{"id":3480706,"date":"2026-06-30T15:27:50","date_gmt":"2026-06-30T19:27:50","guid":{"rendered":"https:\/\/tec.ddev.site:33001\/?p=3480706"},"modified":"2026-08-21T06:26:58","modified_gmt":"2026-08-21T10:26:58","slug":"el-obispo-a-presidente-de-la-iglesia-episcopal-katharine-jefferts-schori-publica-una-carta-pastoral-sobre-la-doctrina-del-descubrimiento-y-los-pueblos-indigenas-2012","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/sin-categorizar\/el-obispo-a-presidente-de-la-iglesia-episcopal-katharine-jefferts-schori-publica-una-carta-pastoral-sobre-la-doctrina-del-descubrimiento-y-los-pueblos-indigenas-2012\/","title":{"rendered":"El Obispo\/a Presidente de la Iglesia Episcopal, Katharine Jefferts Schori, publica una carta pastoral sobre la Doctrina del Descubrimiento y los pueblos ind\u00edgenas (2012)"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abBuscamos atender la necesidad de sanaci\u00f3n en todos los \u00e1mbitos de la sociedad, y nos solidarizamos con los pueblos ind\u00edgenas de todo el mundo para reconocer y abordar el legado de la ocupaci\u00f3n colonial y las pol\u00edticas de dominaci\u00f3n\u00bb, afirma la obispa presidente de la Iglesia Episcopal, Katharine Jefferts Schori, en su carta pastoral sobre la Doctrina del Descubrimiento y los Pueblos Ind\u00edgenas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y contin\u00faa: \u00abNuestra herencia cristiana nos ha ense\u00f1ado que una comunidad sanada y en paz solo es posible cuando hay justicia para todos los pueblos. Buscamos construir esa comunidad amada que pueda ser un hogar sagrado para toda la creaci\u00f3n, una sociedad de relaciones justas\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 7 de mayo, el Obispo\/a Presidente Jefferts Schori se uni\u00f3 a otras voces religiosas para repudiar la Doctrina del Descubrimiento en la 11.\u00aa sesi\u00f3n del Foro Permanente de la Organizaci\u00f3n de Naciones Unidas para las Cuestiones Ind\u00edgenas (UNPFII). El tema de la reuni\u00f3n del UNPFII es \u00abLa Doctrina del Descubrimiento: su impacto perdurable en los pueblos ind\u00edgenas y el derecho a la reparaci\u00f3n por las conquistas del pasado (art\u00edculos 28 y 37 de la Declaraci\u00f3n de la Organizaci\u00f3n de Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Ind\u00edgenas)\u00bb.\u00a0 En 2009, la Convenci\u00f3n General repudi\u00f3 la Doctrina del Descubrimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A continuaci\u00f3n se presenta la carta del Obispo\/a Presidente, emitida el 16 de mayo:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cartas pastorales sobre la Doctrina del Descubrimiento y los pueblos ind\u00edgenas<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Entonces dijo Dios: \u00abHagamos al ser humano a nuestra imagen y semejanza; y que tenga dominio sobre los peces del mar, y sobre las aves del cielo, y sobre el ganado, y sobre todos los animales silvestres de la tierra, y sobre todo ser que se arrastra sobre la tierra\u00bb<strong>[1]<\/strong>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El primer relato b\u00edblico de la creaci\u00f3n narra la creaci\u00f3n de la tierra, el cielo, las aguas y las criaturas, y otorga a los seres humanos dominio sobre el resto.\u00a0 Dios declara que lo creado es bueno. Al final de la semana original de la creaci\u00f3n, con la llegada de los seres humanos, Dios bendice todo ello y declara que la obra es muy buena[2].<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El segundo relato de la creaci\u00f3n narra lo que sale mal: las dos primeras criaturas de la tierra comen lo que se les hab\u00eda prohibido y, a continuaci\u00f3n, son expulsadas del jard\u00edn[3]. Han malinterpretado lo que significa ejercer dominio sobre la vida en el jard\u00edn.\u00a0 A lo largo de los milenios, muchos de sus descendientes han seguido malinterpretando el dominio, o han tergiversado deliberadamente la intenci\u00f3n divina del dominio para convertirlo en la presunci\u00f3n de la dominaci\u00f3n.\u00a0 A lo largo de los siglos, los seres humanos han insistido con demasiada frecuencia en que lo que existe ha sido creado para su uso individual, y que se puede usar la fuerza contra cualquiera que parezca competir por un recurso creado en particular[4]. El resultado ha sido una enorme destrucci\u00f3n, muerte, desesperaci\u00f3n y maldad absoluta \u2014lo que com\u00fanmente se llama \u00abpecado\u00bb\u2014.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Las bendiciones de la creaci\u00f3n est\u00e1n destinadas a ser administradas, a la manera de la gesti\u00f3n y el cuidado del hogar, pues el verdadero significado del dominio est\u00e1 ligado al conjunto de significados relacionados con <em>la casa<\/em> y <em>el hogar<\/em>.\u00a0 Ha habido corrientes de la tradici\u00f3n b\u00edblica que han mantenido vivo este entendimiento sagrado, pero la b\u00fasqueda imp\u00eda de la dominaci\u00f3n ha tratado de sofocarlo, a favor de la acumulaci\u00f3n desenfrenada y la posesi\u00f3n exclusiva de los bienes de la creaci\u00f3n para un individuo o una peque\u00f1a parte de la familia bendita de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tras esa expulsi\u00f3n del jard\u00edn primordial, las historias b\u00edblicas tratan principalmente de c\u00f3mo las comunidades humanas se esfuerzan por regresar a una patria que sea fuente de bendici\u00f3n para la comunidad.\u00a0 A lo largo de los siglos, la visi\u00f3n prof\u00e9tica de esa comunidad se ampli\u00f3 para incluir a todas las naciones de la tierra. Aun as\u00ed, la lucha aparentemente eterna entre dominadores y administradores ha continuado hasta nuestros d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La mayor\u00eda de los pasajes de la Biblia que hablan de la tierra expresan el anhelo de un lugar f\u00e9rtil, donde las personas puedan cultivar, cuidar reba\u00f1os y vivir en paz.\u00a0 Los descendientes de esos primeros seres humanos dieron origen a pueblos que ansiaban la tierra, y muchos de ellos cometieron gran violencia a lo largo de los siglos con el fin de ocuparla y poseerla. No estaban solos, pues los imperios de Alejandro, Roma y Gengis Kan tambi\u00e9n fueron el resultado de la acumulaci\u00f3n de territorios conquistados.\u00a0 Los imperios cristianos de Europa se vieron envueltos en batallas por la tierra durante siglos y, finalmente, enviaron expediciones militares a trav\u00e9s del Mediterr\u00e1neo en un intento por restablecer el dominio cristiano sobre lo que llamaban la Tierra Santa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Los exploradores que partieron de la Europa cristiana en el siglo XV lo hicieron con motivaciones a\u00fan m\u00e1s amplias, en busca de riquezas y tierras abundantemente f\u00e9rtiles.\u00a0 Tambi\u00e9n partieron con autorizaciones religiosas, bulas papales que permit\u00edan e incluso alentaban la subyugaci\u00f3n y la esclavitud permanente de cualquier pueblo no cristiano con el que se topasen, as\u00ed como la expropiaci\u00f3n de cualquier territorio no gobernado por cristianos.[5]  Las autoridades religiosas cristianas occidentales resolvieron las disputas sobre estas conquistas dividiendo entre las distintas naciones europeas los territorios que pod\u00edan reclamarse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Estos mandatos religiosos condujeron a la matanza masiva, la violaci\u00f3n y la esclavitud de los pueblos ind\u00edgenas de las Am\u00e9ricas, as\u00ed como de \u00c1frica, Asia y las islas del Pac\u00edfico, y la trata de esclavos africanos se bas\u00f3 en estos mismos principios.\u00a0 A la muerte, el despojo y la esclavitud les sigui\u00f3 una r\u00e1pida despoblaci\u00f3n como resultado de las enfermedades introducidas y las epidemias. Sin embargo, la muerte y el despojo de tierras y recursos no fueron un hecho aislado que pueda atribuirse \u00fanicamente a las depredaciones de guerreros medievales ignorantes.\u00a0 No se asemejan a las incursiones vikingas en las Islas Brit\u00e1nicas, ni a las antiguas luchas entre tribus vecinas en Europa o \u00c1frica. Estos actos de \u00abdescubrimiento\u00bb han tenido efectos persistentes en las personas marginadas, desplazadas y privadas de sus derechos.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El despojo continuo de los pueblos ind\u00edgenas es el resultado de sistemas legales en todo el mundo \u00abdesarrollado\u00bb que siguen basando la propiedad de la tierra en estos fundamentos religiosos para la ocupaci\u00f3n colonial de hace medio milenio.\u00a0 Estas bases legales, conocidas colectivamente como la Doctrina del Descubrimiento, sustentan las decisiones de EE. UU. sobre qui\u00e9n es due\u00f1o de estas tierras[6]. El despojo de los pueblos originarios sigue causando estragos en la dignidad humana fundamental.\u00a0 Estos principios desmienten la concepci\u00f3n b\u00edblica de que todos los seres humanos reflejan la imagen de Dios, pues quienes han sido expulsados de su tierra natal, han visto sus culturas borradas en gran medida y han sido enviados al exilio, siguen lamentando la p\u00e9rdida de su identidad, sus formas de vida y su territorio.\u00a0 Toda la humanidad deber\u00eda estar de luto, pues nuestras hermanas y hermanos sufren la injusticia de generaciones.  Los pecados de nuestros antepasados recaen sobre los hijos de los pueblos ind\u00edgenas, incluso hasta la s\u00e9ptima generaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No habr\u00e1 paz ni sanaci\u00f3n hasta que nos ocupemos de esa injusticia. Los profetas del antiguo Israel clamaron por justicia cuando se vio amenazada su capacidad de vivir en la tierra que consideraban su hogar.\u00a0 Un jornalero llamado Am\u00f3s desafi\u00f3 a quienes lo rodeaban con la palabra de Dios: \u00abQue la justicia fluya como las aguas, y la rectitud como un arroyo que nunca se seca\u00bb[7]. Donde no hay justicia, no puede haber paz para nadie.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En el contexto norteamericano, los m\u00e1s pobres entre los pobres viven en reservas ind\u00edgenas.\u00a0 La profundidad de la pobreza all\u00ed va de la mano con la pobreza entre los descendientes de los pueblos ind\u00edgenas de \u00c1frica, confinados en guetos, que fueron tra\u00eddos a estas costas como esclavos. Ese tipo de pobreza tambi\u00e9n es frecuente en otras partes del mundo donde los pueblos ind\u00edgenas han sido despose\u00eddos y desplazados.\u00a0 La sanaci\u00f3n no es posible, ni siquiera es imaginable, hasta que se diga la verdad y se enfrente la realidad actual. La dignidad b\u00e1sica y los derechos humanos de los pueblos originarios han sido transgredidos repetidamente, y el resultado es grave: pobreza, destrucci\u00f3n cultural y consecuencias multigeneracionales.\u00a0 El legado de dolor que sigue sin resolverse se manifiesta en tasas de suicidio que se disparan, una desesperanza desenfrenada y una ira profunda. En muchos contextos, esto equivale a un duelo patol\u00f3gico o reprimido, pues cuando falta la esperanza, la sanaci\u00f3n es imposible.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El legado de la dominaci\u00f3n incluye un mal espantoso: la destrucci\u00f3n intencional de fuentes de alimento y centros culturales como las manadas de bisontes de Am\u00e9rica del Norte, la introducci\u00f3n intencional de enfermedades y el envenenamiento de las fuentes de agua, la indiferencia despiadada ante el hambre y la enfermedad, el abuso y la esclavitud de mujeres y ni\u00f1os, el asesinato de quienes tienen el valor de protestar contra el trato inhumano, el despojo reiterado de recursos naturales, tierras y agua, as\u00ed como la gesti\u00f3n y defensa cr\u00f3nicamente inadecuadas por parte del gobierno federal de los derechos y recursos de los pueblos ind\u00edgenas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ha habido algunos destellos de justicia en decisiones que han devuelto los derechos de pesca y caza a los pueblos ind\u00edgenas, y algunas mejoras en los derechos tribales a la autodeterminaci\u00f3n. Se est\u00e1 produciendo un retorno muy peque\u00f1o y lento de los bisontes a la pradera, y los lobos han comenzado a regresar a lugares donde no son cazados de inmediato.\u00a0 Sin embargo, muchas de estas recuperaciones siguen encontrando una en\u00e9rgica resistencia por parte de poderosos intereses comerciales no ind\u00edgenas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hay se\u00f1ales de esperanza en la devoluci\u00f3n de tesoros culturales a sus comunidades de origen, y la Ley de Protecci\u00f3n y Repatriaci\u00f3n de Tumbas de Nativos Americanos[8] est\u00e1 devolviendo restos para un entierro digno. El legado del genocidio cultural se est\u00e1 abordando lentamente a medida que se ense\u00f1an a las nuevas generaciones las tradiciones, los idiomas y las habilidades culturales ind\u00edgenas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La Iglesia Episcopal ha estado presente y ha ejercido su ministerio con los pueblos ind\u00edgenas de Am\u00e9rica del Norte durante varios siglos. Esa historia de acompa\u00f1amiento y solidaridad no ha sido precisamente perfecta, pero seguimos buscando una mayor justicia y una sanaci\u00f3n m\u00e1s profunda.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La relaci\u00f3n de la Iglesia Episcopal con los pueblos ind\u00edgenas de las Am\u00e9ricas se remonta a los primeros colonos ingleses. Recordamos la historia de Manteo, un croatano de lo que hoy es Carolina del Norte. Viaj\u00f3 a Inglaterra en 1584 y ayud\u00f3 a un colega de Sir Walter Raleigh a aprender a hablar algonquino.\u00a0 Regres\u00f3 aqu\u00ed al a\u00f1o siguiente, se convirti\u00f3 en una especie de embajador entre los dos pueblos, fue bautizado y es considerado un santo de esta iglesia[9].<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Los misioneros episcopales han prestado servicio en diversas comunidades y contextos ind\u00edgenas. Henry Benjamin Whipple fue obispo\/a de Minnesota en 1862, y su contundente petici\u00f3n a Abraham Lincoln salv\u00f3 la vida de unos 265 hombres dakota condenados a ser ahorcados el d\u00eda despu\u00e9s de Navidad en Mankato[10].\u00a0 El pueblo dakota lo llamaba \u00abLengua Sincera\u00bb. Hoy en d\u00eda, muchos dakota y lakota forman parte de esta tradici\u00f3n episcopal.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Esta Iglesia se ha mostrado solidaria con los pueblos ind\u00edgenas de Alaska, Haw\u00e1i y el suroeste de Estados Unidos, especialmente con los Din\u00e9 (navajos), as\u00ed como con las comunidades ind\u00edgenas urbanas.\u00a0 La tribu Poarch de los indios creek (en Alabama) logr\u00f3 el reconocimiento federal en la d\u00e9cada de 1980 con la ayuda de los registros de bautismo que mantiene esta Iglesia, la cual tambi\u00e9n colabor\u00f3 en la devoluci\u00f3n de un terreno a la tribu Poarch[11].\u00a0 Un numeroso grupo de ind\u00edgenas en Ecuador busca ser reconocido como comunidades de culto dentro de la tradici\u00f3n episcopal, y contamos con otros miembros y comunidades ind\u00edgenas en Colombia, Venezuela, Honduras y Micronesia. Nuestra presencia hist\u00f3rica en Filipinas comenz\u00f3 con los pueblos ind\u00edgenas igorot de las monta\u00f1as y las tierras altas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La labor de sanaci\u00f3n contin\u00faa en toda la Iglesia Episcopal.  En 1997, el Obispo\/a Presidente Edmond Browning se disculp\u00f3 por las atrocidades que comenzaron con la colonia de Jamestown[12].  Hoy en d\u00eda, nuestra comprensi\u00f3n de la misi\u00f3n ha cambiado.\u00a0 Creemos que la misi\u00f3n de Dios consiste en sanar lo quebrantado en el mundo que nos rodea: las relaciones quebrantadas entre los seres humanos y el Creador, las relaciones quebrantadas entre los pueblos y las relaciones da\u00f1adas entre los seres humanos y el resto de la creaci\u00f3n.\u00a0 Buscamos ser socios en la misi\u00f3n de Dios al proclamar una visi\u00f3n de un mundo sanado; al formar a los cristianos como socios en esa misi\u00f3n; al responder al sufrimiento humano que nos rodea; al revertir la injusticia estructural y sist\u00e9mica; y al cuidar este jard\u00edn terrenal[13].\u00a0 Nos asociamos con todos y cada uno de quienes comparten una visi\u00f3n com\u00fan de sanaci\u00f3n, sean episcopales, cristianos o no.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El trabajo con los pueblos ind\u00edgenas en los \u00faltimos a\u00f1os se ha centrado intensamente en temas como la pobreza y las consecuencias generacionales de la destrucci\u00f3n cultural, la realidad de los \u00abdesiertos alimentarios\u00bb y las tasas de diabetes en las reservas, el desempleo y la falta de recursos educativos, as\u00ed como la realidad persistente del racismo y la exclusi\u00f3n en la sociedad en general[14].\u00a0 El trabajo misionero y de desarrollo en las comunidades nativas se dirige a nivel local, valorando los dones y recursos ya presentes[15], y avanza hacia una visi\u00f3n de una comunidad sanada.\u00a0 Nos asociamos con White Bison en la organizaci\u00f3n comunitaria que desarrolla programas de capacitaci\u00f3n para la sanaci\u00f3n comunitaria[16]. Se trata de un avance hist\u00f3rico, la primera asociaci\u00f3n de este tipo entre una organizaci\u00f3n tradicional sin fines de lucro de los nativos americanos y la Iglesia Episcopal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Esta Iglesia ha trabajado para aliviar la injusticia sist\u00e9mica y estructural de muchas maneras, y nuestro rechazo a la Doctrina del Descubrimiento en 2009 es un ejemplo reciente[17].\u00a0 Desde al menos 1976, nuestro trabajo de defensa ha incluido el apoyo a las reclamaciones territoriales de las Primeras Naciones en Canad\u00e1, la gesti\u00f3n ante el gobierno de EE. UU. para mejorar la atenci\u00f3n m\u00e9dica, la libertad religiosa, la preservaci\u00f3n de los lugares de entierro y la repatriaci\u00f3n de restos y recursos culturales, un mayor reconocimiento federal de las tribus y un examen de conciencia cr\u00edtico del gobierno federal en torno a los derechos de los nativos americanos.\u00a0 Hemos afirmado y reafirmado nuestro deseo de fortalecer las relaciones con los pueblos ind\u00edgenas al recordar el pasado, reconocer las carencias y los dones en nuestras relaciones hist\u00f3ricas y actuales, y seguir trabajando en pro de la sanaci\u00f3n[18]. Actualmente estamos abogando por la renovaci\u00f3n de la Ley contra la Violencia hacia las Mujeres, con disposiciones que afectan directamente a las mujeres ind\u00edgenas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El trabajo de esta Iglesia en torno a la Doctrina del Descubrimiento se centra en la educaci\u00f3n, el desmantelamiento de las estructuras y pol\u00edticas basadas en ese antiguo mal, el apoyo a la Declaraci\u00f3n de la Organizaci\u00f3n de Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Ind\u00edgenas[19] y el llamado a los gobiernos de todo el mundo para que respalden la libre determinaci\u00f3n de los pueblos ind\u00edgenas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Buscamos abordar la necesidad de sanaci\u00f3n en todos los \u00e1mbitos de la sociedad, y nos solidarizamos con los pueblos ind\u00edgenas de todo el mundo para reconocer y abordar el legado de la ocupaci\u00f3n colonial y las pol\u00edticas de dominaci\u00f3n.\u00a0 Nuestra herencia cristiana nos ha ense\u00f1ado que una comunidad sanada y en paz solo es posible cuando hay justicia para todos los pueblos. Buscamos construir esa comunidad amada que pueda ser un hogar sagrado para toda la creaci\u00f3n, una sociedad de relaciones justas.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero ahora, en Jesucristo, ustedes que antes estaban lejos han sido acercados por la sangre de Jesucristo.\u00a0 Porque \u00e9l es nuestra paz; en su carne ha hecho de ambos grupos uno solo y ha derribado el muro divisorio, es decir, la hostilidad entre nosotros\u2026 y pudiera reconciliar a ambos grupos con Dios en un solo cuerpo por medio de la cruz, dando as\u00ed muerte a esa hostilidad por medio de ella.\u00a0 As\u00ed que vino y proclam\u00f3 la paz a ustedes que estaban lejos y la paz a los que estaban cerca\u2026  As\u00ed que ya no son extranjeros ni forasteros, sino ciudadanos junto con los santos y tambi\u00e9n miembros de la familia de Dios<strong>[20]<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Oramos para que Dios nos d\u00e9 la fuerza y el valor para realizar esta labor juntos por el bien de todas nuestras relaciones, con la convicci\u00f3n de que Jesucristo pone fin a la hostilidad y une a quienes antes estaban divididos.<br><br><strong>El Rvdmo. Katharine Jefferts Schori<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Obispo\/a Presidente y Primado\/a<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>la Iglesia Episcopal<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abBuscamos atender la necesidad de sanaci\u00f3n en todos los \u00e1mbitos de la sociedad, y nos solidarizamos con los pueblos ind\u00edgenas de todo el mundo para reconocer y abordar el legado de la ocupaci\u00f3n colonial y las pol\u00edticas de dominaci\u00f3n\u00bb, afirma la obispa presidente de la Iglesia Episcopal, Katharine Jefferts Schori, en su carta pastoral sobre&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_tec_requires_first_save":true,"_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_EventAllDay":false,"_EventTimezone":"","_EventStartDate":"","_EventEndDate":"","_EventStartDateUTC":"","_EventEndDateUTC":"","_EventShowMap":false,"_EventShowMapLink":false,"_EventURL":"","_EventCost":"","_EventCostDescription":"","_EventCurrencySymbol":"","_EventCurrencyCode":"","_EventCurrencyPosition":"","_EventDateTimeSeparator":"","_EventTimeRangeSeparator":"","_EventOrganizerID":[],"_EventVenueID":[],"_OrganizerEmail":"","_OrganizerPhone":"","_OrganizerWebsite":"","_VenueAddress":"","_VenueCity":"","_VenueCountry":"","_VenueProvince":"","_VenueState":"","_VenueZip":"","_VenuePhone":"","_VenueURL":"","_VenueStateProvince":"","_VenueLat":"","_VenueLng":"","_VenueShowMap":false,"_VenueShowMapLink":false,"_tribe_blocks_recurrence_rules":"","_tribe_blocks_recurrence_description":"","_tribe_blocks_recurrence_exclusions":"","_kad_post_transparent":"","_kad_post_title":"","_kad_post_layout":"","_kad_post_sidebar_id":"","_kad_post_content_style":"","_kad_post_vertical_padding":"","_kad_post_feature":"","_kad_post_feature_position":"","_kad_post_header":false,"_kad_post_footer":false,"_kad_post_classname":"","ep_exclude_from_search":false,"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[480],"tags":[],"class_list":["post-3480706","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"acf":[],"taxonomy_info":{"category":[{"value":480,"label":"Sin categorizar"}]},"featured_image_src_large":false,"author_info":{"display_name":"Jeremy Tackett","author_link":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/author\/jtackett\/"},"comment_info":0,"category_info":[{"term_id":480,"name":"Sin categorizar","slug":"sin-categorizar","term_group":0,"term_taxonomy_id":480,"taxonomy":"category","description":"","parent":0,"count":71,"filter":"raw","cat_ID":480,"category_count":71,"category_description":"","cat_name":"Sin categorizar","category_nicename":"sin-categorizar","category_parent":0}],"tag_info":false,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3480706","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3480706"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3480706\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3480708,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3480706\/revisions\/3480708"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3480706"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3480706"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3480706"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}