{"id":3481737,"date":"2025-02-24T17:02:09","date_gmt":"2025-02-24T22:02:09","guid":{"rendered":"https:\/\/tec.ddev.site:33001\/?p=3481737"},"modified":"2026-08-21T06:24:39","modified_gmt":"2026-08-21T10:24:39","slug":"consejo-ejecutivo-de-la-iglesia-episcopal-homilia-del-rvdo-cameron-patridge","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/source\/public-affairs\/consejo-ejecutivo-de-la-iglesia-episcopal-homilia-del-rvdo-cameron-patridge\/","title":{"rendered":"Consejo Ejecutivo de la Iglesia Episcopal: Homil\u00eda del Rvdo. Cameron Patridge"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-getwid-tabs\" data-active-tab=\"0\"><ul class=\"wp-block-getwid-tabs__nav-links\"><\/ul>\n<div class=\"wp-block-getwid-tabs__nav-link\"><span class=\"wp-block-getwid-tabs__title-wrapper\"><a href=\"\/\"><span class=\"wp-block-getwid-tabs__title\">Ingl\u00e9s<\/span><\/a><\/span><\/div><div class=\"wp-block-getwid-tabs__tab-content-wrapper\"><div class=\"wp-block-getwid-tabs__tab-content\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>A continuaci\u00f3n se presenta la transcripci\u00f3n de una homil\u00eda pronunciada el 17 de febrero de 2025 por el Rvdo. Cameron Patridge, capell\u00e1n\/ana del Consejo Ejecutivo de la Iglesia Episcopal. El consejo se reuni\u00f3 del 17 al 19 de febrero en Linthicum Heights, Maryland.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fiesta de Jawani Luwum: Eclesi\u00e1stico 4:20\u201328; Sal 119:129-136; 2 Cor 6:1-10; Juan 12:24\u201332<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Buenos d\u00edas. Es un placer estar con ustedes en esta segunda reuni\u00f3n del Consejo Ejecutivo de este nuevo mandato, mi segunda reuni\u00f3n con ustedes como capell\u00e1n\/ana adjunto\/a junto con la Rvda. Nancy Frausto. Me alegra poder tener un encuentro pronto con ustedes alrededor de la mesa de Jesucristo, una mesa de fortaleza y consuelo, de renovaci\u00f3n y perd\u00f3n, tal como oramos en la plegaria eucar\u00edstica C del Libro de oraci\u00f3n com\u00fan. Menciono estas cualidades de la mesa de Cristo esta ma\u00f1ana porque s\u00e9 que necesito escucharlas. Necesito escucharlas, tal como quiz\u00e1 ustedes tambi\u00e9n, porque este es un momento de grandes desaf\u00edos para quienes vivimos en los Estados Unidos, que se extienden a muchas de nuestras vidas individuales y familiares, a nuestra vida congregacional y a las diversas comunidades de las que formamos parte. Nos reunimos en un momento en el que, desde los m\u00e1s altos niveles de liderazgo de este pa\u00eds, se est\u00e1 avivando intencionalmente el miedo y el odio hacia las personas marginadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Muchos de los que estamos reunidos en este encuentro y en torno a nuestra iglesia esta ma\u00f1ana formamos parte de esas comunidades. Vemos el fruto de este miedo en los titulares y en nuestras conversaciones comunitarias todos los d\u00edas: patrones de intimidaci\u00f3n y de b\u00fasqueda de chivos expiatorios, personas que son deportadas o amenazadas con serlo; comunidades que son borradas de maneras muy espec\u00edficas \u2014la \u201cT\u201d de transg\u00e9nero y la \u201cI\u201d de intersexual est\u00e1n siendo eliminadas de las referencias en los sitios web del gobierno, incluidos los Monumentos Nacionales del Stonewall Inn en Nueva York, al tiempo que se ve mermado nuestro acceso a la atenci\u00f3n m\u00e9dica que reafirma nuestro g\u00e9nero y se busca redefinir nuestra existencia b\u00e1sica, como si quienes somos intersexuales o trans \u2014y hablo como un hombre abiertamente transg\u00e9nero y de g\u00e9nero no binario\u2014 no fu\u00e9ramos quienes decimos ser.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Llegamos as\u00ed a la fiesta de hoy, que exalta la vida y el testimonio de Jawani Luwum, arzobispo\/a anglicano\/a de la Iglesia de Uganda, Ruanda, Burundi y Boga-Zaire desde 1974 hasta su muerte en 1977. Su ministerio como arzobispo\/a, tal como lo describe Lesser Feasts and Fasts, \u00ablo llev\u00f3 a un contacto directo y, finalmente, a una confrontaci\u00f3n con el dictador militar ugand\u00e9s, Idi Amin, ya que el arzobispo\/a buscaba proteger a su pueblo de la brutalidad del r\u00e9gimen de Amin\u00bb. Luwum ejerci\u00f3 su ministerio en medio de un clima de intimidaci\u00f3n cada vez m\u00e1s intenso, colaborando con l\u00edderes cat\u00f3licos y musulmanes para, como lo expresa el homenaje en l\u00ednea de la abad\u00eda de Westminster, \u00abformular una respuesta a los problemas pol\u00edticos de la \u00e9poca\u00bb. El 16 de febrero, \u00e9l y algunos de esos l\u00edderes fueron convocados al palacio de Amin e interrogados. Cuando a los dem\u00e1s l\u00edderes se les permiti\u00f3 irse, pero a \u00e9l no, Luwum se volvi\u00f3 hacia uno de ellos y le dijo: \u00abMe van a matar. No tengo miedo\u00bb. <em>No tengo miedo. <\/em>Lo mataron; su cuerpo fue entregado semanas m\u00e1s tarde, acribillado a balazos. En los meses y a\u00f1os anteriores, a medida que su ministerio lo llevaba a un conflicto cada vez mayor con el r\u00e9gimen de Amin, y mientras algunos cuestionaban la sensatez de su postura, se dice que \u00e9l afirm\u00f3: \u00abNo s\u00e9 cu\u00e1nto tiempo ocupar\u00e9 el cargo de presidente. Vivo como si no hubiera un ma\u00f1ana\u2026 Mientras haya oportunidad, predico el Evangelio con todas mis fuerzas, y mi conciencia est\u00e1 tranquila ante Dios\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las lecturas designadas para acompa\u00f1ar este extraordinario testimonio de vida y fe se asientan sobre el cimiento de nuestra fe. Ofrecen palabras de vida al tiempo que nombran realidades concretas de lucha y dolor, y advierten contra la capitulaci\u00f3n ante la tiran\u00eda y la falsa neutralidad. La segunda carta de Pablo a los corintios aborda las tribulaciones que enfrentaban los seguidores de Jes\u00fas en contextos del Imperio Romano profundamente amenazados por su propia existencia. \u00c9l y sus compa\u00f1eros proclamaban las Buenas Nuevas \u00abcon gran perseverancia, en aflicciones, penurias, calamidades, palizas, encarcelamientos, disturbios, trabajos, noches de insomnio, hambre\u00bb (2 Cor. 6:4-5). Fueron \u00abtratados como impostores, y sin embargo [eran] sinceros; como desconocidos, y sin embargo [eran] bien conocidos\u00bb (2 Cor. 6:8-9). Fueron castigados. A veces los mataron, pero nada pudo apagar su luz. Lloraron con profundo dolor, pero su alegr\u00eda no pudo ser reprimida hasta el final. Aun cuando les quitaron sus posesiones, sus dones se derramaron en abundancia. <em>Nada pudo borrarlos. <\/em>Ning\u00fan imperio ni tiran\u00eda, ni \u2014como declar\u00f3 Pablo en el cap\u00edtulo ocho de Romanos\u2014 \u00abni \u00e1ngeles, ni principados, ni lo presente, ni lo por venir, ni potestades, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa en toda la creaci\u00f3n\u00bb fue capaz de separar a Pablo y a sus compa\u00f1eros \u00abdel amor de Dios en Jesucristo\u00bb (Rom 8:38-39). Como seguidores de Jesucristo, como miembros de su cuerpo vivo y palpitante, sab\u00edan que sus propias vidas estaban ligadas a la de \u00e9l, que cuando \u00abun grano de trigo cae en tierra y muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto\u00bb (Juan 12:24). Fruto que perdurar\u00e1. Fruto que crecer\u00e1 mucho m\u00e1s all\u00e1 de los horizontes de nuestra imaginaci\u00f3n finita.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y mientras nos esforzamos por liberar esas imaginaciones finitas y fieles, mientras fuerzas que nos superan buscan frenar su expansi\u00f3n y su determinaci\u00f3n, el Eclesi\u00e1stico nos ofrece tanto una invitaci\u00f3n audaz como una advertencia contundente: \u00abVigila el momento oportuno y cu\u00eddate del mal\u00bb (4:20a). M\u00e1s adelante en el pasaje: \u00abNo te sometas a un necio, ni muestres parcialidad hacia un gobernante\u00bb (4:27). Y lo que m\u00e1s me conmueve de todo: \u00abNo te averg\u00fcences de ser t\u00fa mismo\u00bb (4:20b). No tengas miedo de ser t\u00fa mismo. No dejes que la verg\u00fcenza te impida conocer y vivir aut\u00e9nticamente como quien eres, la persona que Dios te cre\u00f3 para ser y a la que te llam\u00f3 a convertirte. Hay tanta sabidur\u00eda en el testimonio vivo de las vidas reunidas en esta sala y m\u00e1s all\u00e1 de ella. Se nos hace un llamado: no escondas esa sabidur\u00eda por miedo \u2014aunque de hecho puedas tener miedo, y por razones muy reales\u2014, sino busca decir tu verdad en el momento adecuado. \u00bfCu\u00e1ndo? \u00abAhora es el tiempo aceptable\u00bb, dice Pablo. \u00abAhora es el d\u00eda de la salvaci\u00f3n\u00bb (2 Cor. 6:2).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una de las clases m\u00e1s memorables que tom\u00e9 en mi sinuoso camino la imparti\u00f3 una profesora y sacerdotisa episcopaliana que se convirti\u00f3 en mi mentora, la Rvdo. Dra. Ellen Aitken \u2014que descanse en paz y resucite en gloria\u2014. Era el primer d\u00eda del semestre, el d\u00eda despu\u00e9s del 11 de septiembre, y todos luch\u00e1bamos con la p\u00e9rdida y el miedo. No hab\u00eda planeado tomar esa clase, pero cuando vi el t\u00edtulo del curso, supe que al menos ten\u00eda que echarle un vistazo: \u00abSufrimiento, dolor y muerte en el Nuevo Testamento y el cristianismo primitivo\u00bb. SPD, como se lo abreviaba cari\u00f1osamente m\u00e1s tarde. En cuanto pis\u00e9 ese sal\u00f3n de clases y escuch\u00e9 esa clase, comenc\u00e9 a profundizar en los textos y a conectarme con mis compa\u00f1eros, supe que estaba donde deb\u00eda estar. Necesitaba pasar tiempo con los textos m\u00e1s antiguos de nuestra tradici\u00f3n y sus luchas, su arraigo en la fe en medio del miedo. Le\u00edmos el texto asignado de esta ma\u00f1ana, de Pablo. Le\u00edmos nuestro pasaje de Juan. Le\u00edmos muchos otros. Hablamos en medio de nuestras diferencias y m\u00e1s all\u00e1 de ellas. Identificamos lo que realmente estaba en juego para nosotros como seres humanos en toda nuestra complejidad. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el camino, la belleza y la riqueza del cuerpo de Cristo se me revelaron de una manera nueva. A trav\u00e9s de la autenticidad de las personas que se encontraron \u2014tanto las que viven como las que ya partieron\u2014 surgi\u00f3 el testimonio de una fe viva, forjada en la vida real, en el dolor y el sufrimiento, incluso en la muerte. Necesitaba ese testimonio entonces. Lo necesito ahora. Necesito escuchar a los Jawani Luwums de este mundo que siguen adelante con fe, que saben que sufrir\u00e1n por la verdad que sus cuerpos encarnan, que manifiestan las Buenas Nuevas de Jesucristo con valent\u00eda sin complejos. \u00abMe van a matar. No tengo miedo\u00bb. Como han dicho recientemente el abogado Chase Strangio y tantos otros l\u00edderes trans: \u00abNo nos borrar\u00e1n\u00bb. O como los latinos entre nosotros han atestiguado con tanta fuerza durante a\u00f1os: \u00abTrataron de enterrarnos; no sab\u00edan que \u00e9ramos semillas\u00bb.<\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-getwid-tabs__nav-link\"><span class=\"wp-block-getwid-tabs__title-wrapper\"><a href=\"\/\"><span class=\"wp-block-getwid-tabs__title\">Espa\u00f1ol<\/span><\/a><\/span><\/div><div class=\"wp-block-getwid-tabs__tab-content-wrapper\"><div class=\"wp-block-getwid-tabs__tab-content\">\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"h-consejo-ejecutivo-de-la-iglesia-episcopal-homilia-del-rdo-cameron-partridge\"><strong>Consejo Ejecutivo de la Iglesia Episcopal: Homil\u00eda del Rdo. Cameron Partridge<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>A continuaci\u00f3n se presenta la transcripci\u00f3n de una homil\u00eda compartida el 17 de febrero de 2025 por el reverendo Cameron Partridge, capell\u00e1n del Consejo Ejecutivo de la Iglesia Episcopal. El consejo se reuni\u00f3 del 17 al 19 de febrero en Linthicum Heights, Maryland.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fiesta de Jawani Luwum: Eclesi\u00e1stico 4:20-28; Salmo 119:129-136; 2 Corintios 6:1-10; Juan 12:24-32<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Buenos d\u00edas. Es un placer estar con ustedes en esta segunda reuni\u00f3n del Consejo Ejecutivo en este nuevo per\u00edodo, mi segunda ocasi\u00f3n con ustedes como cocapell\u00e1n junto con la reverenda Nancy Frausto. Me alegra que nos reunamos pronto en torno a la mesa de Jesucristo, una mesa de fortaleza y consuelo, de renovaci\u00f3n y de perd\u00f3n, mientras oramos con la Oraci\u00f3n Eucar\u00edstica del <em>Libro de Oraci\u00f3n Com\u00fan <\/em>C. Esta ma\u00f1ana menciono estas cualidades de la mesa de Cristo porque s\u00e9 que yo mismo necesito o\u00edrlas. Necesito escucharlas, al igual que quiz\u00e1s ustedes tambi\u00e9n, porque este es un momento de tantos desaf\u00edos para quienes vivimos en Estados Unidos, que se extiende a muchas de nuestras vidas individuales y familiares, a nuestras vidas congregacionales, a las diversas comunidades de las que quiz\u00e1s formamos parte. Nos reunimos en una \u00e9poca en la que el miedo y el odio se est\u00e1n alimentando intencionalmente contra los pueblos marginados desde los m\u00e1s altos niveles de liderazgo de este pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Muchos de los que esta ma\u00f1ana estamos reunidos aqu\u00ed y alrededor de nuestra iglesia formamos parte de estas comunidades. Todos los d\u00edas vemos el fruto de este miedo en los titulares de los peri\u00f3dicos y en nuestras conversaciones comunitarias: patrones de intimidaci\u00f3n y de b\u00fasqueda de chivos expiatorios, personas que est\u00e1n siendo deportadas o a quienes se les amenaza con serlo; comunidades que est\u00e1n siendo borradas de formas muy concretas: la \u201cT\u201d de transexual y la \u201cI\u201d de intersexual han sido eliminadas de las referencias en los sitios web del gobierno, incluidos los monumentos nacionales del Stonewall Inn en la ciudad de Nueva York, y, al mismo tiempo, se est\u00e1 mermando el acceso a la atenci\u00f3n m\u00e9dica para la afirmaci\u00f3n de g\u00e9nero; se est\u00e1 atacando nuestra existencia misma para redefinirla, como si quienes somos intersexuales o transexuales \u2014y hablo como hombre abiertamente transg\u00e9nero y <em>de g\u00e9nero no binario<\/em>\u2014 no fu\u00e9ramos quienes decimos ser.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y hoy celebramos este d\u00eda festivo, en el que exaltamos la vida y el testimonio de Jawani Luwum, arzobispo anglicano de la Iglesia de Uganda, Ruanda, Burundi y Boga-Zaire desde 1974 hasta su muerte en 1977. Tal como se describe en Fiestas y Ayunos Menores, su ministerio como arzobispo \u00ablo puso en contacto directo y, con el tiempo, lo llev\u00f3 a enfrentarse al dictador militar ugand\u00e9s Idi Amin, ya que el arzobispo buscaba proteger a su pueblo de la brutalidad del r\u00e9gimen de Amin\u00bb. Luwum ejerci\u00f3 su ministerio en medio de una escalada de intimidaci\u00f3n, colaborando con l\u00edderes cat\u00f3licos romanos y musulmanes para, como se explica en el homenaje en l\u00ednea de la Abad\u00eda de Westminster, \u00abdar respuesta a los problemas pol\u00edticos de la \u00e9poca\u00bb. El 16 de febrero, \u00e9l y algunos de esos l\u00edderes fueron convocados al palacio de Amin y fueron interrogados. Como a los dem\u00e1s l\u00edderes se les permiti\u00f3 irse, mientras que a \u00e9l no, Luwum se dirigi\u00f3 a uno de ellos y le dijo: \u00abMe van a matar. No tengo miedo\u00bb. <em>No tengo miedo. <\/em>De hecho, lo mataron: su cad\u00e1ver fue encontrado semanas despu\u00e9s, acribillado a balazos. En los meses y a\u00f1os anteriores, a medida que su ministerio agravaba cada vez m\u00e1s el conflicto con Amin y algunos cuestionaban la sensatez de su postura, se dice que afirm\u00f3: \u00abNo s\u00e9 cu\u00e1nto tiempo ocupar\u00e9 esta silla. Vivo como si no fuera a haber un ma\u00f1ana\u2026 Mientras haya oportunidad, predico el evangelio con todas mis fuerzas, y mi conciencia est\u00e1 tranquila ante Dios\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las lecturas designadas para acompa\u00f1ar este extraordinario testimonio de vida y de fe se apoyan en los s\u00f3lidos cimientos de nuestra fe. Ofrecen palabras de vida al tiempo que nombran realidades encarnadas de lucha y dolor, y advierten contra la capitulaci\u00f3n ante la tiran\u00eda y la falsa neutralidad. La segunda carta de Pablo a los Corintios habla de las tribulaciones que enfrentaron los seguidores de Jes\u00fas en contextos del Imperio romano profundamente amenazados por su mera existencia. \u00c9l y sus compa\u00f1eros proclamaron la Buena Nueva \u00abcon mucha perseverancia, en tribulaciones, en necesidades, en angustias, en azotes, en c\u00e1rceles, en tumultos, en duras labores, en desvelos, en ayunos\u00bb (2 Cor. 6:4-5). Fueron tratados \u00abcon honra y deshonra, con mala fama y buena fama; como enga\u00f1adores, pero siendo hombres de verdad; como desconocidos, pero bien conocidos\u00bb (2 Cor. 6:8-9). Fueron castigados. A veces los mataron, pero nada pudo apagar su luz. Se entristecieron profundamente, pero finalmente no pudieron reprimir su alegr\u00eda. Aunque les arrebataron sus posesiones, sus dones rebosaron en abundancia. <em>Nada pudo borrarlos. <\/em>Ning\u00fan imperio ni tiran\u00eda, o como declar\u00f3 Pablo en el cap\u00edtulo ocho de Romanos, \u00abni \u00e1ngeles ni principados ni lo presente ni lo porvenir ni poderes ni lo alto ni lo profundo ni ninguna otra cosa creada\u00bb pudo separar a Pablo y a sus compa\u00f1eros \u00abdel amor de Dios en Cristo Jes\u00fas\u00bb (Romanos 8:38-39).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como seguidores de Jesucristo, como miembros de su cuerpo vivo y palpitante, sab\u00edan que sus propias vidas estaban ligadas a la de \u00e9l, que cuando \u00abel grano de trigo cae en tierra y muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto\u00bb (Juan 12:24). Fruto que perdura. Fruto que crecer\u00e1 mucho m\u00e1s all\u00e1 de los horizontes de nuestra imaginaci\u00f3n finita.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y mientras nos esforzamos por liberar esas imaginaciones finitas y fieles, mientras fuerzas m\u00e1s all\u00e1 de nosotros intentan frenar su expansi\u00f3n y resoluci\u00f3n, el Eclesi\u00e1stico ofrece tanto una audaz invitaci\u00f3n como una cruda advertencia: \u00abF\u00edjate en las circunstancias y al\u00e9jate del mal\u00bb (4:20a). M\u00e1s adelante en el pasaje: \u00abNo les hagas caso a los tontos, ni te humilles ante los poderosos\u00bb (4:27). Y lo m\u00e1s conmovedor para m\u00ed: \u00abNo te averg\u00fcences de ti mismo\u00bb (4:20b). No temas ser t\u00fa mismo. No te averg\u00fcences de conocerte y de vivir de manera aut\u00e9ntica como quien eres, la persona que Dios cre\u00f3 y te llam\u00f3 a ser. Hay tanta sabidur\u00eda en el testimonio vivo de las vidas reunidas en esta sala y m\u00e1s all\u00e1. Nos est\u00e1n haciendo un llamado: no oculten esa sabidur\u00eda por miedo \u2014aunque de hecho tengan miedo, y por razones muy reales\u2014, sino procuren decir su verdad en el momento correcto. \u00bfCu\u00e1ndo? \u00abHe aqu\u00ed ahora el tiempo m\u00e1s favorable\u00bb, dice Pablo. \u00abHe aqu\u00ed ahora el d\u00eda de la salvaci\u00f3n\u00bb (2 Cor. 6:2).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno de los cursos m\u00e1s memorables que he tomado en mi sinuoso camino fue el que impart\u00eda una profesora y presb\u00edtera episcopal que se convirti\u00f3 en mi mentora, la reverenda Dra. Ellen Aitken, que descanse en paz y resucite en la gloria. Era el primer d\u00eda del semestre, al d\u00eda siguiente del 11 de septiembre, y todos nos debat\u00edamos entre la p\u00e9rdida y el temor. Yo no hab\u00eda pensado en tomar el curso, pero cuando vi el t\u00edtulo, supe que al menos ten\u00eda que echarle un vistazo: \u00abSufrimiento, dolor y muerte en el Nuevo Testamento y el cristianismo primitivo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Terminamos abrevi\u00e1ndolo cari\u00f1osamente como \u201cSDM\u201d. En cuanto pis\u00e9 aquel aula y escuch\u00e9 aquella clase, empec\u00e9 a profundizar en los textos y a conectarme con mis compa\u00f1eros, supe que estaba donde ten\u00eda que estar. Necesitaba pasar tiempo con los textos m\u00e1s antiguos de nuestra tradici\u00f3n y su lucha, su arraigo en la fe en medio del temor. Le\u00edmos el texto de Pablo asignado para esa ma\u00f1ana. Le\u00edmos nuestro pasaje de Juan. Le\u00edmos muchos otros. Hablamos en medio de nuestras diferencias. Le pusimos nombre a lo que realmente estaba en juego para nosotros como seres humanos en toda nuestra complejidad. A lo largo del camino, la belleza y la riqueza del cuerpo de Cristo se me manifestaron de una manera nueva. A trav\u00e9s de la autenticidad de las personas reunidas \u2014vivas y fallecidas\u2014 surgi\u00f3 el testimonio de una fe viva, forjada en la vida real, en el dolor y el sufrimiento, incluso en la muerte. Yo necesitaba un testigo as\u00ed en ese momento. Lo necesito ahora. Necesito escuchar a los Jawani Luwum de este mundo que se abren camino en la fe, que saben que sufrir\u00e1n por la verdad que llevan en sus cuerpos, que manifiestan las Buenas Nuevas de Jesucristo con valent\u00eda inquebrantable. \u00abMe van a matar. No tengo miedo\u00bb. Como han dicho recientemente el abogado Chase Strangio y tantos otros l\u00edderes trans: \u00abNo permitiremos que nos borren\u00bb. O como los latinos entre nosotros han atestiguado con tanta fuerza durante a\u00f1os: \u00abTrataron de enterrarnos, pero no sab\u00edan que \u00e9ramos semillas\u00bb.<\/p>\n<\/div><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_tec_requires_first_save":true,"_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_EventAllDay":false,"_EventTimezone":"","_EventStartDate":"","_EventEndDate":"","_EventStartDateUTC":"","_EventEndDateUTC":"","_EventShowMap":false,"_EventShowMapLink":false,"_EventURL":"","_EventCost":"","_EventCostDescription":"","_EventCurrencySymbol":"","_EventCurrencyCode":"","_EventCurrencyPosition":"","_EventDateTimeSeparator":"","_EventTimeRangeSeparator":"","_EventOrganizerID":[],"_EventVenueID":[],"_OrganizerEmail":"","_OrganizerPhone":"","_OrganizerWebsite":"","_VenueAddress":"","_VenueCity":"","_VenueCountry":"","_VenueProvince":"","_VenueState":"","_VenueZip":"","_VenuePhone":"","_VenueURL":"","_VenueStateProvince":"","_VenueLat":"","_VenueLng":"","_VenueShowMap":false,"_VenueShowMapLink":false,"_tribe_blocks_recurrence_rules":"","_tribe_blocks_recurrence_description":"","_tribe_blocks_recurrence_exclusions":"","_kad_post_transparent":"","_kad_post_title":"","_kad_post_layout":"","_kad_post_sidebar_id":"","_kad_post_content_style":"","_kad_post_vertical_padding":"","_kad_post_feature":"","_kad_post_feature_position":"","_kad_post_header":false,"_kad_post_footer":false,"_kad_post_classname":"","ep_exclude_from_search":false,"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[41],"tags":[],"class_list":["post-3481737","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-public-affairs"],"acf":[],"taxonomy_info":{"category":[{"value":41,"label":"Public Affairs"}]},"featured_image_src_large":false,"author_info":{"display_name":"srands","author_link":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/author\/srands\/"},"comment_info":0,"category_info":[{"term_id":41,"name":"Public Affairs","slug":"public-affairs","term_group":0,"term_taxonomy_id":41,"taxonomy":"category","description":"","parent":27,"count":2415,"filter":"raw","cat_ID":41,"category_count":2415,"category_description":"","cat_name":"Public Affairs","category_nicename":"public-affairs","category_parent":27}],"tag_info":false,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3481737","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3481737"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3481737\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3481739,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3481737\/revisions\/3481739"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3481737"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3481737"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3481737"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}