{"id":3483692,"date":"2013-04-16T14:19:37","date_gmt":"2013-04-16T18:19:37","guid":{"rendered":"https:\/\/tec.ddev.site:33001\/?p=3483692"},"modified":"2026-08-21T06:17:46","modified_gmt":"2026-08-21T10:17:46","slug":"el-obispo-a-presidente-jefferts-schori-pronuncia-el-discurso-de-apertura-en-la-conferencia-anglicana-mundial-por-la-paz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/source\/public-affairs\/el-obispo-a-presidente-jefferts-schori-pronuncia-el-discurso-de-apertura-en-la-conferencia-anglicana-mundial-por-la-paz\/","title":{"rendered":"El Obispo\/a Presidente Jefferts Schori pronuncia el discurso de apertura en la Conferencia Anglicana Mundial por la Paz"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">En su presentaci\u00f3n principal en la Segunda Conferencia Anglicana Mundial por la Paz, celebrada en Okinawa, Jap\u00f3n, la obispa\/a Presidente de la Iglesia Episcopal, Katharine Jefferts Schori, abord\u00f3 <em>el tema de las bases militares estadounidenses en Okinawa: el papel de la Iglesia Anglicana.<\/em><\/p>\n<p>\u00abQuiero invitarnos a todos a reflexionar sobre situaciones similares en todo el mundo y sobre el papel que nuestras respectivas iglesias, as\u00ed como la Comuni\u00f3n anglicana, podr\u00edan desempe\u00f1ar en la reconciliaci\u00f3n y la construcci\u00f3n de la paz frente a la violencia, la fuerza militar y la guerra\u00bb, comenz\u00f3 diciendo. \u00abSolo juntos, como Cuerpo de Cristo, podemos esperar encontrar sanaci\u00f3n, reconciliaci\u00f3n y una paz genuina y duradera\u00bb.<\/p>\n<p>M\u00e1s de 80 cl\u00e9rigos, laicos y obispos, procedentes de los pa\u00edses anfitriones \u2014Jap\u00f3n y Corea\u2014, as\u00ed como de Australia, Canad\u00e1, Irlanda, Filipinas, el Reino Unido y los Estados Unidos \u2014incluido el obispo John Holbrook, en representaci\u00f3n del Arzobispo de Canterbury\u2014, se inscribieron en la Conferencia por la Paz, que comenz\u00f3 el 16 de abril.<\/p>\n<p>El servicio de oraci\u00f3n de apertura, que cont\u00f3 con un serm\u00f3n del primado\/a de Nippon Sei Ko Kai, el obispo\/a Nathaniel Makoto Uematsu, y el discurso del Obispo\/a Presidente, se llev\u00f3 a cabo en japon\u00e9s, coreano e ingl\u00e9s, reflejando los idiomas de los asistentes.<\/p>\n<p>Antes de comenzar su discurso, el Obispo\/a Presidente hizo una pausa para referirse a los atentados en el Marat\u00f3n de Boston y pidi\u00f3 a la asamblea que orara por los fallecidos, los heridos y todos los afectados.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n se presenta el discurso principal del Obispo\/a Presidente Jefferts Schori:<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p align=\"center\"><strong>Conferencia Anglicana Mundial por la Paz en Okinawa<\/strong><\/p>\n<p align=\"center\">16 de abril de 2013<\/p>\n<p align=\"center\"><em>La cuesti\u00f3n de las bases militares estadounidenses en Okinawa: el papel de la Iglesia Anglicana-Episcopal<\/em><\/p>\n<p align=\"center\">\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Se me ha pedido que hable sobre las bases militares estadounidenses aqu\u00ed en Okinawa y sobre el papel que nuestras respectivas iglesias deben desempe\u00f1ar con respecto a esas bases.\u00a0 Para que todos podamos partir de una comprensi\u00f3n compartida de estas realidades, quiero comenzar con un panorama general de la historia que subyace a la situaci\u00f3n actual aqu\u00ed, desde tres perspectivas diferentes: la historia de Okinawa, la historia de las bases militares y la historia de la Iglesia en estas islas.\u00a0 Creo que eso nos brindar\u00e1 una mejor base para reflexionar sobre cu\u00e1l es el papel de la Iglesia en la construcci\u00f3n de la paz aqu\u00ed.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Quiero invitarnos a todos a reflexionar sobre situaciones similares en todo el mundo, y sobre los roles que nuestras respectivas iglesias, y la Comuni\u00f3n anglicana, podr\u00edan desempe\u00f1ar en la reconciliaci\u00f3n y la construcci\u00f3n de la paz frente a la violencia, la fuerza militar y la guerra. S\u00e9 que mi relato de estas historias se har\u00e1 desde perspectivas que pueden causar incomodidad u ofensa.\u00a0 No es mi intenci\u00f3n contar estas historias de manera sesgada, y s\u00e9 que parte de la sanaci\u00f3n que necesitamos entre nosotros solo puede llegar al escuchar las historias de cada persona y de este cap\u00edtulo profundamente doloroso de la historia. Solo juntos, como Cuerpo de Cristo, podemos esperar encontrar sanaci\u00f3n, reconciliaci\u00f3n y una paz genuina y duradera.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Comencemos por donde estamos, en Okinawa. Esta isla forma parte del arco o cadena de islas de Ryukyu, que se extiende a lo largo de unas 800 millas entre Kyushu y Taiw\u00e1n.\u00a0 Okinawa se encuentra en el centro de esa cadena, a 400 millas de distancia de la parte principal de Jap\u00f3n. Durante varios siglos, estas islas mantuvieron una relaci\u00f3n tributaria con China y Corea, lo que comenz\u00f3 a facilitar el comercio mar\u00edtimo a principios del siglo XV.\u00a0 La situaci\u00f3n de las islas Ryukyu cambi\u00f3 en 1609, cuando fueron invadidas y ocupadas por Jap\u00f3n. Durante los siguientes 270 a\u00f1os, Okinawa y el reino de Ryukyu mantuvieron una relaci\u00f3n cuasi-colonial dual tanto con China como con Jap\u00f3n.\u00a0 En 1879, este reino fue abolido y las islas se incorporaron a la naci\u00f3n japonesa como la prefectura de Okinawa. Es importante se\u00f1alar que Okinawa constituye una fracci\u00f3n muy peque\u00f1a: menos de la mitad de un por ciento de la superficie terrestre de Jap\u00f3n y alrededor del 1 % de la poblaci\u00f3n actual del pa\u00eds.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La poblaci\u00f3n de Okinawa y las islas Ryukyu es \u00e9tnica y culturalmente distinta de la de las islas principales de Jap\u00f3n, y ha habido iniciativas peri\u00f3dicas y sostenibles en favor de la independencia del resto de Jap\u00f3n.[1]  Los estadounidenses reconocer\u00edan din\u00e1micas similares en las relaciones entre Haw\u00e1i y Estados Unidos, y entre Puerto Rico y Estados Unidos \u2014ambos territorios fueron originalmente invadidos u ocupados por las fuerzas militares estadounidenses y posteriormente incorporados a la naci\u00f3n m\u00e1s grande\u2014.  Los acad\u00e9micos japoneses han calificado a Okinawa como una colonia interna de Jap\u00f3n; algunos la han comparado con la relaci\u00f3n de Hokkaido.[2]  Existen otros paralelismos con los territorios estadounidenses de las Islas V\u00edrgenes y Guam. Tanto en el caso japon\u00e9s como en el estadounidense, las islas revisten importancia estrat\u00e9gica militar debido a su ubicaci\u00f3n geogr\u00e1fica y a su capacidad para servir como zona de operaciones clave para respaldar la presencia y la intervenci\u00f3n militares.\u00a0<\/p>\n<p><strong>El desarrollo militar moderno en Jap\u00f3n <\/strong><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Jap\u00f3n comenz\u00f3 a desarrollar una fuerza militar moderna en 1867; el Ej\u00e9rcito Imperial Japon\u00e9s, integrado por reclutas, se estableci\u00f3 en 1873.\u00a0 La victoria japonesa en la primera Guerra Sino-Japonesa de 1894-95 dio lugar a la ocupaci\u00f3n de Taiw\u00e1n, a un cambio en el control de Corea de China a Jap\u00f3n y a la ocupaci\u00f3n de parte del territorio continental chino adyacente a la pen\u00ednsula de Corea. La guerra tambi\u00e9n abri\u00f3 los puertos chinos al comercio.\u00a0 El tratado que puso fin a esta guerra fue renegociado poco despu\u00e9s a instancias de Rusia y con el apoyo de Francia y Alemania, para devolver la pen\u00ednsula de Liaodong al control chino.\u00a0 Una vez que Jap\u00f3n se retir\u00f3, Rusia entr\u00f3 de inmediato para ocupar el territorio, en particular la base mar\u00edtima de Port Arthur, operativa durante todo el a\u00f1o.  Jap\u00f3n firm\u00f3 un pacto de defensa mutua con Gran Breta\u00f1a en 1902 para proteger los intereses de ambas naciones.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La ocupaci\u00f3n rusa pronto condujo a la guerra ruso-japonesa de 1904-1905, ya que ambas naciones compet\u00edan por el control estrat\u00e9gico de Manchuria y Corea.\u00a0 Las negociaciones fracasaron, probablemente porque Rusia no cre\u00eda que Jap\u00f3n entrara en guerra contra sus fuerzas, que eran num\u00e9ricamente superiores. Una vez m\u00e1s, Jap\u00f3n sali\u00f3 victorioso, tras haber demostrado su destreza militar tanto en tierra como en el mar.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Jap\u00f3n particip\u00f3 en la Primera Guerra Mundial junto a las fuerzas aliadas contra Alemania e intervino brevemente en la Guerra Civil Rusa contra los comunistas.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A principios de la d\u00e9cada de 1930, Jap\u00f3n comenz\u00f3 a expandirse a\u00fan m\u00e1s hacia Manchuria y, en 1937, ampli\u00f3 considerablemente su control sobre territorio chino, incluyendo Shangh\u00e1i y Nank\u00edn. En 1940, Jap\u00f3n se uni\u00f3 a Alemania e Italia en la alianza del Eje.\u00a0 Ese mismo a\u00f1o, Estados Unidos comenz\u00f3 a limitar el suministro de material de guerra a Jap\u00f3n, que pronto invadi\u00f3 la Indochina francesa.  Jap\u00f3n y la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica firmaron un pacto de no agresi\u00f3n en 1941.  Estados Unidos y otras naciones aliadas reforzaron el embargo sobre equipo y recursos militares, y aumentaron su apoyo a China.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El ataque japon\u00e9s a Pearl Harbor en 1941 provoc\u00f3 la declaraci\u00f3n de guerra por parte de Estados Unidos, el Reino Unido y los Aliados.\u00a0 Jap\u00f3n logr\u00f3 notables \u00e9xitos geogr\u00e1ficos en el Pac\u00edfico, ocupando Tailandia, Hong Kong, Malasia, Singapur, las Indias Orientales Neerlandesas, Filipinas y varias islas del Pac\u00edfico. Tambi\u00e9n llev\u00f3 a cabo operaciones contra Australia, Birmania, las Islas Salom\u00f3n y Nueva Guinea.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La \u00faltima gran campa\u00f1a de la Segunda Guerra Mundial en el teatro de operaciones del Pac\u00edfico incluy\u00f3 una importante batalla aqu\u00ed, en la isla de Okinawa. La invasi\u00f3n estadounidense comenz\u00f3 el Domingo de Pascua, 1 de abril de 1945, con un intenso bombardeo naval y el desembarco de 60 000 soldados.\u00a0 En las primeras 24 horas se lanzaron unas 3.800 toneladas de municiones, en lo que se denomin\u00f3 la \u00abtormenta de acero\u00bb (<em>tetsu no bow<\/em>). El ej\u00e9rcito japon\u00e9s contaba con 100.000 soldados bien atrincherados en la isla, que controlaban las alturas alejadas de las playas.\u00a0 La batalla incluy\u00f3 el despliegue de casi 1 500 vuelos kamikaze contra las fuerzas navales estadounidenses. La batalla terrestre fue intensa y prolongada, y se extendi\u00f3 hasta bien entrado junio. Para la primavera, el terreno se hab\u00eda convertido en lodo y las condiciones y la carnicer\u00eda eran espantosas.\u00a0 Tras los bombardeos de Estados Unidos sobre Hiroshima y Nagasaki, el acuerdo de paz definitivo se firm\u00f3 el 7 de septiembre de 1945, pero la fortificaci\u00f3n estadounidense de esta isla para una invasi\u00f3n planeada de las principales islas japonesas ya hab\u00eda comenzado muchos meses antes.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El n\u00famero de v\u00edctimas mortales durante los cinco meses de batalla en Okinawa fue inmenso:  murieron m\u00e1s de 107 000 soldados japoneses y de Okinawa; casi 24 000 personas quedaron atrapadas en cuevas; m\u00e1s de 10 000 fueron capturados; y al menos 100 000 civiles murieron \u2014entre una cuarta parte y un tercio de la poblaci\u00f3n local\u2014. El n\u00famero de muertos en Okinawa fue mayor que el de Hiroshima y Nagasaki juntos.\u00a0 Las bajas estadounidenses en esta isla fueron mucho menores: unos 12 000 muertos y 36 000 heridos.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La ocupaci\u00f3n de Jap\u00f3n comenz\u00f3 a finales de agosto de 1945 y continu\u00f3 hasta que el Tratado de San Francisco entr\u00f3 en vigor en abril de 1952.  El caso de Okinawa fue diferente, ya que permaneci\u00f3 bajo administraci\u00f3n estadounidense durante otros 20 a\u00f1os.\u00a0 En 1972, el gobierno de Estados Unidos devolvi\u00f3 Okinawa a la administraci\u00f3n japonesa, tras haber construido varias bases en esta isla desde 1945.\u00a0 En 1960, Jap\u00f3n y Estados Unidos firmaron un Tratado de Cooperaci\u00f3n y Seguridad Mutua, dise\u00f1ado para fomentar la paz y la seguridad internacionales en el Lejano Oriente, y para promover la amistad y la cooperaci\u00f3n econ\u00f3mica entre ambas naciones.\u00a0 El tratado prev\u00e9 la presencia continua de bases y fuerzas militares estadounidenses en territorio japon\u00e9s, y exige que ambas naciones respondan a las amenazas que pongan en riesgo la paz y la seguridad de ambas partes cuando estas se presenten dentro del territorio japon\u00e9s.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Una de las disposiciones de la Constituci\u00f3n japonesa de la posguerra es la prohibici\u00f3n de crear o mantener un ej\u00e9rcito permanente que exceda la escala necesaria para la autodefensa. A esas Fuerzas de Autodefensa se les proh\u00edbe hacer la guerra contra otras naciones.\u00a0 El Tratado de Cooperaci\u00f3n y Seguridad Mutua, as\u00ed como el mantenimiento de las Fuerzas de Autodefensa de Jap\u00f3n, han permitido a Jap\u00f3n dedicar recursos significativos a necesidades distintas de las militares. Los gastos militares de Jap\u00f3n se han mantenido constantemente por debajo del 1 % del PIB.[3]\u00a0 Las encuestas de opini\u00f3n p\u00fablica en Jap\u00f3n demuestran que los ciudadanos japoneses esperan que Estados Unidos se haga cargo de la seguridad de Jap\u00f3n, aunque ese no sea el objetivo principal del Tratado. Al mismo tiempo, las Fuerzas de Autodefensa de Jap\u00f3n se encuentran entre las m\u00e1s avanzadas tecnol\u00f3gicamente del mundo y, en los \u00faltimos a\u00f1os, han sido desplegadas con fines de mantenimiento de la paz internacional.[4]<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Desde 1945, el n\u00famero de bases militares estadounidenses y de tropas en Okinawa ha aumentado, y las bases se utilizaron para apoyar operaciones de avanzada durante las guerras en las pen\u00ednsulas de Corea y Vietnam, as\u00ed como m\u00e1s recientemente durante las guerras en Afganist\u00e1n e Irak.\u00a0 La presencia militar estadounidense sigue siendo significativa por razones estrat\u00e9gicas en todo el Lejano Oriente, particularmente en relaci\u00f3n con China, Taiw\u00e1n, Corea y Jap\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hoy en d\u00eda hay 32 bases militares estadounidenses en Okinawa, que ocupan casi el 20 % de la superficie terrestre de la isla. Eso representa tres cuartas partes de todo el territorio japon\u00e9s ocupado por las fuerzas estadounidenses (recuerden que Okinawa representa aproximadamente el 0,3 % de la superficie total de Jap\u00f3n).\u00a0 Alrededor de 25 000 soldados est\u00e1n destinados en Okinawa, y otros 11 000 en el resto de Jap\u00f3n. Nada menos que el 90 % de todos los marines en Jap\u00f3n viven en Okinawa.\u00a0 Los dependientes (familiares) de estos soldados, as\u00ed como otros civiles relacionados, representan al menos el mismo n\u00famero de personas adicionales.\u00a0 Las bases de Okinawa son utilizadas por el Ej\u00e9rcito, la Armada y la Fuerza A\u00e9rea de EE. UU. para operaciones navales y a\u00e9reas, para capacitaciones, como campos de tiro y de bombardeo, como dep\u00f3sitos de municiones, as\u00ed como instalaciones de apoyo para soldados y civiles.\u00a0 Existen informes de que podr\u00eda haber armas nucleares presentes o disponibles, as\u00ed como la posibilidad de que Estados Unidos las utilice en caso de amenaza contra Jap\u00f3n.[5]<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Las bases militares en Okinawa, adem\u00e1s de ocupar una quinta parte de la superficie terrestre, representan hoy en d\u00eda solo alrededor del 5 % de la econom\u00eda, una cifra muy inferior al m\u00e1ximo hist\u00f3rico del 50 %. En varios casos, las bases ocupan terrenos que ser\u00edan muy valiosos para otros usos.\u00a0 La m\u00e1s problem\u00e1tica de las bases es la Estaci\u00f3n A\u00e9rea del Cuerpo de Marines de Futenma. Se encuentra en el coraz\u00f3n de un barrio residencial de la ciudad de Ginowan, al norte de la capital, Naha.\u00a0 Su uso por helic\u00f3pteros y aviones de ala fija para operaciones de capacitaci\u00f3n en una zona residencial genera una fuerte oposici\u00f3n debido al ruido, los riesgos de accidentes y otros peligros que conlleva, as\u00ed como a los impactos de la contaminaci\u00f3n. La actividad delictiva ocasional por parte del personal militar tambi\u00e9n ha generado una importante protesta local.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Durante el per\u00edodo de control militar estadounidense de Okinawa, hab\u00eda poco espacio o capacidad para la influencia pol\u00edtica local. Esa situaci\u00f3n ha cambiado un poco desde 1972. En particular, los soldados acusados de delitos contra civiles suelen estar sujetos a la ley japonesa, en lugar de enfrentar \u00fanicamente una respuesta militar estadounidense.\u00a0 De hecho, a principios de marzo de este a\u00f1o, dos soldados fueron condenados a largas penas de prisi\u00f3n en Jap\u00f3n.[6]  Las fuerzas armadas estadounidenses han trabajado diligentemente para prevenir la violencia y la conducta delictiva de los soldados, pero no han podido evitarla por completo.\u00a0 Parece haber una diferencia en la cobertura medi\u00e1tica de los actos delictivos cometidos por el personal estadounidense, en comparaci\u00f3n con los cometidos por los residentes locales, y en comparaci\u00f3n con los actos humanitarios realizados por los miembros de las fuerzas armadas y sus familiares.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sin embargo, es m\u00e1s que evidente que Okinawa soporta una carga desproporcionada debido a la presencia militar estadounidense y a la consiguiente exposici\u00f3n de los habitantes de Okinawa a peligros, molestias y la amenaza de represalias militares por parte de otras naciones.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Las protestas y objeciones de los habitantes de Okinawa durante las \u00faltimas d\u00e9cadas dieron lugar a un acuerdo de 2006 entre Jap\u00f3n y Estados Unidos para reubicar varias de las bases de Okinawa a otras partes de la isla y trasladar a parte de las tropas a otros lugares, principalmente a la isla de Guam.\u00a0 Ese acuerdo propon\u00eda retirar 8 000 soldados de Okinawa para finales de 2014, reubicar la actividad militar en otras bases de Okinawa o en otros lugares, y devolver una cantidad significativa de terrenos al control local.\u00a0 En particular, los terrenos en los que se asienta Futenma ser\u00edan devueltos a Okinawa tras la reubicaci\u00f3n de la base. Como parte de este acuerdo, Jap\u00f3n acept\u00f3 financiar alrededor del 60 % de los costos de construcci\u00f3n de las instalaciones en Guam y el norte de Okinawa, as\u00ed como el traslado del personal.\u00a0 El gobierno de EE. UU. acord\u00f3 financiar el resto. Este acuerdo fue reafirmado por ambos gobiernos en 2009 y en 2010.\u00a0 En 2009, el nuevo primer ministro japon\u00e9s, Yukio Hatoyama, hizo promesas solemnes sobre el traslado de Futenma fuera de Okinawa, y cuando m\u00e1s tarde no pudo cumplir esas promesas, renunci\u00f3 en junio de 2010. El acuerdo ha sido reafirmado en repetidas ocasiones, la m\u00e1s reciente en febrero pasado.[7]<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El traslado de Futenma a otra zona de Okinawa ha sido motivo de considerable controversia.\u00a0 Incluso antes de que se firmara el acuerdo en 2006, el primer ministro Junichiro se\u00f1al\u00f3 que ninguna otra prefectura de Jap\u00f3n estaba dispuesta a acoger la base militar reubicada, a pesar de que el gobierno reconoc\u00eda la carga excesiva que soportaba Okinawa.\u00a0 Cuando se propuso por primera vez, esa base de reemplazo se plane\u00f3 como una instalaci\u00f3n flotante adyacente al Camp Schwab, frente a la pen\u00ednsula de Henoko. Esa propuesta inicial ha sido reemplazada por un plan para construir sobre terrenos rellenados, mediante la recuperaci\u00f3n de una parte del entorno marino.\u00a0 Esto, a su vez, ha provocado controversia y objeciones por parte de quienes consideran que los efectos medioambientales son inaceptables.  Ese sitio incluye el h\u00e1bitat del dugongo, as\u00ed como importantes praderas de coral y zonas de pesca.<\/p>\n<p><strong>Historia de la Iglesia Episcopal\/Anglicana en Okinawa<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tras la expulsi\u00f3n de la misi\u00f3n jesuita y la represi\u00f3n del cristianismo en Jap\u00f3n en el siglo XVI, la primera evidencia de presencia cristiana en Okinawa fue la inmigraci\u00f3n de misioneros franceses a las islas Ryukyu en la d\u00e9cada de 1840, donde permanecieron a la espera con la esperanza de poder ingresar eventualmente a la parte principal de Jap\u00f3n.[8]<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La Iglesia Episcopal envi\u00f3 al Rvdo. Channing Moore Williams desde China a Jap\u00f3n en 1866, pero no hay evidencia de que haya llegado alguna vez a Okinawa. Al parecer, la presencia y el ministerio de la Iglesia Episcopal se limitaron a las islas principales de Jap\u00f3n, al igual que los de las sociedades misioneras de la Iglesia de Inglaterra.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La primera presencia anglicana en Okinawa data de principios del siglo XX. Una mujer inglesa y exmisionera de la CMS, Hannah Riddell, fund\u00f3 el Kaishun Byoin, el primer leprosario japon\u00e9s u hospital para la enfermedad de Hansen, en Kumamoto en 1895.\u00a0 Un joven llamado Keisai Aoki ingres\u00f3 en otro sanatorio en Oshima cuando era adolescente, alrededor de 1911, y fue bautizado en 1918 a la edad de 25 a\u00f1os. Le escribi\u00f3 a Riddell, quien m\u00e1s tarde lo envi\u00f3 a Okinawa para trabajar con otros leprosos.\u00a0 Los encontr\u00f3 viviendo en cuevas en Iejima y Okinawa, y se dedic\u00f3 a alimentarlos, vestirlos y orar con ellos.  La poblaci\u00f3n local tem\u00eda y rechazaba a los leprosos, y despu\u00e9s de que les quemaran sus refugios y los desalojaran por la fuerza, Aoki finalmente estableci\u00f3 una comunidad en la peque\u00f1a isla de Yagaji.\u00a0 En 1938, esta comunidad se convirti\u00f3 en el Sanatorio Airaku-en de Okinawa. Aoki era un catequista laico\/a y desempe\u00f1\u00f3 un papel fundamental en la organizaci\u00f3n de una comunidad de culto, que se convirti\u00f3 en una parte central de las instalaciones bajo el nombre de \u00abLa Casa de Oraci\u00f3n\u00bb.\u00a0 Durante la guerra, el sanatorio fue confundido con instalaciones militares y bombardeado por las fuerzas estadounidenses; varias personas perdieron la vida.  Despu\u00e9s de la guerra, Aoki se convirti\u00f3 en di\u00e1cono\/a, la primera persona con lepra ordenada en toda la Comuni\u00f3n anglicana.[9]  Durante la ocupaci\u00f3n estadounidense de Okinawa, miembros del ej\u00e9rcito ayudaron a reconstruir el sanatorio.  Hoy en d\u00eda es el m\u00e1s grande de Jap\u00f3n, y la comunidad de la capilla es la congregaci\u00f3n m\u00e1s numerosa de la Di\u00f3cesis de Okinawa.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Despu\u00e9s de la guerra, el primado\/a de Nippon Sei Ko Kai, Michael Hinsuke Yashiro, asisti\u00f3 a la Convenci\u00f3n General de la Iglesia Episcopal en 1949 y solicit\u00f3 asistencia especial para Okinawa. La Iglesia Episcopal asumi\u00f3 la responsabilidad pastoral de Okinawa ese mismo a\u00f1o.\u00a0 En marzo de 1951 llegaron dos presb\u00edteros episcopales estadounidenses: William Hefner y Norman Godfrey. Ambos eran veteranos cuyas experiencias de guerra los motivaron a buscar la ordenaci\u00f3n; Hefner hab\u00eda prestado servicio en Okinawa. La Nippon Sei Ko Kai envi\u00f3 presb\u00edteros y colaboradores eclesi\u00e1sticos.\u00a0 Canad\u00e1 envi\u00f3 a un int\u00e9rprete, el Rvdo. Gordon Goichi Nakayama. Se form\u00f3 una congregaci\u00f3n en Naha que se convirti\u00f3 en la Iglesia de San Pedro y San Pablo.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El personal militar y sus familiares formaron la congregaci\u00f3n inicial de habla inglesa en 1958, la cual construy\u00f3 la iglesia de All Souls, dedicada a todos los que fallecieron en la Batalla de Okinawa.\u00a0 Se abrieron guarder\u00edas, se fund\u00f3 un convento, as\u00ed como un orfanato para hijos de leprosos, un dormitorio para estudiantes de secundaria de otras islas y otras nuevas congregaciones.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En 1967, Okinawa se convirti\u00f3 en un distrito misionero de la Iglesia Episcopal, y Edmund Browning fue elegido obispo\/a, tras haber prestado servicio en All Souls y St. Matthew\u2019s, as\u00ed como en congregaciones de las bases militares y las colonias de leprosos del norte de Okinawa.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En 1971, la Nippon Sei Ko Kai solicit\u00f3 que la iglesia de Okinawa se incorporara a ella y, al volver Okinawa a formar parte de Jap\u00f3n, la iglesia se uni\u00f3 a la Nippon Sei Ko Kai en 1972, y se eligi\u00f3 a un nuevo obispo\/a.\u00a0 Paul Saneaki Nakamura hab\u00eda sido un piloto suicida que sobrevivi\u00f3 a la Segunda Guerra Mundial porque ya no quedaban aviones ni torpedos que pilotar. La verg\u00fcenza que sent\u00eda por haber alentado a otros okinawenses a ofrecerse como voluntarios para esas misiones le impidi\u00f3 regresar.\u00a0 Mientras estaba en el seminario, conoci\u00f3 a ese presb\u00edtero canadiense, el padre Nakayama, quien lo convenci\u00f3 de que deb\u00eda regresar a Okinawa con las Buenas Nuevas de la nueva vida en Jes\u00fas.[10]<\/p>\n<p><strong>Pacificador\/a<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Parece importante se\u00f1alar que se trata de una historia inmensamente complicada, con hilos entrelazados de racismo, militarismo, colonialismo y miedo al otro. Okinawa ha sido tratada como una colonia durante siglos. Sus residentes sienten su exclusi\u00f3n y mercantilizaci\u00f3n por parte del p\u00fablico japon\u00e9s en general y de las fuerzas armadas estadounidenses.\u00a0 Estados Unidos tiene su propia historia de exclusi\u00f3n racial hacia los japoneses-estadounidenses, tanto antes como durante la Segunda Guerra Mundial, una historia que no ha sido plenamente explorada ni superada. Los gobiernos de Estados Unidos y Jap\u00f3n tienen un inter\u00e9s com\u00fan en mantener una presencia militar estadounidense para brindar defensa a Jap\u00f3n, as\u00ed como una disuasi\u00f3n estrat\u00e9gica en el Pac\u00edfico y el este de Asia.\u00a0 Esa presencia militar se da principalmente a costa de los habitantes de Okinawa. Es probable que las propuestas para eliminar parte de esa presencia militar simplemente trasladen la carga a otras poblaciones insulares \u2014ya sea en otras partes de Okinawa o en Guam, otra \u00abcolonia\u00bb que los gobiernos creen que puede utilizarse para tales fines.\u00a0 Incluso la propuesta de reubicar Futenma hacia el norte, a Camp Schwab, implica la colonizaci\u00f3n de una zona medioambientalmente vulnerable.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Las cuestiones de teolog\u00eda m\u00e1s amplias en medio de este espinoso dilema tienen que ver con el uso correcto de la creaci\u00f3n, la carga que se le puede pedir a una comunidad o pueblo (particularmente uno oprimido o las personas marginadas) que soporte por el bien de una comunidad m\u00e1s amplia, el papel de la fuerza militar ya sea como elemento disuasorio o como agresor, y el mandato del Bautismo que compartimos de construir una comunidad amada y una sociedad de paz.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El motivo subyacente de la presencia militar o la ocupaci\u00f3n en Okinawa es el miedo.  Jap\u00f3n teme la represalia de las naciones vecinas por antiguas guerras de agresi\u00f3n.  Los gobiernos de toda la regi\u00f3n temen el expansionismo territorial agresivo de vecinos m\u00e1s poderosos.\u00a0 Corea del Norte teme la capacidad de sus vecinos m\u00e1s ricos para cuestionar sus pol\u00edticas sociales aparentemente opresivas, as\u00ed como la escasez que sufre su propio pueblo.  Los habitantes de Okinawa temen la muerte y la destrucci\u00f3n como consecuencia de las fuerzas militares acuarteladas entre ellos.\u00a0 Estados Unidos teme que sus otras posesiones territoriales y colonias sean atacadas por potencias asi\u00e1ticas, teme un mayor acceso militar de esas naciones al Pac\u00edfico, teme la desestabilizaci\u00f3n y la posibilidad de que la violencia se intensifique y se extienda fuera de la regi\u00f3n, teme amenazas a sus intereses econ\u00f3micos y la p\u00e9rdida de puestos avanzados militares estrat\u00e9gicos.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La parte m\u00e1s antigua y central del evangelio cristiano consiste en responder al miedo con amor. Nuestra tarea no puede ser otra que desafiar las respuestas militares al miedo con enfoques no violentos y pac\u00edficos. Proclamamos que amar al enemigo es, en \u00faltima instancia, la \u00fanica respuesta vivificadora.\u00a0 Es por eso que el arzobispo\/a de Corea del Sur llev\u00f3 al grupo reunido para la primera conferencia TOPIK a Corea del Norte. Es por eso que japoneses, coreanos y estadounidenses siguen pidiendo y ofreciendo perd\u00f3n por los pecados de guerras pasadas que contin\u00faan infectando nuestro mundo y mermando la posibilidad de abrazar una vida m\u00e1s abundante.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hasta que no comencemos a examinar nuestra propia participaci\u00f3n en esos diversos tipos de miedo, tendremos poca esperanza de reconciliaci\u00f3n. \u00bfPor qu\u00e9 la sociedad japonesa en general permite que Okinawa soporte una carga desigual para la autodefensa de la naci\u00f3n?\u00a0 Sin duda, tiene al menos algo que ver con la renuencia de muchas personas a tener una mayor presencia militar en sus propios vecindarios \u2014lo que los oradores estadounidenses llaman NIMBY (\u00a1no en mi patio trasero!)\u2014. \u00bfPor qu\u00e9 Jap\u00f3n depende tanto de Estados Unidos para su defensa?\u00a0 No puedo pretender entender las complejidades de esa pregunta, pero sin duda las personas que viven aqu\u00ed pueden compartir sus propias teor\u00edas. \u00bfPor qu\u00e9 los estadounidenses permiten y fomentan la ocupaci\u00f3n colonial continua de otras tierras? Eso tiene algo que ver con el secuestro de mi gobierno por parte de los intereses empresariales, muchos de ellos relacionados con el complejo militar-industrial.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Detr\u00e1s de todo esto hay un miedo fundamental al otro, a las personas que parecen diferentes a m\u00ed y a los m\u00edos, y el temor de que me quiten lo que m\u00e1s quiero y necesito.\u00a0 Esos temores surgen de una sensaci\u00f3n de escasez: de que no hay suficiente tierra para vivir, ni suficiente comida para comer, ni suficientes oportunidades econ\u00f3micas, ni suficiente esperanza para el futuro.\u00a0 El papel de la iglesia debe consistir en proclamar las Buenas Nuevas del aliento creativo de Dios hacia nuevas posibilidades, en generar esperanza y en proclamar la visi\u00f3n de una vida abundante para todas las criaturas de Dios.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Nuestra esperanza se basa en el amor reconciliador de Dios \u2014y la reconciliaci\u00f3n requiere vulnerabilidad\u2014.\u00a0 Sin cierta apertura a un futuro diferente de la realidad actual, tan arraigada, hay pocas posibilidades reales de una paz duradera. Para m\u00ed es fascinante pensar en lo dif\u00edcil que es incluso encontrar palabras y met\u00e1foras para esa realidad sin vida de estar estancado que no sean violentas ni evoquen la guerra.\u00a0 La \u00abguerra de trincheras\u00bb se utiliza a menudo para describir este tipo de inmovilidad. Evoca esas historias abrumadoras de tropas atrincheradas lanz\u00e1ndose proyectiles unas a otras, sin ver jam\u00e1s el rostro del enemigo, salvo a trav\u00e9s de la mira del rifle de un francotirador. As\u00ed fue gran parte de la batalla de Okinawa.\u00a0 Pero esas im\u00e1genes tambi\u00e9n evocan historias de posibilidades ilimitadas \u2014como las de las tropas alemanas e inglesas de la Primera Guerra Mundial que escuchaban a sus enemigos cantar villancicos, reconoc\u00edan las melod\u00edas pero no las letras, y luego sal\u00edan arrastr\u00e1ndose de sus trincheras embarradas durante unas horas durante el alto al fuego de la Nochebuena.\u00a0 Hay relatos de que intercambiaron gestos de paz con los pocos lujos que ten\u00edan \u2014cigarrillos o tragos de aguardiente\u2014 y compartieron fotos de sus parejas.  Y luego esas preciosas horas llegaron a su fin, cuando los oficiales llamaron a sus tropas de vuelta al deber y a la tarea de matar al enemigo.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La reconciliaci\u00f3n tal vez requiera permanecer en las trincheras el tiempo suficiente para escuchar el canto de otros seres humanos, tanto el lamento por lo perdido como el anhelo de lo que podr\u00eda ser. La reconciliaci\u00f3n requiere sentarse en el lodo, conocer la desesperaci\u00f3n y la depravaci\u00f3n, y atreverse a so\u00f1ar con un futuro diferente.\u00a0 Cuando conocemos las profundidades de nuestra impotencia, que estamos hechos de tierra y que, en \u00faltima instancia, no podemos salvarnos a nosotros mismos ni llenar el vac\u00edo, tal vez comencemos a acoger al for\u00e1neo como una parte esencial de nuestra propia salvaci\u00f3n. Cuando ese reconocimiento comienza a ser mutuo, la reconciliaci\u00f3n se vuelve posible.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La trinchera por aqu\u00ed es casi literalmente el suelo sobre el que se asientan estas bases, las pistas de aterrizaje, los muelles y los silos para los instrumentos de guerra, ubicados en medio de ciudades que se supone que son s\u00edmbolos de creatividad y de la posibilidad de la paz.[11]\u00a0 Hay indicios de que el debate sobre el cambio constitucional en Jap\u00f3n, que permitir\u00eda un ej\u00e9rcito permanente con mayor capacidad que la de defensa, est\u00e1 obteniendo el apoyo de aliados inesperados.  Existen algunas realidades crudas que no pueden ignorarse, pero que podr\u00edan provocar una respuesta creativa si se les enfrenta con vulnerabilidad y esperanza, y me gustar\u00eda mencionar siete de ellas:<\/p>\n<ul>\n\t<li>La creciente tensi\u00f3n por las islas y las fronteras en el Mar de China Oriental o Meridional,[12] en la pen\u00ednsula de Corea y frente a las costas de Jap\u00f3n<\/li>\n\t<li>El aumento de la capacidad militar de Corea del Norte, as\u00ed como la escalada muy reciente en la ret\u00f3rica y la actividad militar<\/li>\n\t<li>La pobreza en Corea del Norte, as\u00ed como el miedo generalizado<\/li>\n\t<li>Un nuevo pacto militar (del 25 de marzo de 2013) entre Corea del Sur y Estados Unidos en respuesta a los recientes acontecimientos en Corea del Norte<\/li>\n\t<li>La disminuci\u00f3n de la disposici\u00f3n de los habitantes de Okinawa a soportar una carga desmesurada para la disuasi\u00f3n militar en nombre de la naci\u00f3n japonesa<\/li>\n\t<li>La profunda falta de confianza por todas las partes<\/li>\n\t<li>El creciente inter\u00e9s por el petr\u00f3leo y otros recursos naturales, as\u00ed como por las rutas de transporte mar\u00edtimo y el acceso estrat\u00e9gico en toda la regi\u00f3n<\/li>\n<\/ul>\n<p>Esa lista es sumamente desafiante, pero tambi\u00e9n podr\u00eda ser el impulso necesario para sacar a la gente de las trincheras. Es hora de salir y contar las historias de lamento y esperanza.\u00a0 Establezcan relaciones con <em>el otro<\/em>, busquen oportunidades para contar la verdad de su propia experiencia y utilicen m\u00e9todos sorprendentes, novedosos o humor\u00edsticos para desestabilizar viejos h\u00e1bitos, esperando resultados creativos \u2014y sigan participando en este trabajo de reconciliaci\u00f3n, que es radicalmente vulnerable.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y, por \u00faltimo, esperen que lo que aqu\u00ed nazca y se aprenda pueda ofrecer posibilidades creativas para otros conflictos sist\u00e9micos, como los de Ruanda, el Congo, Sud\u00e1n, Siria y todo el Medio Oriente.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El arduo trabajo de la reconciliaci\u00f3n requiere una apertura o vulnerabilidad para ser transformado. La transformaci\u00f3n c\u00f3smica que proclamamos en el misterio pascual es resultado de la vulnerabilidad divina. No experimentaremos un resultado diferente ni un cambio en el statu quo sin esa vulnerabilidad. Nuestros propios esfuerzos de reconciliaci\u00f3n deben hacerse eco o imitar esa misma renuncia al poder, a los privilegios y a la rigidez de postura.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La reconciliaci\u00f3n aqu\u00ed va a requerir so\u00f1ar con ese futuro emergente y acercarnos a aquellos a quienes vemos como enemigos. El miedo que nos separa es un s\u00edntoma del anhelo frustrado por ese futuro diferente. Interactuar con nuestras diferencias crea posibilidades, y requiere la capacidad de salir de las trincheras de la desesperanza de que algo vaya a cambiar.\u00a0 \u00a1Esa desesperanza arraigada es otra definici\u00f3n del infierno! Debemos adentrarnos en la divisi\u00f3n y el conflicto para encontrar una nueva posibilidad \u2014como la administraci\u00f3n conjunta de esas islas del Mar de China, o los esfuerzos de seguridad cooperativa que alivien a los pueblos y lugares colonizados.\u00a0 El trabajo de reconciliaci\u00f3n crea un futuro diferente, algo que nunca habr\u00eda existido sin la tensi\u00f3n que impuls\u00f3 nuestro viaje a trav\u00e9s de esa frontera del miedo.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La pregunta es solo d\u00f3nde, cu\u00e1ndo y con qui\u00e9n comenzar. Practica aqu\u00ed, con quienes abogan por diferentes caminos hacia la paz. Descubre que la tensi\u00f3n de la diferencia crear\u00e1 un futuro alternativo al que cualquier participante esperaba. \u00a1Ese es el reino de los cielos actuando entre nosotros!<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Un breve ejemplo. La Iglesia Episcopal adopt\u00f3 un nuevo calendario de santos en 2009, y seguimos alentando a las congregaciones locales y a las di\u00f3cesis a proponer nuevas incorporaciones al calendario. La Di\u00f3cesis de Nebraska propuso a Hiram Hisanori Kano, quien lleg\u00f3 a Estados Unidos en 1916 para estudiar econom\u00eda agr\u00edcola.\u00a0 Naci\u00f3 en Tokio en 1889 y fue bautizado en su adolescencia antes de salir de Jap\u00f3n. En Estados Unidos, trabaj\u00f3 para mejorar los m\u00e9todos agr\u00edcolas, especialmente en la comunidad japonesa, que enfrentaba una enorme discriminaci\u00f3n. Desafi\u00f3 a la legislatura de Nebraska respecto a las leyes racistas de propiedad de la tierra y las pol\u00edticas de inmigraci\u00f3n.\u00a0 El obispo de Nebraska lo apoy\u00f3 ante la legislatura y, finalmente, lo convenci\u00f3 de que se convirtiera en pastor de la comunidad japonesa; fue ordenado di\u00e1cono\/a en 1928 y presb\u00edtero\/a en 1936. Fue arrestado el mismo d\u00eda en que se declar\u00f3 la guerra en el Pac\u00edfico, y fue el \u00fanico japon\u00e9s en Nebraska que fue internado.\u00a0 Mientras estuvo encarcelado, brind\u00f3 atenci\u00f3n pastoral a prisioneros de guerra alemanes y a soldados estadounidenses que se enfrentaban a un consejo de guerra. Continu\u00f3 con esa labor pastoral despu\u00e9s de la guerra y falleci\u00f3 en 1988, poco antes de cumplir 100 a\u00f1os.\u00a0 Su testimonio sigue uniendo los bordes deshilachados de la comunidad humana en el coraz\u00f3n de Estados Unidos y en la Iglesia Episcopal.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Al iniciar esta conferencia, tal vez nos ayude reflexionar sobre d\u00f3nde hemos aprendido a cruzar fronteras o a salir de las trincheras en busca de la reconciliaci\u00f3n.\u00a0 \u00bfC\u00f3mo y cu\u00e1ndo han optado por la vulnerabilidad? \u00bfQui\u00e9n los ha perdonado y c\u00f3mo lo han recibido? \u00bfC\u00f3mo se han desconectado de la espiral de miedo, represalias y violencia? Esas decisiones brotan de un pozo profundo de esperanza, algo m\u00e1s profundo de lo que podemos expresar con palabras.\u00a0 En el momento m\u00e1s oscuro de la crucifixi\u00f3n, mientras Jes\u00fas colgaba de la cruz, sinti\u00e9ndose abandonado, Dios segu\u00eda obrando. La respuesta creativa e inesperada a ese atrincheramiento en particular es lo que llamamos resurrecci\u00f3n. \u00bfTenemos suficiente fe para so\u00f1ar que la posibilidad creativa de Dios a\u00fan pueda surgir de este conflicto aparentemente insuperable?\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfPodemos aquellos de nosotros atrapados en esta red de interconexi\u00f3n so\u00f1ar con ser atra\u00eddos m\u00e1s cerca y m\u00e1s profundamente hacia los lazos que nos unen?\u00a0 \u00bfOraremos, como Jes\u00fas, por el compa\u00f1ero en la cruz de al lado y por quienes clavan la cruz en la tierra? La paz y la armon\u00eda en cada rinc\u00f3n del mundo dependen, en \u00faltima instancia, de que descubramos nuestra humanidad com\u00fan, nuestro anhelo compartido de un lugar significativo en esta vida, las esperanzas que tenemos para nuestros hijos y el mundo que nos rodea.\u00a0 Nadie, absolutamente nadie, est\u00e1 fuera del amor de Dios; de lo contrario, todos estar\u00edamos fuera de esa posibilidad. Nuestra tarea es seguir sembrando y alimentando la esperanza frente al miedo cuando surja una amenaza. Debemos enfrentar nuestro propio miedo y acercarnos a los seres humanos que est\u00e1n detr\u00e1s de la amenaza, en lugar de retroceder o cavar trincheras m\u00e1s profundas.\u00a0 Eso es lo que significa correr hacia la tumba vac\u00eda; esa es la direcci\u00f3n hacia una vida m\u00e1s abundante y resucitada. Que la resurrecci\u00f3n comience de nuevo en este lugar, en los corazones de estas personas benditas \u2014y en los corazones de aquellos a quienes tememos y de quienes nos temen\u2014.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>La Rvdmo. Katharine Jefferts Schori<\/strong><\/p>\n<p><strong>Obispo\/a Presidente y Primado\/a <\/strong><\/p>\n<p><strong>la Iglesia Episcopal<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><em>La Iglesia Episcopal: www.episcopalchurch.org<\/em><\/p>\n<p><em>Facebook: www.facebook.com\/episcopalian<\/em><\/p>\n<p><em>Twitter: <a href=\"https:\/\/twitter.com\/iamepiscopalian\">www.twitter.com\/iamepiscopalian<\/a><\/em><\/p>\n<p><em>YouTube: <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/user\/EpiscopalChurchYT\">https:\/\/www.youtube.com\/user\/EpiscopalChurchYT<\/a><\/em><\/p>\n<div>\u00a0\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div id=\"ftn1\">\n<p>[1] Para ver un ejemplo reciente del debate sobre la independencia tanto de Okinawa como de Guam (o los chamorros):  <a href=\"http:\/\/minagahet.blogspot.com\/2013\/03\/okinawa-independence-4-dealing-with.html\">http:\/\/minagahet.blogspot.com\/2013\/03\/okinawa-independence-4-dealing-with.html<\/a><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn2\">\n[2] <em>Narrativas dominantes del Hokkaido colonial y del Jap\u00f3n imperial: una visi\u00f3n de la periferia y del Estado-naci\u00f3n moderno.<\/em>\n  Michele M. Mason.\u00a0 Palgrave MacMillan, Nueva York: 2012<br \/>\n.\n<em>Jap\u00f3n y Okinawa: estructura y subjetividad<\/em>\n, Glen D. Hook y Richard Siddle, eds.  Routledge Curzon, Londres: 2003<\/div>\n<div id=\"ftn3\">\n<p>[3] Engelhart, K. (2010). La batalla por Okinawa.  <em>Maclean&#x27;s<\/em>, 123(10), 29\u201330<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn4\">\n<p>[4] <a href=\"http:\/\/factsanddetails.com\/japan\/\">http:\/\/factsanddetails.com\/japan.php?itemid=819&amp;catid=22&amp;subcatid=148<\/a><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn5\">\n<p>[5] Por ejemplo, http:\/\/www.nytimes.com\/roomfordebate\/2013\/03\/11\/will-south-korea-and-japan-take-the-nuclear-route\/for-japan-there-are-other-options-besides-nuclear-weapons<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn6\">\n<p>[6] http:\/\/http:\/\/www.nytimes.com\/2013\/03\/02\/world\/asia\/japanese-court-convicts-2-us-sailors-in-okinawa-rape.html<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn7\">\n<p>[7] http:\/\/http:\/\/www.nytimes.com\/2013\/03\/23\/world\/asia\/japans-leader-shinzo-abe-tries-to-restart-plan-to-move-okinawan-base.html<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn8\">\n<p>[8] Miembros de la Sociedad de Misiones Extranjeras de Par\u00eds.  <a href=\"http:\/\/anglicanhistory.org\/asia\/jp\/missions1934\/\">Manuales sobre las misiones de la Iglesia Episcopal: Jap\u00f3n <\/a>(1934)   http:\/\/anglicanhistory.org\/asia\/jp\/missions1934\/01.html<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn9\">\n<p>[9] http:\/\/anglicansonline.org\/resources\/essays\/nakayama\/hansen.html<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn10\">\n<p>[10] <a href=\"http:\/\/morgue.anglicansonline.org\/060514\/letters\/index.html\">http:\/\/morgue.anglicansonline.org\/060514\/letters\/index.html<\/a><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn11\">\n<p>[11] Zacar\u00edas 8:4-5   As\u00ed dice el Se\u00f1or de los ej\u00e9rcitos: Los ancianos y las ancianas volver\u00e1n a sentarse en las calles de Jerusal\u00e9n, cada uno con su bast\u00f3n en la mano debido a su avanzada edad.  Y las calles de la ciudad estar\u00e1n llenas de ni\u00f1os y ni\u00f1as que jugar\u00e1n en ellas.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn12\">\n<p>[12] http:\/\/www.japantoday.com\/category\/politics\/view\/abe-seeks-mongolias-support-in-china-island-dispute<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En su presentaci\u00f3n principal en la Segunda Conferencia Anglicana Mundial por la Paz, celebrada en Okinawa, Jap\u00f3n, la obispa\/a Presidente de la Iglesia Episcopal, Katharine Jefferts Schori, abord\u00f3 el tema de las bases militares estadounidenses en Okinawa: el papel de la Iglesia Anglicana. \u00abQuiero invitarnos a todos a reflexionar sobre situaciones similares en todo el&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_tec_requires_first_save":true,"_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_EventAllDay":false,"_EventTimezone":"","_EventStartDate":"","_EventEndDate":"","_EventStartDateUTC":"","_EventEndDateUTC":"","_EventShowMap":false,"_EventShowMapLink":false,"_EventURL":"","_EventCost":"","_EventCostDescription":"","_EventCurrencySymbol":"","_EventCurrencyCode":"","_EventCurrencyPosition":"","_EventDateTimeSeparator":"","_EventTimeRangeSeparator":"","_EventOrganizerID":[],"_EventVenueID":[],"_OrganizerEmail":"","_OrganizerPhone":"","_OrganizerWebsite":"","_VenueAddress":"","_VenueCity":"","_VenueCountry":"","_VenueProvince":"","_VenueState":"","_VenueZip":"","_VenuePhone":"","_VenueURL":"","_VenueStateProvince":"","_VenueLat":"","_VenueLng":"","_VenueShowMap":false,"_VenueShowMapLink":false,"_tribe_blocks_recurrence_rules":"","_tribe_blocks_recurrence_description":"","_tribe_blocks_recurrence_exclusions":"","_kad_post_transparent":"","_kad_post_title":"","_kad_post_layout":"","_kad_post_sidebar_id":"","_kad_post_content_style":"","_kad_post_vertical_padding":"","_kad_post_feature":"","_kad_post_feature_position":"","_kad_post_header":false,"_kad_post_footer":false,"_kad_post_classname":"","ep_exclude_from_search":false,"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[41],"tags":[],"class_list":["post-3483692","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-public-affairs"],"acf":[],"taxonomy_info":{"category":[{"value":41,"label":"Public Affairs"}]},"featured_image_src_large":false,"author_info":{"display_name":"srands","author_link":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/author\/srands\/"},"comment_info":0,"category_info":[{"term_id":41,"name":"Public Affairs","slug":"public-affairs","term_group":0,"term_taxonomy_id":41,"taxonomy":"category","description":"","parent":27,"count":2415,"filter":"raw","cat_ID":41,"category_count":2415,"category_description":"","cat_name":"Public Affairs","category_nicename":"public-affairs","category_parent":27}],"tag_info":false,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3483692","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3483692"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3483692\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3483694,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3483692\/revisions\/3483694"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3483692"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3483692"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3483692"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}