesta que el pueblo viv\u00eda 50 d\u00edas despu\u00e9s de la Pascua. Era un festival en que se celebraba la cosecha. Miles de jud\u00edos, hombres, mujeres y ni\u00f1os, viajaban a Jerusal\u00e9n en esa fecha para adorar a Dios en el Templo, para agradecer una nueva cosecha y para visitar a sus familias. Pero, en una casa en particular, como a las 9 de la ma\u00f1ana, se hab\u00eda reunido un grupo de seguidores de Jes\u00fas quien ya hab\u00eda subido al cielo. El movimiento de Jes\u00fas estaba ahora bajo el liderazgo de hombres y mujeres que lo hab\u00edan seguido. Pedro era uno de los dirigentes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dice el relato del libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles que hubo \u201cun gran ruido que ven\u00eda del cielo, como de un viento fuerte\u201d y que \u201creson\u00f3 en toda la casa donde ellos estaban.\u201d Dice tambi\u00e9n, que se repartieron \u201clenguas como de fuego\u201d sobre cada uno de los presentes, y que \u201ctodos quedaron llenos del Esp\u00edritu Santo\u201d. Seg\u00fan el relato de Hechos, cuando muchos de los extranjeros que estaban de visita en Jerusal\u00e9n oyeron ese estruendo, fueron a la casa donde estaban reunidos los seguidores de Jes\u00fas, y entonces se produjo otro milagro: estos extranjeros oyeron a los miembros de la iglesia hablar en sus lenguas maternas: Los egipcios o\u00edan la lengua egipcia; los partos, la lengua de Parta; los libaneses, el idioma del L\u00edbano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En medio de ese milagro, alguien dijo que no eran lenguas extranjeras lo que hablaban, sino que estaban hablando una especie de galimat\u00edas, que balbuceaban como borrachos. Pero Pedro se puso de pie y les explic\u00f3 que en realidad ellos hab\u00edan sido testigos del cumplimiento de una profec\u00eda: El profeta Joel hab\u00eda profetizado que, en los \u00faltimos d\u00edas, Dios derramar\u00eda su Esp\u00edritu sobre toda la humanidad y que toda la gente declarar\u00eda mensajes inspirados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfSeremos nosotros tambi\u00e9n parte de la gente que, seg\u00fan el profeta Joel, un d\u00eda tendr\u00edan el Esp\u00edritu Santo? Algunas iglesias tratan de imitar el primer Pentecost\u00e9s cristiano, pero al hacerlo, incorporan elementos que en realidad nunca aparecen mencionados en el relato de Hechos. Por ejemplo, gritan todos a la vez en una gran confusi\u00f3n, fingen desmayarse, se arrojan por el suelo, se agitan, y hablan un galimat\u00edas incomprensible. Ninguna de estas actividades se menciona en el relato de Pentecost\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Iglesia Episcopal es una iglesia de orden: Se espera que sintamos el Esp\u00edritu de Dios, pero no en el medio de un confuso griter\u00edo. El Esp\u00edritu de Dios, tambi\u00e9n llamado el Esp\u00edritu Santo, es un don o un regalo que Dios nos env\u00eda y que gu\u00eda nuestras vida. Antes de que lo traicionaran, Jes\u00fas prometi\u00f3 a sus seguidores que les enviar\u00eda un Defensor, \u201cel Esp\u00edritu de la verdad\u201d, para que estuviera siempre con ellos. Ese Esp\u00edritu nos ayuda a tener sabidur\u00eda y a tomar decisiones correctas. Cuando pasamos momentos dif\u00edciles, tambi\u00e9n nos da consuelo y paz.&nbsp; La mayor\u00eda de la gente no experimenta el Esp\u00edritu Santo como un estruendo sino, m\u00e1s bien como una voz quieta y apacible que susurra un mensaje muy suave en la mente y en el coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una br\u00fajula no siempre es f\u00e1cil de leer. Por ejemplo, si estamos en el medio de una tormenta, la br\u00fajula se va a agitar con las olas y tal vez no podamos identificar el rumbo que se\u00f1ala. En nuestra vida tambi\u00e9n habr\u00e1 momentos de tormentas y de confusi\u00f3n en los que sentiremos que Dios nos ha abandonado, o que nos olvid\u00f3 y nos llev\u00f3 en la direcci\u00f3n incorrecta. Esos son momentos en que tenemos que tener fe y paciencia, y recordar que la tormenta pasar\u00e1, que las aguas se calmar\u00e1n y que, cuando esto ocurra, la br\u00fajula va a seguir gui\u00e1ndonos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay otra similitud entre una br\u00fajula y el Esp\u00edritu Santo: una br\u00fajula, al igual que el Esp\u00edritu Santo, nunca nos da demasiados detalles. No nos dice a qu\u00e9 distancia estamos, ni cu\u00e1nto tiempo nos va tomar llegar a nuestro destino; no nos dice si habr\u00e1 muchas tormentas que dificulten el recorrido. La br\u00fajula requiere que tengamos fe, paciencia, y esperanza. Y as\u00ed es con el Esp\u00edritu de Dios tampoco nos dar\u00e1 muchos detalles, se limitar\u00e1 a indicar de manera muy general el rumbo a seguir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfSienten ustedes el Esp\u00edritu de Dios cuando van a la iglesia?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfLo sienten cuando abrazan a alg\u00fan ser querido o a alg\u00fan amigo de la iglesia?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfLo sienten cuando ayudan al pr\u00f3jimo?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfLo sienten cuando cantan los himnos durante la adoraci\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfLo sienten cuando la predicadora o el predicador dice algo que les toca el coraz\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfLo sienten cuando invocan a Dios en oraci\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfLo sienten cuando leen palabras de fortaleza, de paz y de amor en la Biblia?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfLo est\u00e1n sintiendo ahora mismo?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todas esas son manifestaciones del Esp\u00edritu de Dios; son maneras en que se revela en nuestro diario vivir. Mediante el Esp\u00edritu Santo, Dios nos ilumina, nos gu\u00eda y nos inspira.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como a buenos navegadores, el Esp\u00edritu Santo nos ayudar\u00e1 a lleguar a un puerto de aguas puras y tranquilas; all\u00ed amarraremos la barca; all\u00ed recibiremos el abrazo de Jes\u00fas; y all\u00ed viviremos junto a Dios en paz y felicidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><em>Este serm\u00f3n fue escrito por <strong>Hugo Olaiz.<\/strong><\/em><\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Dia-de-Pentecostes-C-2019.docx\"><strong>Sermon-Spanish-Dia-de-Pentecostes-C-2019<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Dia-de-Pentecostes-C-2019.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download>Download<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Dia-de-Pentecostes-C-2019.pdf\"><strong>Sermon-Spanish-Dia-de-Pentecostes-C-2019<\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Sermon-Spanish-Dia-de-Pentecostes-C-2019.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download>Download<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Navegar por el mar y los oc\u00e9anos ha sido siempre una tarea peligrosa. 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