{"id":3285432,"date":"2025-02-02T16:15:24","date_gmt":"2025-02-02T21:15:24","guid":{"rendered":"https:\/\/tec-prod-copy.invalid\/?pa_migration=328543&amp;lang=es"},"modified":"2025-02-02T16:15:24","modified_gmt":"2025-02-02T21:15:24","slug":"presiding-bishop-sean-rowes-sermon-at-washington-national-cathedral-es","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/source\/public-affairs\/presiding-bishop-sean-rowes-sermon-at-washington-national-cathedral-es\/","title":{"rendered":"Serm\u00f3n del obispo primado Sean Rowe en la Catedral Nacional de Washington"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"h-sermon-del-obispo-primado-sean-rowe-en-la-catedral-nacional-de-washington\"><strong>Serm\u00f3n del obispo primado Sean Rowe en la<\/strong> <strong>Catedral Nacional de Washington<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Sean Rowe, Obispo Primado de la Iglesia Episcopal, predic\u00f3 este serm\u00f3n durante una eucarist\u00eda el 2 de febrero en la Catedral Nacional de Washington para celebrar la Fiesta de la Presentaci\u00f3n del Se\u00f1or. El oficio tambi\u00e9n incluy\u00f3 la entronizaci\u00f3n ceremonial del obispo Rowe, una liturgia del <\/em>Ritual para ocasiones especiales<em>. A continuaci\u00f3n se muestra una transcripci\u00f3n ligeramente editada del serm\u00f3n, basado en Lucas 2:22-40.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Siga el oficio completo en el <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=XrKQ-cbT2uc&amp;list=PL1nLVw6M_fPhmepFiAk9ULTPuHkwHJreN\">Canal de YouTube<\/a> de la Catedral Nacional de Washington. La liturgia de la entronizaci\u00f3n comienza alrededor del minuto 19. El serm\u00f3n comienza alrededor del minuto 54.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este ni\u00f1o est\u00e1 destinado para ca\u00edda y elevaci\u00f3n de muchos. Am\u00e9n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed que aqu\u00ed estamos en esta Fiesta de la Presentaci\u00f3n. Podr\u00edan imaginar esta escena conmigo, un templo del siglo primero que era ca\u00f3tico, un mercado con vendedores, ganado y cambistas (\u00bfrecuerdan a los cambistas?) y toda clase y condiciones de personas reunidas en ese lugar adorando a Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entran Mar\u00eda y Jos\u00e9, jud\u00edos devotos de Nazaret. Han venido para el rito de la purificaci\u00f3n y para la presentaci\u00f3n de su hijo. La purificaci\u00f3n de Mar\u00eda&#8230; esa es otra historia. Ese es otro serm\u00f3n para otro d\u00eda. Uno digno de ser predicado. Pero en este caso, hoy se nos recuerda que Jes\u00fas nace en el pueblo de Israel, a quien est\u00e1 dirigida la profec\u00eda de Sime\u00f3n esta ma\u00f1ana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es una escena ruidosa e impredecible. Est\u00e1n llevando un ni\u00f1o a la iglesia como muchos lo hacen y como muchos de nosotros lo hemos experimentado. Sabemos c\u00f3mo puede ser eso. Este ni\u00f1o ven\u00eda a este lugar y en este momento, y era un ni\u00f1o como otro cualquiera y como ning\u00fan otro. Adem\u00e1s, hab\u00eda aves que manipular, y eso no pudo haber hecho la situaci\u00f3n m\u00e1s f\u00e1cil, al menos desde mi perspectiva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces, en esta escena, aparecen Sime\u00f3n y Ana. Todos conocemos a Sime\u00f3n y Ana porque Sime\u00f3n y Ana son parte de nuestras vidas, probablemente en las congregaciones a las que asistimos o en los lugares que nos resultan importantes. Siempre est\u00e1n ah\u00ed. Estas son las personas que han dado su vida fielmente a la Iglesia o a lo que sea. Estas son las personas que han existido. Siempre est\u00e1n ah\u00ed, siempre est\u00e1n ah\u00ed y han sido viejos toda tu vida. En este d\u00eda, vienen a contar las historias porque estas son las personas que las cuentan incluso cuando nadie quiere escucharlas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero en este d\u00eda, Sime\u00f3n y Ana pusieron patas arriba el mundo de Mar\u00eda y Jos\u00e9, y nos hacen vislumbrar un mundo muy diferente del que hemos vivido o del que esperamos. Sime\u00f3n les dice a estos dos campesinos de Galilea, a estos dos jud\u00edos fieles que han cumplido con sus obligaciones religiosas, que ahora puede morir porque ha visto al Mes\u00edas. Ha visto al Salvador. Estas palabras que nos imparte: \u00abSe\u00f1or, ahora has liberado a tu siervo para que se vaya en paz como lo prometiste, porque mis ojos han visto al Salvador\u00bb \u2014estas son palabras que asumimos y que nos llevar\u00e1n a la tumba y al cielo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sime\u00f3n proclama que este ni\u00f1o es el salvador de todos los pueblos, una revelaci\u00f3n para el mundo, y que la divisi\u00f3n entre gentiles y jud\u00edos tan poderosa en la pol\u00edtica, en la econom\u00eda del momento, ha desaparecido en un instante. Sime\u00f3n les ofrece una visi\u00f3n de otro camino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Escritura nos dice que esta madre y este padre quedaron asombrados por sus palabras. Eso siempre me deja perplejo. Quiero decir, estoy seguro de que es muy importante que te digan que tu hijo es el salvador del mundo, pero crees que ya se habr\u00edan dado cuenta, despu\u00e9s de los magos y Egipto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero Sime\u00f3n no se detiene ah\u00ed. \u00c9l dobla su apuesta. Realmente no pueden culparlo. Acaba de decirle a Dios que est\u00e1 listo para regresar a una gloria mayor, entonces, \u00bfqu\u00e9 tiene que perder? \u00c9l dice que este ni\u00f1o est\u00e1 destinado a la ca\u00edda y a la elevaci\u00f3n de muchos en Israel, y a ser una se\u00f1al que enfrentar\u00e1 oposici\u00f3n para que los pensamientos \u00edntimos de muchos sean revelados. No s\u00e9 ustedes, todo el asunto de los pensamientos \u00edntimos que se revelan no es consolador. Pero este ni\u00f1o est\u00e1 destinado para la ca\u00edda y la elevaci\u00f3n, no para la elevaci\u00f3n y la ca\u00edda; la ca\u00edda y la elevaci\u00f3n de muchos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y luego, en caso de que no le crey\u00e9ramos a Sime\u00f3n, aparece Anna, un anticipo de las mujeres en la tumba que ser\u00e1n las primeras en proclamar que Cristo ha resucitado. Ella es la \u00fanica mujer en el Nuevo Testamento nombrada profetisa, y a todos los que puede encontrar en el templo ese d\u00eda, les dice que este ni\u00f1o es la redenci\u00f3n de Israel.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos dos ancianos contaron toda la historia. Este ni\u00f1o est\u00e1 destinado a caer y levantarse. Lucas escribe este Evangelio despu\u00e9s de la ca\u00edda del templo, ese lugar del que se habla, que ha sido destruido. Est\u00e1n bajo una tiran\u00eda, en conflicto. El gobierno imperial ha recrudecido la opresi\u00f3n y la desigualdad de la \u00e9poca. E incluso las personas en la nueva Iglesia que se ha formado no se llevan bien entre s\u00ed. \u00a1Asombroso!.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Mes\u00edas no ha regresado, la liberaci\u00f3n y la justicia parec\u00edan muy lejanas. Lucas escribe a personas que ya han experimentado la ca\u00edda, y les dice que este ni\u00f1o, este que ha venido y hace la ofrenda de los pobres, dos t\u00f3rtolas, este pobre ni\u00f1o nacido en un lugar apartado de padres campesinos, ser\u00e1 la redenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jes\u00fas invierte todo lo que los lectores del Evangelio de Lucas han conocido. De ahora en adelante, la cruz precede a la resurrecci\u00f3n. La muerte viene antes de la elevaci\u00f3n. Los \u00faltimos ser\u00e1n los primeros. Este ni\u00f1ito presentado en el Templo provoca la ca\u00edda y la elevaci\u00f3n de muchos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la actualidad, Dios a\u00fan nos llama a vivir en este orden mundial a contracorriente; y al igual que los disc\u00edpulos a veces despistados con quienes viajaremos m\u00e1s adelante en los Evangelios, luchamos por encontrarle sentido a lo que todo eso significa porque estamos acosados \u200b\u200bpor los poderes y principados del mundo que no lo ven de la manera en que lo ve Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los reyes y gobernantes de la \u00e9poca nos dicen que los ricos ser\u00e1n los primeros. Que de alg\u00fan modo la compasi\u00f3n es debilidad. Esa lealtad a los partidos pol\u00edticos (y aqu\u00ed me refiero a uno o a todos ellos) es de alguna manera primordial. Que las diferencias de raza, clase, identidad de g\u00e9nero y sexualidad humana son divisiones que de alguna manera deben separarnos, y que debemos considerar a los migrantes, a los forasteros y a aquellos entre nosotros a quienes no entendemos, con miedo y con desprecio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero esas divisiones no son de Dios. No se trata de las divisiones de un reino de las que habla Jes\u00fas, de una especie de inversi\u00f3n, el que predicen Sime\u00f3n y Ana. En ese reino de Dios, los mansos heredar\u00e1n la tierra. Los \u00faltimos ser\u00e1n los primeros. Los misericordiosos recibir\u00e1n misericordia y los cautivos ser\u00e1n liberados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este orden mundial, la ca\u00edda viene antes que la elevaci\u00f3n. En el reino de Dios, los inmigrantes y refugiados, las personas transg\u00e9nero, los pobres y los marginados no est\u00e1n solos y temerosos en los m\u00e1rgenes. Est\u00e1n en el centro de la historia del Evangelio. As\u00ed que los l\u00edmites no s\u00f3lo se ampl\u00edan, la historia simplemente no se ampl\u00eda para incluir a todas las personas. Los que han sido considerados en los m\u00e1rgenes est\u00e1n en el centro. Son los portadores de la salvaci\u00f3n del mundo. Sus luchas nos revelan el reino de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este reino del que habla Jes\u00fas est\u00e1 patas arriba. Es al rev\u00e9s. Est\u00e1 invertido. Es contracultural. Es otra forma de ser y vivir en un mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este nuevo reino, el poder de Dios se manifiesta en que los padres hacen una ofrenda modesta por su hijito. En la mujer del pozo. En el leproso que viene a ser curado. En las mujeres en la tumba. Estas son las mismas personas que Jes\u00fas se\u00f1ala como iconos de lo santo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Amigos, vivimos en un mundo en el que el enemigo est\u00e1 obligado y decidido a sembrar divisi\u00f3n entre nosotros, a hacernos olvidar qui\u00e9nes somos y a qu\u00e9 reino pertenecemos. Dios no vino entre nosotros como un hombre fuerte. Dios vino entre nosotros primero como ni\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con demasiada facilidad nos enfrentamos unos a otros, sucumbiendo a nuestra necesidad de considerar a las personas como ajenas. Nos seduce un mundo que proclama nuestro m\u00e9rito, y nuestro valor tiene que venir a expensas de alguien m\u00e1s. Olvidamos que una vez fuimos extra\u00f1os en una tierra extra\u00f1a y no amamos a nuestros hermanos que fueron creados por Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero debido a esta tendencia a olvidar, necesitamos que el lugar en el que nos reunimos sea recordado y recordar. Necesitamos a nuestra comunidad cristiana, semana tras semana. Para recordar qui\u00e9nes somos necesitamos escuchar la historia de ancianos como Sime\u00f3n y Ana. Necesitamos saludar con un signo de paz a quienes votaron por el candidato que no pod\u00edamos tolerar. Y estar en la fila de la comuni\u00f3n junto a personas que no viven como nosotros, ni se parecen a nosotros, ni siquiera aman como nosotros. Encontramos el rostro de Cristo en los m\u00e1s vulnerables de nuestras comunidades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El objetivo de esta instituci\u00f3n \u2014esta magn\u00edfica catedral nuestra, nuestras modestas iglesias rurales, la famosa estructura en A de la Iglesia Episcopal con muebles claros; nuestra oficina en el centro de Manhattan, a la que yo llamo arquitectura mediocre de mediados de siglo\u2014 necesitamos estos lugares para recordarnos que somos los primeros ciudadanos del reino de Dios. El objetivo de la comunidad, particularmente en estos tiempos conflictivos, es alejarnos del mal que hemos hecho y del mal hecho en nuestro nombre. Y volver hacia aquel que Jes\u00fas trajo de los m\u00e1rgenes al centro, de regreso los unos a los otros, de regreso al Cristo resucitado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este es el reino de Dios, el que Jes\u00fas proclama. Este es el que est\u00e1 al rev\u00e9s. \u00c9ste es aquel en el que las personas que se encuentran al borde est\u00e1n en el centro y donde encontramos a Cristo en todas las personas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay una antigua par\u00e1bola de predicaci\u00f3n sobre un monasterio, un lugar muy famoso, muy lejano, remoto, un lugar al que mucha gente sol\u00eda acudir en busca de milagros, se\u00f1ales, prodigios y sanidades, y sobre todo, de la paz de Dios, que excede a todo entendimiento. Pero atraves\u00f3 tiempos dif\u00edciles. La gente empez\u00f3 a discutir entre s\u00ed, como solemos hacer, y al cabo de un tiempo la gente dej\u00f3 de acudir. Dejaron de recibir nuevas vocaciones en ese lugar. Ya no era un sitio pujante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y el abad del monasterio empez\u00f3 a preocuparse por lo que suceder\u00eda, empez\u00f3 a desesperarse por c\u00f3mo ser\u00eda. Y decidi\u00f3 que no le quedaba m\u00e1s remedio que abandonar aquel lugar por un tiempo e ir a buscar a un rabino que rezaba en solitario, no lejos del monasterio. Y sali\u00f3 a ver al rabino, se sent\u00f3 y llor\u00f3. Y le dijo: \u00abNo s\u00e9 qu\u00e9 hacer\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y el rabino simplemente tom\u00f3 sus manos y dijo: \u00abOraremos\u00bb. Y el rabino or\u00f3 y le dijo: \u00abLo siento. No tengo ning\u00fan consejo que darte, pero s\u00ed tengo esta palabra de Dios para que la lleves a tu pueblo. Ll\u00e9vala a tu comunidad\u00bb. Y agreg\u00f3: \u00abDile a tu pueblo que uno de ustedes es el Mes\u00edas, que Cristo est\u00e1 entre vosotros\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El abad se levanta, se aleja y piensa: \u00abEst\u00e1 bien, seguramente yo no. Y no es Bob\u00bb. Parte del problema. Regresa al monasterio, re\u00fane a los monjes y les dice: \u00abTengo unas palabras para ustedes, del rabino\u00bb. Y les dijo: \u00abPodr\u00e9 compartir esto con ustedes una vez y luego continuaremos con nuestros asuntos. Uno de nosotros es el Mes\u00edas. Cristo est\u00e1 entre nosotros\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y empezaron a mirarse de otra manera. Su marco de referencia cambi\u00f3. \u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda si mutuamente vi\u00e9ramos a Cristo en el otro? \u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda si entendi\u00e9ramos lo que esto significa realmente? Que Cristo est\u00e1 entre nosotros, que es uno de nosotros, todos juntos en este reino invertido, puesto patas arriba y hecho para la sanaci\u00f3n y la plenitud del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Am\u00e9n.<\/p>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Serm\u00f3n del obispo primado Sean Rowe en la Catedral Nacional de Washington Sean Rowe, Obispo Primado de la Iglesia Episcopal, predic\u00f3 este serm\u00f3n durante una eucarist\u00eda el 2 de febrero en la Catedral Nacional de Washington para celebrar la Fiesta de la Presentaci\u00f3n del Se\u00f1or. 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