La Iglesia Episcopal sigue preocupada por los informes procedentes de la República Democrática del Congo que describen la violencia y el terror que están viviendo los residentes tras la reciente incursión en Goma y sus alrededores. Oramos por todos los afectados por el conflicto, incluidos los civiles, el clero y los feligreses de toda la Iglesia Anglicana en la región. Agradecemos a quienes alzan la voz en favor de la paz, incluidos los primados anglicanos de África en el Consejo de Provincias Anglicanas de África.
Reafirmamos el marco de la «Convocatoria de Goma por la Paz», impulsado a nivel local, que exige una respuesta humanitaria urgente, la protección de la población civil y los esfuerzos de la comunidad internacional para llevar la paz a las regiones orientales de la República Democrática del Congo. La Oficina de Relaciones Gubernamentales ha recibido en las últimas semanas a líderes religiosos clave de la zona para celebrar reuniones en Washington, D.C., y en Nueva York con nuestro representante ante la Organización de Naciones Unidas, con el fin de llamar la atención de los funcionarios de Estados Unidos e internacionales sobre la gravedad de la situación. La Iglesia Episcopal seguirá abogando por el fin del actual recrudecimiento de la violencia, la protección de la población congoleña —en particular de las mujeres y los niños— y por una paz duradera en el este de la República Democrática del Congo.
El Llamado de Goma a la Paz
En solidaridad con quienes sufren en Goma y en todo el este de la República Democrática del Congo, nos unimos a los anglicanos de la RDC para pedir:
- El cese inmediato e incondicional de las hostilidades y el respeto al acuerdo de alto el fuego vigente.
- La protección de la población civil y una respuesta humanitaria urgente.
- La retirada de las fuerzas externas de la República Democrática del Congo que violan claramente la soberanía territorial de la RDC. Esto incluye a los rebeldes del M23 y a las Fuerzas de Defensa de Ruanda.
- La reanudación del diálogo de buena fe entre Kigali y Kinshasa, convencidos de que los medios pacíficos y diplomáticos son la única forma de poner fin al conflicto, que ya ha causado un sufrimiento incalculable.
- Que la comunidad internacional haga todo lo posible y considere el uso de todos los medios a su alcance para llevar la paz al este de la República Democrática del Congo.





