Llamados a ser profetas (2025)

Por Shaneequa Brokenleg

Asistentes a la conferencia Winter Talk 2025. Foto de Judy Gau.

A finales de enero, tuve la oportunidad de asistir a Winter Talk, un encuentro de episcopales indígenas y personas que sirven en los Ministerios Indígenas. En este espacio sagrado, pudimos reunirnos como personas que a veces son ignoradas por el mundo… pero nunca por Dios. Mientras escuchábamos y aprendíamos, recordé la presencia eterna de nuestros antepasados, la sabiduría que atesoran y el amor feroz que nos impulsa hacia adelante. En la Eucaristía de Sanación de Winter Talk, fuimos bendecidos con un poderoso sermón del obispo Steven Charleston, un líder y una voz muy respetados en nuestra comunidad, cuyas palabras atravesaron el frío de Oklahoma, recordándonos nuestro propósito.

El mensaje del obispo Charleston fue sencillo, pero radical. Nos recordó que somos sobrevivientes: sobrevivientes de historias que a menudo han buscado borrarnos, hacernos daño o marginarnos. Sin embargo, a pesar de todo, seguimos en pie, seguimos avanzando y seguimos viviendo la promesa de Dios. Nos recordó que Dios nos ha llamado a cada uno de nosotros a convertirnos en profetas en estos tiempos turbulentos, a decir la verdad y a desafiar a los poderes que buscan dividir y destruir. En un mundo que a menudo parece abocado al caos y la división, las palabras del obispo Charleston resuenan con fuerza: «Respeten la dignidad de cada ser humano».

También nos llamó a mantenernos firmes en la verdad —no solo en las verdades convenientes que podamos preferir, sino en las verdades difíciles que invitan a la transformación—. El mensaje del obispo/a es de profunda perspicacia espiritual: el verdadero corazón de la comunidad es espiritual, no la riqueza económica ni el éxito mundano, sino un compromiso compartido con lo sagrado que hay en cada uno de nosotros y en toda la creación. Concluyó su sermón citando una parte del Evangelio: «Hoy se ha cumplido esta profecía ante ustedes», instándonos a vivir como si el reino de Dios ya estuviera entre nosotros.

Al entrar en febrero, un mes dedicado a celebrar la riqueza de la historia y la cultura afroamericanas, recordamos la fortaleza, la resiliencia y la fe inquebrantable que han moldeado a generaciones. Este es también un momento en el que damos voz a las experiencias de las comunidades afroamericanas, no solo en nuestra historia compartida, sino en nuestra realidad actual. El Mes de la Historia Afroamericana nos brinda la oportunidad de reflexionar sobre el progreso que hemos logrado, reconocer las luchas que aún persisten y renovar nuestro compromiso con una visión de justicia, sanación, reconciliación y pertenencia. Ojalá tengamos el valor de cumplir la profecía a la que el obispo Charleston… y Jesús, nos llaman: Ser profetas de justicia, de dignidad, de verdad y de amor. Respondamos con valentía a ese llamado para crear ahora la comunidad amada de Dios.

El Rvdo. Isaiah “Shaneequa” Brokenleg es el Director de Personal para la reconciliación racial en la Iglesia Episcopal y rector asociado de la Iglesia del Buen Pastor en Dakota del Sur.