{"id":3481883,"date":"2024-11-07T15:15:15","date_gmt":"2024-11-07T20:15:15","guid":{"rendered":"https:\/\/tec.ddev.site:33001\/?p=3481883"},"modified":"2026-08-21T06:24:32","modified_gmt":"2026-08-21T10:24:32","slug":"consejo-ejecutivo-de-la-iglesia-episcopal-palabras-de-apertura-de-julia-ayala-harris-presidenta-de-la-camara-de-diputados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/source\/public-affairs\/consejo-ejecutivo-de-la-iglesia-episcopal-palabras-de-apertura-de-julia-ayala-harris-presidenta-de-la-camara-de-diputados\/","title":{"rendered":"Consejo Ejecutivo de la Iglesia Episcopal: Palabras de apertura de Julia Ayala Harris, presidenta de la C\u00e1mara de Diputados"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-getwid-tabs\" data-active-tab=\"0\"><ul class=\"wp-block-getwid-tabs__nav-links\"><\/ul>\n<div class=\"wp-block-getwid-tabs__nav-link\"><span class=\"wp-block-getwid-tabs__title-wrapper\"><a href=\"\/\"><span class=\"wp-block-getwid-tabs__title\">Ingl\u00e9s<\/span><\/a><\/span><\/div><div class=\"wp-block-getwid-tabs__tab-content-wrapper\"><div class=\"wp-block-getwid-tabs__tab-content\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>A continuaci\u00f3n se presenta una transcripci\u00f3n ligeramente editada del discurso de apertura de la presidenta de la C\u00e1mara de Diputados, Julia Ayala Harris, ante el Consejo Ejecutivo de la Iglesia Episcopal, reunido del 7 al 9 de noviembre en New Brunswick, Nueva Jersey.<\/em><br><br>Obispo\/a Presidente Rowe, miembros del Consejo Ejecutivo, nuestros enlaces de socios compa\u00f1eros, personal de toda la Iglesia e ilustres invitados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos reunimos hoy en un momento que exige tanto valent\u00eda como compasi\u00f3n. Al mirar a mi alrededor y ver a nuestros miembros que regresan, a los nuevos miembros, al personal dedicado y a todos los que hacen posible nuestro trabajo, recuerdo las palabras de Dios a trav\u00e9s del profeta Isa\u00edas: \u00abNo tem\u00e1is, pues yo estoy con vosotros\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo personal y lo pol\u00edtico a veces se entrecruzan de maneras profundas, \u00bfno es as\u00ed? Cuando compart\u00ed con todos ustedes mi experiencia con la atenci\u00f3n de la salud reproductiva y mi histerectom\u00eda, sus respuestas \u2014sus oraciones, sus historias, su apoyo\u2014 me mostraron el poder de una comunidad capaz de crear un espacio para la vulnerabilidad. Esta experiencia me resulta especialmente significativa en este momento, ya que muchas mujeres, personas con \u00fatero, personas que buscan atenci\u00f3n para la afirmaci\u00f3n de g\u00e9nero y familias de nuestra iglesia enfrentan profundas inquietudes sobre su futuro en materia de salud, mientras que otros miembros de nuestra familia eclesi\u00e1stica ven diferentes caminos a seguir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como mujer, como latina, como madre de una adolescente, como hija de una inmigrante indocumentada de M\u00e9xico y como l\u00edder en este momento, siento el peso de las luchas de nuestras comunidades. Nuestra promesa de bautismo de respetar la dignidad de cada ser humano no es una declaraci\u00f3n pol\u00edtica, sino un llamado divino: un imperativo del Evangelio que trasciende las divisiones partidistas. El Concilio de Jerusal\u00e9n nos mostr\u00f3 que la iglesia primitiva vivi\u00f3 sus momentos m\u00e1s transformadores cuando se reunieron para tener conversaciones dif\u00edciles sobre la inclusi\u00f3n, la tradici\u00f3n y el cambio \u2014conversaciones que exig\u00edan tanto valor moral como un cuidado genuino los unos por los otros. Cuando alzamos la voz en favor de las personas marginadas sin dejar de estar conectados con quienes ven las cosas de manera diferente, demostramos algo poderoso: que la comunidad cristiana es, en realidad, lo suficientemente amplia como para albergar tanto el testimonio prof\u00e9tico como la profunda comuni\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En una semana que ha tra\u00eddo tanto una transici\u00f3n institucional como inseguridad nacional e incertidumbre global, nos reunimos no solo como colegas, sino como hermanos y hermanas en Cristo \u00abpara un momento como este\u00bb. Justo esta semana, vivimos lo que solo puedo describir como un torbellino: la investidura de nuestro 28.\u00ba Obispo\/a Presidente Rowe el s\u00e1bado, las elecciones nacionales el martes y ahora, aqu\u00ed estamos el jueves, iniciando un nuevo trienio de servicio juntos en el Consejo Ejecutivo, en los primeros d\u00edas de la transici\u00f3n hacia los cuatro a\u00f1os de liderazgo presidencial en los Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Iglesia Episcopal es un organismo internacional, en el que experimentamos la interdependencia de una di\u00f3cesis a otra, de una naci\u00f3n a otra. Estados Unidos acaba de salir de otra elecci\u00f3n presidencial, una que ha dejado a muchos con un sentimiento de incertidumbre y divisi\u00f3n. Y, sin embargo, aqu\u00ed estamos, en un encuentro, compartiendo el mismo pan, unidos en nuestro pacto bautismal y en nuestro compromiso de seguir a Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al comenzar mi d\u00e9cimo a\u00f1o en el Consejo Ejecutivo, llevo conmigo las lecciones de cada etapa de mi servicio. A lo largo de todo este tiempo, he sido testigo de c\u00f3mo este organismo evoluciona y se adapta, desarrollando su propia cultura \u00fanica y su manera de ser comunidad juntos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me viene a la mente Pam Chinnis, la primera mujer en ocupar la presidencia de la C\u00e1mara de Diputados, quien tuvo un mandato extraordinariamente largo en el Consejo Ejecutivo, que abarc\u00f3 desde su cargo de miembro del consejo hasta el de vicepresidenta de la C\u00e1mara de Diputados, pasando por la presidencia y la vicepresidencia del consejo. Ella sab\u00eda bien lo que eran la transici\u00f3n y la transformaci\u00f3n. Se dirigi\u00f3 al consejo en la v\u00edspera de Todos los Santos en Birmingham, Alabama, en 1995, con estas palabras que hoy resuenan con fuerza para nosotros:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Siempre hemos pasado por ciclos de expansi\u00f3n organizativa para adaptarnos a situaciones y necesidades cambiantes, seguidos de una reorganizaci\u00f3n de las responsabilidades y la eliminaci\u00f3n de funciones obsoletas. Parte de nuestra tarea permanente como administradores de la iglesia institucional consiste en hacer el mejor uso posible de nuestro tiempo y talentos para llevar a cabo la misi\u00f3n de Cristo, as\u00ed como en maximizar el uso de los recursos materiales y financieros y el apoyo a esa misi\u00f3n. Las herramientas espec\u00edficas que se utilizan en cada generaci\u00f3n \u2014los modelos de organizaci\u00f3n, las t\u00e9cnicas de comunicaci\u00f3n, los conceptos y el vocabulario de Teolog\u00eda que empleamos para llevar a cabo la misi\u00f3n de la Iglesia\u2014 cambian necesariamente con el paso del tiempo&#8230; Convivir con el cambio es inquietante, pero es tolerable siempre y cuando recordemos que las Buenas Nuevas de Jesucristo y nuestro deber de dar gloria a Dios por medio del poder del Esp\u00edritu Santo no cambian.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace veintinueve a\u00f1os, el presidente Chinnis comprendi\u00f3 que el cambio no es algo que simplemente soportamos: es parte de nuestro ADN como iglesia y como Consejo Ejecutivo. Los cambios propuestos a nuestros estatutos que discutiremos reflejan esta verdad: el cambio, la transici\u00f3n y la evoluci\u00f3n son, de hecho, la norma en el Consejo Ejecutivo, y esa ha sido mi experiencia durante cuatro mandatos. Pero en tiempos como estos, cuando la cultura en general parece cada vez m\u00e1s polarizada, \u00bfc\u00f3mo sabremos que vamos por el camino correcto en medio de todo este cambio?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y es precisamente con ese esp\u00edritu que me siento particularmente agradecida de recorrer este camino junto a la Obispa Presidente Rowe, al tiempo que reconozco los incre\u00edbles cimientos que sent\u00f3 el Obispo\/a Presidente Curry. Los tres trabajamos juntos en el Grupo de Trabajo para la Reimaginaci\u00f3n de la Iglesia Episcopal, conocido como TREC. Compartimos una profunda comprensi\u00f3n tanto de los desaf\u00edos como de las oportunidades que se nos presentan. El Obispo\/a Presidente Rowe y yo estamos comprometidos a dar el ejemplo de lo que realmente significa el liderazgo colaborativo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras recorremos este camino juntos, contamos con puntos de referencia claros que nos muestran el rumbo. La respuesta para mantenernos en el camino correcto como cuerpo de cristianos que atraviesa un proceso de cambio es a la vez profundamente simple y sumamente desafiante: nuestra gu\u00eda proviene de G\u00e1latas a trav\u00e9s de los frutos del Esp\u00edritu. Estas no son solo palabras hermosas de las Escrituras; son principios vivos que gu\u00edan nuestro trabajo conjunto. Cuando vemos el amor manifest\u00e1ndose en nuestras decisiones, el gozo en nuestra comuni\u00f3n, la paz en nuestras deliberaciones, la paciencia en nuestros procesos, la amabilidad en nuestros desacuerdos, la bondad en nuestras intenciones, la fidelidad en nuestros compromisos, la mansedumbre en el liderazgo y el autocontrol en la estructura de gobierno, estos son los que nos marcan el camino. Estos frutos se vuelven a\u00fan m\u00e1s cruciales cuando el mundo que nos rodea parece tirar en direcciones opuestas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dado que somos los l\u00edderes de nuestra iglesia en este momento, debemos ser un ejemplo de los frutos del Esp\u00edritu mientras colaboramos en la misi\u00f3n de Dios. Y aunque a veces bromeamos diciendo que el mundo no est\u00e1 pendiente de cada movimiento que hace el Consejo Ejecutivo, nuestras acciones tienen repercusiones mucho m\u00e1s all\u00e1 de esta sala, llegando a nuestros l\u00edderes congregacionales y diocesanos, as\u00ed como a nuestros socios anglicanos, ecum\u00e9nicos e interreligiosos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y en ning\u00fan lugar es m\u00e1s evidente la importancia de los frutos del Esp\u00edritu que en los ojos de quienes nos observan m\u00e1s de cerca: nuestros hijos. Soy plenamente consciente de que el Obispo\/a Presidente y yo, junto con los vicepresidentes de ambas c\u00e1maras, tenemos hijos en edad escolar en casa. Una de las cosas que he aprendido en mis dos a\u00f1os como presidenta es que nuestros hijos est\u00e1n atentos a c\u00f3mo se comportan nuestros l\u00edderes. Observan c\u00f3mo manejamos los desacuerdos. Observan c\u00f3mo tratamos a aquellos con quienes no estamos de acuerdo. Se dan cuenta de si ponemos en pr\u00e1ctica lo que predicamos sobre el amor, la justicia y la reconciliaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso, Consejo Ejecutivo, perm\u00edtanme ser muy clara: nuestros hijos decidir\u00e1n si quieren seguir formando parte de esta iglesia bas\u00e1ndose en gran medida en lo que ven en nosotros: c\u00f3mo lideramos, c\u00f3mo nos tratamos unos a otros, c\u00f3mo encarnamos (o no encarnamos) los valores del Evangelio que proclamamos. No son observadores pasivos; est\u00e1n ejercitando el discernimiento activo para determinar si la iglesia que amamos es digna de su compromiso futuro. Es mi esperanza \u2014de hecho, mi oraci\u00f3n\u2014 que los hagamos sentir orgullosos en todo lo que hacemos, y que a trav\u00e9s de nuestras acciones les demostremos que esta es una iglesia que vale la pena elegir, amar y servir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En tiempos de divisi\u00f3n nacional e incertidumbre global, nuestro testimonio prof\u00e9tico debe estar arraigado en el Evangelio, y no en el poder mundano. Cuando el cristianismo se entrelaza con el poder pol\u00edtico y la identidad nacional, pierde su capacidad de decir la verdad a todos los poderes y principados. Nuestra lealtad es solo hacia Cristo, cuyo reino trasciende todas las fronteras nacionales e ideolog\u00edas pol\u00edticas. Cuando abordamos esta obra sagrada con claridad moral y sensibilidad pastoral, demostramos un aut\u00e9ntico testimonio cristiano que puede ser a la vez prof\u00e9tico y unificador, audaz y humilde, veraz y amoroso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al mirar a mi alrededor en esta sala, veo la incre\u00edble diversidad de dones y experiencias que cada uno de ustedes aporta. Quiero agradecerles personalmente por haber respondido afirmativamente a este llamado a un servicio muy singular en nuestra iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Juntos, tenemos la oportunidad \u2014y, de hecho, una responsabilidad ante nosotros\u2014 de mostrar a un mundo dividido c\u00f3mo es trabajar m\u00e1s all\u00e1 de las diferencias hacia un prop\u00f3sito com\u00fan. Cada trienio escribe su propia historia, desarrollando su propia manera de ser fiel a su llamado. No tenemos que hacer las cosas exactamente como se han hecho antes, y tal vez no debamos hacerlo. Sin embargo, debemos mantenernos firmes en nuestro amor por esta iglesia, nuestro compromiso con la misi\u00f3n de Cristo y nuestra apertura a donde el Esp\u00edritu nos est\u00e1 guiando.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed que, mis queridos hermanos y hermanas en Cristo, comencemos nuestro camino juntos con esperanza, con valent\u00eda y, s\u00ed, incluso con alegr\u00eda. Seamos audaces en nuestros sue\u00f1os y fieles en nuestras acciones. La labor que tenemos por delante es una labor sagrada. La comunidad que construimos juntos importa ahora m\u00e1s que nunca. Y el Dios que nos ha llamado a este ministerio ser\u00e1 fiel para llevarlo a buen t\u00e9rmino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es un honor estar aqu\u00ed al servicio de ustedes como su vicepresidente, y que Dios bendiga nuestro ministerio compartido.<\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-getwid-tabs__nav-link\"><span class=\"wp-block-getwid-tabs__title-wrapper\"><a href=\"\/\"><span class=\"wp-block-getwid-tabs__title\">Espa\u00f1ol<\/span><\/a><\/span><\/div><div class=\"wp-block-getwid-tabs__tab-content-wrapper\"><div class=\"wp-block-getwid-tabs__tab-content\">\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"h-consejo-ejecutivo-de-la-iglesia-episcopal-alocucion-de-apertura-de-la-presidente-de-la-camara-de-diputados-julia-ayala-harris\"><strong>Consejo Ejecutivo de la Iglesia Episcopal: discurso de apertura<\/strong> <strong>de la presidenta de la C\u00e1mara de Diputados, Julia Ayala Harris<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>A continuaci\u00f3n se presenta una transcripci\u00f3n ligeramente editada del discurso de apertura de la presidenta de la C\u00e1mara de Diputados, Julia Ayala Harris, ante el Consejo Ejecutivo de la Iglesia Episcopal, reunido del 7 al 9 de noviembre en New Brunswick, Nueva Jersey.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Obispo primado Rowe, miembros del Consejo Ejecutivo, nuestros socios de enlace, personal de toda la Iglesia y distinguidos invitados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos reunimos hoy en un momento que exige tanto valor como compasi\u00f3n. Al mirar a nuestro alrededor, a nuestros miembros que regresan, a los nuevos miembros, al personal comprometido y a todos los que hacen posible nuestro trabajo, recuerdo las palabras de Dios a trav\u00e9s del profeta Isa\u00edas: \u00abNo temas, porque yo estoy contigo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo personal y lo pol\u00edtico a veces se entrecruzan profundamente, \u00bfno es cierto? Cuando compart\u00ed mi experiencia con la atenci\u00f3n m\u00e9dica reproductiva y mi histerectom\u00eda con todos ustedes, sus respuestas (sus oraciones, sus historias, su apoyo) me mostraron el poder de la comunidad para dar cabida a la vulnerabilidad. Esa experiencia me parece especialmente significativa en este momento, ya que muchas mujeres, personas con \u00fatero, personas que buscan atenci\u00f3n de afirmaci\u00f3n de g\u00e9nero y familias en nuestra Iglesia enfrentan profundas preocupaciones sobre su futuro en materia de atenci\u00f3n m\u00e9dica, mientras que otros miembros de nuestra familia de la Iglesia ven diferentes caminos a seguir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como mujer, como latina, como madre de una adolescente, como hija de un inmigrante indocumentado de M\u00e9xico, que ostenta un liderazgo en este momento, siento el peso de las luchas de nuestras comunidades. Nuestra promesa bautismal de respetar la dignidad de cada ser humano no es una declaraci\u00f3n pol\u00edtica, sino un llamado divino, un imperativo evang\u00e9lico que trasciende las divisiones partidistas. El Concilio de Jerusal\u00e9n nos mostr\u00f3 que la Iglesia primitiva vivi\u00f3 sus momentos m\u00e1s transformadores cuando se reuni\u00f3 para mantener di\u00e1logos dif\u00edciles sobre inclusi\u00f3n, tradici\u00f3n y cambio, di\u00e1logos que exigieron tanto valor moral como un cuidado genuino unos por otros. Cuando defendemos a los marginados y, al mismo tiempo, nos mantenemos conectados con quienes ven las cosas de manera diferente, demostramos algo formidable: que la comunidad cristiana es, en realidad, lo suficientemente amplia como para acoger tanto un testimonio prof\u00e9tico como una profunda comuni\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En una semana que ha tra\u00eddo tanto transici\u00f3n institucional como inseguridad nacional e incertidumbre global, nos reunimos no solo como colegas, sino como hermanos en Cristo \u00abpara un momento como este\u00bb. Esta misma semana experimentamos lo que solo puedo describir como un torbellino: la investidura de nuestro 28\u00ba obispo presidente Rowe el s\u00e1bado, las elecciones nacionales el martes y ahora, aqu\u00ed estamos el jueves, comenzando un nuevo trienio de servicio juntos en el Consejo Ejecutivo, en los primeros d\u00edas de la transici\u00f3n hacia los cuatro a\u00f1os de liderazgo presidencial en Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Iglesia Episcopal es una organizaci\u00f3n internacional, en la que experimentamos la interdependencia de una di\u00f3cesis a otra, de una naci\u00f3n a otra. Estados Unidos acaba de salir de otra elecci\u00f3n presidencial, una que ha dejado a muchos sinti\u00e9ndose inseguros y divididos. Y, sin embargo, aqu\u00ed estamos, reunidos en la misma mesa, compartiendo el mismo pan, unidos en nuestra alianza bautismal y nuestro compromiso de seguir a Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al comenzar mi d\u00e9cimo a\u00f1o en el Consejo Ejecutivo, me llevo las lecciones aprendidas en cada etapa de mi servicio. A lo largo de todo este tiempo, he sido testigo de c\u00f3mo esta organizaci\u00f3n evoluciona y se adapta, desarrollando su propia cultura \u00fanica y su forma de ser comunidad juntos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Recuerdo a Pam Chinnis, la primera mujer en ocupar el cargo de presidenta de la C\u00e1mara de Diputados, quien tuvo un mandato extraordinariamente largo en el Consejo Ejecutivo, que abarc\u00f3 desde miembro del Consejo hasta vicepresidenta de la C\u00e1mara de Diputados, presidenta y vicepresidenta del Consejo. Ella sab\u00eda bien lo que era la transici\u00f3n y la transformaci\u00f3n. Se dirigi\u00f3 al Consejo en la v\u00edspera de Todos los Santos en Birmingham, Alabama, en 1995, con estas palabras que resuenan poderosamente para nosotros hoy:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Siempre hemos pasado por ciclos de expansi\u00f3n organizacional para responder a situaciones y necesidades cambiantes, seguidos de una reorganizaci\u00f3n de responsabilidades y la eliminaci\u00f3n de funciones obsoletas. Parte de nuestra tarea continua como administradores de la Iglesia institucional es hacer el mejor uso posible de nuestro tiempo y talentos para llevar a cabo la misi\u00f3n de Cristo, as\u00ed como maximizar el uso de los recursos materiales y econ\u00f3micos y el apoyo a esa misi\u00f3n. Las herramientas espec\u00edficas utilizadas en cada generaci\u00f3n (los patrones de organizaci\u00f3n, las t\u00e9cnicas de comunicaci\u00f3n, los conceptos y el vocabulario teol\u00f3gico que utilizamos para llevar a cabo la misi\u00f3n de la Iglesia) necesariamente cambian con el tiempo&#8230; Vivir con el cambio resulta inquietante, pero es tolerable siempre y cuando recordemos que las Buenas Nuevas de Jesucristo y nuestro deber de dar gloria a Dios mediante el poder del Esp\u00edritu Santo no cambian.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace veintinueve a\u00f1os, la presidenta Chinnis comprendi\u00f3 que el cambio no es algo que simplemente soportamos: es parte de nuestro ADN como Iglesia y como Consejo Ejecutivo. Los cambios propuestos a nuestros estatutos que discutiremos reflejan esta verdad: el cambio, la transici\u00f3n y la evoluci\u00f3n son en realidad la norma en el Consejo Ejecutivo, y esa ha sido mi experiencia durante cuatro per\u00edodos. Pero en tiempos como estos, cuando la cultura en general parece cada vez m\u00e1s polarizada, \u00bfc\u00f3mo sabremos que estamos en el camino correcto a trav\u00e9s de todo este cambio?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y es con ese esp\u00edritu que me siento particularmente agradecida de recorrer este camino junto al obispo primado Rowe, al tiempo que reconozco los incre\u00edbles cimientos establecidos por el obispo primado Curry. Los tres trabajamos juntos en el Grupo de Trabajo para la Reimaginaci\u00f3n de la Iglesia Episcopal, conocido como TREC. Compartimos un profundo conocimiento tanto de los desaf\u00edos como de las oportunidades que tenemos ante nosotros. El obispo primado Rowe y yo estamos comprometidos a dar ejemplo de lo que realmente significa el liderazgo colaborativo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras recorremos juntos este camino, contamos con puntos de referencia claros que nos indican el rumbo. La respuesta para mantener el rumbo como un cuerpo de cristianos que atraviesan cambios es a la vez profundamente simple y sumamente dif\u00edcil: nuestra gu\u00eda proviene de G\u00e1latas a trav\u00e9s de los frutos del Esp\u00edritu. Estas no son solo hermosas palabras de las Escrituras: son principios vivos que gu\u00edan nuestro trabajo en conjunto. Cuando vemos que el amor se manifiesta en nuestras decisiones, la alegr\u00eda en nuestro compa\u00f1erismo, la paz en nuestras deliberaciones, la paciencia en nuestros procesos, la amabilidad en nuestros desacuerdos, la bondad en nuestras intenciones, la fidelidad en nuestros compromisos, la mansedumbre en el liderazgo y el autocontrol en el gobierno&#8230;&#8230; estos son los que nos abren caminos. Estos frutos se vuelven a\u00fan m\u00e1s esenciales cuando el mundo que nos rodea parece ir en direcciones opuestas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dado que somos los l\u00edderes de nuestra Iglesia en este momento, debemos dar ejemplo de los frutos del Esp\u00edritu mientras colaboramos en la misi\u00f3n de Dios. Y aunque a veces bromeamos diciendo que el mundo no est\u00e1 observando cada movimiento que hace el Consejo Ejecutivo, nuestras acciones tienen repercusiones mucho m\u00e1s all\u00e1 de esta sala, afectando a nuestros l\u00edderes congregacionales y diocesanos, a nuestros socios anglicanos, ecum\u00e9nicos e interreligiosos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y en ning\u00fan lugar es m\u00e1s evidente la importancia de los frutos del Esp\u00edritu que en los ojos de quienes nos observan m\u00e1s de cerca: nuestros hijos. Soy muy consciente de que el Obispo Primado y yo, junto con los vicepresidentes de nuestras dos c\u00e1maras, tenemos ni\u00f1os en edad escolar en casa. Una de las cosas que he aprendido en mis dos a\u00f1os como presidente es que nuestros hijos est\u00e1n atentos a c\u00f3mo se comportan nuestros l\u00edderes. Observan c\u00f3mo manejamos los desacuerdos. Observan c\u00f3mo tratamos a aquellos con quienes no estamos de acuerdo. Se dan cuenta de si practicamos lo que predicamos sobre el amor, la justicia y la reconciliaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso, Consejo Ejecutivo, perm\u00edtanme ser muy clara: nuestros hijos decidir\u00e1n si quieren seguir formando parte de esta Iglesia bas\u00e1ndose en gran medida en lo que ven de nosotros: c\u00f3mo lideramos, c\u00f3mo nos tratamos unos a otros, c\u00f3mo encarnamos (o no encarnamos) los valores del Evangelio que proclamamos. No son observadores pasivos; est\u00e1n discerniendo activamente si la Iglesia que amamos es digna de su compromiso futuro. Espero (de hecho, rezo por ello) que los hagamos sentir orgullosos de todo lo que hacemos y que, a trav\u00e9s de nuestras acciones, les demostremos que esta es una Iglesia que vale la pena elegir, que vale la pena amar y a la que vale la pena servir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En tiempos de divisi\u00f3n nacional e incertidumbre global, nuestro testimonio prof\u00e9tico debe estar arraigado en el Evangelio y no en el poder mundano. Cuando el cristianismo se enreda con el poder pol\u00edtico y la identidad nacional, pierde su capacidad de decir la verdad a todos los poderes y principados. Nuestra lealtad es solo para Cristo, cuyo reino trasciende todas las fronteras nacionales e ideolog\u00edas pol\u00edticas. Cuando abordamos esta obra santa con claridad moral y sensibilidad pastoral, demostramos un aut\u00e9ntico testimonio cristiano que puede ser a la vez prof\u00e9tico y unificador, audaz y humilde, veraz y amoroso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al mirar a mi alrededor en esta sala, veo la incre\u00edble diversidad de dones y experiencias que cada uno de ustedes aporta. Quiero agradecerles personalmente por decir s\u00ed a este llamado a un servicio \u00fanico en nuestra Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Juntos, tenemos la oportunidad (y, de hecho, la responsabilidad) de mostrar a un mundo dividido c\u00f3mo trabajar, a pesar de las diferencias, hacia un prop\u00f3sito com\u00fan. Cada trienio escribe su propia historia, desarrollando su propia manera de ser fieles a su vocaci\u00f3n. No tenemos que hacer las cosas exactamente como se han hecho antes, y tal vez no deber\u00edamos hacerlo. Sin embargo, debemos permanecer firmes en nuestro amor por esta Iglesia, nuestro compromiso con la misi\u00f3n de Cristo y nuestra apertura hacia donde el Esp\u00edritu nos gu\u00ede.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces, mis queridos hermanos y hermanas en Cristo, comencemos nuestro camino juntos con esperanza, con valor y s\u00ed, incluso con alegr\u00eda. Seamos audaces en nuestros sue\u00f1os y fieles en nuestras acciones. La obra que tenemos ante nosotros es una obra santa. La comunidad que construimos juntos es m\u00e1s importante ahora que nunca. Y el Dios que nos ha llamado a este ministerio ser\u00e1 fiel para llevarlo a buen t\u00e9rmino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es un honor estar aqu\u00ed al servicio de ustedes como vicepresidente y que Dios bendiga nuestro ministerio compartido.<\/p>\n<\/div><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A continuaci\u00f3n se presenta una transcripci\u00f3n ligeramente editada del discurso de apertura de la presidenta de la C\u00e1mara de Diputados, Julia Ayala Harris, ante el Consejo Ejecutivo de la Iglesia Episcopal, reunido del 7 al 9 de noviembre en New Brunswick, Nueva Jersey.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_tec_requires_first_save":true,"_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_EventAllDay":false,"_EventTimezone":"","_EventStartDate":"","_EventEndDate":"","_EventStartDateUTC":"","_EventEndDateUTC":"","_EventShowMap":false,"_EventShowMapLink":false,"_EventURL":"","_EventCost":"","_EventCostDescription":"","_EventCurrencySymbol":"","_EventCurrencyCode":"","_EventCurrencyPosition":"","_EventDateTimeSeparator":"","_EventTimeRangeSeparator":"","_EventOrganizerID":[],"_EventVenueID":[],"_OrganizerEmail":"","_OrganizerPhone":"","_OrganizerWebsite":"","_VenueAddress":"","_VenueCity":"","_VenueCountry":"","_VenueProvince":"","_VenueState":"","_VenueZip":"","_VenuePhone":"","_VenueURL":"","_VenueStateProvince":"","_VenueLat":"","_VenueLng":"","_VenueShowMap":false,"_VenueShowMapLink":false,"_tribe_blocks_recurrence_rules":"","_tribe_blocks_recurrence_description":"","_tribe_blocks_recurrence_exclusions":"","_kad_post_transparent":"","_kad_post_title":"","_kad_post_layout":"","_kad_post_sidebar_id":"","_kad_post_content_style":"","_kad_post_vertical_padding":"","_kad_post_feature":"","_kad_post_feature_position":"","_kad_post_header":false,"_kad_post_footer":false,"_kad_post_classname":"","ep_exclude_from_search":false,"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[60,41],"tags":[],"class_list":["post-3481883","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-president-of-the-house-of-deputies","category-public-affairs"],"acf":[],"taxonomy_info":{"category":[{"value":60,"label":"President of the House of Deputies"},{"value":41,"label":"Public Affairs"}]},"featured_image_src_large":false,"author_info":{"display_name":"srands","author_link":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/author\/srands\/"},"comment_info":0,"category_info":[{"term_id":60,"name":"President of the House of Deputies","slug":"president-of-the-house-of-deputies","term_group":0,"term_taxonomy_id":60,"taxonomy":"category","description":"","parent":27,"count":78,"filter":"raw","cat_ID":60,"category_count":78,"category_description":"","cat_name":"President of the House of Deputies","category_nicename":"president-of-the-house-of-deputies","category_parent":27},{"term_id":41,"name":"Public Affairs","slug":"public-affairs","term_group":0,"term_taxonomy_id":41,"taxonomy":"category","description":"","parent":27,"count":2415,"filter":"raw","cat_ID":41,"category_count":2415,"category_description":"","cat_name":"Public Affairs","category_nicename":"public-affairs","category_parent":27}],"tag_info":false,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3481883","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3481883"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3481883\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3481886,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3481883\/revisions\/3481886"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3481883"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3481883"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3481883"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}