{"id":3471599,"date":"2026-07-08T10:43:55","date_gmt":"2026-07-08T14:43:55","guid":{"rendered":""},"modified":"2026-07-08T11:08:49","modified_gmt":"2026-07-08T15:08:49","slug":"estudio-biblico-propio-11-a-19-de-julio-de-2026","status":"publish","type":"bible_study","link":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/bible_study\/estudio-biblico-propio-11-a-19-de-julio-de-2026\/","title":{"rendered":"Estudio B\u00edblico: Propio 11 (A) \u2013 19 de julio de 2026"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>LCR:\u00a0<\/strong><a href=\"https:\/\/lectionary-staging.dfms.org\/lectionary-post\/76?date=2026-07-19&amp;year=Year%20A%20%2F%20II\">G\u00e9nesis 28:10-19a; Salmo 139:1-11, 22-23 o Sabidur\u00eda 12:13, 16-19 o Isa\u00edas 44:6-8; Salmo 86:11-17; Romanos 8:12-25;\u00a0<strong>Mateo 13:24-30, 36-43<\/strong><\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Oraci\u00f3n inicial |&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dios de poder, manantial de sabidur\u00eda: t\u00fa sabes ya lo que necesitamos antes de que, en nuestra ignorancia, te lo pidamos: Ten compasi\u00f3n al ver nuestras flaquezas y danos, por tu gracia, lo que en nuestra indignidad y ceguera ni merecemos ni esperamos; por la dignidad de Jesucristo nuestro Se\u00f1or, que contigo y el Esp\u00edritu Santo vive y reina, un solo Dios, ahora y siempre. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Contexto |&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El autor del Evangelio de Mateo utiliza par\u00e1bolas para profundizar la fe de los seguidores de Jes\u00fas. Ejemplos familiares \u2014im\u00e1genes tomadas de la agricultura y las tareas dom\u00e9sticas, como cultivar trigo y hornear pan\u2014 se relatan de maneras inesperadas para revelar el contraste entre los sistemas del mundo y el reino de Dios. Las par\u00e1bolas no pretenden ser directrices estrictas sobre qu\u00e9 hacer o qu\u00e9 no hacer. M\u00e1s bien son invitaciones a encontrar a Dios de maneras sorprendentes, aunque familiares. El tiempo ordinario, el largo per\u00edodo entre las fiestas de Pentecost\u00e9s y Adviento, ofrece la oportunidad de encontrarse con Dios de maneras nuevas y sorprendentes al abordar las pr\u00e1cticas cotidianas con curiosidad y apertura.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La par\u00e1bola del trigo y la ciza\u00f1a emplea un lenguaje de amos y esclavos que a muchos lectores contempor\u00e1neos les puede resultar problem\u00e1tico. Un acercamiento responsable a las Escrituras reconoce esta dificultad en lugar de ignorarla. Para algunas personas y grupos, puede resultar significativo abordar el tema directamente, se\u00f1alando las formas en que los pasajes b\u00edblicos que utilizan este lenguaje han sido mal utilizados para justificar la opresi\u00f3n y la deshumanizaci\u00f3n. La primera pregunta de debate que aparece a continuaci\u00f3n es un intento de iniciar ese tipo de discusi\u00f3n. Otros pueden considerar que traducciones alternativas, como \u00abpropietario\u00bb y \u00abtrabajadores\u00bb, hacen que la par\u00e1bola sea m\u00e1s accesible. Otros, en cambio, pueden considerar que el da\u00f1o causado por el uso de estos textos como arma crea una barrera que dificulta un acercamiento significativo a la par\u00e1bola.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todas las respuestas son v\u00e1lidas. Dios nos invita a trav\u00e9s de una variedad de experiencias, textos, personas y comunidades. Nuestro acercamiento aut\u00e9ntico a los textos de las Sagradas Escrituras es un sello distintivo de la vida cristiana, incluso cuando ese acercamiento supone un desaf\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Reflexi\u00f3n teol\u00f3gica |&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al analizar esta par\u00e1bola, pensemos primero en el significado de las malezas. Una maleza podr\u00eda definirse, de manera muy sencilla, como una planta que est\u00e1 fuera de lugar. Ahora bien, hay que admitir que esa es una definici\u00f3n inofensiva para algo que todo jardinero y agricultor sabe que es un adversario persistente. Las malezas no son simplemente un inconveniente; exigen tiempo, trabajo y recursos, y controlarlas puede requerir tanto esfuerzo como el cuidado que se le da al cultivo mismo. Antes de sembrar la primera semilla, un cultivador prudente ya ha anticipado la llegada de las malezas, porque sabe que estas son una certeza, no una anomal\u00eda. Ignorar la realidad de las malezas es poner en peligro la cosecha.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las malezas compiten por los recursos limitados de espacio, agua, nutrientes y luz solar. A diferencia de las plantas cultivadas, que a menudo requieren un cuidado minucioso, las malezas son notablemente resistentes: soportan la sequ\u00eda, se abren paso a trav\u00e9s del suelo compactado y florecen en lugares donde casi nada m\u00e1s podr\u00eda sobrevivir. Su presencia es costosa e implacable, lo que obliga al agricultor a un constante equilibrio entre atender el cultivo y, al mismo tiempo, manejar la amenaza de lo que crece a su lado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Teniendo en cuenta esta realidad, la reacci\u00f3n de los siervos en la par\u00e1bola de Mateo parece razonable y responsable. Su instinto al descubrir las malezas es arrancarlas para proteger el cultivo de trigo. Parece ser lo que har\u00eda cualquier agricultor diligente. Pero antes de actuar, consultan al due\u00f1o, solo para descubrir que sus instintos no coinciden con la forma en que este due\u00f1o administra su campo. El reino de los cielos no funciona seg\u00fan los supuestos de la prudencia humana. La par\u00e1bola, como suele ocurrir con ellas, subvierte las expectativas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al due\u00f1o del campo de la par\u00e1bola, aun siendo quien sembr\u00f3 la buena semilla, no le preocupa el informe de los siervos. Ni la presencia de la maleza ni las acciones del enemigo que la sembr\u00f3 provocan en \u00e9l un sentido de urgencia. El \u00fanico peligro para la cosecha radica en la intervenci\u00f3n prematura de los siervos, quienes, en su af\u00e1n por proteger el trigo, no reconocen el riesgo que representan sus acciones. En cambio, el sabio due\u00f1o toma el control total y la responsabilidad de la cosecha de trigo, demostrando ser un administrador confiable y fiel en el momento de la cosecha.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La l\u00f3gica de la escasez que rige los campos agr\u00edcolas comunes queda invalidada por esta par\u00e1bola. En el campo de este amo, aunque la maleza plantada a escondidas crezca junto al trigo, en \u00faltima instancia no le priva de lo que necesita para prosperar ni amenaza la integridad de la cosecha. El campo del Hijo del Hombre se caracteriza por la suficiencia. Esta es una visi\u00f3n de una econom\u00eda de abundancia ilimitada, no de escasez ni de competencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta par\u00e1bola va m\u00e1s all\u00e1 de nuestros campos para abordar el problema m\u00e1s profundo y persistente de la presencia del mal en el mundo. Al igual que la maleza sembrada al amparo de la oscuridad, el mal aparece como una intrusi\u00f3n inexplicable, indeseada y, a veces, descontrolada: una amenaza para la buena creaci\u00f3n de Dios. Su presencia plantea las mismas preguntas dif\u00edciles que los siervos le hicieron al due\u00f1o: \u00bfPor qu\u00e9 permite Dios que el mal persista? \u00bfLa presencia del mal implica que Dios es d\u00e9bil, indiferente o est\u00e1 ausente? \u00bfNo deber\u00edan los cristianos tener la tarea de arrancar de ra\u00edz el mal?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La explicaci\u00f3n de la par\u00e1bola replantea estas preguntas, en lugar de negarlas. La revelaci\u00f3n que hace Jes\u00fas de la identidad de los disc\u00edpulos en la par\u00e1bola es sorprendentemente humilde. Los disc\u00edpulos no representan al due\u00f1o; ni siquiera a los siervos. Est\u00e1n representados por las semillas sembradas en el campo. Los oyentes y lectores tambi\u00e9n son la buena semilla de trigo: sembrada, sustentada y protegida por el amo. La conclusi\u00f3n de la par\u00e1bola no nos da permiso para hacer la vista gorda ante la presencia del mal. M\u00e1s bien, promete que el momento del juicio y la separaci\u00f3n llegar\u00e1 en el momento oportuno de Dios, al t\u00e9rmino de la cosecha.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Preguntas para la reflexi\u00f3n |&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Reconociendo que el lenguaje de \u00abamo y siervo\u00bb de esta par\u00e1bola puede resultar problem\u00e1tico para muchos lectores, f\u00edjate en los atributos y las acciones del amo en el texto. \u00bfQu\u00e9 revela este pasaje sobre el poder en el reino de Dios?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfD\u00f3nde a tu alrededor encuentras evidencia de la abundante suficiencia de Dios, incluso junto a la presencia real del mal?\u00a0<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfDe qu\u00e9 manera te desaf\u00eda esta par\u00e1bola? \u00bfEn qu\u00e9 aspectos te invita a ampliar tu tolerancia hacia la \u00abciza\u00f1a\u00bb que crece entre el trigo de nuestro mundo y del tuyo?<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La fe en la pr\u00e1ctica |<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta par\u00e1bola nos ofrece el don de la libertad al invitarnos a resistir el impulso de \u00abarrancar las malas hierbas\u00bb de nuestras vidas y de nuestro mundo. Cuando te enfrentes a una situaci\u00f3n que te provoque el impulso de juzgar, controlar o corregir, haz una pausa antes de actuar y reza para que Dios te conceda la sabidur\u00eda necesaria para discernir entre lo que es tu acci\u00f3n fiel y lo que es responsabilidad de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>Ellen Huckabay<\/em><\/strong><em>, de la Di\u00f3cesis de la Costa Central del Golfo, es estudiante de \u00faltimo a\u00f1o de la Maestr\u00eda en Teolog\u00eda en el Seminario Teol\u00f3gico Episcopal del Suroeste, en Austin, Texas, donde sigue la trayectoria hacia la ordenaci\u00f3n. Est\u00e1 casada con George y juntos tienen un hijo, Will. Actualmente, Ellen est\u00e1 discerniendo un llamado al ministerio parroquial y aporta un profundo compromiso con la atenci\u00f3n pastoral y el trabajo de alcance comunitario.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-16b0be4a-909b-4809-b98b-e53016bd3e2c\" href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Propio-11A-estudio-biblico.docx\">Word &#8211; Propio 11A estudio b\u00edblico<\/a><a href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Propio-11A-estudio-biblico.docx\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-16b0be4a-909b-4809-b98b-e53016bd3e2c\">Descargar<\/a><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-f689e4c1-fa00-49c6-b750-eb32b50f628e\" href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Propio-11A-estudio-biblico.pdf\">PDF &#8211; Propio 11A estudio b\u00edblico<\/a><a href=\"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Propio-11A-estudio-biblico.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-f689e4c1-fa00-49c6-b750-eb32b50f628e\">Descargar<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LCR:\u00a0G\u00e9nesis 28:10-19a; Salmo 139:1-11, 22-23 o Sabidur\u00eda 12:13, 16-19 o Isa\u00edas 44:6-8; Salmo 86:11-17; Romanos 8:12-25;\u00a0Mateo 13:24-30, 36-43 Oraci\u00f3n inicial |&nbsp; Dios de poder, manantial de sabidur\u00eda: t\u00fa sabes ya lo que necesitamos antes de que, en nuestra ignorancia, te lo pidamos: Ten compasi\u00f3n al ver nuestras flaquezas y danos, por tu gracia, lo que&#8230;<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_tec_requires_first_save":true,"_kad_blocks_custom_css":"","_kad_blocks_head_custom_js":"","_kad_blocks_body_custom_js":"","_kad_blocks_footer_custom_js":"","_EventAllDay":false,"_EventTimezone":"","_EventStartDate":"","_EventEndDate":"","_EventStartDateUTC":"","_EventEndDateUTC":"","_EventShowMap":false,"_EventShowMapLink":false,"_EventURL":"","_EventCost":"","_EventCostDescription":"","_EventCurrencySymbol":"","_EventCurrencyCode":"","_EventCurrencyPosition":"","_EventDateTimeSeparator":"","_EventTimeRangeSeparator":"","_EventOrganizerID":[],"_EventVenueID":[],"_OrganizerEmail":"","_OrganizerPhone":"","_OrganizerWebsite":"","_VenueAddress":"","_VenueCity":"","_VenueCountry":"","_VenueProvince":"","_VenueState":"","_VenueZip":"","_VenuePhone":"","_VenueURL":"","_VenueStateProvince":"","_VenueLat":"","_VenueLng":"","_VenueShowMap":false,"_VenueShowMapLink":false,"_tribe_blocks_recurrence_rules":"","_tribe_blocks_recurrence_description":"","_tribe_blocks_recurrence_exclusions":"","_kad_post_transparent":"","_kad_post_title":"","_kad_post_layout":"","_kad_post_sidebar_id":"","_kad_post_content_style":"","_kad_post_vertical_padding":"","_kad_post_feature":"","_kad_post_feature_position":"","_kad_post_header":false,"_kad_post_footer":false,"_kad_post_classname":"","ep_exclude_from_search":false,"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[23,52,33],"tags":[392],"class_list":["post-3471599","bible_study","type-bible_study","status-publish","hentry","category-bible-studies","category-sermons-that-work","category-the-season-after-pentecost","tag-propio-11a"],"acf":[],"taxonomy_info":{"category":[{"value":23,"label":"Bible Studies"},{"value":52,"label":"Sermons That Work"},{"value":33,"label":"The Season After Pentecost"}],"post_tag":[{"value":392,"label":"Propio 11A"}]},"featured_image_src_large":false,"author_info":[],"comment_info":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/bible_study\/3471599","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/bible_study"}],"about":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/bible_study"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/bible_study\/3471599\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3471603,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/bible_study\/3471599\/revisions\/3471603"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3471599"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3471599"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/staging.episcopalchurch.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3471599"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}