{"id":3484832,"date":"2010-03-26T05:00:00","date_gmt":"2010-03-26T09:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/tec.ddev.site:33001\/?p=3484832"},"modified":"2026-08-21T06:14:59","modified_gmt":"2026-08-21T10:14:59","slug":"los-obispos-episcopales-concluyen-su-reunion-con-la-renovacion-de-sus-promesas-solemnes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/source\/public-affairs\/los-obispos-episcopales-concluyen-su-reunion-con-la-renovacion-de-sus-promesas-solemnes\/","title":{"rendered":"Los obispos episcopales concluyen su reuni\u00f3n con la renovaci\u00f3n de sus promesas solemnes"},"content":{"rendered":"La C\u00e1mara de Obispos de la Iglesia Episcopal, reunida en un retiro en Camp Allen, Texas, concluy\u00f3 su encuentro el 24 de marzo con una eucarist\u00eda en la que renovaron sus promesas solemnes como obispos.\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El siguiente serm\u00f3n fue predicado por el obispo Dean Wolfe, de Kansas, vicepresidente de la C\u00e1mara de Obispos, durante la Eucarist\u00eda de clausura y la renovaci\u00f3n de promesas solemnes de la C\u00e1mara de Obispos.<\/p>\n<p>______________<\/p>\n<p>Ven, Esp\u00edritu Santo, y enciende el fuego que hay en nosotros.<\/p>\n<p>Toma nuestros labios y habla a trav\u00e9s de ellos.<\/p>\n<p>Toma nuestros corazones y mira a trav\u00e9s de ellos.<\/p>\n<p>Toma nuestras almas y enci\u00e9ndelas en fuego.   Am\u00e9n.<\/p>\n<p> <\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s de haber sido elegido obispo en Kansas, me encontraba en una peque\u00f1a cafeter\u00eda no muy lejos de Coffeyville, Kansas.  All\u00ed estaba sentado, resplandeciente con mi traje oscuro, mi nueva camisa morada y una cruz pectoral que me hab\u00edan regalado mis antiguos feligreses de San Miguel y Todos los \u00c1ngeles, en Dallas, Texas.  La cruz, modesta para los est\u00e1ndares de Texas, era probablemente el objeto dorado m\u00e1s grande del sureste de Kansas en ese momento.  La mesera se acerc\u00f3 para tomar mi pedido y dijo: \u00ab\u00a1Vaya,\nesa s\u00ed que es una cruz!\u00bb  <\/p>\n<p>Y yo respond\u00ed: \u00abBueno, gracias, se\u00f1ora\n\u00bb, y luego, tratando de dar alguna explicaci\u00f3n, dije: \u00abVer\u00e1, soy el obispo episcopal de Kansas\n\u00bb.  <\/p>\n<p>Se detuvo, me mir\u00f3 por encima de sus anteojos y dijo: \u00ab\u00a1Vaya, qu\u00e9 elegante!\u00bb  Y luego, para completar mi humillaci\u00f3n, le grit\u00f3 al cocinero desde el mostrador: \u00ab\u00a1Oye, Frank, Su Santidad quiere su hamburguesa a medio cocer!\u00bb<\/p>\n<p>He tenido muchos momentos \u00ab\u00a1La-DEE-da!\u00bb como obispo\/a, pero ninguno m\u00e1s significativo que tener el privilegio de dirigirme a ustedes en esta ocasi\u00f3n. <\/p>\n<p>Quiz\u00e1s mi \u00fanica cualificaci\u00f3n para el cargo de vicepresidente de la C\u00e1mara de Obispos sea que creo apasionadamente en este organismo. Creo en el oficio de obispo\/a y creo en la C\u00e1mara de Obispos.  <\/p>\n<p>Decir eso se ha vuelto algo m\u00e1s audaz en la Iglesia Episcopal en los \u00faltimos a\u00f1os, por lo que quiero explicarles por qu\u00e9, en un d\u00eda en que renovamos nuestras promesas solemnes de ordenaci\u00f3n, creo en este cargo y en esta C\u00e1mara.  <\/p>\n<p>Resulta que es mucho m\u00e1s que \u00abLa-DEE-da\u00bb.<\/p>\n<p> Creo en el cargo de obispo\/a porque crec\u00ed en una tradici\u00f3n cristiana que \u00a1no ten\u00eda obispos\/as! Incluso de adolescente pod\u00eda ver el valor de tener a alguien que supervisara a la comunidad cristiana desde afuera de ella.  <\/p>\n<p>Jes\u00fas fue un ejemplo de ministerio translocal, y la comunidad local, aislada de la comunidad m\u00e1s amplia, siempre es propensa a pensamientos y pr\u00e1cticas peculiares. Si tienen alguna duda al respecto, \u00a1 lean cualquiera de las cartas de Pablo! <\/p>\n<p>En 1 Timoteo 3, se nos recuerda que \u00abquien aspira al cargo de obispo\/a, anhela una tarea noble\u00bb.<\/p>\n<p>Es un buen trabajo, pero luego est\u00e1 esa lista que hace que muchos de nosotros nos preguntemos si estamos completamente calificados para realizar esta labor.  <\/p>\n<p>\u00abIrreprochable, casado solo una vez, sobrio, sensato, respetable, buen maestro, NO bebedor, NO violento sino amable, y NO amante del dinero\u00bb.  <\/p>\n<p>Y, si esos pasajes no generan ninguna duda, entonces est\u00e1 lo siguiente: <\/p>\n<p>\u00abDebe administrar bien su hogar, manteniendo a sus hijos sumisos y respetuosos en todo sentido\n\u00bb  (\u00a1A mi hijo de 17 a\u00f1os le encantar\u00e1 saber esto!)<\/p>\n<p>\u00bb\ny que no sea un reci\u00e9n convertido y\nque goce de buena reputaci\u00f3n ante los de afuera\n\u00bb <\/p>\n<p>Es evidente que estas instrucciones ten\u00edan como objetivo comunicar el pensamiento de Pablo en su ausencia: que el hogar bien ordenado es el modelo para la ekklesia bien ordenada, y que la impresi\u00f3n que causaba el obispo\/a en la comunidad circundante ten\u00eda su importancia.  <\/p>\n<p>Como obispos\/as, proclamamos, a veces de manera muy sutil, lo que esperamos creer nosotros mismos.  Parad\u00f3jicamente, nuestra proclamaci\u00f3n del Evangelio \u2014las Buenas Nuevas de Jesucristo\u2014 suele alcanzar su m\u00e1xima expresi\u00f3n precisamente cuando estamos en nuestro peor momento. En medio del profundo dolor, la p\u00e9rdida, la agitaci\u00f3n familiar, la duda y las depresiones grandes y peque\u00f1as, clamamos con mayor audacia a\u00fan: <\/p>\n<p>  \u00abCristo ha muerto. <\/p>\n<p>  Cristo ha resucitado. <\/p>\n<p>  Cristo volver\u00e1\u00bb. <\/p>\n<p>Y hay una autenticidad en nuestras proclamaciones en estos momentos que hace que incluso nuestros oyentes m\u00e1s hastiados presten mayor atenci\u00f3n.  <\/p>\n<p>Cuando repaso nuestras promesas solemnes de ordenaci\u00f3n, me parece que se pueden clasificar en unas cuantas categor\u00edas distintas\n. <\/p>\n<p>La promesa de escuchar a los dem\u00e1s\n<\/p>\n<p>La promesa de estudiar y ense\u00f1ar las historias antiguas, muy antiguas\n<\/p>\n<p>La promesa de trabajar en colaboraci\u00f3n con aquellos a quienes sirves&#8230;<\/p>\n<p>La promesa de convertirte en quien y lo que eres\n  <\/p>\n<p>La promesa de mantener una relaci\u00f3n \u00edntima con Dios\n<\/p>\n<p>Y como estas promesas son enga\u00f1osamente dif\u00edciles de cumplir, necesitamos mantenernos unidos. Si te sientes solo y aislado en este ministerio, es hora de levantar el tel\u00e9fono.  <\/p>\n<p>No es ning\u00fan secreto que el clero que est\u00e1 profundamente conectado entre s\u00ed encuentra en eso un gran apoyo en tiempos dif\u00edciles.  <\/p>\n<p>La mayor\u00eda de los herejes a lo largo de la historia de la Iglesia fueron solitarios brillantes. Ten\u00edan la certeza infalible de que pose\u00edan una verdad a la que nadie m\u00e1s ten\u00eda acceso, y su arrogancia solo era superada por su error y por el da\u00f1o que este caus\u00f3 a la comunidad cristiana. <\/p>\n<p>Sabemos que este antiguo cargo tiene relevancia en la actualidad. Recientemente asist\u00ed a una conferencia en Dallas sobre \u00abLa autoridad en la Iglesia\u00bb, donde se abord\u00f3 la pregunta: \u00ab\u00bfQui\u00e9n est\u00e1 al mando?\u00bb. Un ministro presbiteriano, al hablar sobre el sistema de gobierno de su propia denominaci\u00f3n, reconoci\u00f3 que en cada presbiterio al que hab\u00eda pertenecido siempre hab\u00eda un presb\u00edtero reflexivo, experimentado y amoroso que desempe\u00f1aba, de hecho, aunque no por cargo, la funci\u00f3n de obispo\/a. <\/p>\n<p>Jim Kelsey, de bendita memoria, el difunto obispo del norte de Michigan y antiguo compa\u00f1ero de mesa m\u00edo, le dijo a nuestra nueva promoci\u00f3n de obispos\/as: \u00abSer obispo\/a es una profesi\u00f3n en la que las herramientas principales del oficio son el afecto, la compasi\u00f3n y el respeto\u00bb.  <\/p>\n<p>Qu\u00e9 sabio y qu\u00e9 cierto. <\/p>\n<p>Siempre hemos dado lo mejor de nosotros mismos cuando hemos trabajado en colaboraci\u00f3n con cada orden. \u00bfQui\u00e9n de nosotros no se ha dado cuenta de que los l\u00edderes laicos, los di\u00e1conos\/as y los can\u00f3nigos de lo ordinario pueden ejercer m\u00e1s episcopia en un d\u00eda cualquiera que el propio obispo\/a? <\/p>\n<p>Creo en este cuerpo, esta C\u00e1mara de Obispos, porque creo en el poder de una comunidad de fe (en oraci\u00f3n) para discernir la voluntad de Dios.  <\/p>\n<p>Un profesor m\u00edo nos dijo una vez a nuestra clase que la \u00fanica herej\u00eda que no se pod\u00eda superar era la ruptura con la comunidad. Argument\u00f3 que cualquier otra herej\u00eda se remediar\u00eda con el tiempo a trav\u00e9s del trabajo de la comunidad cristiana por el poder del Esp\u00edritu Santo, pero cuando alguien se separa voluntariamente del cuerpo, de la comunidad de fe, entonces se ha colocado fuera de la protecci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo. <\/p>\n<p>No s\u00e9 si eso es cierto, pero hay algo de verdad en ello. <\/p>\n<p>Conf\u00edo en la fidelidad inquebrantable de los miembros de esta C\u00e1mara cuando oramos juntos.  Conf\u00edo en que nos hagamos responsables unos ante otros y ante Cristo, y creo firmemente que Dios bendecir\u00e1 nuestra fidelidad. Tambi\u00e9n creo en los m\u00faltiples controles y contrapesos sobre los obispos\/as que se encuentran en nuestro sistema de gobierno, porque sabemos c\u00f3mo se ve una iglesia sin ellos.<\/p>\n<p>Los m\u00e1s diligentes entre nosotros releen de vez en cuando las promesas que hicimos en nuestra ordenaci\u00f3n al episcopado, y los m\u00e1s honestos entre nosotros nos damos cuenta de la multitud de cosas que hemos \u201checho y dejado sin hacer\u201d.<\/p>\n<p>Los m\u00e1s fieles entre nosotros nos levantamos de nuevo, se resuelve que se har\u00e1 mejor y nos dedicamos a corregir los errores y a recomponer las piezas destrozadas,\ny parece que no podemos evitar dejar algunas piezas destrozadas en la labor a la que estamos llamados. <\/p>\n<p>Estamos unidos unos a otros por las promesas que hemos hecho, por la fe que compartimos y por el Dios a quien servimos. Somos uno en el cuerpo de Cristo y nos hacemos responsables unos ante otros, m\u00e1s por amor que por cualquier pacto, constituci\u00f3n o canon. Y s\u00ed, s\u00e9 muy bien lo extra\u00f1o que resulta usar la palabra \u00abamor\u00bb en la C\u00e1mara de Obispos.  <\/p>\n<p>Para ser personas que hemos pasado a\u00f1os hablando de sexualidad, hemos dedicado muy poco tiempo a hablar del amor, de sus compromisos, del v\u00ednculo que existe entre el que ama y el amado; del poder que cualquier amor verdadero ejerce sobre quien ama.<\/p>\n<p>John Sexton, rector de la Universidad de Nueva York (NYU), se\u00f1al\u00f3 en una entrevista con Bill Moyers que vivimos en una \u00abcultura del Coliseo\u00bb, en la que, en nuestras conversaciones pol\u00edticas y religiosas, dos extremos se enfrentan constantemente en un conflicto mortal.  Esta cultura del conflicto genera mucha pasi\u00f3n\n y excelentes \u00edndices de audiencia,\n pero arroja muy poca luz.  Sexton le dijo a Moyers: \u00abTenemos una alergia cada vez mayor a los matices y a la complejidad\u00bb.  En un cuerpo que pretende buscar la mente compleja de Cristo, la resistencia a los matices y a la complejidad es una alergia potencialmente fatal.<\/p>\n<p>No ocupamos estos cargos por mucho tiempo; el tiempo promedio de servicio de un obispo\/a es de entre diez y doce a\u00f1os.  Por eso no podemos permitirnos esperar.  <\/p>\n<p>Nos reunimos como C\u00e1mara de Obispos para trabajar, s\u00ed, pero a menudo hacemos algo mucho m\u00e1s importante que el trabajo. Algunos de nosotros vinimos a este servicio porque sentimos que ten\u00edamos que hacerlo, pero otros vinimos porque estamos tan cerca de sentirnos absolutamente vac\u00edos que necesit\u00e1bamos venir. Ten\u00edamos que venir. Necesitaban que se les recordara por qu\u00e9 siguen haciendo los sacrificios que hacen. Necesitaban que se les recordara qu\u00e9 fue lo que se comprometieron a hacer cuando se presentaron ante Dios en presencia del pueblo de Dios e hicieron promesas tan audaces.  Necesitaban escuchar a alguien decirles por qu\u00e9 su vida es un sacramento; un regalo en medio de su entrega como ofrenda para los dem\u00e1s. Necesitaban saber que no est\u00e1n entregando su vida en vano.  <\/p>\n<p>Cada uno de nosotros, todos y cada uno de nosotros, ha sido llamado por Dios de alguna manera especial. \u00a1Qu\u00e9 grupo tan \u00fanico de seres humanos es este cuando recordamos en qu\u00e9 creemos: que todos hemos sido llamados a hacer la voluntad de Dios para su gran gloria!  <\/p>\n<p>En otras palabras, t\u00fa y yo hemos sido llamados a la obra m\u00e1s grandiosa que cualquier hombre o mujer podr\u00eda realizar o siquiera aspirar a realizar. No hay obra en toda la faz de esta tierra que se le iguale.   Y, aunque tal vez conozcamos el fracaso m\u00e1s de cerca que el \u00e9xito, es una sensaci\u00f3n incomparable haber caminado con fe, aunque sea por un momento, y haber estado lo suficientemente cerca de lo Divino como para haber sentido el mism\u00edsimo aliento de Dios.<\/p>\n<p>No nos atrevamos a desperdiciar ni siquiera una tarde preciosa,\nni una sola noche en un encuentro juntos alrededor del fuego.  No nos atrevamos a dejar que este breve regalo que se nos ha dado se nos escape de las manos.   <\/p>\n<p>Los disc\u00edpulos se escond\u00edan tras puertas cerradas con llave,\ncomo a veces lo hacemos nosotros,\ny ten\u00edan miedo,\ntal como nos puede pasar a nosotros,\ny Jes\u00fas se les apareci\u00f3 y les dijo:<\/p>\n<p>\u00abPaz\u00bb.  <\/p>\n<p>Paz.  Paz.<\/p>\n<p> <\/p>\n<p>El reverend\u00edsimo decano E. Wolfe, D.D.<\/p>\n<p>Noveno obispo\/a de Kansas<\/p>\n<p>Vicepresidente de la C\u00e1mara de Obispos<\/p>\n<p> <\/p>\n<p> <\/p>\n<p>La Iglesia Episcopal da la bienvenida a todos los que participan en el culto a Jesucristo en 109 di\u00f3cesis y tres \u00e1reas regionales en 16 pa\u00edses. La Iglesia Episcopal es una provincia miembro de la Comuni\u00f3n Anglicana mundial. <\/p>\n<p> <\/p>\n<p>La Iglesia Episcopal: www.episcopalchurch.org<\/p>\n<p>IamEpiscopalian: http:\/\/www.iamepiscopalian.org\/<\/p>\n<p>Facebook: http:\/\/www.facebook.com\/episcopalian<\/p>\n<p>Twitter: <a href=\"https:\/\/twitter.com\/iamepiscopalian\">http:\/\/twitter.com\/iamepiscopalian<\/a><\/p>\n<p>YouTube: http:\/\/www.youtube.com\/TECtube<\/p>\n<p> <\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La C\u00e1mara de Obispos de la Iglesia Episcopal, reunida en un retiro en Camp Allen, Texas, concluy\u00f3 su encuentro el 24 de marzo con una eucarist\u00eda en la que renovaron sus promesas solemnes como obispos. 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