Oraciones semanales relacionadas con el testimonio público – 12 de junio

Si Dios no fuera mi socorro,
ya habitaría yo en el reino del silencio.
Cuando decía « mi pie resbala »,
tu amor, Señor, fue mi sustento.
En medio de mis ansiedades,
tu consuelo me deleita. (Salmo 94:17-19)

Acompáñenos cada semana mientras compartimos nuevas oraciones por las personas más vulnerables entre nosotros, por quienes afrontan desafíos, miedos y amenazas. Recordaremos muchos de los daños que se están produciendo y reconoceremos lo que se está eliminando, perdiendo o poniendo en peligro.

Estas oraciones no sustituyen a la acción; su propósito es, más bien, ofrecer un espacio para el arraigo y el discernimiento mientras intentamos sostenernos mutuamente en el amor y a la manera de Cristo.

Únase por Zoom cada lunes a las 11:45 a. m. (ET) para participar en una liturgia sencilla y escuchar las oraciones de los miembros de la Comunidad de Francisco y Clara.

Por las personas solicitantes de asilo y refugiadas LGBTQ+ que no pueden regresar a sus hogares

Dios protector, que te acercas a quienes sufren abusos y a los vulnerables, te rogamos por todas las personas LGBTQ+ que se han visto forzadas a migrar y no pueden regresar a sus hogares. Abre caminos seguros hacia el asilo para que puedan vivir en paz y desarrollarse plenamente. Dios, ayuda a tu Iglesia a construir un mundo seguro para todas las personas, independientemente de su orientación sexual o identidad de género. Sabemos que nos has creado a todos a tu imagen y nos llamas a tratarnos unos a otros como si estuviéramos en presencia de Cristo, que también fue un refugiado, sufrió abusos y fue vulnerable ante poderes crueles. En su nombre te lo pedimos. Amén.

Por las naciones que afrontan crisis sanitarias

Dios sustentador, que consuelas, sanas y alimentas a los enfermos y a los hambrientos, oramos por todas las personas del mundo que sufren los efectos de los recortes en la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y otras reducciones en los programas humanitarios. Nos aflige el brote de ébola, las hambrunas y las crisis migratorias mortíferas que se están produciendo en todo el mundo, así como la pérdida de ayuda humanitaria que ha provocado que muchas comunidades tengan menos recursos para responder a estas emergencias. Señor Dios, danos fuerzas para actuar de manera responsable en el servicio a los demás. Concede a los países con más recursos, especialmente los ricos y poderosos como Estados Unidos, sabiduría para ayudar a los que menos tienen. Eleva a personas compasivas y valientes para servir a los necesitados para que podamos acabar con las enfermedades y el hambre sin control. Acompaña a quienes sufren en todo el mundo, dándoles esperanza, solidaridad y tu presencia, que nunca deja de transformar el mundo. Te lo pedimos por el poderoso nombre de Jesucristo, nuestro Señor, con el poder de tu Espíritu Santo. Amén.

Por los niños y niñas sin patria

Creador de nuestra pertenencia, que nos provees durante este peregrinaje terrenal y nos invitas a mirar hacia el reino celestial, oramos por todos los niños y niñas que no tienen un país al que pertenecer. Oramos por todas las personas apátridas, refugiadas y desplazadas de sus hogares que carecen de la seguridad necesaria para reconstruir su futuro. Acompaña también a quienes temen que sus hijos e hijas puedan quedarse sin un reconocimiento seguro de su ciudadanía o condición jurídica si Estados Unidos pone fin a sus políticas de ciudadanía por nacimiento. Acompaña a los padres e hijos en su incertidumbre. Concede sabiduría a las autoridades gubernamentales de todos los países mientras trabajan para que sus territorios sean acogedores y justos. Guarda a quienes huyen de un país o están sumidos en procesos migratorios en Estados Unidos mientras buscan su camino hacia la seguridad y la esperanza. Infunde en nosotros un sentido de dignidad y pertenencia comunes mientras tratamos de crear comunidades que actúen movidas por el amor mutuo. No permitas que olvidemos nunca que, cuando acogemos al extranjero, estamos acogiendo a tu hijo, Jesucristo. En su nombre te lo pedimos. Amén.