{"id":3483941,"date":"2012-10-15T13:49:20","date_gmt":"2012-10-15T17:49:20","guid":{"rendered":"https:\/\/tec.ddev.site:33001\/?p=3483941"},"modified":"2026-08-21T06:16:24","modified_gmt":"2026-08-21T10:16:24","slug":"sermon-del-obispo-a-presidente-en-la-eucaristia-de-apertura-del-consejo-ejecutivo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/source\/public-affairs\/sermon-del-obispo-a-presidente-en-la-eucaristia-de-apertura-del-consejo-ejecutivo\/","title":{"rendered":"Serm\u00f3n del Obispo\/a Presidente en la Eucarist\u00eda de apertura del Consejo Ejecutivo"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">El Obispo\/a Presidente de la Iglesia Episcopal, Katharine Jefferts Schori, ha pronunciado el siguiente serm\u00f3n durante la Eucarist\u00eda celebrada en la reuni\u00f3n del Consejo Ejecutivo el primer d\u00eda de su encuentro de cuatro d\u00edas, el primero de este trienio.<\/p><p>\u00a0<\/p><p><em>A continuaci\u00f3n se presenta el serm\u00f3n del Obispo\/a Presidente:<\/em><\/p><p align=\"center\">\u00a0<\/p><p align=\"center\">\u00a0<\/p><p align=\"center\">Teresa de \u00c1vila<\/p><p align=\"center\">15 de octubre de 2012<\/p><p align=\"center\">Consejo Ejecutivo<\/p><p>\u00a0<\/p><p><strong>La Rvdmo. Katharine Jefferts Schori<\/strong><\/p><p><strong>Obispo\/a Presidente y Primado\/a<\/strong><\/p><p><strong>la Iglesia Episcopal<\/strong><\/p><p>\u00a0<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La mayor\u00eda de quienes saben algo sobre Teresa de \u00c1vila saben que fue una m\u00edstica y que pas\u00f3 gran parte de su vida en contemplaci\u00f3n. Algunas personas saben que fue proclamada \u00abdoctora de la Iglesia\u00bb por el Papa en 1970, siendo la primera mujer en obtener ese t\u00edtulo.\u00a0 En los c\u00edrculos cat\u00f3licos romanos, eso significa que sus escritos se consideran s\u00f3lidos y aptos para la ense\u00f1anza, y que este Evangelio se lee en su festividad: \u00abUstedes son la sal de la tierra\u00bb. La vida de Teresa fue mucho m\u00e1s compleja que la imagen popular de una monja enfermiza encerrada en su celda solo para orar y escribir.\u00a0 Un comentarista moderno la describe como \u00abterca como un buey, de piel gruesa como un elefante y astuta como un zorro\u00bb.[1] Ah\u00ed hay una muestra de esa salinidad que Jes\u00fas nos exhorta a tener.<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Teresa naci\u00f3 alrededor de 1515 de padres que pertenec\u00edan a las familias m\u00e1s distinguidas de Espa\u00f1a.\u00a0 Durante toda su vida, parece haber tenido una profunda sed de Dios. Cuando era ni\u00f1a, su t\u00edo la encontr\u00f3 a ella y a su hermano menor a las afueras de la ciudad; se dirig\u00edan a ser martirizados por los moros para poder entrar al cielo. \u00c9l los llev\u00f3 de regreso a casa.\u00a0 La madre de Teresa muri\u00f3 cuando ella ten\u00eda 14 a\u00f1os, lo que parece haber desencadenado una adolescencia bastante normal y fr\u00edvola. Ella escribe sobre c\u00f3mo se entregaba a la ropa, al perfume y a las novelas de baja calidad y, dice, \u00abtodos los adornos vanos que mi posici\u00f3n en el mundo me permit\u00eda\u00bb.\u00a0 Su padre reaccion\u00f3 envi\u00e1ndola a un colegio de monjas.  Se enferm\u00f3 y tuvo que regresar a casa, y parece que sigui\u00f3 padeciendo el mismo tipo de enfermedad durante la mayor parte de su vida; tal vez se trataba de paludismo recurrente.\u00a0<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A los 20 a\u00f1os, Teresa insisti\u00f3 en ingresar a un monasterio carmelita.  Permaneci\u00f3 all\u00ed cuatro a\u00f1os, hasta que se enferm\u00f3 tanto que le cavaron la tumba.  Su padre la llev\u00f3 de vuelta a casa, y le tom\u00f3 tres a\u00f1os recuperarse.  Finalmente regres\u00f3 y pas\u00f3 otros 18 a\u00f1os all\u00ed. \u00a0Se cans\u00f3 de esa vida tibia, pues muchos conventos en aquella \u00e9poca eran m\u00e1s bien como hoteles para mujeres aristocr\u00e1ticas solteras.\u00a0<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Con la ayuda de dos jesuitas, Teresa inici\u00f3 un per\u00edodo de oraci\u00f3n seria y silenciosa, y comenz\u00f3 a tener experiencias v\u00edvidas de la presencia cercana de Dios.\u00a0 Sus escritos son los primeros en ofrecer una descripci\u00f3n bastante expl\u00edcita de la experiencia de la oraci\u00f3n profunda, como un proceso de contemplaci\u00f3n, quietud y uni\u00f3n con Dios, tanto en formas conscientes como en formas subconscientes o supraconscientes.  Era a la vez descriptiva y anal\u00edtica, como William James siglos m\u00e1s tarde, y sus escritos invitaban a otros a vivir un tipo de experiencia similar.<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0En pocos a\u00f1os, comenz\u00f3 a vislumbrar una reforma radical de la orden carmelita, que la llevar\u00eda de regreso a una disciplina m\u00e1s antigua y asc\u00e9tica.\u00a0 Fund\u00f3 el Convento de San Jos\u00e9 en 1562, donde las monjas dejaron de usar zapatos para usar sandalias, adoptaron un h\u00e1bito austero, viv\u00edan en clausura total, en gran parte en silencio y en estricta pobreza, y no com\u00edan carne.  Al cabo de un tiempo, sus superiores se opusieron y se le orden\u00f3 retirarse  a la reclusi\u00f3n.\u00a0 El papa intercedi\u00f3 por ella y revoc\u00f3 la orden, permitiendo el establecimiento de las carmelitas descalzas como una orden religiosa independiente. En total, fund\u00f3 17 conventos para mujeres y 14 para hombres. Teresa falleci\u00f3 durante un viaje para fundar otro convento m\u00e1s.<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Teresa ten\u00eda hambre y sed de Dios de formas que hoy en d\u00eda podr\u00edan sorprendernos: esa imaginer\u00eda del Cantar de los Cantares se ha utilizado a menudo para hablar de la uni\u00f3n m\u00edstica con Dios. Bernini realiz\u00f3 una famosa escultura de Teresa en oraci\u00f3n ext\u00e1tica que un comentarista calific\u00f3 de \u00abindecente\u00bb por lo sensual que es.\u00a0 Los cristianos que viven demasiado en sus mentes tienen mucho que aprender de los escritos salados de Teresa.<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00abUstedes son la sal de la tierra y la luz del mundo\u00bb, les dice Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos. No valemos casi nada si no podemos usar nuestra salinidad para difundir la luz por doquier.\u00a0 Perm\u00edtanme establecer una conexi\u00f3n entre la sal y la luz.  En t\u00e9rminos qu\u00edmicos, las sales son mol\u00e9culas cargadas que reaccionan en presencia de agua u otros solventes.  Las sales son las que hacen que funcionen las bater\u00edas; las sales son la base de la mayor\u00eda de las reacciones qu\u00edmicas vivificadoras.\u00a0 El sol y la luz que emite son el resultado de reacciones entre part\u00edculas cargadas. La capacidad de las plantas para utilizar la luz solar y producir az\u00facares depende de las sales. La \u00absalinidad\u00bb es la poderosa capacidad de interactuar con el mundo que nos rodea \u2014y est\u00e1 \u00edntimamente relacionada con nuestra naturaleza creada\u2014; es parte de nuestra condici\u00f3n terrenal.\u00a0 No podemos ser portadores de luz si rechazamos nuestra naturaleza creada.  El anhelo de Teresa, y toda esa imaginer\u00eda sensual del Cantar de los Cantares, se refieren a la forma en que fuimos creados: para interactuar con el Creador y la creaci\u00f3n.  Si no tenemos sal, no podemos irradiar luz.<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfQu\u00e9 nos dice eso aqu\u00ed y ahora?  Acepta tu sal \u2014con moderaci\u00f3n\u2014.  El estilo de vida asc\u00e9tico de Teresa fue dise\u00f1ado para darle a su sal el campo \u00f3ptimo de acci\u00f3n.  Ese campo se ve diferente en cada ser humano: algunos de nosotros estamos hechos para el convento y el monasterio; la mayor\u00eda de nosotros no.\u00a0 Sin embargo, todos estamos hechos para ser conscientes de nuestra naturaleza creada y de c\u00f3mo administrarla de la manera m\u00e1s eficaz. Piensa en lo que hace una gran cantidad de sal: conserva los seres vivos para que dejen de vivir, como la salmuera que usamos para hacer jam\u00f3n, tocino o pepinillos.\u00a0 Si consumimos demasiada sal, como m\u00ednimo nos sube la presi\u00f3n arterial y, en el peor de los casos, morimos. Las minas de sal se utilizan para almacenar cosas valiosas y como tumbas para otras peligrosas, como los desechos radiactivos. Quiz\u00e1s las minas de sal abandonadas bajo la Di\u00f3cesis de Michigan ser\u00edan un buen hogar para los Archivos de la Iglesia Episcopal\u2026<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero la sal, con moderaci\u00f3n, es esencial para la vida; el equilibrio es la clave. Ustedes son la sal de la tierra y la luz del mundo. La sal no est\u00e1 destinada solo a nosotros. Est\u00e1 destinada a reaccionar con el mundo que nos rodea y crear luz.<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Teresa tiene algo que ofrecer a este cuerpo en su empe\u00f1o por volver al n\u00facleo de su tradici\u00f3n mon\u00e1stica. Desafi\u00f3 a sus hermanas y hermanos en la vida religiosa a desprenderse de lo no esencial, de los adornos y de la frivolidad, para que su propia sal estuviera m\u00e1s lista para interactuar con Dios.\u00a0 Nos enfrentamos al reto de realizar un trabajo similar: recuperar y enfocarnos en los aspectos centrales de la misi\u00f3n de Dios que involucran a esta iglesia y a sus socios.\u00a0 Esa es una labor radical: volver a las ra\u00edces, regresar a la esencia del llamado de Dios para sanar el mundo y desprendernos de los detalles que\ntan a menudo nos distraen.\u00a0<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfDe qu\u00e9 manera las conversaciones desafiantes que tengamos aqu\u00ed (\u00a1si Dios quiere, con moderaci\u00f3n!) ayudar\u00e1n a arrojar luz sobre el mundo que nos rodea?<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La sal de la reactividad es esencial para producir luz. Pero no me refiero a la simple ansiedad; m\u00e1s bien al tipo de reactividad que puede experimentar el hambre como la de Teresa, o sentir el sufrimiento de las personas vulnerables y afligidas que nos rodean.\u00a0 \u00bfQu\u00e9 es lo que despierta nuestro sentido de justicia, qu\u00e9 es lo que despierta nuestra respuesta apasionada?  Esa es la sal en acci\u00f3n \u2014y no hay luz sin ella\u2014.  La celda de Teresa no la aisl\u00f3 del hambre del mundo.  Ella sinti\u00f3 ese hambre profundamente y respondi\u00f3.<\/p><p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 tu sal en acci\u00f3n? \u00bfQu\u00e9 sufrimiento te hace llorar, qu\u00e9 necesidad te hace sudar, d\u00f3nde est\u00e1s gastando tu sangre vital? As\u00ed es como se derrama la luz en el mundo.\u00a0 As\u00ed es como le damos gloria a Dios.  Y ese es el jard\u00edn en el que encontramos al Amado, y el Amado nos encuentra a nosotros.<\/p><div><p>\u00a0<\/p><\/div><p>\u00a0<\/p><p>\u00a0<\/p><p><em>La Iglesia Episcopal: www.episcopalchurch.org<\/em><\/p><p><em>Consejo Ejecutivo: http:\/\/generalconvention.org\/ec <\/em><\/p><p><em>Facebook: www.facebook.com\/episcopalian<\/em><\/p><p><em>Twitter: <a href=\"https:\/\/twitter.com\/iamepiscopalian\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">twitter.com\/iamepiscopalian<\/a><\/em><\/p><p>\u00a0<\/p><div><br \/><hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/><div id=\"ftn1\"><p>[1] Christian Feldman:  <em>Los rebeldes apacibles de Dios: Grandes santos del cristianismo<\/em>.   Crossroad, Nueva York: 1985<\/p><p>\u00a0<\/p><\/div><\/div><p>\u00a0<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Obispo\/a Presidente de la Iglesia Episcopal, Katharine Jefferts Schori, ha pronunciado el siguiente serm\u00f3n durante la Eucarist\u00eda celebrada en la reuni\u00f3n del Consejo Ejecutivo el primer d\u00eda de su encuentro de cuatro d\u00edas, el primero de este trienio. \u00a0 A continuaci\u00f3n se presenta el serm\u00f3n del Obispo\/a Presidente: \u00a0 \u00a0 Teresa de \u00c1vila 15&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_tec_requires_first_save":true,"_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_EventAllDay":false,"_EventTimezone":"","_EventStartDate":"","_EventEndDate":"","_EventStartDateUTC":"","_EventEndDateUTC":"","_EventShowMap":false,"_EventShowMapLink":false,"_EventURL":"","_EventCost":"","_EventCostDescription":"","_EventCurrencySymbol":"","_EventCurrencyCode":"","_EventCurrencyPosition":"","_EventDateTimeSeparator":"","_EventTimeRangeSeparator":"","_EventOrganizerID":[],"_EventVenueID":[],"_OrganizerEmail":"","_OrganizerPhone":"","_OrganizerWebsite":"","_VenueAddress":"","_VenueCity":"","_VenueCountry":"","_VenueProvince":"","_VenueState":"","_VenueZip":"","_VenuePhone":"","_VenueURL":"","_VenueStateProvince":"","_VenueLat":"","_VenueLng":"","_VenueShowMap":false,"_VenueShowMapLink":false,"_tribe_blocks_recurrence_rules":"","_tribe_blocks_recurrence_description":"","_tribe_blocks_recurrence_exclusions":"","_kad_post_transparent":"","_kad_post_title":"","_kad_post_layout":"","_kad_post_sidebar_id":"","_kad_post_content_style":"","_kad_post_vertical_padding":"","_kad_post_feature":"","_kad_post_feature_position":"","_kad_post_header":false,"_kad_post_footer":false,"_kad_post_classname":"","ep_exclude_from_search":false,"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[41],"tags":[],"class_list":["post-3483941","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-public-affairs"],"acf":[],"taxonomy_info":{"category":[{"value":41,"label":"Public Affairs"}]},"featured_image_src_large":false,"author_info":{"display_name":"srands","author_link":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/author\/srands\/"},"comment_info":0,"category_info":[{"term_id":41,"name":"Public Affairs","slug":"public-affairs","term_group":0,"term_taxonomy_id":41,"taxonomy":"category","description":"","parent":27,"count":2415,"filter":"raw","cat_ID":41,"category_count":2415,"category_description":"","cat_name":"Public Affairs","category_nicename":"public-affairs","category_parent":27}],"tag_info":false,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3483941","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3483941"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3483941\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3483943,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3483941\/revisions\/3483943"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3483941"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3483941"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3483941"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}