Obispo/a Presidente en el Consejo Ejecutivo: discurso de apertura

El Obispo/a Presidente de la Iglesia Episcopal, Katharine Jefferts Schori, pronunció el siguiente discurso de apertura ante el Consejo Ejecutivo, que se encuentra reunido en Phoenix, Arizona, hasta el 12 de junio.

 

Consejo Ejecutivo

Palabras de apertura

10 de junio de 2014

 

            Me da gusto verlos a todos; bienvenidos al desierto. Cuando aterricé en Phoenix el sábado por la noche, sentí como si volviera a casa: ¡al ver esas montañas multicolores, el aire seco y las plantas fascinantes!  La cultura en esta parte del mundo es realmente diferente: hay personas de todo Estados Unidos que se jubilan aquí, otras vienen a trabajar desde todas partes del mundo, los pantalones cortos y las camisetas deportivas suelen considerarse atuendo formal, y no se puede predecir la postura política de una persona sobre un tema solo por conocerla en otro. La Iglesia Episcopal está prosperando aquí; el obispo Smith me cuenta que están trabajando en su décima congregación nueva en los últimos 13 años. Susan Snook ha fundado una muy dinámica, de la que podrán tener una muestra esta tarde.  Carmen Guerrero ha fundado tres congregaciones latinas, y los miembros de la más reciente visitaron la congregación de Susan en Pentecostés.

            Tenemos varios temas importantes en esta reunión, todos relacionados con la mejor manera de utilizar los dones que tenemos como recursos para la misión de toda la Iglesia. Todos ustedes han participado en la planificación y el establecimiento de prioridades para el presupuesto del próximo trienio, y ese trabajo continuará aquí.

            Consideraremos varios asuntos de carácter más inmediato, incluyendo Navajoland, así como respuestas a cuestiones urgentes de justicia como la trata de personas, la paz en el Medio Oriente y los temas medioambientales y climáticos.  El Consejo Ejecutivo responderá a las iniciativas de subvenciones de la Ofrenda Unida de Acción de Gracias; escucharemos actualizaciones sobre nuestras relaciones de pacto en toda la Comunión y comenzaremos a evaluar los esfuerzos centrados en la primera Marca de la Misión. Realizaremos parte de nuestro trabajo habitual de diligencia debida relacionado con cuestiones de auditoría y estructura de gobierno, y revisaremos las políticas en varias áreas.

            Quiero destacar el hecho de que, como Iglesia, estamos avanzando hacia una estructura mucho más interconectada y en red. Nos estamos enfocando estratégicamente en aquellas áreas en las que solo la estructura de toda la Iglesia puede apoyar esfuerzos misioneros locales específicos.  El apoyo a Navajoland y a las diócesis en proceso de renovación son ejemplos de ello, al igual que el trabajo de sostenibilidad en la Provincia IX. Creo y espero que esos esfuerzos hacia la sostenibilidad aumenten en el futuro. Estamos unidos unos a otros, y la salud y el crecimiento de cada parte del cuerpo de Cristo es preocupación de todos.

            Estamos tomando en cuenta los costos de las agencias afiliadas en la elaboración del presupuesto para el próximo trienio, a fin de poder brindar el apoyo adecuado. Sigo esperando que el Grupo de Trabajo para la Reimaginación de la Iglesia Episcopal considere cómo, como Iglesia en su conjunto, podemos apoyar mejor la labor local de las diócesis —y compartir recursos es una parte esencial de ello—.  Pero debemos pensar más allá de la alícuota diocesana. ¿Son los límites geográficos actuales los más adecuados para un futuro sostenible de cada unidad misionera —también llamada diócesis—?  Las diócesis siempre han tenido estas conversaciones sobre las parroquias y congregaciones locales, y toman decisiones meditadas sobre cómo asignar los recursos de personal, financieros, administrativos y de infraestructura para el bien del conjunto. Como Iglesia en su conjunto, estamos llamados a adoptar perspectivas y procesos de toma de decisiones igualmente estratégicos.

            Aquí abordaremos varios otros aspectos de la sostenibilidad: nuevos planes de estudio para enseñar el Desarrollo Comunitario Basado en Activos; una alianza de la Oficina de Desarrollo llamada “Project Resource”; y una red en desarrollo con los Campamentos y Centros de Conferencias Episcopales, Forma y el Cuerpo de Servicio Episcopal.  Los invito a que entendamos el enfoque en la sostenibilidad como algo esencial para nuestra aplicación de las cinco marcas de la misión, como cuerpo completo que apoya la misión completa de Dios.

            Quiero compartir un par de novedades. Quizás recuerden que informamos sobre la evaluación positiva de nuestra solicitud para obtener el estatus de miembro del ECOSOC (Consejo Económico y Social) en la Organización de Naciones Unidas. Se hizo oficial a principios de mayo, antes de lo anunciado.   Este es el resultado de mucho trabajo arduo, gran parte del cual fue impulsado con tenacidad por Lynnaia Maine. Nos brindará un nuevo acceso a redes de información, diálogo y toma de decisiones deliberativa para el bien global.

            El Consejo Ejecutivo me pidió que investigara la situación de las personas apátridas en la República Dominicana, la mayoría de las cuales son de ascendencia haitiana.  Hay algunas buenas noticias al respecto, ya que la República Dominicana ha aprobado una ley que brinda alivio a algunos. Visitaré el país más adelante este año para alentar que se siga trabajando en este tema, ya que no todas las injusticias se han resuelto por completo.

            Unas palabras sobre los ODM, cuyo plazo vence en 2015. Hemos logrado un buen avance a nivel mundial en algunas áreas y ya hemos alcanzado algunas de las metas, pero aún queda mucho por hacer.  La agenda de desarrollo global se está reformulando para el período posterior a 2015, de modo que se aplique a la pobreza en todas las naciones, no solo en las en desarrollo. Por eso hemos tenido una iniciativa separada sobre la pobreza interna, ya que los ODM no están pensados para contextos del primer mundo.  Ese marco se perfeccionará aún más en las sesiones de este mes de agosto y, presumiblemente, se adoptará en septiembre de 2015. Esto formará parte de la discusión en el Comité de Misión Mundial.

            Esta noche contribuimos a inaugurar una exposición fotográfica relacionada con la labor de la Agencia Episcopal de Beneficencia y Desarrollo, que celebra 75 años de sanar un mundo herido. Es una oportunidad para dar gracias por las formas en que los episcopales continúan colaborando con otros aquí y en todo el mundo. La misión de Dios, sin duda, está siendo cumplida.

            Por último, quiero celebrar el desarrollo de fortalezas en toda esta Iglesia, ejemplificadas en eventos como el encuentro «Reclaiming the Gospel of Peace» (Recuperando el Evangelio de la Paz) celebrado en Oklahoma City en abril; el crecimiento continuo del Cuerpo de Servicio Episcopal (Episcopal Service Corps); y el encuentro de defensa de los adultos/as jóvenes (Young Adult Advocacy) celebrado en Washington, D.C., el mes pasado.  También quiero celebrar el crecimiento de las alianzas en toda la Comunión anglicana, algunas de las cuales han sido facilitadas por el proyecto «La Biblia en la vida de la Iglesia» y el «Continuing Indaba». Estos son signos e instrumentos de reconciliación. Todo esto ha sido posible gracias al apoyo presupuestario de toda la Iglesia.  Doy gracias por un esfuerzo de reconciliación en particular dentro de la Iglesia Episcopal. En una conmovedora visita al Seminario de Nashotah House, celebramos el ministerio del diácono Terry Star, quien fue en gran parte responsable de esa invitación a visitar el lugar y de que dicha visita se hiciera realidad. Dios está obrando a nuestro alrededor en la comunión de los santos.

 

La Rvdmo. Katharine Jefferts Schori

Obispo/a Presidente

la Iglesia Episcopal

 

 

La Iglesia Episcopal: www.episcopalchurch.org

Facebook: www.facebook.com/episcopalian

Twitter: www.twitter.com/iamepiscopalian

YouTube: https://www.youtube.com/user/EpiscopalChurchYT