{"id":3481754,"date":"2025-02-17T14:12:17","date_gmt":"2025-02-17T19:12:17","guid":{"rendered":"https:\/\/tec.ddev.site:33001\/?p=3481754"},"modified":"2026-08-21T06:24:38","modified_gmt":"2026-08-21T10:24:38","slug":"consejo-ejecutivo-de-la-iglesia-episcopal-palabras-de-apertura-de-julia-ayala-harris-presidenta-de-la-camara-de-diputados-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/source\/public-affairs\/consejo-ejecutivo-de-la-iglesia-episcopal-palabras-de-apertura-de-julia-ayala-harris-presidenta-de-la-camara-de-diputados-2\/","title":{"rendered":"Consejo Ejecutivo de la Iglesia Episcopal: Palabras de apertura de Julia Ayala Harris, presidenta de la C\u00e1mara de Diputados"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-getwid-tabs\" data-active-tab=\"0\"><ul class=\"wp-block-getwid-tabs__nav-links\"><\/ul>\n<div class=\"wp-block-getwid-tabs__nav-link\"><span class=\"wp-block-getwid-tabs__title-wrapper\"><a href=\"\/\"><span class=\"wp-block-getwid-tabs__title\">Ingl\u00e9s<\/span><\/a><\/span><\/div><div class=\"wp-block-getwid-tabs__tab-content-wrapper\"><div class=\"wp-block-getwid-tabs__tab-content\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>A continuaci\u00f3n se presenta una transcripci\u00f3n ligeramente editada del discurso de apertura pronunciado por la presidenta de la C\u00e1mara de Diputados, Julia Ayala Harris, ante el Consejo Ejecutivo de la Iglesia Episcopal, reunido del 17 al 19 de febrero en Linthicum Heights, Maryland.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Obispo\/a Presidente Rowe, miembros del Consejo Ejecutivo, nuestros socios de iglesias hermanas, personal de toda la Iglesia e ilustres invitados:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos reunimos en un momento que exige no solo valent\u00eda y claridad, sino tambi\u00e9n imaginaci\u00f3n prof\u00e9tica. Los vientos de cambio no solo est\u00e1n transformando el mundo que nos rodea, sino que nos llaman a reimaginar qui\u00e9nes somos como l\u00edderes en la iglesia de Cristo. Al igual que los disc\u00edpulos en esa barca sacudida por la tormenta, tal vez solo veamos las olas amenazantes. Pero Cristo nos llama a mirar m\u00e1s all\u00e1, a reconocer que en tiempos de agitaci\u00f3n, la transformaci\u00f3n echa ra\u00edces, incluso cuando el camino parece incierto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El camino que tenemos por delante resuena con historias sagradas, tanto antiguas como nuevas. Al crecer en la comunidad cat\u00f3lica mexicana multicultural de Chicago, vi desde muy joven c\u00f3mo la imagen de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe transformaba espacios comunes en santuarios de esperanza. Su rostro \u2014en manteles de altar de cocina, en murales de fachadas de tiendas, guardado en carteras gastadas\u2014 hablaba de un Dios que ve a los olvidados y exalta a los humildes. Ella no se le apareci\u00f3 a los poderosos ni a los ricos, sino a Juan Diego, alguien considerado insignificante y sin importancia seg\u00fan los est\u00e1ndares del mundo. Este testimonio revela que la obra transformadora de Dios a menudo comienza en los m\u00e1rgenes, tal como Mar\u00eda lo proclam\u00f3 en su Magnificat.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La imagen de Guadalupe transform\u00f3 los m\u00e1rgenes en lugares de esperanza sagrada, y as\u00ed como las voces de la justicia nos han llamado a prestar atenci\u00f3n a la transformaci\u00f3n donde el mundo menos lo espera, as\u00ed tambi\u00e9n nosotros, como l\u00edderes de la iglesia, debemos dar forma a nuestra estructura de gobierno no como guardianes de una instituci\u00f3n, sino como administradores de un movimiento guiado por el Esp\u00edritu. Este es nuestro encargo sagrado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al dirigirme hoy al Consejo Ejecutivo, no me dirijo solo a un organismo rector, sino al coraz\u00f3n del testimonio de nuestra iglesia en el mundo. Nuestras decisiones aqu\u00ed repercuten en la vida de cada di\u00f3cesis, cada congregaci\u00f3n, cada persona en busca de sentido que mira en este momento a la Iglesia Episcopal como un faro de acogida radical y amor transformador. Al tomar decisiones sobre la asignaci\u00f3n de recursos y las pol\u00edticas, influimos directamente en la capacidad de nuestras congregaciones para servir a sus comunidades \u2014ya sea apoyando un banco de alimentos en los Apalaches, sosteniendo un ministerio con familias migrantes en Los \u00c1ngeles o permitiendo que una peque\u00f1a parroquia en Puerto Rico se reconstruya despu\u00e9s de un desastre natural. Esto no es mera administraci\u00f3n: es un acto profundamente sacramental de administrar la misi\u00f3n de Dios en nuestro tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos encontramos en lo que las Escrituras llaman un momento kair\u00f3s: un momento en el que el prop\u00f3sito divino se cruza con la decisi\u00f3n humana. Las fuerzas que fragmentan nuestro mundo en c\u00e1maras de eco de miedo y divisi\u00f3n nos llaman a encarnar una forma diferente de ser, una que refleje el amor que traspasa fronteras y ampl\u00eda la mesa, tal como lo vemos en Jes\u00fas. Nuestras promesas de Bautismo no son promesas solemnes abstractas, sino compromisos concretos que dan forma a nuestra estructura de gobierno, a estos cargos para los que hemos sido elegidos por nuestro pueblo para servir. Cuando prometemos \u00abbuscar y servir a Cristo en todas las personas\u00bb y \u00abluchar por la justicia y la paz\u00bb, no solo estamos describiendo el discipulado personal, sino tambi\u00e9n la responsabilidad institucional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las aguas del Bautismo que nos marcaron como propios de Cristo nos unen para siempre a la promesa que trasciende los momentos pol\u00edticos y las ansiedades institucionales. Pablo nos recuerda que nuestra lucha no es contra la carne y la sangre, sino contra los poderes que buscar\u00edan dividir y debilitar a la comunidad amada de Dios. Esta sabidur\u00eda espiritual nos llama a resistir no a las personas, sino a las fuerzas divisorias del miedo, la exclusi\u00f3n y la indiferencia que corrompen nuestra vida en com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vemos esto en el compromiso plasmado en la decisi\u00f3n de nuestra iglesia de apoyar a nuestros socios en la fe para proteger los lugares de culto como santuarios de acogida. No se trata de pol\u00edtica, sino de encarnar la hospitalidad radical de Cristo en nuestras propias estructuras y pol\u00edticas. El Evangelio nos impulsa a acoger al for\u00e1neo, a cuidar a los vulnerables y a garantizar que todos los que busquen refugio espiritual puedan hacerlo libremente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y, amigos m\u00edos, si no lideramos con valent\u00eda, nos arriesgamos no solo al estancamiento, sino a la irrelevancia. Si no logramos estructurar nuestra iglesia en consonancia con nuestros valores, corremos el riesgo de perder la confianza de quienes m\u00e1s nos necesitan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esta labor, contamos con la bendici\u00f3n del liderazgo prof\u00e9tico del Obispo\/a Presidente Rowe. \u00c9l nos recuerda que la estructura de gobierno y la misi\u00f3n son dos expresiones del mismo llamado divino. Pero esta labor no es solo suya: es de todos nosotros. Como Consejo Ejecutivo, tenemos la responsabilidad no solo de responder a su liderazgo, sino tambi\u00e9n, juntos, de dar forma, apoyar y sostener una visi\u00f3n a largo plazo para nuestra iglesia, asegur\u00e1ndonos de que nuestra estructura de gobierno faculta a las di\u00f3cesis para que sean las manos y los pies de Jes\u00fas en sus comunidades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed que, al abordar los asuntos que tenemos ante nosotros \u2014desde la administraci\u00f3n de nuestros recursos hasta la profundizaci\u00f3n de nuestros compromisos misioneros\u2014, cada punto de la agenda representa una oportunidad para demostrar c\u00f3mo se ve el liderazgo fiel en un mundo fracturado. Esta es la tarea que tenemos ante nosotros: no solo hablar de justicia, sino estructurar nuestra iglesia de tal manera que la haga realidad. No solo nombrar nuestros valores, sino asegurarnos de que estos den forma a la manera en que administramos los recursos, c\u00f3mo dirigimos nuestras di\u00f3cesis y c\u00f3mo creamos organismos y pol\u00edticas que encarnen el Evangelio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El mundo anhela un cristianismo que d\u00e9 testimonio del amor transformador y el poder redentor de Jes\u00fas: una fe que elija construir puentes en lugar de muros, la comprensi\u00f3n en lugar de la acusaci\u00f3n, la justicia en lugar de la complacencia. Este testimonio comienza aqu\u00ed, en c\u00f3mo deliberamos, en c\u00f3mo discrepamos, en c\u00f3mo discernimos juntos el movimiento del Esp\u00edritu.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso, amigos m\u00edos, no debemos basarnos \u00fanicamente en los procedimientos, sino en la oraci\u00f3n profunda y la imaginaci\u00f3n prof\u00e9tica. As\u00ed como Guadalupe se le apareci\u00f3 a Juan Diego con una visi\u00f3n de esperanza, as\u00ed como Mar\u00eda cant\u00f3 un canto sobre la justicia de Dios que transforma el mundo, que la labor que realizamos aqu\u00ed anuncie esa misma promesa divina: que a trav\u00e9s de un liderazgo fiel y una acci\u00f3n valiente, Dios realmente est\u00e1 haciendo nuevas todas las cosas. Rezo para que cada decisi\u00f3n que tomemos refleje no solo qui\u00e9nes somos, sino en qui\u00e9nes Dios nos est\u00e1 llamando a convertirnos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Gracias por su fiel servicio a esta iglesia que tanto amamos. Que el Dios que nos llama a hacer nuevas todas las cosas \u2014quien convierte valles de huesos secos en jardines de esperanza\u2014 bendiga y gu\u00ede nuestro trabajo conjunto.<\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-getwid-tabs__nav-link\"><span class=\"wp-block-getwid-tabs__title-wrapper\"><a href=\"\/\"><span class=\"wp-block-getwid-tabs__title\">Espa\u00f1ol<\/span><\/a><\/span><\/div><div class=\"wp-block-getwid-tabs__tab-content-wrapper\"><div class=\"wp-block-getwid-tabs__tab-content\">\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"h-consejo-ejecutivo-de-la-iglesia-episcopal-discurso-inaugural-de-la-presidenta-de-la-camara-de-diputados-julia-ayala-harris\"><strong>Consejo Ejecutivo de la Iglesia Episcopal: Discurso inaugural de la presidenta de la C\u00e1mara de Diputados, Julia Ayala Harris<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>A continuaci\u00f3n ofrecemos una transcripci\u00f3n ligeramente editada del discurso inaugural de la presidenta de la C\u00e1mara de Diputados, Julia Ayala Harris, ante el Consejo Ejecutivo de la Iglesia Episcopal, reunido del 17 al 19 de febrero en Linthicum Heights, Maryland.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Obispo Presidente Rowe, miembros del Consejo Ejecutivo, nuestros compa\u00f1eros eclesi\u00e1sticos asociados, personal de toda la Iglesia y distinguidos invitados:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos reunimos en un momento que exige no solo valent\u00eda y claridad, sino tambi\u00e9n imaginaci\u00f3n prof\u00e9tica. Los vientos de cambio no solo est\u00e1n transformando el mundo que nos rodea, sino que nos llaman a reimaginar qui\u00e9nes somos como l\u00edderes de la Iglesia de Cristo. Al igual que los disc\u00edpulos en aquella barca azotada por la tormenta, es posible que solo veamos las olas amenazantes. Sin embargo, Cristo nos llama a mirar m\u00e1s profundamente, a reconocer que en tiempos de agitaci\u00f3n, la transformaci\u00f3n echa ra\u00edces, incluso cuando el camino parezca incierto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El camino que tenemos ante nosotros resuena con historias sagradas, tanto antiguas como nuevas. Al haber crecido en la comunidad cat\u00f3lica mexicana multicultural de Chicago, fui testigo desde muy joven de c\u00f3mo la imagen de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe transformaba espacios comunes en santuarios de esperanza. Su rostro \u2014en los manteles de los altares de las cocinas, en los murales de los establecimientos comerciales, en los bolsillos de las carteras gastadas\u2014 hablaba de un Dios que ve a los olvidados y exalta a los humildes. Ella no se le apareci\u00f3 a los ricos ni a los poderosos, sino a Juan Diego, a quien el mundo consideraba insignificante y sin importancia. Este testimonio revela que la obra transformadora de Dios suele comenzar en los m\u00e1rgenes, tal como Mar\u00eda lo proclam\u00f3 en su Magnificat.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La imagen de Guadalupe transform\u00f3 los m\u00e1rgenes en lugares de esperanza sagrada, y de la misma manera que las voces de la justicia nos han llamado a prestar atenci\u00f3n a la transformaci\u00f3n donde el mundo menos lo espera, tambi\u00e9n nosotros, como l\u00edderes de la Iglesia, debemos dar forma a nuestro gobierno no como tutores de una instituci\u00f3n, sino como administradores de un movimiento guiado por el Esp\u00edritu. Este es nuestro cometido sagrado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al dirigirme hoy al Consejo Ejecutivo, no me dirijo solo a un \u00f3rgano rector, sino al coraz\u00f3n del testimonio de nuestra Iglesia en el mundo. Las decisiones que tomamos aqu\u00ed repercuten en la vida de todas las di\u00f3cesis, de todas las congregaciones, de todos los solicitantes que recurren a la Iglesia Episcopal como un faro de acogida radical y amor transformador. Al tomar decisiones sobre la asignaci\u00f3n de recursos y las pol\u00edticas, ejercemos una influencia directa en la capacidad de nuestras congregaciones para servir a sus comunidades, ya sea apoyando la distribuci\u00f3n de despensas de alimentos en la regi\u00f3n de los Apalaches, sosteniendo un ministerio con familias de inmigrantes en Los \u00c1ngeles o fomentando la reconstrucci\u00f3n de una peque\u00f1a parroquia de Puerto Rico despu\u00e9s de un desastre natural. No se trata de una mera administraci\u00f3n, sino de un acto profundamente sacramental de administraci\u00f3n de la misi\u00f3n de Dios en nuestros tiempos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos encontramos en lo que las Escrituras llaman un momento de kairos, un momento en el que el prop\u00f3sito divino se cruza con la decisi\u00f3n humana. Las fuerzas que fragmentan nuestro mundo en c\u00edrculos que se hacen eco del miedo y la divisi\u00f3n nos llaman a encarnar una forma diferente de ser, que refleje el amor que vemos en Jes\u00fas, el cual trasciende las fronteras y ampl\u00eda la mesa. Nuestras promesas bautismales no son votos abstractos, sino compromisos concretos que dan forma a nuestro gobierno, a estas funciones para las que nuestro pueblo nos eligi\u00f3. Cuando prometemos \u00abbuscar y servir a Cristo en todas las personas\u00bb y \u00abluchar por la justicia y la paz\u00bb, describimos no solo el discipulado personal, sino la responsabilidad institucional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las aguas bautismales que nos marcaron como propiedad de Cristo para siempre nos vinculan a la promesa que trasciende los momentos pol\u00edticos y las ansiedades institucionales. Pablo nos recuerda que nuestra lucha no es contra la carne y la sangre, sino contra los poderes que intentan dividir y debilitar a la amada comunidad de Dios. Esta sabidur\u00eda espiritual nos llama a resistir no a las personas, sino a las fuerzas divisorias del miedo, la exclusi\u00f3n y la indiferencia que corrompen nuestra vida en com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto lo vemos en el compromiso plasmado en la decisi\u00f3n de nuestra iglesia de apoyar a nuestros socios religiosos en la protecci\u00f3n de los lugares de culto como refugios de acogida. No se trata de pol\u00edtica, sino de encarnar la hospitalidad radical de Cristo en nuestras propias estructuras y pol\u00edticas. El Evangelio nos impulsa a acoger al forastero, a cuidar a los vulnerables y a garantizar que todos los que busquen refugio espiritual puedan hacerlo libremente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Amigos m\u00edos, si no lideramos con valent\u00eda, corremos el riesgo no solo de estancarnos, sino de volvernos irrelevantes. Si no estructuramos nuestra iglesia de acuerdo con nuestros valores, corremos el riesgo de perder la confianza de quienes m\u00e1s nos necesitan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esta labor, nos sentimos bendecidos por el liderazgo prof\u00e9tico del Obispo Presidente Rowe. \u00c9l nos recuerda que el gobierno y la misi\u00f3n son dos expresiones del mismo llamado divino. Pero esta obra no es solo suya, sino que es para todos nosotros. Como Consejo Ejecutivo, tenemos la responsabilidad no solo de responder a su liderazgo, sino de dar forma, apoyar y sostener juntos una visi\u00f3n a largo plazo de nuestra Iglesia para asegurarnos de que nuestro gobierno capacite a las di\u00f3cesis para que sean las manos y los pies de Jes\u00fas en sus comunidades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, al abordar los asuntos que tenemos ante nosotros \u2014desde la administraci\u00f3n de nuestros recursos hasta la profundizaci\u00f3n de nuestros compromisos misioneros\u2014, cada punto del orden del d\u00eda representa una oportunidad para demostrar c\u00f3mo ejercer un liderazgo fiel en un mundo fracturado. Esta es la tarea que tenemos ante nosotros: no limitarnos a hablar de justicia, sino estructurar nuestra Iglesia de tal manera que se convierta en realidad. No solo enumeren nuestros valores, sino que se aseguren de que estos den forma a la manera en que administramos los recursos, en que dirigimos nuestras di\u00f3cesis, en que creamos organismos y pol\u00edticas que encarnen el Evangelio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El mundo anhela un cristianismo que d\u00e9 testimonio del amor transformador y el poder redentor de Jes\u00fas, una fe que opte por tender puentes en lugar de levantar muros, por la comprensi\u00f3n en lugar de la acusaci\u00f3n, por la justicia en lugar de la complacencia. Este testimonio comienza aqu\u00ed, en la forma en que deliberamos, en c\u00f3mo discrepamos, en c\u00f3mo discernimos juntos el movimiento del Esp\u00edritu.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed que, amigos m\u00edos, no debemos basarnos solo en el procedimiento, sino en la oraci\u00f3n profunda y en la imaginaci\u00f3n prof\u00e9tica. As\u00ed como Guadalupe se le apareci\u00f3 a Juan Diego con una visi\u00f3n de esperanza, as\u00ed como Mar\u00eda expres\u00f3 la forma en que la justicia de Dios transforma el mundo, que el trabajo que hagamos aqu\u00ed anuncie esa misma promesa divina: que, a trav\u00e9s de un liderazgo fiel y acciones valientes, Dios est\u00e1 haciendo nuevas todas las cosas. Ruego para que cada decisi\u00f3n que tomemos refleje no solo qui\u00e9nes somos, sino en qui\u00e9n Dios nos llama a convertirnos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Gracias por su fiel servicio a esta iglesia a la que tanto amamos. Que el Dios que nos llama a renovar todas las cosas \u2014quien convierte los valles llenos de huesos en jardines de esperanza\u2014 bendiga y gu\u00ede nuestro trabajo conjunto.<\/p>\n<\/div><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A continuaci\u00f3n se presenta una transcripci\u00f3n ligeramente editada del discurso de apertura de la presidenta de la C\u00e1mara de Diputados, Julia Ayala Harris, ante el Consejo Ejecutivo de la Iglesia Episcopal, reunido del 17 al 19 de febrero en Linthicum Heights, Maryland.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_tec_requires_first_save":true,"_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_EventAllDay":false,"_EventTimezone":"","_EventStartDate":"","_EventEndDate":"","_EventStartDateUTC":"","_EventEndDateUTC":"","_EventShowMap":false,"_EventShowMapLink":false,"_EventURL":"","_EventCost":"","_EventCostDescription":"","_EventCurrencySymbol":"","_EventCurrencyCode":"","_EventCurrencyPosition":"","_EventDateTimeSeparator":"","_EventTimeRangeSeparator":"","_EventOrganizerID":[],"_EventVenueID":[],"_OrganizerEmail":"","_OrganizerPhone":"","_OrganizerWebsite":"","_VenueAddress":"","_VenueCity":"","_VenueCountry":"","_VenueProvince":"","_VenueState":"","_VenueZip":"","_VenuePhone":"","_VenueURL":"","_VenueStateProvince":"","_VenueLat":"","_VenueLng":"","_VenueShowMap":false,"_VenueShowMapLink":false,"_tribe_blocks_recurrence_rules":"","_tribe_blocks_recurrence_description":"","_tribe_blocks_recurrence_exclusions":"","_kad_post_transparent":"","_kad_post_title":"","_kad_post_layout":"","_kad_post_sidebar_id":"","_kad_post_content_style":"","_kad_post_vertical_padding":"","_kad_post_feature":"","_kad_post_feature_position":"","_kad_post_header":false,"_kad_post_footer":false,"_kad_post_classname":"","ep_exclude_from_search":false,"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[60,41],"tags":[],"class_list":["post-3481754","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-president-of-the-house-of-deputies","category-public-affairs"],"acf":[],"taxonomy_info":{"category":[{"value":60,"label":"President of the House of Deputies"},{"value":41,"label":"Public Affairs"}]},"featured_image_src_large":false,"author_info":{"display_name":"srands","author_link":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/author\/srands\/"},"comment_info":0,"category_info":[{"term_id":60,"name":"President of the House of Deputies","slug":"president-of-the-house-of-deputies","term_group":0,"term_taxonomy_id":60,"taxonomy":"category","description":"","parent":27,"count":78,"filter":"raw","cat_ID":60,"category_count":78,"category_description":"","cat_name":"President of the House of Deputies","category_nicename":"president-of-the-house-of-deputies","category_parent":27},{"term_id":41,"name":"Public Affairs","slug":"public-affairs","term_group":0,"term_taxonomy_id":41,"taxonomy":"category","description":"","parent":27,"count":2415,"filter":"raw","cat_ID":41,"category_count":2415,"category_description":"","cat_name":"Public Affairs","category_nicename":"public-affairs","category_parent":27}],"tag_info":false,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3481754","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3481754"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3481754\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3481757,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3481754\/revisions\/3481757"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3481754"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3481754"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3481754"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}