Las finanzas de la Iglesia Episcopal

¿De dónde obtiene sus fondos la Iglesia Episcopal?

La base financiera de la Iglesia Episcopal son las contribuciones económicas voluntarias de sus miembros.
¿Cómo se recauda el dinero de las congregaciones y las diócesis?
A cada diócesis se le pide que contribuya a la labor misionera de la iglesia con una cuota única basada en una fórmula que la Convención General adopta como parte de su proceso presupuestario. La cantidad que una congregación entrega a su diócesis la determina cada diócesis, y esas fórmulas varían.  No existe ningún “impuesto” para las personas, las congregaciones o las diócesis por parte de la Iglesia Episcopal ni de la Convención General. Se trata de una participación justa para apoyar la misión, de la misma manera que una parroquia le pide a un feligrés/esa que se comprometa y contribuya a la obra de Dios a lo largo del año.
¿A dónde va el dinero de las congregaciones y las diócesis?
Los fondos recibidos de las diócesis se destinan a la Sociedad Misionera Nacional y Extranjera, que es la entidad que recibe los fondos de las congregaciones y diócesis de la Iglesia Episcopal. Si eres miembro de una iglesia episcopal en cualquier lugar, eres miembro de la Sociedad Misionera Nacional y Extranjera, de acuerdo con el Canon I.3.2. Fundada en 1821, la Sociedad Misionera Nacional y Extranjera tuvo su sede en la ciudad de Nueva York durante muchos años; hoy, sin embargo, el personal de la Sociedad se encuentra repartido por todo el país y en todo el mundo.
La Convención General destina cada tres años los fondos necesarios para llevar a cabo la labor misionera y los programas de la Iglesia Episcopal. Los obispos y los diputados/as a la Convención General redactan, votan resoluciones y establecen las políticas de la Sociedad Misionera Nacional y Extranjera, y el Consejo Ejecutivo, debidamente elegido, toma las decisiones de gobierno entre las sesiones de la Convención General.
¿Qué es la Convención General?
Cada año, todas las congregaciones episcopales eligen representantes para su Convención Diocesana. Esa Convención Diocesana, a su vez, elige hasta ocho diputados —cuatro clérigos y cuatro laicos— y los envía, junto con los obispos de la diócesis, a la Convención General. Cuando este órgano participa en un encuentro cada tres años (el «trienio»), constituye el cuarto órgano legislativo más grande del mundo. Durante el encuentro de ocho días, examina cientos de resoluciones sobre una amplia gama de temas y aprueba un presupuesto para los próximos tres años.
¿Qué sucede si las congregaciones o las diócesis retienen sus fondos destinados a la Sociedad Misionera Nacional y Extranjera?
Las reducciones en el financiamiento de los programas nacionales pueden afectar el trabajo existente y pueden ralentizar o detener nuevas iniciativas ministeriales.
Si se recortan los fondos, ¿quién decide qué programas se ven afectados?
Si es necesario realizar recortes, el Consejo Ejecutivo, compuesto por personas elegidas por la Convención General y por las nueve provincias de la iglesia, decide dónde recortar el presupuesto.
¿Dónde puedo encontrar los detalles del presupuesto de la Convención General y las contribuciones diocesanas?
Visite el sitio web de la Oficina de Finanzas de la Iglesia Episcopal para obtener información sobre el presupuesto trienal.