Sesiones centradas

Tu grupo pequeño de «Centered» —idealmente de seis a 12 personas— puede reunirse en persona o en línea. La serie consta de nueve sesiones, cada una de las cuales incluye un momento para compartir, dos cortometrajes y un debate. La duración puede variar entre 60 y 120 minutos, dependiendo de si se ven ambos cortometrajes durante el encuentro y de si se incluye una comida. A continuación encontrarás los enlaces a los videos de cada sesión.

Sesión 1: Conociéndonos a Jesús y a los demás

¿Quién es Jesucristo, por qué es importante y qué tiene que ver el amor con todo esto?


Sesión 2: Conocer a Jesús y compartir la vida en grupos pequeños

Jesús reunió a sus discípulos en un encuentro. Nosotros también prosperamos cuando lo seguimos como parte de una comunidad pequeña y comprometida, donde experimentamos el sentido de pertenencia a Dios y a los demás.


Sesión 3: Seguir a Jesús como un estilo de vida

Practicamos el discipulado integral, es decir, vivir y amar como Jesús en cada aspecto de nuestras vidas —no solo los domingos, sino durante toda nuestra vida—.


Sesión 4: Amar a Dios como lo hace Jesús

Jesús tenía una relación íntima y de confianza con Dios, su «Abba» (padre), que cultivaba a través de la oración y de volverse una y otra vez hacia Dios. Practicamos amar a Dios al aprender cómo Dios nos ama y cómo ama a Jesús.


Sesión 5: Amar al prójimo y a los desconocidos como lo hace Jesús 

Jesús tenía un corazón lleno de compasión por todos aquellos con quienes se encontraba, y eso se manifestaba al sanar, alimentar, escuchar, servir con humildad a todos y buscar justicia para los más vulnerables. Aprendemos de él cómo amar tanto a nuestros vecinos como a los desconocidos a través de nuestras palabras y acciones.


Sesión 6: Amar a los demás como lo hace Jesús

Jesús amó a sus amigos; les lavó los pies; y los invitó a cuidarse, respetarse, perdonarse y, en definitiva, AMARSE unos a otros. Él nos muestra cómo relacionarnos y colaborar con nuestros compañeros discípulos.


Sesión 7: Amarnos a nosotros mismos como lo hace Jesús

Jesús comenzó su ministerio al escuchar a Dios proclamarlo como «amado». ¿Imaginen si nos viéramos y nos entendiéramos a nosotros mismos como amados y honráramos el hecho de ser amados, tanto en nosotros mismos como en los demás?


Sesión 8: Crear una regla de vida sostenible

Seguir a Jesús requiere intencionalidad y práctica (una de las razones por las que las palabras «discípulo» y «disciplina» son tan similares). Por eso necesitamos un camino intencional, como una regla de vida, y una comunidad con la que vivirla.


Sesión 9: Parecernos y actuar como Jesús —juntos

Nos reunimos, hacemos un pacto y nos comprometemos a apoyarnos y bendecirnos mutuamente en el poder del Espíritu, no solo para un programa, sino para una temporada e incluso para toda la vida. Esta es la única manera en que podemos esperar vivir y amar como Jesús en la vida cotidiana. Lo que hacemos en los grupos pequeños respalda nuestra vida fiel como individuos, miembros de congregaciones y miembros de la sociedad.