{"id":3481784,"date":"2025-02-02T16:15:22","date_gmt":"2025-02-02T21:15:22","guid":{"rendered":"https:\/\/tec.ddev.site:33001\/?p=3481784"},"modified":"2026-08-21T06:24:37","modified_gmt":"2026-08-21T10:24:37","slug":"sermon-del-obispo-a-presidente-sean-rowe-en-la-catedral-nacional-de-washington","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/source\/public-affairs\/sermon-del-obispo-a-presidente-sean-rowe-en-la-catedral-nacional-de-washington\/","title":{"rendered":"Serm\u00f3n del Obispo\/a Presidente Sean Rowe en la Catedral Nacional de Washington"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-getwid-tabs\" data-active-tab=\"0\"><ul class=\"wp-block-getwid-tabs__nav-links\"><\/ul>\n<div class=\"wp-block-getwid-tabs__nav-link\"><span class=\"wp-block-getwid-tabs__title-wrapper\"><a href=\"\/\"><span class=\"wp-block-getwid-tabs__title\">Ingl\u00e9s<\/span><\/a><\/span><\/div><div class=\"wp-block-getwid-tabs__tab-content-wrapper\"><div class=\"wp-block-getwid-tabs__tab-content\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>El obispo\/a Presidente de la Iglesia Episcopal, Sean Rowe, predic\u00f3 el serm\u00f3n durante una eucarist\u00eda celebrada el 2 de febrero en la Catedral Nacional de Washington con motivo de la fiesta de la Presentaci\u00f3n del Se\u00f1or. El servicio tambi\u00e9n incluy\u00f3 la ceremonia de toma de posesi\u00f3n del obispo Rowe, una liturgia del Libro de ritos ocasionales. A continuaci\u00f3n se presenta una transcripci\u00f3n ligeramente editada del serm\u00f3n, basado en Lucas 2:22-40.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Mira el servicio completo en <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=XrKQ-cbT2uc&amp;list=PL1nLVw6M_fPhmepFiAk9ULTPuHkwHJreN\">el canal de YouTube<\/a> de la Catedral Nacional de Washington. La liturgia de la toma de posesi\u00f3n comienza alrededor del minuto 19. El serm\u00f3n comienza alrededor del minuto 54.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este ni\u00f1o est\u00e1 destinado a que muchos caigan y muchos se levanten. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed que aqu\u00ed estamos en esta fiesta de la Presentaci\u00f3n. Quiz\u00e1s puedan imaginar esta escena conmigo: un templo del siglo I que era ca\u00f3tico, un mercado con vendedores, ganado y cambistas \u2014\u00bfrecuerdan a los cambistas?\u2014 y todo tipo de personas de todas las condiciones reunidas en ese lugar celebrando el culto a Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entran Mar\u00eda y Jos\u00e9, jud\u00edos devotos de Nazaret. Han venido para el rito de purificaci\u00f3n y para la presentaci\u00f3n de su hijo. La purificaci\u00f3n de Mar\u00eda\u2026 eso es otra historia completamente diferente. Ese es otro serm\u00f3n para otro d\u00eda. Uno que merece ser predicado. Pero en este caso, hoy se nos recuerda que Jes\u00fas nace en medio del pueblo de Israel, a quien va dirigida la profec\u00eda de Sime\u00f3n esta ma\u00f1ana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es una escena ruidosa e impredecible. Llevan a un ni\u00f1o a la iglesia, como lo hacen muchos y como muchos de nosotros hemos vivido. Sabemos c\u00f3mo puede ser eso. Este ni\u00f1o ven\u00eda a este lugar y en este momento, y era un ni\u00f1o como cualquier otro y como ning\u00fan otro. Adem\u00e1s, hab\u00eda que lidiar con los p\u00e1jaros, y eso no debe haber facilitado la situaci\u00f3n, al menos desde mi perspectiva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed que, en medio de esta escena, aparecen Sime\u00f3n y Ana. Todos conocemos a Sime\u00f3n y a Ana porque ellos forman parte de nuestras vidas, probablemente en las congregaciones a las que asistimos o en los lugares que son importantes para nosotros. Siempre est\u00e1n ah\u00ed. Son las personas que han dedicado fielmente sus vidas a la iglesia o a lo que sea. Son las personas que siempre han estado ah\u00ed. Siempre est\u00e1n cerca, siempre est\u00e1n presentes, y han sido mayores toda tu vida. En este d\u00eda, vienen a contar las historias porque son las personas que cuentan las historias incluso cuando nadie quiere escucharlas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero en este d\u00eda, Sime\u00f3n y Ana pusieron de cabeza el mundo de Mar\u00eda y Jos\u00e9, y nos permiten vislumbrar un mundo muy diferente al que hemos estado viviendo o al que esperamos. Sime\u00f3n les dice a estos dos campesinos de Galilea, estos dos jud\u00edos fieles que han cumplido con sus obligaciones de fe, que ahora puede morir porque ha visto al Mes\u00edas. Ha visto al Salvador. Estas palabras que nos transmite: \u00abSe\u00f1or, ahora has liberado a tu siervo para que se vaya en paz, tal como lo prometiste. Estos ojos m\u00edos han visto al Salvador\u00bb \u2014son palabras que tomamos y que nos acompa\u00f1ar\u00e1n hasta la tumba y hasta el cielo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sime\u00f3n proclama que este ni\u00f1o es el salvador de todos los pueblos, una revelaci\u00f3n para el mundo, y que la divisi\u00f3n entre gentiles y jud\u00edos \u2014tan poderosa en la pol\u00edtica y en la econom\u00eda de la \u00e9poca\u2014 se ha desvanecido en un instante. Sime\u00f3n les ofrece una visi\u00f3n de otro camino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las Escrituras nos dicen que esta madre y este padre se quedaron asombrados ante sus palabras. Ahora bien, eso siempre me deja perplejo. Quiero decir, estoy seguro de que es algo muy grande que te digan que tu hijo es el salvador del mundo, pero uno pensar\u00eda que ya se habr\u00edan dado cuenta a estas alturas, despu\u00e9s de los magos y de Egipto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero Sime\u00f3n no se detiene ah\u00ed. Va m\u00e1s all\u00e1. En realidad, no se le puede culpar. Acaba de decirle a Dios que est\u00e1 listo para regresar a una gloria mayor, as\u00ed que, \u00bfqu\u00e9 tiene que perder? Dice que este ni\u00f1o est\u00e1 destinado a ser causa de ca\u00edda y de levantamiento para muchos en Israel, y a ser una se\u00f1al contra la cual se opondr\u00e1n, para que se revelen los pensamientos \u00edntimos de muchos. No s\u00e9 qu\u00e9 te parece a ti, pero a m\u00ed todo eso de que se revelen los pensamientos \u00edntimos no me resulta reconfortante. Pero este ni\u00f1o est\u00e1 destinado a la ca\u00edda y al levantamiento \u2014no al levantamiento y a la ca\u00edda; sino a la ca\u00edda y al levantamiento\u2014 de muchos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y luego, por si acaso no le crey\u00e9ramos a Sime\u00f3n, aparece Ana, un anticipo de las mujeres en el sepulcro que ser\u00e1n las primeras en proclamar que Cristo ha resucitado. Ella es la \u00fanica mujer en el Nuevo Testamento a la que se le da el t\u00edtulo de profeta, y a todos los que encuentra en el templo ese d\u00eda les dice que este ni\u00f1o es la redenci\u00f3n de Israel.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos dos patriarcas expusieron toda la historia. Este ni\u00f1o est\u00e1 destinado a la ca\u00edda y al levantamiento. Lucas escribe este Evangelio despu\u00e9s de la ca\u00edda del templo, ese lugar del que se habla, que ha sido destruido. Se encuentran bajo una tiran\u00eda, en conflicto. El dominio imperial ha agravado la opresi\u00f3n y la desigualdad de la \u00e9poca. E incluso las personas de la nueva iglesia que se ha formado no se llevan bien entre s\u00ed. Qu\u00e9 sorpresa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Mes\u00edas no ha regresado; la liberaci\u00f3n y la justicia podr\u00edan parecer algo muy lejano. Lucas escribe a personas que ya han experimentado la ca\u00edda, y les dice que este ni\u00f1o, este que ha venido y ofrece el sacrificio de los pobres \u2014dos t\u00f3rtolas\u2014, este, este ni\u00f1o pobre nacido en un lugar rec\u00f3ndito de padres campesinos, este ser\u00e1 la redenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jes\u00fas revierte todo lo que los lectores del Evangelio de Lucas han conocido. De ahora en adelante, la cruz precede a la resurrecci\u00f3n. La muerte precede al resurgimiento. Los \u00faltimos ser\u00e1n los primeros. Este peque\u00f1o ni\u00f1o presentado en el templo provoca la ca\u00edda y el resurgimiento de muchos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy, Dios sigue llam\u00e1ndonos a vivir en este orden mundial al rev\u00e9s; y al igual que los disc\u00edpulos, a veces despistados, con quienes viajaremos m\u00e1s adelante en los Evangelios, nos cuesta entender qu\u00e9 significa todo esto porque nos acosan los poderes y principados del mundo que no lo ven como lo ve Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los reyes y gobernantes de la \u00e9poca nos dicen que los ricos ser\u00e1n los primeros. Que, de alguna manera, la compasi\u00f3n es debilidad. Que la lealtad a los partidos pol\u00edticos \u2014y aqu\u00ed me refiero a cualquiera de ellos, o a todos\u2014 es, de alguna manera, primordial. Que las diferencias de raza, clase, identidad de g\u00e9nero y sexualidad humana son divisiones que, de alguna manera, deben separarnos, y que debemos ver a los migrantes, a los extranjeros y a aquellos entre nosotros a quienes no entendemos con miedo y desprecio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero esas divisiones no son de Dios. Esas no son las divisiones de un reino del que habla Jes\u00fas, de una especie de inversi\u00f3n, aquella que Sime\u00f3n y Ana predicen. En ese reino de Dios, los mansos heredar\u00e1n la tierra. Los \u00faltimos ser\u00e1n los primeros. Los misericordiosos recibir\u00e1n misericordia, y los cautivos ser\u00e1n liberados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este orden mundial, la ca\u00edda precede al levantamiento. En el reino de Dios, los inmigrantes y los refugiados, las personas transg\u00e9nero, los pobres y las personas marginadas no est\u00e1n en los m\u00e1rgenes, temerosos y solos. Est\u00e1n en el centro de la historia del Evangelio. As\u00ed que no se trata solo de ampliar los l\u00edmites, ni de que la historia se ampl\u00ede para incluir a todas las personas. Aquellas personas marginadas est\u00e1n en el centro. Son los portadores de la salvaci\u00f3n del mundo. Sus luchas nos revelan el reino de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este reino del que habla Jes\u00fas est\u00e1 al rev\u00e9s. Es inverso. Est\u00e1 invertido. Es contracultural. Es otra forma de ser y de vivir en el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este nuevo reino, el poder de Dios se manifiesta en los padres que hacen una ofrenda modesta por su peque\u00f1o hijo. En la mujer junto al pozo. En el leproso que viene a ser sanado. En las mujeres junto al sepulcro. Estas son precisamente las personas a las que Jes\u00fas se\u00f1ala como \u00edconos de la Santidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Amigos, vivimos en un mundo en el que el enemigo est\u00e1 empe\u00f1ado en sembrar divisi\u00f3n entre nosotros, en hacernos olvidar qui\u00e9nes somos y a qu\u00e9 reino pertenecemos. Dios no vino entre nosotros como un hombre fuerte. Dios vino entre nosotros primero como un ni\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con demasiada facilidad nos volvemos unos contra otros, sucumbiendo a nuestra necesidad de considerar a las personas como \u201cotros\u201d. Nos seduce un mundo que nos dice que nuestra val\u00eda y nuestro valor deben venir a costa de alguien m\u00e1s. Olvidamos que alguna vez fuimos extranjeros en tierra ajena, y no amamos a nuestros hermanos y hermanas creados por Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero debido a esta tendencia a olvidar, necesitamos un lugar para nuestros encuentros para ser recordados y para recordar. Necesitamos nuestra comunidad cristiana, semana tras semana. Para recordar de qui\u00e9n somos, necesitamos escuchar la historia de los patriarcas como Sime\u00f3n y Ana. Necesitamos saludar con un gesto de paz a quienes votaron por el candidato que no pod\u00edamos soportar. Y estar en la fila de la comuni\u00f3n junto a personas que no viven como nosotros, ni se ven como nosotros, ni siquiera aman como nosotros. Encontramos el rostro de Cristo en los m\u00e1s vulnerables de nuestras comunidades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El sentido de esta instituci\u00f3n \u2014nuestra magn\u00edfica catedral; nuestras modestas iglesias rurales en nuestros lugares de origen; la famosa iglesia Episcopal con estructura en forma de A y muebles de color claro; nuestra oficina en el centro de Manhattan, a la que yo llamo arquitectura mediocre de mediados de siglo\u2014 es que necesitamos estos lugares para recordarnos que, ante todo, somos ciudadanos del reino de Dios. El sentido de la comunidad, especialmente en estos tiempos conflictivos, es apartarnos del mal que hemos hecho y del mal hecho en nuestro nombre. Y volver hacia aquel a quien Jes\u00fas trajo de los m\u00e1rgenes al centro, volver unos hacia otros, volver hacia Jesucristo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este es el reino de Dios que Jes\u00fas proclama. Este es el reino invertido. Este es aquel en el que las personas marginadas est\u00e1n en el centro y donde encontramos a Cristo en todas las personas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay una vieja par\u00e1bola de predicaci\u00f3n sobre un monasterio, un lugar muy famoso, muy lejano, remoto, un lugar al que mucha gente sol\u00eda acudir en busca de milagros, se\u00f1ales, prodigios y sanaci\u00f3n, y sobre todo, en busca de la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento. Pero cay\u00f3 en tiempos dif\u00edciles. La gente comenz\u00f3 a discutir entre s\u00ed, como solemos hacer, y al cabo de un tiempo dej\u00f3 de acudir. Ya no llegaban nuevas vocaciones a ese lugar. Ya no era el lugar vibrante de antes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y el abad del monasterio comenz\u00f3 a preocuparse por lo que suceder\u00eda, comenz\u00f3 a desesperarse pensando en c\u00f3mo ser\u00eda el futuro. Y decidi\u00f3 que no ten\u00eda otra opci\u00f3n m\u00e1s que abandonar ese lugar por un tiempo e ir a buscar a un rabino que sol\u00eda orar en soledad, no muy lejos del monasterio. Y sali\u00f3 a ver al rabino, se sent\u00f3 y llor\u00f3. Y dijo: \u00abNo s\u00e9 qu\u00e9 hacer\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y el rabino simplemente le tom\u00f3 las manos y dijo: \u00abOremos\u00bb. Y el rabino or\u00f3, y dijo: \u00abLo siento. No tengo ning\u00fan consejo que darte, pero s\u00ed tengo esta palabra de Dios para que se la lleves a tu pueblo. Ll\u00e9vala a tu comunidad\u00bb. Y le dijo: \u00abDile a tu pueblo: uno de ustedes es el Mes\u00edas. Cristo est\u00e1 entre ustedes\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El abad se levanta, se aleja y piensa: \u00abBueno, seguramente no soy yo. Y tampoco es Bob\u00bb. Ah\u00ed est\u00e1 parte del problema. Regresa al monasterio, organiza un encuentro con los monjes y les dice: \u00abTengo un mensaje de ustedes, del rabino\u00bb. Les dijo: \u00abPuedo compartir esto con ustedes una vez, y luego debemos seguir con lo nuestro. Uno de nosotros es el Mes\u00edas. Cristo est\u00e1 entre nosotros\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y comenzaron a mirarse unos a otros de manera diferente. Su marco de referencia cambi\u00f3. \u00bfY si vi\u00e9ramos a Cristo en cada uno de nosotros? \u00bfY si entendi\u00e9ramos lo que eso significa de verdad? Que Cristo est\u00e1 entre nosotros, que es uno de nosotros, que todos juntos formamos parte de este reino invertido, puesto de cabeza y creado para la sanaci\u00f3n y la plenitud del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Am\u00e9n.<\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-getwid-tabs__nav-link\"><span class=\"wp-block-getwid-tabs__title-wrapper\"><a href=\"\/\"><span class=\"wp-block-getwid-tabs__title\">Espa\u00f1ol<\/span><\/a><\/span><\/div><div class=\"wp-block-getwid-tabs__tab-content-wrapper\"><div class=\"wp-block-getwid-tabs__tab-content\">\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"h-sermon-del-obispo-primado-sean-rowe-en-la-catedral-nacional-de-washington\"><strong>Serm\u00f3n del obispo primado Sean Rowe en la<\/strong> <strong>Catedral Nacional de Washington<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Sean Rowe, obispo primado de la Iglesia Episcopal, predic\u00f3 este serm\u00f3n durante una eucarist\u00eda el 2 de febrero en la Catedral Nacional de Washington para celebrar la Fiesta de la Presentaci\u00f3n del Se\u00f1or. El oficio tambi\u00e9n incluy\u00f3 la entronizaci\u00f3n ceremonial del obispo Rowe, una liturgia del <\/em>Ritual para ocasiones especiales<em>. A continuaci\u00f3n se presenta una transcripci\u00f3n ligeramente editada del serm\u00f3n, basada en Lucas 2:22-40.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Siga el oficio completo en el <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=XrKQ-cbT2uc&amp;list=PL1nLVw6M_fPhmepFiAk9ULTPuHkwHJreN\">canal de YouTube<\/a> de la Catedral Nacional de Washington. La liturgia de la entronizaci\u00f3n comienza alrededor del minuto 19. El serm\u00f3n comienza alrededor del minuto 54.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este ni\u00f1o est\u00e1 destinado a ser causa de ca\u00edda y de levantamiento para muchos. Am\u00e9n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed que aqu\u00ed estamos en esta Fiesta de la Presentaci\u00f3n. Podr\u00edan imaginar esta escena conmigo: un templo del siglo I que era ca\u00f3tico, un mercado con vendedores, ganado y cambistas (\u00bfrecuerdan a los cambistas?) y personas de toda clase y condici\u00f3n reunidas en ese lugar adorando a Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entran Mar\u00eda y Jos\u00e9, jud\u00edos devotos de Nazaret. Han venido para el rito de la purificaci\u00f3n y para la presentaci\u00f3n de su hijo. La purificaci\u00f3n de Mar\u00eda\u2026 esa es otra historia. Ese es otro serm\u00f3n para otro d\u00eda. Uno que vale la pena predicar. Pero en este caso, hoy se nos recuerda que Jes\u00fas nace en el pueblo de Israel, a quien va dirigida la profec\u00eda de Sime\u00f3n esta ma\u00f1ana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es una escena ruidosa e impredecible. Est\u00e1n llevando a un ni\u00f1o a la iglesia, como muchos lo hacen y como muchos de nosotros lo hemos vivido. Sabemos c\u00f3mo puede ser eso. Este ni\u00f1o ven\u00eda a este lugar y en este momento, y era un ni\u00f1o como cualquier otro y como ning\u00fan otro. Adem\u00e1s, hab\u00eda aves que manejar, y eso no pudo haber facilitado la situaci\u00f3n, al menos desde mi perspectiva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces, en esta escena, aparecen Sime\u00f3n y Ana. Todos conocemos a Sime\u00f3n y a Ana porque Sime\u00f3n y Ana son parte de nuestras vidas, probablemente en las congregaciones a las que asistimos o en los lugares que nos resultan importantes. Siempre est\u00e1n ah\u00ed. Estas son las personas que han dedicado su vida fielmente a la Iglesia o a lo que sea. Estas son las personas que han existido. Siempre est\u00e1n ah\u00ed, siempre est\u00e1n ah\u00ed y han sido ancianos toda tu vida. En este d\u00eda, vienen a contar las historias porque estas son las personas que las cuentan incluso cuando nadie quiere escucharlas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero en este d\u00eda, Sime\u00f3n y Ana pusieron de cabeza el mundo de Mar\u00eda y Jos\u00e9, y nos permiten vislumbrar un mundo muy diferente al que hemos vivido o al que esperamos. Sime\u00f3n les dice a estos dos campesinos de Galilea, a estos dos jud\u00edos fieles que han cumplido con sus obligaciones religiosas, que ahora puede morir porque ha visto al Mes\u00edas. Ha visto al Salvador. Estas palabras que nos transmite: \u00abSe\u00f1or, ahora has liberado a tu siervo para que se vaya en paz como lo prometiste, porque mis ojos han visto al Salvador\u00bb \u2014estas son palabras que hacemos nuestras y que nos llevar\u00e1n a la tumba y al cielo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sime\u00f3n proclama que este ni\u00f1o es el salvador de todos los pueblos, una revelaci\u00f3n para el mundo, y que la divisi\u00f3n entre gentiles y jud\u00edos \u2014tan poderosa en la pol\u00edtica y en la econom\u00eda de la \u00e9poca\u2014 ha desaparecido en un instante. Sime\u00f3n les ofrece una visi\u00f3n de otro camino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Escritura nos dice que esta madre y este padre quedaron asombrados por sus palabras. Eso siempre me deja perplejo. Quiero decir, estoy seguro de que es muy importante que te digan que tu hijo es el salvador del mundo, pero uno pensar\u00eda que ya se habr\u00edan dado cuenta, despu\u00e9s de lo de los magos y Egipto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero Sime\u00f3n no se detiene ah\u00ed. \u00c9l dobles su apuesta. En realidad no pueden culparlo. Acaba de decirle a Dios que est\u00e1 listo para regresar a una gloria mayor, entonces, \u00bfqu\u00e9 tiene que perder? \u00c9l dice que este ni\u00f1o est\u00e1 destinado a la ca\u00edda y a la elevaci\u00f3n de muchos en Israel, y a ser una se\u00f1al que enfrentar\u00e1 oposici\u00f3n para que los pensamientos \u00edntimos de muchos sean revelados. No s\u00e9 ustedes, pero todo este asunto de que se revelen los pensamientos \u00edntimos no me parece reconfortante. Pero este ni\u00f1o est\u00e1 destinado a la ca\u00edda y a la elevaci\u00f3n, no a la elevaci\u00f3n y a la ca\u00edda; a la ca\u00edda y a la elevaci\u00f3n de muchos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y luego, por si no le crey\u00e9ramos a Sime\u00f3n, aparece Ana, un anticipo de las mujeres en el sepulcro que ser\u00e1n las primeras en proclamar que Cristo ha resucitado. Ella es la \u00fanica mujer en el Nuevo Testamento nombrada profetisa, y a todos los que encuentra en el templo ese d\u00eda les dice que este ni\u00f1o es la redenci\u00f3n de Israel.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos dos ancianos contaron toda la historia. Este ni\u00f1o est\u00e1 destinado a caer y levantarse. Lucas escribe este Evangelio despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n del templo, ese lugar del que se habla, que ha sido destruido. Est\u00e1n bajo una tiran\u00eda, en conflicto. El gobierno imperial ha recrudecido la opresi\u00f3n y la desigualdad de la \u00e9poca. E incluso las personas en la nueva Iglesia que se ha formado no se llevan bien entre s\u00ed. \u00a1Asombroso!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Mes\u00edas no ha regresado; la liberaci\u00f3n y la justicia parec\u00edan muy lejanas. Lucas escribe a personas que ya han experimentado la ca\u00edda, y les dice que este ni\u00f1o, este que ha venido y ofrece el sacrificio de los pobres, dos t\u00f3rtolas, este pobre ni\u00f1o nacido en un lugar apartado de padres campesinos, ser\u00e1 la redenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jes\u00fas invierte todo lo que los lectores del Evangelio de Lucas han conocido. De ahora en adelante, la cruz precede a la resurrecci\u00f3n. La muerte viene antes de la elevaci\u00f3n. Los \u00faltimos ser\u00e1n los primeros. Este ni\u00f1ito presentado en el Templo provoca la ca\u00edda y la elevaci\u00f3n de muchos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la actualidad, Dios a\u00fan nos llama a vivir en este orden mundial a contracorriente; y al igual que los disc\u00edpulos, a veces despistados, con quienes viajaremos m\u00e1s adelante en los Evangelios, luchamos por encontrarle sentido a lo que todo eso significa porque estamos acosados por los poderes y principados del mundo que no lo ven de la manera en que lo ve Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los reyes y gobernantes de la \u00e9poca nos dicen que los ricos ser\u00e1n los primeros. Que, de alguna manera, la compasi\u00f3n es debilidad. Que la lealtad a los partidos pol\u00edticos (y aqu\u00ed me refiero a uno o a todos ellos) es, de alguna manera, primordial. Que las diferencias de raza, clase, identidad de g\u00e9nero y sexualidad humana son divisiones que, de alguna manera, deben separarnos, y que debemos ver a los migrantes, a los extranjeros y a aquellos entre nosotros a quienes no entendemos, con miedo y con desprecio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero esas divisiones no son de Dios. No se trata de las divisiones de un reino de las que habla Jes\u00fas, de una especie de inversi\u00f3n, como predicen Sime\u00f3n y Ana. En ese reino de Dios, los mansos heredar\u00e1n la tierra. Los \u00faltimos ser\u00e1n los primeros. Los misericordiosos recibir\u00e1n misericordia y los cautivos ser\u00e1n liberados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este orden mundial, la ca\u00edda precede a la elevaci\u00f3n. En el reino de Dios, los inmigrantes y refugiados, las personas transg\u00e9nero, los pobres y los marginados no est\u00e1n solos ni temerosos en los m\u00e1rgenes. Est\u00e1n en el centro de la historia del Evangelio. As\u00ed que los l\u00edmites no solo se ampl\u00edan; la historia simplemente se ampl\u00eda para incluir a todas las personas. Los que han sido considerados en los m\u00e1rgenes est\u00e1n en el centro. Son los portadores de la salvaci\u00f3n del mundo. Sus luchas nos revelan el reino de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este reino del que habla Jes\u00fas est\u00e1 de cabeza. Est\u00e1 al rev\u00e9s. Est\u00e1 invertido. Es contracultural. Es otra forma de ser y de vivir en el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este nuevo reino, el poder de Dios se manifiesta en que los padres hacen una ofrenda modesta por su hijito. En la mujer del pozo. En el leproso que viene a ser sanado. En las mujeres junto a la tumba. Estas son las mismas personas que Jes\u00fas se\u00f1ala como iconos de lo santo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Amigos, vivimos en un mundo en el que el enemigo est\u00e1 obligado y decidido a sembrar divisi\u00f3n entre nosotros, a hacernos olvidar qui\u00e9nes somos y a qu\u00e9 reino pertenecemos. Dios no vino entre nosotros como un hombre fuerte. Dios vino entre nosotros primero como ni\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con demasiada facilidad nos enfrentamos unos a otros, sucumbiendo a nuestra necesidad de considerar a las personas como ajenas. Nos seduce un mundo que proclama nuestro m\u00e9rito, y nuestro valor tiene que venir a costa de alguien m\u00e1s. Olvidamos que alguna vez fuimos extranjeros en una tierra extra\u00f1a y no amamos a nuestros hermanos que fueron creados por Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero debido a esta tendencia a olvidar, necesitamos que el lugar donde nos reunimos nos recuerde y nos haga recordar. Necesitamos a nuestra comunidad cristiana, semana tras semana. Para recordar qui\u00e9nes somos, necesitamos escuchar la historia de ancianos como Sime\u00f3n y Ana. Necesitamos saludar con un signo de paz a quienes votaron por el candidato que no pod\u00edamos tolerar. Y estar en la fila de la comuni\u00f3n junto a personas que no viven como nosotros, ni se parecen a nosotros, ni siquiera aman como nosotros. Encontramos el rostro de Cristo en los m\u00e1s vulnerables de nuestras comunidades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El objetivo de esta instituci\u00f3n \u2014nuestra magn\u00edfica catedral, nuestras modestas iglesias rurales, la famosa estructura en forma de A de la Iglesia Episcopal con muebles claros; nuestra oficina en el centro de Manhattan, a la que yo llamo arquitectura mediocre de mediados de siglo\u2014 es que necesitamos estos lugares para recordarnos que somos los primeros ciudadanos del reino de Dios. El objetivo de la comunidad, particularmente en estos tiempos conflictivos, es alejarnos del mal que hemos hecho y del mal hecho en nuestro nombre. Y volver hacia aquel a quien Jes\u00fas trajo de los m\u00e1rgenes al centro, de regreso los unos a los otros, de regreso al Cristo resucitado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este es el reino de Dios, el que Jes\u00fas proclama. Este es el que est\u00e1 al rev\u00e9s. Este es aquel en el que las personas que se encuentran al margen est\u00e1n en el centro y donde encontramos a Cristo en todas las personas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay una antigua par\u00e1bola de predicaci\u00f3n sobre un monasterio, un lugar muy famoso, muy lejano, remoto, un lugar al que mucha gente sol\u00eda acudir en busca de milagros, se\u00f1ales, prodigios y sanidades, y sobre todo, de la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento. Pero atraves\u00f3 tiempos dif\u00edciles. La gente comenz\u00f3 a discutir entre s\u00ed, como solemos hacer, y al cabo de un tiempo dej\u00f3 de acudir. Dejaron de recibir nuevas vocaciones en ese lugar. Ya no era un sitio pr\u00f3spero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y el abad del monasterio comenz\u00f3 a preocuparse por lo que suceder\u00eda, comenz\u00f3 a desesperarse pensando en c\u00f3mo ser\u00eda el futuro. Y decidi\u00f3 que no le quedaba m\u00e1s remedio que abandonar aquel lugar por un tiempo e ir a buscar a un rabino que rezaba en soledad, no muy lejos del monasterio. Y sali\u00f3 a ver al rabino, se sent\u00f3 y llor\u00f3. Y le dijo: \u00abNo s\u00e9 qu\u00e9 hacer\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y el rabino simplemente le tom\u00f3 las manos y dijo: \u00abOremos\u00bb. Y el rabino or\u00f3 y le dijo: \u00abLo siento. No tengo ning\u00fan consejo que darte, pero s\u00ed tengo esta palabra de Dios para que la lleves a tu pueblo. Ll\u00e9vala a tu comunidad\u00bb. Y agreg\u00f3: \u00abDile a tu pueblo que uno de ustedes es el Mes\u00edas, que Cristo est\u00e1 entre ustedes\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El abad se levanta, se aleja y piensa: \u00abEst\u00e1 bien, seguramente no soy yo. Y tampoco es Bob\u00bb. Parte del problema. Regresa al monasterio, re\u00fane a los monjes y les dice: \u00abTengo unas palabras para ustedes, del rabino\u00bb. Y les dijo: \u00abPodr\u00e9 compartir esto con ustedes una vez y luego continuaremos con nuestros asuntos. Uno de nosotros es el Mes\u00edas. Cristo est\u00e1 entre nosotros\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y comenzaron a mirarse de otra manera. Su marco de referencia cambi\u00f3. \u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda si mutuamente vi\u00e9ramos a Cristo en el otro? \u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda si entendi\u00e9ramos lo que esto significa realmente? Que Cristo est\u00e1 entre nosotros, que es uno de nosotros, todos juntos en este reino invertido, puesto patas arriba y hecho para la sanaci\u00f3n y la plenitud del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Am\u00e9n.<\/p>\n<\/div><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El obispo\/a presidente de la Iglesia Episcopal, Sean Rowe, predic\u00f3 el serm\u00f3n durante una eucarist\u00eda celebrada el 2 de febrero en la Catedral Nacional de Washington con motivo de la fiesta de la Presentaci\u00f3n del Se\u00f1or. 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