{"id":512525,"date":"2017-11-25T13:57:57","date_gmt":"2017-11-25T18:57:57","guid":{"rendered":"http:\/\/episcopalchurch:8888\/sermon\/cristo-rey-a-2017\/"},"modified":"2026-08-18T10:29:13","modified_gmt":"2026-08-18T14:29:13","slug":"cristo-rey-a-2017","status":"publish","type":"sermon","link":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/sermons\/cristo-rey-a-2017\/","title":{"rendered":"Cristo Rey (A) &#8211; 2017"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><p>Hoy celebramos la fiesta de Cristo Rey. Cuando el Papa P\u00edo XI instituy\u00f3 esta fiesta en 1925, el mundo estaba en medio de la pol\u00e9mica social y pol\u00edtica de ideolog\u00edas extremas. La instituci\u00f3n de la fiesta que hoy celebramos fue la respuesta de la Iglesia Cat\u00f3lica a la crisis del mundo en esos momentos. El mensaje del Papa Pio fue sencillo:\u00a0\u00a1Nuestro Rey es Cristo, y su realeza es diferente a lo que estamos acostumbrados! \u00c9l no viene ni con poder pol\u00edtico, ni con armas, ni con amenazas. \u00a1No! \u00c9l es el Rey que vino a vivir entre nosotros y nosotras y como cada uno de nosotros.<\/p><br><br><p>La primera lectura de hoy del profeta Ezequiel nos describe la realeza de Dios, el gran pastor. \u00c9l es un pastor que mima a su reba\u00f1o, socorre a los d\u00e9biles y a los perdidos y desprove\u00eddos. Nos gu\u00eda a todos y a todas de manera gentil y compasiva, nos lleva al alimento y al descanso de esos montes de pastos verdes.<\/p><br><br><p>En la lectura del evangelio de Mateo que acabamos de escuchar, la imagen de Dios el gran pastor se nos ampl\u00eda. Jes\u00fas aclara qu\u00e9 tipo de Rey es \u00c9l y c\u00f3mo espera que todos y todas respondamos a su se\u00f1or\u00edo. Seg\u00fan Mateo, este fue el \u00faltimo mensaje de Jes\u00fas al pueblo, antes de entrar en su pasi\u00f3n y muerte. Jes\u00fas establece de esta manera el porvenir del \u201creino eterno que est\u00e1 preparado para ustedes desde que Dios hizo el mundo\u201d. Nuestra respuesta a su se\u00f1or\u00edo es el Gran mandamiento de Jes\u00fas que nos pide: que con amor y humildad alimentemos a los hambrientos, demos agua a los extra\u00f1os sedientos, acojamos a los desnudos y visitemos a los enfermos y a los encarcelados.<\/p><br><br><p>Con este mandamiento, Jes\u00fas nos invita a vivir con convicci\u00f3n su \u00faltima voluntad para el mundo. Sus palabras nos gu\u00edan a influir en el mundo resquebrajado en el que vivimos. Nos dice que nunca ignoremos el llamado de servir al pr\u00f3jimo: \u201cLes aseguro que todo lo que hicieron por uno de estos hermanos m\u00edos m\u00e1s humildes, por m\u00ed mismo lo hicieron\u201d.<\/p><br><br><p>Vemos en el evangelio que aquellos que son condenados no son condenados por hacer cosas malas, o por actuar de manera injusta o cruel, sino que son condenados por el bien que\u00a0no\u00a0hicieron. Jes\u00fas nos dice que no hay forma de evitar el Juicio Divino si hemos evitado involucrarnos en la compasi\u00f3n divina. Decir: \u201cBueno, nunca lastim\u00e9 intencionalmente a nadie\u201d, no es suficiente excusa para presentarle al Rey en el d\u00eda final. En realidad, es una gran p\u00e9rdida para nosotros, si no hemos actuado con amor y compasi\u00f3n en el servicio a los dem\u00e1s.<\/p><br><br><p>No importa qu\u00e9 tan piadosos seamos, no importa cu\u00e1nto sirvamos a Cristo en los dem\u00e1s, no importa el amor que pretendamos tener, lo que nos lleva a ser verdaderos instrumentos del amor de Cristo en el pr\u00f3jimo, es ver el rostro de Cristo Jes\u00fas en cada persona a quien servimos de cualquier manera que tengamos que hacerlo.<\/p><br><br><p>Muchas veces pensamos que servir a Cristo no deber\u00eda ser tan dif\u00edcil, que no deber\u00eda ser tan desalentador como a veces lo es. Tampoco, el hecho de que hagamos algo por motivos religiosos no significa que, por s\u00ed solo, sea sagrado. Muchas veces a lo que estamos llamados a hacer en el nombre de Jes\u00fas, no ocurre en la iglesia, sino en los lugares menos esperados: en una parada de autob\u00fas cuando ayudamos a otra persona a subirse, cuando alguien est\u00e1 enojado con nosotros, en una escuela donde escuchamos y confortamos a un adolescente con ansiedad o en una esquina donde ayudamos a alguien que se ha ca\u00eddo porque sufre de adicciones. Esos son momentos ca\u00f3ticos y tambi\u00e9n son momentos sagrados.<\/p><br><br><p>El llamado de Jes\u00fas es real, no deber\u00edamos tener excusas para ignorarlo porque es un llamado del alma, es un llamado de discernimiento y de gratitud por la gracia de Dios recibida. Es un llamado a la acci\u00f3n y al servicio. No hay manera secreta ni misteriosa para responderle a Jes\u00fas. Si vamos al mundo con apertura de coraz\u00f3n, convicci\u00f3n y prop\u00f3sito cristiano, el rostro de Jes\u00fas se nos revelar\u00e1 en el rostro del pr\u00f3jimo. Y m\u00e1s a\u00fan, si queremos que Jes\u00fas se nos revele en nuestra vida diaria, tambi\u00e9n podemos pedirle en oraci\u00f3n que lo haga. A veces creemos que le pedimos mucho, no obstante, siempre recordemos que Jes\u00fas nos escucha, que podemos contar con su gu\u00eda divina. Jes\u00fas nunca se apartar\u00e1 de nosotros y nosotras, su esp\u00edritu divino nos inspirar\u00e1, nos mostrar\u00e1 el camino y alimentar\u00e1 nuestro deseo de dar lo mejor de nosotros y nosotras a toda persona que camine a nuestro lado.<\/p><br><br><p>Si a trav\u00e9s de las oraciones que le ofrecemos al Se\u00f1or, no nos llenamos de la esperanza del Reino de Dios frente a lo que sucede a nuestro alrededor, entonces vivimos en la superficie de una realidad que es mucho m\u00e1s profunda. Nos arriesgamos a perder la presencia y la palabra de Jes\u00fas que pueden llegar a transformar una tarea mundana en una oportunidad para sentir el gozo de la presencia divina.<\/p><br><br><p>Hermanas y hermanos, la historia del evangelio de hoy es m\u00e1s que un llamado a servir. Es m\u00e1s que un llamado a ser buen cristiano o buena cristiana. Nuestro llamado es un llamado a mirar, a percatarnos, a dedicar nuestros d\u00edas y nuestras vidas a buscar la imagen de Jes\u00fas en todo lo que hacemos. Es un llamado, sobre todo, a abrir nuestros corazones y a ver y servir al Cristo Rey que se encuentra justo delante y va al lado de nosotros. Es el llamado del salmista a regocijarnos en el Se\u00f1or, a servirle con alegr\u00eda, a alabarle, a darle gracias y a bendecir su nombre porque \u00c9l nos hizo y somos suyos, somos su pueblo y ovejas de su reba\u00f1o.<\/p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este serm\u00f3n fue escrito por <strong><em>Lisa Fortuna.<\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hoy celebramos la fiesta de Cristo Rey. Cuando el Papa P\u00edo XI instituy\u00f3 esta fiesta en 1925, el mundo estaba en medio de la pol\u00e9mica social y pol\u00edtica de ideolog\u00edas extremas. La instituci\u00f3n de la fiesta que hoy celebramos fue la respuesta de la Iglesia Cat\u00f3lica a la crisis del mundo en esos momentos. 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