{"id":3484652,"date":"2010-09-19T05:00:00","date_gmt":"2010-09-19T09:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/tec.ddev.site:33001\/?p=3484652"},"modified":"2026-08-21T06:15:09","modified_gmt":"2026-08-21T10:15:09","slug":"obispo-leo-frade-el-acento-de-jesus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/source\/public-affairs\/obispo-leo-frade-el-acento-de-jesus\/","title":{"rendered":"Obispo Leo Frade: EL ACENTO DE JES\u00daS"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">No s\u00e9 si ustedes aqu\u00ed en Arizona ya se habr\u00e1n enterado de que se puede demostrar, seg\u00fan la misma Biblia, que sin lugar a dudas nuestro Se\u00f1or Jesucristo hablaba con acento, al igual que muchos de nosotros. No, no estoy bromeando, hablo en serio, pues hay pruebas b\u00edblicas de que nuestro amado Se\u00f1or Jesucristo, aqu\u00ed en la Tierra, ten\u00eda un acento muy marcado cuando hablaba y predicaba en Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>Desde que me enter\u00e9 de eso, del acento de Jesucristo, esto ha sido muy reconfortante para m\u00ed, pues yo tambi\u00e9n tengo acento al hablar.<\/p>\n<p>La realidad es que tengo acento no solo al hablar ingl\u00e9s, sino tambi\u00e9n cuando hablo espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>Me imagino que ya se habr\u00e1n dado cuenta al o\u00edrme hablar de que lo hago con acento caribe\u00f1o. Aunque la verdad es que, cuando los escucho hablar a ustedes, tambi\u00e9n noto que hablan con acento. Algunos de ustedes tienen acento mexicano y otros a\u00fan conservan su acento centroamericano, pero adem\u00e1s, en cada pa\u00eds centroamericano hay un acento diferente. Es m\u00e1s, muchas veces, por el acento, se puede distinguir de qu\u00e9 pa\u00eds procede una persona. Un argentino habla de manera diferente a un colombiano, y un chileno ni siquiera se parece al dominicano al hablar.<\/p>\n<p>En los mismos Estados Unidos, una persona de Arizona habla con un acento diferente al de alguien que vive en Alabama, y alguien que vive en Boston habla de manera diferente a alguien que vive en California. Los ingleses, a quienes a veces cuesta tanto entender, dicen que los estadounidenses no hablan el ingl\u00e9s con el acento correcto. Algo parecido a lo que dicen los espa\u00f1oles de nosotros, los latinoamericanos.<\/p>\n<p>La realidad es que los diferentes acentos que tenemos nos han dividido durante siglos y estas diferencias al hablar pueden convertirse en algo muy grave.<\/p>\n<p>Hay una historia b\u00edblica que se encuentra en el Antiguo Testamento,<\/p>\n<p>para ser m\u00e1s precisos, en el libro de Jueces, cap\u00edtulo 12:4-6, que nos cuenta c\u00f3mo la tribu de Galaad, una de las tribus hebreas, se apost\u00f3 en los vados del r\u00edo Jord\u00e1n para revisar el acento de la gente cuando intentaban cruzar el r\u00edo, no el R\u00edo Grande, sino el r\u00edo Jord\u00e1n en Israel.<\/p>\n<p>Estas personas de la tribu de Galaad eran algo as\u00ed como la \u00abMigra\u00bb o la \u00abPatrulla Fronteriza\u00bb de aquella \u00e9poca.<\/p>\n<p>La tribu de Galaad se hab\u00eda peleado recientemente con la tribu de Efra\u00edn y no quer\u00eda que nadie se les escapara cruzando el r\u00edo para salvar as\u00ed sus vidas.<\/p>\n<p>Cuando alguien quer\u00eda cruzar, le preguntaban si era de la tribu de Efra\u00edn y, si respond\u00eda que no, le ordenaban que dijera la palabra \u00abShibolet\u00bb, pero la gente de Efra\u00edn no pod\u00eda pronunciarla correctamente y, en lugar de \u00abShibolet\u00bb, dec\u00edan \u00abSibolet\u00bb. Y dice la Biblia en el cap\u00edtulo 12, vers\u00edculo 6 del libro de Jueces que, al no poder pronunciar la palabra correctamente, los agarraban y los degollaban. As\u00ed mataron a 42,000 personas solo por no poder pronunciar esa palabra correctamente sin acento.<\/p>\n<p>Les sugiero que no le cuenten esta historia b\u00edblica a mucha gente, pues Apeio, el sheriff loco que tienen por aqu\u00ed, puede escucharla y empezar a degollar a los inmigrantes en la frontera cuando est\u00e9n cruzando.<\/p>\n<p>Bueno, empec\u00e9 esta homil\u00eda diciendo que Jesucristo hablaba con acento, pero quiero decirles que, adem\u00e1s de Jesucristo, varios de sus disc\u00edpulos tambi\u00e9n ten\u00edan el mismo acento.<\/p>\n<p>Como ya sabr\u00e1n, Jos\u00e9 y Mar\u00eda hab\u00edan llevado a su hijo reci\u00e9n nacido desde Bel\u00e9n hasta Egipto, donde se refugiaron. La Biblia no especifica si cruzaron la frontera con documentos o si iban indocumentados. Gracias a Dios que la Migraci\u00f3n egipcia no los detuvo, pero s\u00ed sabemos que, tras la muerte del rey Herodes, se fueron a vivir a Galilea y all\u00ed fue donde se cri\u00f3 Jes\u00fas. All\u00ed vivi\u00f3 durante muchos a\u00f1os y hoy sabemos que la gente de Galilea hablaba con un acento diferente al de quienes viv\u00edan en Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda, la distancia entre Galilea \u2014espec\u00edficamente la ciudad de Nazaret\u2014 y Jerusal\u00e9n se puede recorrer en menos de dos horas por una autopista en muy buenas condiciones, pero en aquellos tiempos se tardaba varios d\u00edas en llegar a Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>Sabemos que la gente de Galilea hablaba con un acento diferente al de Jerusal\u00e9n, y lo sabemos porque hay un pasaje b\u00edblico que habla de esto. En el Evangelio seg\u00fan San Mateo, cap\u00edtulo 26, vers\u00edculo 73, si lo buscan, ver\u00e1n c\u00f3mo Pedro, que tambi\u00e9n era de la regi\u00f3n de Galilea, cuando Jes\u00fas fue arrestado, comienza a negar que lo conociera.<\/p>\n<p>La gente, al escuchar su acento galileo, acusa a Pedro de ser tambi\u00e9n un seguidor de Jes\u00fas y, como prueba de ello, leemos en el vers\u00edculo 73 que le dicen:<\/p>\n<p>\u00abEn verdad, t\u00fa eres uno de ellos, porque hasta tu forma de hablar te delata\u00bb.<\/p>\n<p>Era el acento galileo de Pedro lo que reconoc\u00edan, pues ese era el acento que nuestro Se\u00f1or Jesucristo tambi\u00e9n ten\u00eda al hablar.<\/p>\n<p>Se pueden imaginar qu\u00e9 cosa tan hermosa y qu\u00e9 privilegio es eso para nosotros, los que hablamos con acento. Cuando alguien nos diga que les cuesta entendernos por el acento, podemos decirle que lo mismo le va a suceder el d\u00eda que Jes\u00fas les hable.<\/p>\n<p>Pero escuchen esta otra cosa que les voy a decir sobre el acento. Yo me atrever\u00eda a decir que el acento se nota no solo al hablar. Creo que tambi\u00e9n se puede tener acento al actuar. Estoy seguro de que nuestro Se\u00f1or Jes\u00fas actuaba con un acento diferente al de los fariseos, los saduceos, los maestros de la ley y el mismo rey Herodes. No era solo el acento de Jes\u00fas al hablar, sino tambi\u00e9n su acento al actuar lo que lo hac\u00eda muy diferente.<\/p>\n<p>Cuando toda esa gente religiosa, muy indignada, quer\u00eda apedrear a la mujer ad\u00faltera que menciona San Juan en su evangelio, en el cap\u00edtulo 8:1-7. Ellos, que eran la mayor\u00eda, estaban indignados porque ten\u00edan la ley de su lado, una ley que ellos mismos hab\u00edan aprobado y que, seg\u00fan dec\u00edan, el propio Mois\u00e9s ordenaba apedrear a las mujeres ad\u00falteras.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hizo Jes\u00fas? Seguramente, cuando habl\u00f3, lo hizo con acento galileo, pero tambi\u00e9n con un acento de amor y perd\u00f3n, y dijo:<\/p>\n<p>\u00abEl que de ustedes est\u00e9 sin pecado, que sea el primero en arrojar la piedra contra ella\u00bb.<\/p>\n<p>A eso es a lo que me refiero cuando se\u00f1alo el otro acento de Jes\u00fas. No solo en su pronunciaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n en su acci\u00f3n, ten\u00eda un acento diferente al que el mundo estaba acostumbrado, pues el acento de Jes\u00fas era un acento de perd\u00f3n y un acento de amor.<\/p>\n<p>Creo que todos estamos de acuerdo cuando decimos que los diferentes acentos que tenemos al hablar pueden dividirnos y, a veces, distanciarnos. Pero de la misma manera, el acento de nuestras acciones, de nuestra forma de tratar al pr\u00f3jimo, de nuestra capacidad para perdonar y amar, ese acento de nuestras acciones logra sanar nuestras diferencias y hacer que podamos convivir como hermanos. Cristo hace que nos acerquemos y tratemos de sanar nuestras divisiones.<\/p>\n<p>Lamentablemente, en este amado pa\u00eds en el que vivimos, en los \u00faltimos tiempos se han estado creando grandes divisiones.<\/p>\n<p>Vemos c\u00f3mo los ricos se han hecho m\u00e1s ricos y los pobres, mucho m\u00e1s pobres. Hemos presenciado con dolor c\u00f3mo tantos de los que viven aqu\u00ed padecen grandes necesidades, pierden sus hogares y son despedidos de sus trabajos.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n con gran dolor hemos presenciado c\u00f3mo, en especial, a los latinos se les margina y discrimina. Escuchen bien, pues no les estoy hablando \u00fanicamente de aquellos que viven entre nosotros sin papeles. Les hablo de residentes legales y de ciudadanos estadounidenses de origen latino a quienes algunos consideran de segunda clase.<\/p>\n<p>A m\u00ed, en especial, me molesta cuando personas de origen irland\u00e9s discriminan a los latinos. \u00bfAcaso no saben que fue un latino quien los defendi\u00f3 a capa y espada en Nueva York cuando ellos eran reci\u00e9n llegados a esa ciudad y eran considerados casi como animales por la clase dominante de aquella \u00e9poca?<\/p>\n<p>Fue el padre F\u00e9lix Valera, un cubano que era sacerdote cat\u00f3lico romano expulsado por la Corona espa\u00f1ola por predicar la independencia de Cuba. Termin\u00f3 en Nueva York en el siglo XIX y all\u00ed lleg\u00f3 a ser vicario general de la Di\u00f3cesis Cat\u00f3lica de Nueva York. Hace a\u00f1os se emiti\u00f3 un sello postal para honrar su memoria, la de un latino reconocido como el defensor de los inmigrantes irlandeses.<\/p>\n<p>Les doy las gracias a la reverenda Carmen, al decano y al obispo Kirk por permitirme predicar en esta catedral. Quiero que ustedes, los latinos de Arizona, sepan que no est\u00e1n solos y que han estado en nuestras oraciones. Esa funesta ley que promovi\u00f3 y firm\u00f3 su gobernadora y otros pol\u00edticos antilatinos, esa ley con un marcado car\u00e1cter discriminatorio y de odio hacia nuestro pueblo, es una ley injusta contra la cual lucharemos junto a ustedes para eliminarla.<\/p>\n<p>Doy gracias a Dios porque el gobierno federal, al menos, se ha enfrentado a esa ley injusta. Les pido a quienes puedan votar en las pr\u00f3ximas elecciones de noviembre que lo hagan y que defendamos nuestros derechos en las urnas apoyando a quienes nos apoyan y rechazando a todo candidato o partido pol\u00edtico que nos discrimine.<\/p>\n<p>Estoy convencido de que ha llegado el momento de definirnos y decir cu\u00e1l ser\u00e1 el rumbo de nuestras vidas. \u00bfVamos a actuar como aquellos que est\u00e1n dispuestos a montar guardia frente a la frontera y degollar a quienes huyen del hambre, la persecuci\u00f3n, el desempleo y la desesperaci\u00f3n?<\/p>\n<p>Quiero hacer un llamado a todos los episcopales de este pa\u00eds: les gusten o no los latinos, les gusten o no los inmigrantes de otros pa\u00edses, tenemos que tomar una decisi\u00f3n en toda nuestra iglesia de estar con el Cristo que no solo tiene un acento galileo, sino un Cristo que tambi\u00e9n tiene un acento de amor al pr\u00f3jimo, al que no tiene nada, al que tiene hambre y al que est\u00e1 sufriendo. Hay millones de personas viviendo en este pa\u00eds sin documentos, gente decente y trabajadora. Es hora de que unamos nuestros esfuerzos y se lleve a cabo una reforma migratoria que permita regularizar la residencia de millones de personas que han convivido con nosotros durante a\u00f1os y que, con o sin papeles, seguir\u00e1n trabajando y luchando honradamente para mantener a sus seres queridos.<\/p>\n<p>Les garantizo que ese Jes\u00fas de Galilea no nos va a dejar solos, pero nos toca a nosotros luchar y, por supuesto, tambi\u00e9n perdonar, pues ese es el mensaje del Se\u00f1or Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Todos tenemos cicatrices que son dif\u00edciles de sanar. Son heridas que nos han causado el odio y la discriminaci\u00f3n. Uno de los sucesos m\u00e1s dolorosos para m\u00ed fue lo que le sucedi\u00f3 a mi amigo y hom\u00f3nimo cuando lleg\u00f3 a Miami desde Cuba. Les hablo de quien fuera el obispo sufrag\u00e1neo de Texas, monse\u00f1or Leo Alard. Cabe mencionar que Leo proven\u00eda de una familia episcopal muy antigua de Cuba. Su abuela fue confirmada en la Iglesia \u00abFieles a Jes\u00fas\u00bb en la ciudad de Matanzas en 1890. Toda su familia siempre fue episcopal y \u00e9l lleg\u00f3 a ser presidente de los J\u00f3venes Episcopales de Cuba.<\/p>\n<p>Al llegar a Miami, sin saber mucho ingl\u00e9s, el primer domingo de su estancia visit\u00f3 la iglesia episcopal que estaba cerca de donde viv\u00eda.<\/p>\n<p>Antes de que comenzara el culto, el sacerdote episcopal saludaba en la misma puerta a todos los que llegaban. Leo, que en aquellos tiempos apenas ten\u00eda 20 a\u00f1os, se le acerc\u00f3 y, en un ingl\u00e9s muy b\u00e1sico, comenz\u00f3 a decirle que era miembro de la Iglesia Episcopal y que acababa de llegar de Cuba.<\/p>\n<p>Al o\u00edrlo, este se\u00f1or cura lo tom\u00f3 del brazo y, al salir de la puerta, le se\u00f1al\u00f3 una iglesia cat\u00f3lica romana que estaba a una cuadra de distancia y le dijo: \u00abAll\u00ed, all\u00ed es donde perteneces\u00bb.<\/p>\n<p>Confundido, Leo le insisti\u00f3 en que \u00e9l era episcopal e incluso le mostr\u00f3 un carn\u00e9 de los J\u00f3venes Episcopales de Cuba.<\/p>\n<p>Pero escuchen esto: el sacerdote sigui\u00f3 insistiendo en que Leo no pertenec\u00eda a su iglesia y ni siquiera lo dej\u00f3 entrar. Leo, confundido, dolido y rechazado por su propia iglesia por ser cubano, tuvo que regresar a su casa.<\/p>\n<p>Yo conoc\u00ed a Leo Alard y fue \u00e9l quien, a\u00f1os m\u00e1s tarde, cuando ya era sacerdote, me dio las clases de confirmaci\u00f3n cuando me hice miembro de esta iglesia.<\/p>\n<p>Bueno, \u00e9l me cont\u00f3 que, despu\u00e9s de dos semanas sin ir a ninguna iglesia, decidi\u00f3 entonces probar con otra iglesia episcopal que, aunque estaba m\u00e1s lejos, esta vez lo dej\u00f3 entrar; y m\u00e1s tarde, \u00e9l y otros episcopales fundaron una iglesia episcopal con los episcopales que iban llegando de Cuba en los a\u00f1os sesenta.<\/p>\n<p>Lo curioso del asunto es que hoy en d\u00eda esa misma iglesia que rechaz\u00f3 a Leo por ser cubano es ahora una iglesia donde el rector\/a es cubano y el 99 % de sus feligreses son latinos de todas partes y, por supuesto, con una mayor\u00eda de cubanos.<\/p>\n<p>Conozco muchas historias tristes y casos de discriminaci\u00f3n, pero aunque la cicatriz del rechazo no se borra, siempre es importante perdonar y seguir adelante. Si nos quedamos con el mismo odio de quienes nos rechazan, entonces nuestras vidas no tendr\u00e1n un car\u00e1cter cristiano.<\/p>\n<p>Duele mucho cuando nos rechazan sin saber qui\u00e9nes somos, solo por el hecho de ser como somos, por hablar con acento, por haber nacido en otro pa\u00eds, por el color de nuestra piel o por practicar una religi\u00f3n diferente.<\/p>\n<p>Esos odios y discriminaciones deben desaparecer de nosotros y del coraz\u00f3n de todo aquel que pretenda llamarse episcopal.<\/p>\n<p>Jes\u00fas nos llama a perdonar y, aunque a veces esto nos cueste, tambi\u00e9n estamos llamados a amar a quienes nos persiguen y nos injurian.<\/p>\n<p>A pesar de eso, tambi\u00e9n estamos llamados a luchar por nuestros derechos y los derechos de nuestros hijos.<\/p>\n<p>No olvidemos que, a pesar de quienes quieran dividirnos, todos somos una sola raza.<\/p>\n<p>Al cruzar el r\u00edo no te preguntan si eres mexicano, hondure\u00f1o o colombiano; no te preguntan si eres cat\u00f3lico o protestante, conservador o liberal; solo te dicen que digas \u00abShibolet\u00bb, y si dices \u00absibolet\u00bb o no muestras tus documentos, bueno, ya sabes lo que te va a pasar. Quiz\u00e1s hoy en d\u00eda no te corten el cuello, pero s\u00ed te cortar\u00e1n tus esperanzas de conseguir trabajo y de ayudar a tu familia.<\/p>\n<p>Todos somos una sola raza, pero tambi\u00e9n somos hermanos y hermanas en Cristo, y nuestro Se\u00f1or nos llama a hablar y actuar con el acento del amor. AM\u00c9N.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No s\u00e9 si ustedes aqu\u00ed en Arizona ya se habr\u00e1n enterado de que se puede demostrar, seg\u00fan la misma Biblia, que sin lugar a dudas nuestro Se\u00f1or Jesucristo hablaba con acento, al igual que muchos de nosotros. 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