{"id":3484730,"date":"2010-06-28T05:00:00","date_gmt":"2010-06-28T09:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/tec.ddev.site:33001\/?p=3484730"},"modified":"2026-08-21T06:15:04","modified_gmt":"2026-08-21T10:15:04","slug":"el-obispo-a-presidente-jefferts-schori-predica-en-nueva-zelanda-que-podamos-reclamar-la-libertad-que-nos-corresponde-que-nuestros-punos-se-abran-para-todos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/source\/public-affairs\/el-obispo-a-presidente-jefferts-schori-predica-en-nueva-zelanda-que-podamos-reclamar-la-libertad-que-nos-corresponde-que-nuestros-punos-se-abran-para-todos\/","title":{"rendered":"El Obispo\/a Presidente Jefferts Schori predica en Nueva Zelanda: \u00abQue podamos reclamar la libertad que nos corresponde. \u00a1Que nuestros pu\u00f1os se abran para todos!\u00bb"},"content":{"rendered":"\u00abLa libertad que hemos recibido en Cristo tiene como objetivo darnos corazones m\u00e1s grandes y una visi\u00f3n m\u00e1s amplia, que no se centre tanto en nuestros propios miedos\u00bb, dijo la obispa\/a presidente de la Iglesia Episcopal, Katharine Jefferts Schori, en un serm\u00f3n pronunciado en la Catedral de la Sant\u00edsima Trinidad en Auckland, Nueva Zelanda, el 27 de junio.\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Concluy\u00f3 diciendo: \u00abQue reclamemos la libertad que nos pertenece. \u00a1Que abramos nuestros pu\u00f1os para todos!\u00bb.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n se presenta el texto del serm\u00f3n pronunciado por la Obispa Presidente Jefferts Schori.<\/p>\n<p>____________________________<\/p>\n<p><strong>27 de junio de 2010<\/strong><\/p>\n<p><strong>Catedral de la Sant\u00edsima Trinidad, Auckland, Nueva Zelanda<\/strong><\/p>\n<p> <\/p>\n<p><strong>La Rvdmo. Katharine Jefferts Schori<\/strong><\/p>\n<p><strong>Obispo\/a Presidente y Primado\/a<\/strong><\/p>\n<p><strong>la Iglesia Episcopal<\/strong><\/p>\n<p> <\/p>\n<p>            Bueno, me alegro con ustedes por el \u00e9xito de los All Whites y lamento su eliminaci\u00f3n.  Todo el alboroto en torno a la Copa del Mundo me hace recordar otra celebraci\u00f3n deportiva. En 1968, dos atletas estadounidenses subieron al podio en la Ciudad de M\u00e9xico y levantaron sus pu\u00f1os. Quer\u00edan hacer una declaraci\u00f3n sobre la libertad y su falta de ella, pues eran negros.  Aunque la ley insiste en que todas las personas son iguales, las personas de color siguen sufriendo injusticias, en mi pa\u00eds y, creo, en el de ustedes. Su saludo les vali\u00f3 la expulsi\u00f3n de los Juegos Ol\u00edmpicos de verano, pero concientiz\u00f3 a mucha gente y ayud\u00f3 a la causa de la libertad de muchas, muchas otras personas.<\/p>\n<p>            En uno de los idiomas b\u00edblicos, la palabra para \u201coraci\u00f3n\u201d significa abrir un pu\u00f1o cerrado. Ese saludo del \u201cpoder negro\u201d dio inicio a otra petici\u00f3n en una oraci\u00f3n continua a trav\u00e9s del mundo, para que todas las personas puedan ser libres.  La crucifixi\u00f3n es una versi\u00f3n c\u00f3smica de esa misma oraci\u00f3n: los brazos y las manos de Jes\u00fas tan abiertos que abarcan al mundo entero, de hecho, a toda la creaci\u00f3n.<\/p>\n<p>            \u00abPara la libertad, Cristo nos ha liberado. As\u00ed que, lev\u00e1ntate y deja de ser esclavo\u00bb, dice Pablo (G\u00e1latas 5:1). Pero la libertad no es solo libertad <em>de<\/em>; es libertad <em>para<\/em> \u2014para amarnos a nosotros mismos y a los dem\u00e1s.  Hemos sido liberados para que podamos convertirnos en ese mismo tipo de amor liberador en el mundo, liberando a los dem\u00e1s.  <\/p>\n<p>            La libertad tiene una direcci\u00f3n. Se aleja de la esclavitud y se dirige hacia algo m\u00e1s, hacia lo que Dios pretend\u00eda desde la creaci\u00f3n. Tiene que ver con aquello contra lo que protestaban esos dos hombres en el podio: el fin de la esclavitud, el fin de la opresi\u00f3n, el fin de la pobreza y de los sistemas que mantienen a unos sometidos mientras otros se benefician.  La libertad tambi\u00e9n tiene que ver con la expansi\u00f3n \u2014en el mismo sentido en que Mar\u00eda ora: \u00abMagnifica al Se\u00f1or\u00bb\u2014; que la gloria y el amor de Dios en nuestros corazones ampl\u00eden nuestra capacidad para ser instrumentos y servidores de esa posibilidad mayor.<\/p>\n<p>            La libertad que hemos recibido en Cristo tiene como prop\u00f3sito darnos corazones m\u00e1s grandes y una visi\u00f3n m\u00e1s amplia que no se centre tanto en nuestros propios miedos.  Ese tipo de libertad nos da la capacidad de buscar el bien mayor, en lugar de solo el nuestro.  Es lo que se cuenta de un marinero en el Pac\u00edfico durante la Segunda Guerra Mundial.  Su barco fue bombardeado y se desat\u00f3 un feroz incendio en la bodega, donde se almacenaban las municiones. La tripulaci\u00f3n luch\u00f3 contra el fuego durante dos d\u00edas. En cierto momento, un artillero se at\u00f3 una cuerda a la cintura y se dej\u00f3 bajar a la bodega.  Baj\u00f3 a ese infierno para poder realizar la capacitaci\u00f3n con una manguera contra las bombas, a fin de evitar que el calor las detonara.  Se qued\u00f3 all\u00ed durante horas, ayudando a liberar a los dem\u00e1s.  La libertad nos permite elegir la vida abundante destinada a todos.<\/p>\n<p>            La libertad, dice Pablo, nos invita a convertirnos en siervos amorosos de los dem\u00e1s. Justo antes de partir de Nueva York, un grupo de empleados del Centro Eclesi\u00e1stico se reuni\u00f3 para debatir y trazar estrategias en torno al refer\u00e9ndum que se celebrar\u00e1 en Sud\u00e1n el pr\u00f3ximo mes de enero.  El pueblo de Sud\u00e1n votar\u00e1 si el sur de Sud\u00e1n debe convertirse o no en una naci\u00f3n independiente, y existe gran preocupaci\u00f3n por la violencia que podr\u00eda estallar en torno a esas elecciones.  Haremos un llamado a toda la Iglesia Episcopal a la oraci\u00f3n, al estudio y a la acci\u00f3n en solidaridad con la Iglesia Episcopal de Sud\u00e1n.  La comunidad en su conjunto, a trav\u00e9s de la defensa de causas, la oraci\u00f3n y formas que a\u00fan no hemos descubierto, tal vez pueda ayudar a traer mayor paz a Sud\u00e1n. El mundo est\u00e1 listo para observar \u2014e influir\u2014 en la comunidad de Sud\u00e1n y sus alrededores. \u00bfVeremos esas respuestas egoc\u00e9ntricas que Pablo llama obras de la carne:  \u00abdisputas, celos, ira, peleas, desavenencias, facciones, envidia\u00bb \u2014 o juntos podremos fomentar las obras del esp\u00edritu: \u00abamor, alegr\u00eda, paz, paciencia, amabilidad, generosidad, fidelidad, mansedumbre y dominio propio\u00bb?  Incluso el simple acto de estar presente, de prestar atenci\u00f3n al sufrimiento de los dem\u00e1s, comienza a aflojar el pu\u00f1o.<\/p>\n<p>            Ese tipo de solidaridad o de acompa\u00f1amiento es una forma de libertad que se nos ha concedido. Cuando Eliseo pidi\u00f3 una doble porci\u00f3n del esp\u00edritu, buscaba ese don para compartirlo con los dem\u00e1s.  \u00c9l es bendecido con ese tipo de libertad al partir El\u00edas, y pasa el resto de su vida sanando a las personas, resucitando a los muertos, desafiando a los opresores, diciendo la verdad al poder, llevando a los reinos en guerra a la mesa de la paz, alimentando y cuidando a personas que de otra manera ser\u00edan olvidadas.  <\/p>\n<p>            Es el tipo de libertad que se necesita para responder a la situaci\u00f3n en Hait\u00ed. Antes del terremoto de enero, la Di\u00f3cesis de Hait\u00ed administraba 254 escuelas, que atend\u00edan a 80 000 estudiantes, desde preescolar hasta escuelas de oficios y m\u00fasica, pasando por una escuela de enfermer\u00eda y una universidad.  Gran parte de la infraestructura de esas escuelas ya no existe. El obispo\/a anunci\u00f3 hace un par de d\u00edas que ya no puede permitirse pagar a su clero de 37 personas.  Toda esa infraestructura ayudaba a sostener la misi\u00f3n diocesana, y han perdido alrededor de 30 000 d\u00f3lares al mes, ingresos que sol\u00edan ayudar a seguir ampliando la capacidad de la iglesia all\u00ed para ense\u00f1ar, sanar y mostrar el amor encarnado de Dios.  La reconstrucci\u00f3n de Hait\u00ed llevar\u00e1 al menos una d\u00e9cada, y requiere nuestra disposici\u00f3n a ser servidores de los haitianos \u2014a ser lo suficientemente libres como para amar de la manera en que ellos lo piden, en lugar de como nosotros lo indicamos\u2014. Hait\u00ed ya est\u00e1 experimentando una resurrecci\u00f3n, y hay abundantes oportunidades para abrir nuestras manos y nuestros bolsillos a fin de ayudar a apoyar esa reconstrucci\u00f3n.<\/p>\n<p>           Hay algo en la libertad que conocemos en Jes\u00fas que cura nuestro miedo paralizante hacia las personas marginadas.  Ya sabes c\u00f3mo funciona ese tipo de aprensi\u00f3n: \u00abSi no fuera por la gracia de Dios, ah\u00ed estar\u00eda yo. Que eso no me pase a m\u00ed \u2014mantenme lejos de cualquier indicio de la posibilidad de quedarme sin hogar, de tener una discapacidad o de sufrir un desastre. Gracias a Dios que no nac\u00ed en <em>esa<\/em> cultura\u00bb.  Ojal\u00e1 que la oraci\u00f3n que nos libere de esa tensi\u00f3n sea m\u00e1s bien as\u00ed: \u00abQuerido Dios, veo este sufrimiento. Ay\u00fadame a verte en mi pr\u00f3jimo\u00bb.<\/p>\n<p>          El tipo que me llev\u00f3 al aeropuerto tom\u00f3 un camino por el que yo nunca hab\u00eda ido. Fue una revelaci\u00f3n. Pasamos por un centro jud\u00edo con hermosos mosaicos en la fachada del edificio, y j\u00f3venes con kip\u00e1s caminando por la calle.  Nos detuvimos en un sem\u00e1foro en rojo y mir\u00e9 hacia el auto de al lado, donde vi a un sij con turbante y barba tupida, con un cuchillo ceremonial colgando de su espejo retrovisor. Ese cuchillo es, en realidad, un s\u00edmbolo de libertad: la capacidad de elegir la no violencia.  La siguiente cuadra estaba ocupada por un hermoso y antiguo complejo de iglesias de piedra: la Iglesia Cat\u00f3lica Romana de Mar\u00eda, Reina de los M\u00e1rtires.  Las tiendas y los escaparates daban testimonio de la diversidad de familias, idiomas, pueblos y naciones del mundo.  \u00bfSomos lo suficientemente libres para ver eso como una bendici\u00f3n?  \u00bfSomos lo suficientemente libres para acercarnos a todas las personas del mundo con el deseo de que alcancen su pleno florecimiento?  \u00bfPodemos ser m\u00e1rtires \u2014testigos\u2014 de la imagen de Dios en todas las personas?<\/p>\n<p>          La libertad que tenemos consiste en optar por las personas marginadas, en ser solidarios con los desamparados y olvidados, los despreciados y los demonizados.  Ejercer esa libertad casi siempre es un desaf\u00edo: molesta a quienes no ven ninguna necesidad de cambiar el statu quo, ofende a quienes est\u00e1n en el poder, desaf\u00eda las formas del mundo que dicen: \u00abyo primero\u00bb.  <\/p>\n<p>            Cruzar esos l\u00edmites fue lo que llev\u00f3 a Dios a encarnarse en carne humana.  Cruzar esos l\u00edmites es el coraz\u00f3n de la misi\u00f3n de Dios.  No es para los d\u00e9biles de coraz\u00f3n, pero encontramos valor en nuestro hermano mayor, quien ya ha abierto sus manos y sus brazos lo suficientemente amplios como para abarcar al mundo entero.  Encontramos fuerza en su cuerpo en el encuentro aqu\u00ed, y a trav\u00e9s de todo el tiempo y el espacio. Que podamos reclamar la libertad que nos pertenece. \u00a1Que nuestros pu\u00f1os se abran para todos!<\/p>\n<p> <\/p>\n<p>La Iglesia Episcopal da la bienvenida a todos quienes participan en el culto a Jesucristo en 109 di\u00f3cesis y tres \u00e1reas regionales en 16 pa\u00edses. La Iglesia Episcopal es una provincia miembro de la Comuni\u00f3n Anglicana mundial. <\/p>\n<p> <\/p>\n<p><em>La Iglesia Episcopal: www.episcopalchurch.org<\/em><\/p>\n<p><em>IamEpiscopalian: http:\/\/www.iamepiscopalian.org\/<\/em><\/p>\n<p><em>Facebook: http:\/\/www.facebook.com\/episcopalian<\/em><\/p>\n<p><em>Twitter: <\/em><a href=\"https:\/\/twitter.com\/iamepiscopalian\"><em>http:\/\/twitter.com\/iamepiscopalian<\/em><\/a><\/p>\n<p><em>YouTube: http:\/\/www.youtube.com\/TECtube<\/em><\/p>\n<p> <\/p>\n<p> <\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abLa libertad que hemos recibido en Cristo tiene como objetivo darnos corazones m\u00e1s grandes y una visi\u00f3n m\u00e1s amplia, que no se centre tanto en nuestros propios miedos\u00bb, dijo la obispa\/a presidente de la Iglesia Episcopal, Katharine Jefferts Schori, en un serm\u00f3n pronunciado en la Catedral de la Sant\u00edsima Trinidad en Auckland, Nueva Zelanda, el&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_tec_requires_first_save":true,"_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_EventAllDay":false,"_EventTimezone":"","_EventStartDate":"","_EventEndDate":"","_EventStartDateUTC":"","_EventEndDateUTC":"","_EventShowMap":false,"_EventShowMapLink":false,"_EventURL":"","_EventCost":"","_EventCostDescription":"","_EventCurrencySymbol":"","_EventCurrencyCode":"","_EventCurrencyPosition":"","_EventDateTimeSeparator":"","_EventTimeRangeSeparator":"","_EventOrganizerID":[],"_EventVenueID":[],"_OrganizerEmail":"","_OrganizerPhone":"","_OrganizerWebsite":"","_VenueAddress":"","_VenueCity":"","_VenueCountry":"","_VenueProvince":"","_VenueState":"","_VenueZip":"","_VenuePhone":"","_VenueURL":"","_VenueStateProvince":"","_VenueLat":"","_VenueLng":"","_VenueShowMap":false,"_VenueShowMapLink":false,"_tribe_blocks_recurrence_rules":"","_tribe_blocks_recurrence_description":"","_tribe_blocks_recurrence_exclusions":"","_kad_post_transparent":"","_kad_post_title":"","_kad_post_layout":"","_kad_post_sidebar_id":"","_kad_post_content_style":"","_kad_post_vertical_padding":"","_kad_post_feature":"","_kad_post_feature_position":"","_kad_post_header":false,"_kad_post_footer":false,"_kad_post_classname":"","ep_exclude_from_search":false,"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[41],"tags":[],"class_list":["post-3484730","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-public-affairs"],"acf":[],"taxonomy_info":{"category":[{"value":41,"label":"Public Affairs"}]},"featured_image_src_large":false,"author_info":{"display_name":"srands","author_link":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/author\/srands\/"},"comment_info":0,"category_info":[{"term_id":41,"name":"Public Affairs","slug":"public-affairs","term_group":0,"term_taxonomy_id":41,"taxonomy":"category","description":"","parent":27,"count":2415,"filter":"raw","cat_ID":41,"category_count":2415,"category_description":"","cat_name":"Public Affairs","category_nicename":"public-affairs","category_parent":27}],"tag_info":false,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3484730","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3484730"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3484730\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3484732,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3484730\/revisions\/3484732"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3484730"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3484730"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3484730"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}